El LG G4 fue uno de los buques insignia más reconocidos de su generación. No parecería lógico hablar del LG G5 antes de tiempo, de no ser porque las filtraciones anticiparon una presentación muy próxima. En este análisis reunimos las características técnicas clave del LG G5, su enfoque de diseño, su sistema de módulos, cómo fue su lanzamiento y el precio de salida con el que llegó a los principales mercados.
LG G5: Pantalla flexible
Una de las novedades que más sonaron en torno al LG G5 fue su pantalla. Se barajó la posibilidad de un panel flexible e incluso plegable, e incluso se especuló con una diagonal de 5,6 pulgadas con resolución 4K. La versión comercial, sin embargo, apostó por un panel IPS de 5,3 pulgadas con resolución QuadHD (2.560 x 1.440), densidad cercana a 554 ppp y tecnología Quantum IPS para mejorar el contraste y la reproducción de color frente a otros IPS tradicionales.
Lejos de la promesa de una pantalla plegable, el valor diferencial llegó por funciones concretas. La más destacada fue Always On, que permite ver hora y notificaciones en reposo. En un panel LCD como el del G5, LG optimizó esta función para que su impacto en la autonomía fuera muy reducido. A ello se sumó un modo de brillo potenciado para exteriores que, cuando incide luz directa, empuja los nits de forma puntual y ayuda a mantener una visibilidad correcta sin necesidad de activar manualmente niveles extremos.
En el uso real, la pantalla del LG G5 ofrece gran nitidez, colores bien calibrados y negros sólidos para tratarse de IPS. Aunque no alcanza el contraste de un AMOLED de última hornada, el panel Quantum compensa con una reproducción de color vibrante y una respuesta táctil precisa, lo que refuerza su utilidad tanto para multimedia como para lectura y navegación.
Así, aunque el G5 no materializó el salto a una pantalla flexible en su producto final, sí consolidó un panel equilibrado en tamaño, definición y funciones inteligentes, muy en línea con lo que demanda un usuario de gama alta.
LG G5: Diseño
Sobre el diseño del LG G5 se habló poco en un comienzo, más allá de la expectativa de un salto de materiales. LG dio el paso a un cuerpo metálico de una sola pieza con líneas suaves y bordes redondeados que proporcionan buen agarre sin penalizar el tamaño. A primera vista, la unión entre trasera y frontal sin un marco clásico bien delimitado aporta continuidad visual, y el cristal superior se integra con una curvatura muy sutil que suaviza la transición.
El elemento más llamativo es su sistema modular. La parte inferior, conocida popularmente como “Magic Slot”, se desacopla mediante una pestaña robusta para dar paso a módulos intercambiables. El anclaje es seguro y requiere firmeza al cerrar para que quede perfectamente ajustado. Un detalle a considerar: cada vez que cambiamos de módulo, el teléfono reinicia al carecer de una batería interna auxiliar que mantenga el sistema encendido durante el intercambio.
El cambio de controles clásicos de LG también se nota: las teclas de volumen pasan al lateral, mientras que el botón de encendido con lector de huellas se mantiene en la parte trasera. Esta disposición resulta cómoda con el hábito, y el lector responde rápido con solo posar el dedo, incluso con la pantalla bloqueada. A nivel de puertos, el borde inferior integra USB-C y altavoz principal; el superior, emisor infrarrojo y conector de 3,5 mm para auriculares.
El resultado es un smartphone con personalidad propia, sin certificación de resistencia al agua como contrapartida de la modularidad, pero con un acabado cuidado, un peso contenido y un frontal bien aprovechado.
LG G5: Rendimiento
Como buque insignia, el LG G5 debía ofrecer alto rendimiento. En lugar de aquella combinación especulada de CPU y RAM de distinta capacidad, la versión final apostó por el Qualcomm Snapdragon 820, un chip de cuatro núcleos Kryo acompañado de la GPU Adreno 530 y 4 GB de memoria RAM DDR4. En la práctica, es una configuración que sitúa al G5 entre lo más potente de su segmento, con una experiencia fluida en multitarea, navegación, redes sociales y juegos exigentes sin sobrecalentamientos molestos.
