La cuota de Android de las distintas versiones ha cambiado de manera radical. Mientras que antes estaba totalmente dominada por Gingerbread, hoy en día ya es Jelly Bean la versión más expandida por todo el mundo, con casi un 50% de la cuota. Incluso Android 4.1 Jelly Bean está perdiendo cuota en pro de las versiones más recientes, Android 4.2 y Android 4.3.
Como cada dos semanas, Google ha actualizado los datos de cuota de las distintas versiones de su sistema operativo para smartphones y tablets, Android. Mientras que hace unos meses lo clásico era que siempre analizáramos este gráfico afirmando que Gingerbread seguía dominando, ahora todo ha cambiado. Jelly Bean es la versión mayoritaria, aunque no tiene mayoría absoluta, por poco. Las tres versiones de Android Jelly Bean, Android 4.1, Android 4.2 y Android 4.3, tienen actualmente una cuota de mercado de 48,6%, ya cerca de la mitad de todos los usuarios de Android del mundo. Estos datos se calculan con los dispositivos que acceden a Google Play durante un periodo reciente, por lo que no incluyen equipos sin los servicios de Google. Además, el panel de versiones ha ido ajustándose con el tiempo, retirando del gráfico las ediciones testimoniales que no alcanzan cierto umbral. En ese contexto, Jelly Bean fue la última rama capaz de superar el 50% del parque, con un máximo histórico superior al 60%. A partir de ahí, las versiones siguientes marcaron picos más bajos: KitKat rondó el 40%, Lollipop se situó en torno al 35%, Marshmallow en torno al 30% y Nougat por debajo del 30%, confirmando una fragmentación creciente con el paso del tiempo.
Gingerbread, Honeycomb, Ice Cream Sandwich, y Froyo, descienden desde el último informe, lo que implica que las nuevas versiones están siendo adoptadas por una gran cantidad de usuarios. Aun así, seguimos viendo como Gingerbread, una versión realmente antigua, está presente en el 28,5% de los smartphones, más de un cuarto; mientras que Ice Cream Sandwich tiene actualmente un 20,6% del mercado. Entre las dos tienen lo mismo que Jelly Bean, por lo que se convierten en un objetivo clave de Google, que tendrá que acabar con esto. En esa línea, el panel de distribución llegó a eliminar Donut y Eclair por su cuota residual, y hubo etapas en las que Android 4.1 concentró la mayor parte de Jelly Bean mientras 4.2 y 4.3 crecían. También conviene recordar que Android 4.4 (KitKat) fue optimizado para funcionar en dispositivos con 512 MB de RAM, un movimiento decisivo para empujar la adopción en gamas de entrada y reducir la dispersión.
Las actualizaciones han mejorado
No obstante, lo que sí se ha notado es que el proceso de actualización ha mejorado notablemente. Antes era muy fácil ver cómo un smartphone se actualizaba, como mucho, una única vez, quedándose en esa versión de manera permanente. En cambio, ahora ya no es así, la cuota de Android 4.1 Jelly Bean ha bajado con respecto al anterior informe. Obviamente, eso es debido a que una parte de los usuarios con esa versión han actualizado a Android 4.2 Jelly Bean. Lo importante es que sigan así, y que cada vez sean más los usuarios que actualicen sus smartphones, o al menos, que cada vez sea mayor la cantidad de actualizaciones que hay disponibles, aunque los usuarios no actualicen. Este patrón de saltos encadenados (4.1 → 4.2 → 4.3) se aceleró gracias a iniciativas como Project Treble, que separó componentes del sistema para acortar tiempos de despliegue por parte de fabricantes y operadoras. A su vez, Google consolidó gran parte de las novedades mediante actualizaciones de los Servicios de Google Play, llegando incluso a retirar el soporte de estos servicios a Jelly Bean con el tiempo y recomendando a los desarrolladores fijar KitKat como versión mínima para nuevas apps. Para el usuario final, eso se traduce en mejores ciclos de soporte y en que los dispositivos anclados en ediciones muy antiguas vayan perdiendo funciones en apps modernas.

Claves históricas de la cuota de Jelly Bean y sucesores:
- Jelly Bean llegó a concentrar más de la mitad del parque Android, con un máximo >60%, antes de ceder terreno a KitKat.
- KitKat superó a Jelly Bean con una penetración en torno al 40%, tomando el liderazgo en el ciclo siguiente.
- Lollipop y Marshmallow marcaron techos de ~35% y ~30%, respectivamente, mientras Nougat se quedó por debajo del 30%.
- La fragmentación creció con la coexistencia de varias ramas recientes, aunque Treble y la modularidad ayudaron a acelerar despliegues.
Mirando el conjunto, Jelly Bean representa el punto de inflexión entre una plataforma dominada por una única versión y un ecosistema más diversificado. La combinación de optimización para hardware modesto, servicios actualizables y marcos como Treble ha ido reduciendo la brecha entre lo que lanza Google y lo que llega al usuario, pero el tamaño del ecosistema hace que convivan múltiples versiones durante largos periodos. Si aún utilizas un dispositivo con Jelly Bean, es probable que muchas apps hayan perdido funciones o soporte, una señal clara de que el salto a versiones posteriores no solo aporta novedades, también mejora la compatibilidad y la seguridad.
