Aunque las Google Glass no han llegado de forma plena al mercado internacional, el resto de los fabricantes están creando sus gafas inteligentes para tratar de competir con la compañía de Mountain View. Samsung es una de ellas. Las Samsung Gear Glass serían lanzadas en el mes de septiembre, en el mismo evento en el que se presentaría el Samsung Galaxy Note 4.
A pesar de que la compañía ha negado en diversas ocasiones que las gafas inteligentes sean un producto de calidad, todo parece indicar que están trabajando en unas gafas inteligentes, y que estas podrían llegar al mercado en la segunda mitad del año. De hecho, parece que la fecha de lanzamiento de las denominadas como Samsung Gear Glass sería el mes de septiembre, en el mismo evento que sería lanzado el Samsung Galaxy Note 4, la IFA de Berlín.
Rumores de presentación y contexto
Diferentes medios especializados de Corea del Sur han apuntado a que Samsung presentaría sus Gear Glass durante la feria IFA de Berlín, un escenario habitual para estrenos de la marca. Informaciones atribuidas a fuentes internas sostienen que la compañía coordinaría el anuncio junto a un nuevo Galaxy Note, replicando su estrategia de dar protagonismo a su ecosistema de productos. Se habla de un dispositivo con visor a la altura del ojo y un audífono integrado, con un enfoque claro en la comunicación manos libres y el consumo de contenidos.
Eso significa que la compañía surcoreana podría lanzar al mercado sus gafas inteligentes antes que otras alternativas, aunque las Google Glass fueron presentadas tiempo atrás. Y todo teniendo en cuenta que uno de los directivos de Samsung ya criticó a las Google Glass al decir que ellos no querían convertir a la gente en cyborgs lanzando unas gafas inteligentes.
Diseño, visor y audio: enfoque práctico
Las Samsung Gear Glass —que finalmente podrían denominarse de otra manera— no serían exactamente como las Google Glass. La propuesta de Samsung apostaría por un auricular Bluetooth para poder realizar llamadas sin problemas y escuchar música con una calidad consistente. En paralelo, un pequeño visor permitiría ver notificaciones y contenidos en pantalla, con la vista puesta en la legibilidad y la comodidad de uso prolongado. Mientras que Google optó por soluciones de conducción ósea y un enfoque más experimental, la firma surcoreana —habitualmente pragmática— podría inclinarse por elementos convencionales que ya domina, como su audio Bluetooth.
Plataforma y funciones: Tizen y ecosistema
Diversos informes sostienen que estas smartglass utilizarían Tizen, el sistema operativo basado en Linux que Samsung ya integra en parte de su catálogo wearable. Esto abriría la puerta a un rendimiento optimizado, buena autonomía y sincronización fluida con otros dispositivos de la casa. Entre las funciones esperables destacan realizar y atender llamadas, leer mensajes, ejecutar aplicaciones compatibles y escuchar música, además de mostrar información contextual en el visor para tareas diarias.
Al igual que ocurre con muchos dispositivos vestibles, las gafas conectadas de Samsung no pretenderían ser un equipo independiente, sino que necesitarían conexión a un smartphone compatible para desbloquear su potencial. De esta manera, replicarían las funciones de notificaciones, control multimedia y captura rápida de contenido, actuando como complemento natural de los teléfonos Galaxy y del resto del ecosistema Gear.
Patentes, nombres en juego y estrategia
Las pistas se refuerzan con referencias a patentes registradas en Corea y en la oficina de propiedad intelectual de Estados Unidos, donde se describe un dispositivo de realidad aumentada y gafas «deportivas» con control de llamadas, notificaciones, fotos y música. En cuanto al nombre comercial, en distintos círculos se barajan denominaciones como Gear Glass, Galaxy Glass o incluso Glass Gear, lo que encaja con la intención de unificar la gama wearable bajo la marca Gear. Directivos anónimos citados por la prensa local han llegado a afirmar que, tras lanzar primero el reloj inteligente, Samsung estaría preparada para presentar sus gafas, respaldada por un volumen considerable de patentes y tecnología propia.
Precio y disponibilidad: lo que se espera
Su precio es todavía una incógnita, aunque no sería nada raro que fuera de unos 600 euros. No obstante, no hay datos oficiales sobre cuánto podrían costar las nuevas Samsung Gear Glass, por lo que todavía habrá que esperar. La compañía no se ha pronunciado sobre el precio, la fecha exacta de lanzamiento o los mercados de distribución iniciales, aunque todo apunta a una presentación en IFA y un despliegue escalonado en función del pulso del mercado wearable.
Competidores y termómetro del mercado
La firma surcoreana no se quedaría atrás en un segmento cada vez más concurrido: además de Google, otros actores como Epson (Moverio BT-100), Sony (Smart Eyeglass), Microsoft (MS Glass), LG (G Glass) e incluso Apple —mediante patentes vinculadas a gafas de realidad virtual— han mostrado cartas. Analistas del sector apuntan a un potencial enorme para usos en deporte, navegación y transporte por carretera, donde funciones como GPS, Wi‑Fi y Bluetooth combinadas con biometría pueden convertir a las smartglass en un «entrenador personal» y en asistente de conducción de nueva generación. Google, por su parte, trabaja para añadir realidad aumentada más avanzada, mejor reproducción de música y funciones cercanas a las de un smartphone, lo que elevaría el listón competitivo.
Si los planes se materializan, Samsung podría adelantarse con fuerza en un momento clave del mercado wearable, capitalizando su experiencia con relojes y pulseras inteligentes para impulsar unas Gear Glass enfocadas en la utilidad diaria, la integración con Tizen y la fidelidad de audio que aporta un auricular Bluetooth dedicado.

