El lanzamiento de las Google Glass en Europa ya es oficial. Hoy mismo se ha confirmado que las nuevas gafas inteligentes de Google estarán a la venta. Eso sí, solo estarán disponibles en Reino Unido, y por un precio de 1.250 euros. Ahora mismo, el sistema operativo de las Google Glass solo está disponible en un idioma, el inglés.
Las Google Glass fueron anunciadas hace tiempo, pero lo cierto es que hasta el momento solo algunos usuarios habían podido comprarlas. No ha sido hasta más adelante cuando los usuarios han podido adquirir las Google Glass sin necesidad de contar con una invitación. Eso sí, tan solo era posible comprarlas en Estados Unidos y gastando una cantidad considerable de dinero. Ahora, las Google Glass ya podrán comprarse en Europa, tal y como ya dijimos que iba a ocurrir. No obstante, siguen siendo igual de caras.
Aunque ahora las Google Glass ya se podrán comprar en Reino Unido, los compradores tendrán que seguir gastando una cantidad de dinero considerable para pagar las gafas inteligentes de Google. Su precio oficial será de 1.000 libras esterlinas, que son unos 1.250 euros al cambio.
El lanzamiento de las Google Glass en otros países europeos no parece probable. Al menos, no hasta que no se lance una nueva versión de las gafas inteligentes. El problema principal es el del sistema operativo de las Google Glass, que actualmente solo está disponible en inglés. Hay que tener en cuenta, además, que las Google Glass dependen de los comandos de voz. Ya no solo es una cuestión de saber leer el idioma anglosajón, sino que también hay que saber hablarlo, y tener el suficiente nivel como para que el sistema funcione perfectamente.
Así, Google no lanzará las Google Glass en países como España hasta que el sistema operativo no esté disponible en español. Google podría lanzar una nueva versión de las gafas inteligentes, una versión que fuera más económica, y mejorada. Las nuevas Google Glass podrían ser las que se lanzarían en todo el mundo.
¿Qué cambia con la disponibilidad en Reino Unido?
La llegada al mercado británico permite a Google validar el interés en Europa sin un despliegue total. La venta directa en libras, la compatibilidad con redes locales y la logística simplificada ayudan a medir la demanda, pero el idioma sigue siendo el gran obstáculo para una expansión más amplia. En este contexto, la dependencia del control por voz hace imprescindible un soporte multilingüe robusto para asegurar la precisión en los comandos y dictado.
De consumo a empresa: giro de estrategia
Tras una primera etapa enfocada al consumo, Google reorientó el proyecto hacia el entorno profesional con la línea Glass Enterprise. Esta edición se diseñó para sectores como logística y fabricación, donde tener las manos libres y recibir instrucciones contextuales aporta eficiencia.
La última iteración corporativa integró plataforma Qualcomm Snapdragon XR1, mejoras de autonomía y un motor de IA para reconocimiento y asistencia, además de cámara de mayor calidad y conectividad WiFi, Bluetooth y USB-C. Entre sus funciones clave estaban las listas de comprobación, instrucciones paso a paso, captura de fotos y vídeo para revisión y soporte remoto.
Google comunicó el cese de la venta de Glass Enterprise y acotó un periodo de soporte limitado. Las unidades continúan funcionando, pero sin nuevas actualizaciones de software, y aplicaciones como Meet on Glass pueden dejar de operar en cualquier momento, mientras que las de terceros dependen del compromiso de sus desarrolladores.
Privacidad, percepción social y barreras de adopción
La adopción masiva chocó con preocupaciones de privacidad: el temor a ser grabados sin consentimiento generó rechazo en espacios públicos y restricciones en lugares sensibles. Además, una narrativa de marketing percibida como elitista y el apodo “glasshole” dañaron la imagen del proyecto. La sociedad, menos habituada entonces a cámaras omnipresentes, no estaba preparada para un wearable con grabación tan discreta.
A nivel de experiencia, se señalaron limitaciones de batería y madurez del software en las primeras generaciones. Pese a ello, el proyecto abrió camino a interfaces de voz, notificaciones contextuales y a la idea de superponer información útil en el campo de visión.
Tecnología y funcionamiento: lo esencial
En las versiones de consumo y profesionales convivieron distintas plataformas. Entre los rasgos más citados se encuentran un prisma que proyecta la información como si se viera una pantalla a distancia, micrófono y altavoz (incluida conducción ósea en algunos modelos), cámara para foto y vídeo y una matriz de sensores (acelerómetro, giroscopio, magnetómetro, luz y proximidad) para comprender el entorno.
- Procesador en iteraciones iniciales basado en OMAP y, en la edición empresarial más reciente, en Snapdragon XR1.
- Memoria en torno a 1–2 GB y almacenamiento de 16 GB con sincronización en la nube.
- Cámara aproximada de 5 MP con vídeo HD y conectividad WiFi/Bluetooth.
- Control por voz (“Ok, Glass”), toques y gestos sobre la patilla táctil.
Panorama de gafas inteligentes y futuro de la RA
Mientras Google reordena su estrategia, el ecosistema de realidad aumentada avanza con propuestas de distintos fabricantes. Meta explora gafas más discretas y experiencias con Ray-Ban, OPPO Air Glass 2 evoluciona el concepto de asistente visual ligero, y TCL RayNeo X2 apuesta por cámara frontal, sensores y proyección informativa para el día a día.
En la frontera de la realidad mixta, Xiaomi ha mostrado un prototipo inalámbrico con interacción por manos y conmutación entre lentes transparentes y opacas para alternar entre RA y VR. Además, se han visto dispositivos de corte industrial como los de RealWear, orientados a manos libres y tareas técnicas.
En paralelo, Google se mantiene vinculada al desarrollo XR en colaboración con Samsung, con Google a cargo del sistema operativo (Android XR) en un proyecto que busca competir con las soluciones de otros grandes actores del sector. El mercado, por tanto, sigue avanzando hacia gafas más ligeras, con mejor autonomía, óptica refinada y un software más integrado.
Hoy, la disponibilidad en Reino Unido, el precio en libras y la limitación de idioma marcan la hoja de ruta inmediata de Google Glass en Europa. El legado del proyecto, el giro a Enterprise y las lecciones de privacidad y usabilidad continúan influyendo en cómo se diseñan las gafas inteligentes que aspiran a llegar al gran público.