El almacenamiento interno parte de 32 GB y se puede ampliar con tarjetas microSD hasta 2 TB, lo que en la vida real permite despreocuparse de espacio para fotos, vídeos y apps. En conectividad, el terminal suma LTE de alta categoría, WiFi ac, Bluetooth 4.2, NFC y emisor IR para controlar dispositivos. La presencia de USB-C 3.1 garantiza transferencias rápidas y compatibilidad con la carga rápida más avanzada del catálogo de Qualcomm para su generación.
Más allá de cifras, lo relevante es que el G5 mantiene un desempeño constante, sin caídas bruscas ni cierres inesperados, y con una capa de personalización optimizada que evita lastrarlo. Es un equipo hecho para durar en rendimiento sostenido y resolver sin esfuerzo tareas creativas como edición de fotos, vídeo o juego intensivo.
LG G5: Cámaras
El sistema de enfoque combina láser y detección de contraste, y el flash LED doble ofrece un balance de color más natural. En vídeo, la grabación en 4K con estabilización y captura de audio estéreo ofrece un resultado solvente para vlogs y clips familiares. La cámara frontal de 8 MP con apertura f/2.0 resuelve bien selfies y videollamadas con suficiente detalle.
La app de cámara, uno de los puntos fuertes de LG, presenta modos manual con control de ISO, velocidad, enfoque y balance de blancos, y perfiles predefinidos que facilitan resultados rápidos. El cambio instantáneo entre sensores añade versatilidad y el modo HDR contribuye a equilibrar escenas de alto contraste. En conjunto, es un sistema fotográfico muy competitivo que aprovecha tanto la óptica como el software para lograr buenas fotos en la mayoría de situaciones.

LG G5: Batería
En los primeros compases se habló de una batería de 4.000 mAh para compensar demandas de pantallas 4K y diagonales más grandes. La versión final del LG G5 introdujo un enfoque distinto: 2.800 mAh extraíbles mediante el sistema modular. Este movimiento devolvió a la gama alta la posibilidad de intercambiar batería y añadir módulos sin renunciar a un cuerpo metálico.
La autonomía es equilibrada para su panel y potencia, y se ve apuntalada por Qualcomm Quick Charge 3.0, capaz de recuperar gran parte de la carga en muy poco tiempo (con datos oficiales próximos a un 80% en media hora bajo condiciones específicas). La función Always On, por su parte, está optimizada para consumir poco, por lo que no penaliza de forma significativa el uso diario.
Quienes necesitaban más horas lejos del enchufe pudieron apoyarse en promociones de lanzamiento con batería adicional y en módulos que aportan energía extra, además de la eficiencia del Snapdragon 820, que gestiona bien la carga en reposo y tareas recurrentes.
LG G5: Sistema modular y LG Friends
El gran secreto del G5 escondido en su parte inferior recibió el nombre popular de diseño modular. Aunque su alcance práctico fue limitado, abrió la puerta a módulos intercambiables y accesorios que ampliaban funciones. Dos se integraron directamente con la base desmontable:
- LG Hi-Fi Plus (en colaboración con B&O): módulo con DAC de 32 bits y amplificador para elevar la calidad de sonido, pensado para audiófilos y uso con auriculares de alta impedancia.
- LG Cam Plus: un grip fotográfico con botones físicos para disparo y vídeo, rueda de zoom y una batería extra de 1.200 mAh para sesiones más largas.
Bajo el paraguas LG Friends se lanzaron además accesorios complementarios como las gafas 360 VR, la cámara 360 para fotos y vídeos esféricos o un robot controlable desde el teléfono. Si bien la propuesta resultó atrevida, la adopción masiva de módulos no terminó de despegar; aun así, el G5 dejó constancia de una idea interesante: mejorar apartados concretos sin cambiar de móvil.
