Poco a poco se van conociendo detalles de cómo será el futuro LG G Watch, el smartwatch que está preparando la compañía asiática. El caso es que casi todos ellos son estéticos, como por ejemplo la animación que tendrá al iniciarse, pero hoy ha aparecido información que habla de su hardware, concretamente su procesador.
Según parece, el SoC que se escondería en el interior del LG G Watch es un Snapdragon 400, nada más y nada menos. Este es un SoC de cuatro núcleos con un rendimiento más que aceptable, como demuestra que muchos terminales de gama media lo integran, como por ejemplo el Motorola Moto G. Es decir, que si esto se confirma, la capacidad de procesamiento de este smartwatch estaría fuera de toda duda y posiblemente no tendría rival en el mercado.
Esta información llega por la publicación de un informe de volcado (dump) del terminal en el que se puede ver claramente en una línea de código una referencia concreta al modelo MSM8226, que es el mencionado Snapdragon 400. Por lo tanto, esto sería una prueba bastante sólida para pensar en la inclusión de este procesador.
Aparte, y como se puede ver en la imagen que hemos dejado antes, hay otra línea denominada versión.release que tiene otro dato que puede ser interesante, ya que indica que es la 4.4W. Esto se puede entender como que el sistema Android Wear estaría basado en KitKat, lo que confirmaría lo que se conocía hasta la fecha y daría validez a la información sobre el procesador. Aparte, lo indicado sobre el sistema operativo también se ve confirmado por el ID del software, que es el KKV51, donde también hay una referencia a KitKat.
El caso es que la inclusión de un Snapdragon 400 es toda una sorpresa, ya que hablamos de un componente realmente bueno y, eso sí, habrá que conocer cómo se gestiona el consumo de energía, un punto clave en los smartwatch. Lo cierto es que con noticias como esta, cada vez resulta más atractivo el LG G Watch, que parece que le va a poner las cosas muy difíciles a la gama Gear de Samsung, dominadora actual de este segmento en el mercado.
Procesador y rendimiento del LG G Watch
El Qualcomm Snapdragon 400 (MSM8226) integra CPU de cuatro núcleos ARM Cortex-A7 a aproximadamente 1,2 GHz y GPU Adreno 305, fabricado en proceso de 28 nm. En un reloj, esto se traduce en una interfaz fluida, transiciones sin tirones y reconocimiento por voz solvente cuando se apoya en el smartphone. En la configuración habitual del G Watch, el SoC se acompaña de 512 MB de RAM y 4 GB de almacenamiento interno, suficientes para apps de Android Wear, esferas y datos temporales. Esta base de hardware es comparable a la de muchos teléfonos de gama media, pero ajustada a un formato de muñeca.

Diseño, pantalla y resistencia
El G Watch apuesta por un diseño funcional y simple: cuerpo principalmente de plástico con embellecedor de aluminio, sin botones físicos (la interacción combina voz y pantalla táctil) y con certificación IP67 que garantiza resistencia al polvo y a salpicaduras e inmersión puntual. La pantalla es un panel IPS de 1,65 pulgadas con resolución 280 x 280, protegida por Corning Gorilla Glass 3, ideal para aguantar roces y golpes del día a día. El bisel tiene grosor medio, y el conjunto resulta cómodo con 63 gramos y dimensiones de 37,9 x 46,5 x 9,95 mm. Incluye modo de pantalla siempre activa con bajo consumo, y la recarga se realiza mediante una base magnética posterior.

Batería y autonomía
Con 400 mAh, el G Watch ofrece una autonomía media de un día con uso normal y pantalla siempre activa atenuada. Con la pantalla apagada cuando no se usa, es posible estirar a algo más de un día. La carga completa es rápida y ronda la media hora aproximada en condiciones óptimas. En la familia, el G Watch R eleva la cifra a 410 mAh y puede alcanzar hasta dos días en escenarios contenidos. La ausencia de sensor de luz ambiental obliga a ajustar brillo manualmente: a más brillo, mejor lectura en exteriores, pero mayor consumo.

Conectividad, sensores y compatibilidad
El reloj se enlaza por Bluetooth 4.0 Low Energy, garantizando bajo consumo en la conexión con el teléfono. Entre los sensores incluye acelerómetro, brújula y giroscopio, con gestos como levantar la muñeca para activar la pantalla. En el G Watch R se añaden barómetro y monitor de ritmo cardíaco (PPG), y se mantiene la resistencia IP67. Las correas de 22 mm estándar permiten personalización. Android Wear aporta Google Now, respuestas rápidas, navegación paso a paso en la muñeca, control multimedia y opciones como música offline tras las actualizaciones; no obstante, el smartwatch depende del smartphone para la mayoría de tareas y no dispone de salida de audio integrada para llamadas.

Con un SoC potente, construcción cuidada, pantalla siempre activa y el empuje de Android Wear, el LG G Watch se perfila como una propuesta sólida que equilibra rendimiento y utilidad. Si la optimización de consumo está a la altura, la combinación de Snapdragon 400 y Wear puede convertirlo en una referencia capaz de poner en aprietos a la competencia, incluida la gama Gear de Samsung.
Fuente: PhoneArena.
