La compra de Motorola por parte de Lenovo sorprendió a propios y extraños en un movimiento inesperado de Google, provocando cierta decepción entre los usuarios aficionados a Motorola. Sin embargo, los planes de Lenovo son muy prometedores. De hecho, según ha afirmado el propio CEO de la compañía, el objetivo es superar a Apple y Samsung, las dos líderes actuales del mercado.
Al menos, eso mismo es lo que ha venido a decir en una entrevista a CNNMoney el que actualmente es CEO de Lenovo, Yuanqing Yang. Era preguntado sobre la situación de la compañía, que ahora, con la compra de Motorola, pasaba a convertirse en el tercer fabricante de smartphones del mundo, y se le cuestionaba sobre si sería posible alcanzar a Samsung y Apple a pesar de la ventaja que llevan estas dos en el mercado. Yang afirmaba que en efecto, así sería con el tiempo. Y además, finalizaba con que es su misión superarlos. Por lo que podemos esperar de Lenovo mucho más que el que sea una simple compañía que trate de ganar dinero vendiendo smartphones. Su objetivo es crecer todavía más.
Utilizarán la marca Motorola
Por cierto, Yuanqing Yang también ha sido claro sobre si utilizarán la marca Motorola en sus lanzamientos, o los lanzarán bajo el nombre de Lenovo. Ha dicho que, probablemente, utilizarán la marca Motorola para comercializar los terminales, lo que además parece una decisión inteligente dada la reputación que ya tienen en el mercado americano y en el europeo, un camino en el que Lenovo ha recorrido muy poco camino en el sector de los smartphones. No obstante, parece que todavía hay mucho que decidir en lo que al marketing se refiere, sobre cuál será la marca utilizada en los diferentes países, pues en Asia Lenovo sí tiene una reputación de alto nivel. El lanzamiento del primer dispositivo de la compañía después de esta compra va a ser algo determinante para ver cuál es el camino por el que parece que optan, aunque no hay duda de que utilizar el nombre de una de las primeras marcas en el mundo de la telefonía móvil parece muy inteligente.
En esa línea, desde la propia dirección se dejó caer una fórmula del tipo ‘Motorola por Lenovo’ para impulsar la entrada en Estados Unidos y reforzar Latinoamérica y parte de Europa, manteniendo Lenovo como marca dominante en China. Esta arquitectura de marcas permite aprovechar la equidad reputacional de Motorola en Occidente y la de Lenovo en Asia, maximizando el reconocimiento sin diluir identidades.
La expansión comercial incluyó planes para acelerar la llegada de los smartphones de Lenovo a España, si bien se supeditó a la estrategia global con Motorola; incluso se barajó que primeras familias como la Serie S pudieran ser la avanzadilla. Esta prudencia buscaba no canibalizar posicionamientos de marca y adaptar catálogo, canales y precios país a país.

Sinergias Lenovo–Motorola y ambición de liderato
Tras hacerse pública la operación, Yang viajó a la sede de Motorola en Chicago para trasladar a los equipos un mensaje de confianza: la combinación permitiría vender más de cien millones de smartphones sumando la fortaleza de Lenovo en China y mercados emergentes con la presencia histórica de Motorola en Estados Unidos, Latinoamérica y parte de Europa. El foco declarado fue la innovación y la ejecución en portafolio, software y experiencia de usuario.
El interés por Motorola Mobility venía de atrás: primero surgió cuando la compañía se escindió en Motorola Mobility y Motorola Solutions, y más tarde cristalizó en conversaciones con Google. El propio Yang ha contado que, en contactos directos con ejecutivos de Google, se ofreció a hacerse cargo del negocio de hardware de no encajar en sus planes. Ese alineamiento estratégico desencadenó el acuerdo definitivo.
De fondo, Lenovo ya ocupaba posiciones de privilegio en el top de fabricantes por volumen y, con Motorola, buscaba acelerar el salto cualitativo: penetración en mercados premium, acceso a patentes, know-how en diseño industrial y una red comercial y de servicios con fuerte arraigo en regiones clave.
Mercados clave, expansión y rentabilidad
El mercado chino, el mayor del mundo por tamaño, fue y es el auténtico campo de batalla. En determinados tramos temporales, Lenovo llegó a vender en China más del doble que Apple y disputó el liderazgo a Samsung, apoyándose en una demanda explosiva de primeras compras y en un mix competitivo de precio, distribución y marketing local. Firmas de análisis como Gartner situaron a Lenovo en el grupo de cabeza y anticiparon relevos en la primera posición.
Esa expansión, no obstante, planteó el clásico dilema del sector: crecer en unidades con márgenes ajustados o priorizar la rentabilidad. El propio Yang admitió que el negocio de smartphones asumía fuertes inversiones en marketing y ventas y que la rentabilidad se alcanzaría progresivamente, primero en China y después fuera. La ventaja de Lenovo residía en su negocio de PC, especialmente en su país, que actuaba como caja para financiar la ofensiva móvil.
En paralelo, la marca aceleró su huella internacional: India, Indonesia, Vietnam, Filipinas o Rusia fueron plazas naturales de expansión. El objetivo: escala global para negociar componentes, optimizar cadena de suministro y sostener innovación a ritmo de industria.
Cuota de mercado, beneficios y estrategia comercial
El relato competitivo no se entiende sin distinguir entre cuota de mercado y beneficios. Durante largos periodos, Apple concentró la mayor parte del beneficio de la industria pese a vender menos unidades que Samsung, cuya escala descansó en gran medida en la gama de entrada. Muchos informes públicos ponen el foco en envíos y no en márgenes, una foto que puede ocultar la salud real de cada fabricante.
Mientras los buques insignia de la gama alta se estabilizaban, el crecimiento de algunos rivales se sustentó en teléfonos de precio accesible y especificaciones modestas. La lectura estratégica para Lenovo–Motorola fue clara: competir en todas las franjas de precio sin caer en una guerra que comprometa la rentabilidad, apoyándose en eficiencia operativa, software diferenciador y un catálogo equilibrado.
En retail, Lenovo impulsó una red de tiendas propias inspiradas en experiencias de marca de referencia para reforzar relación directa con el cliente, dar coherencia al portfolio y ganar visibilidad frente a la atomización de la distribución en algunos mercados. El objetivo declarado en su hábitat natural era desbancar a Samsung en casa.
En el frente de producto, hubo filtraciones de modelos con diseño metálico muy delgado —en torno a 6,9 mm—, pantalla de 5 pulgadas HD y cámaras de 8 y 13 MP, que recordaban a líneas estéticas populares del mercado y que reforzaban la ambición de competir en acabados y percepción de calidad. También se barajaron, a modo de hipótesis de industria, movimientos como trasladar producción de ciertos equipos a Asia para ganar eficiencia o incluso alianzas como fabricar dispositivos de referencia para plataformas externas; escenarios siempre sujetos a acuerdos y a la estrategia del momento.
La combinación de marca global, disciplina operativa, presencia local y una propuesta de valor clara sitúa a Lenovo y Motorola en una posición desde la que mirar de tú a tú a Apple y Samsung. La meta de superarlas no es un eslogan: es una hoja de ruta que pasa por ejecutar impecablemente en producto, costes, canales y marca, leyendo con precisión qué pesa más en cada mercado: la cuota, la rentabilidad o la influencia.