Software y experiencia
El LG G5 llegó con Android y la capa LG UX actualizada para su lanzamiento, con una interfaz clara, funciones añadidas y ajustes rápidos muy accesibles. Una particularidad de aquella versión fue la gestión del App Drawer (cajón de aplicaciones), inicialmente desactivado y reintroducido como opción a petición de los usuarios. La experiencia se caracteriza por transiciones ágiles, panel de notificaciones útil y herramientas propias como el capturador de pantalla con anotaciones.
El sensor de huellas trasero se integra con la experiencia de desbloqueo, pagos móviles compatibles y el control de accesos a aplicaciones sensibles. El LED de notificaciones configurable y la función Always On completan un conjunto que mejora la productividad diaria. Con el paso del tiempo, el modelo recibió actualizaciones de sistema que prolongaron su recorrido. Como sucede con cualquier dispositivo con varios ciclos a sus espaldas, es posible que el soporte de nuevas versiones y parches de seguridad ya no esté al día según el mercado y el operador.
Conectividad, audio y sensores
El perfil de conectividad del LG G5 es muy completo: LTE de alta velocidad (categorías avanzadas según variante), WiFi 802.11 a/b/g/n/ac de doble banda, Bluetooth 4.2 con aptX HD para audio de 24 bits por Bluetooth, NFC y DLNA. La presencia de infrarrojos permite controlar televisores y equipos de audio desde el móvil, y el USB-C 3.1 acelera la transferencia de datos y la carga.
En el apartado sonoro, el altavoz inferior ofrece un volumen alto con buena definición a volúmenes moderados. El conector de 3,5 mm aporta versatilidad con auriculares con cable, y el soporte de aptX HD brilla con auriculares compatibles. Otro detalle poco habitual hoy en día: la radio FM con RDS incluida en algunas variantes.
Entre los sensores encontramos acelerómetro, giroscopio, brújula, barómetro, sensor de luz, proximidad y un sensor de espectro de color que ayuda a optimizar el balance cromático de la cámara. En localización, el terminal suma A-GPS, GLONASS y Beidou para un posicionamiento más fiable.
Dimensiones, materiales y colores
El LG G5 presenta unas dimensiones aproximadas de 149,4 x 73,9 x 7,7 mm y un peso cercano a los 159 gramos, muy equilibrado para su diagonal de 5,3 pulgadas. El cuerpo en aleación de aluminio y el cristal protector con curvatura sutil redondean un conjunto agradable en mano. Estuvo disponible en varios colores (como plata, oro, titanio o rosa), con un diseño discreto y elegante que prioriza la continuidad y la ergonomía.
LG G5 SE: la variante con menor consumo
Junto al G5 estándar se comercializó el LG G5 SE en determinados países. Esta versión mantenía pantalla QHD de 5,3 pulgadas, diseño y cámaras, pero cambiaba el procesador a un Snapdragon 652 y reducía la memoria a 3 GB de RAM. Conservaba los 32 GB de almacenamiento con microSD y la misma batería de 2.800 mAh extraíble. Su objetivo fue ofrecer un precio más contenido y una autonomía potencialmente mejor en ciertos escenarios gracias a un chip menos exigente, sin renunciar a la experiencia modular del Magic Slot ni a los módulos clave.
LG G5: Lanzamiento y precio
El lanzamiento del LG G5 se produjo con un precio oficial en torno a los 699 euros en el mercado europeo, con precompras en las que la marca incluyó una batería extra y el módulo LG Cam Plus en algunas promociones. Como es habitual en la gama alta, el precio variaba según canal y país, y los módulos y accesorios LG Friends se comercializaban por separado. En tiendas de terceros, y con el ciclo natural del producto, el terminal pudo encontrarse a precios algo inferiores con el paso del tiempo.
El LG G5 apostó por una combinación que lo hizo singular: panel QHD de gran calidad, un cuerpo metálico bien acabado, mucha potencia, una doble cámara especialmente útil por su gran angular y, sobre todo, un sistema modular que, pese a su adopción limitada, abrió un camino distinto en la gama alta. Su precio de salida y su ecosistema de accesorios posicionaron al G5 como un modelo pensado para quienes querían ir un paso más allá en personalización y audio sin renunciar a un tope de gama clásico.




