Nos hemos hartado a hablar de las virtudes del Motorola Moto G, el nuevo smartphone económico de la compañía de Mountain View y su nueva filial Motorola. No obstante, también tiene sus defectos, y algunos de ellos relevantes. Aún así, es posible buscar algunas soluciones.
Memoria RAM de 1 GB
El Motorola Moto G destaca por una gran cantidad de características técnicas que son totalmente sorprendentes. Sin embargo, tiene una debilidad importante, y es la memoria RAM del smartphone, que se queda en una unidad de tan solo 1 GB. La memoria RAM de un teléfono inteligente es la que se encarga de almacenar los datos de las aplicaciones y procesos en ejecución. Cuanto mayor es esta memoria, más aplicaciones podremos ejecutar en multitarea, y mejor funcionarán estas. Con una memoria RAM inferior, puede que nos encontremos con más facilidad con ralentizaciones en determinadas aplicaciones.
Actualmente, los smartphones de gama alta ya apuntan a memorias muy superiores, los teléfonos intermedios se mueven en cifras de 2 GB o más (por ejemplo, el Motorola Moto G2), y el giga con el que cuenta el Motorola Moto G confirma que no es un terminal de gama alta, sino un smartphone de gama media.
Para solucionar esto, uno debe cerrar las apps cuando vaya a ejecutar varias de alto rendimiento, o cuando detecte ralentizaciones. También es recomendable gestionar los procesos desde Ajustes > Aplicaciones para detener los que no sean imprescindibles y limpiar cachés.
Algunos usuarios reportan cierres súbitos de apps en segundo plano si el sistema se queda sin recursos. Dos pautas ayudan: 1) liberar RAM cerrando procesos que no uses y 2) no dejar el almacenamiento interno con menos de 500 MB libres, ya que los temporales del sistema necesitan espacio. Si el móvil se vuelve muy lento, un reinicio forzado puede recuperar estabilidad.

Una carcasa débil
El diseño del Motorola Moto G es realmente bueno, e incluso aparenta tener una construcción de buena calidad en lo que respecta al frontal del terminal. Sin embargo, la carcasa trasera parece ser más débil que el resto del equipo. Es más, es fácil que empiece a holgar un poco si frecuentemente estamos quitándola y poniéndola, como si fuera una especie de tic nervioso.
Por suerte, tan fácil es conseguir que la carcaca tenga un poco de holgura como evitarlo; consultar los precios de las fundas y carcasas te ayuda a elegir protección. Debemos evitar quitar la carcasa trasera todo lo posible. Aunque, eso sí, no hay muchas razones por las que necesitemos quitarla. Al no tener la posibilidad de utilizar una tarjeta de memoria microSD, solo tenemos que quitar la carcasa para poner la tarjeta SIM, y no es común el ir cambiando esta con frecuencia.
Sin memoria micro SD
Quizá algo que muchos echarán de menos es poder utilizar una tarjeta de memoria microSD. Esta tarjetas permiten ampliar la memoria del sistema, y eso es muy útil si tenemos la versión con memoria de 8 GB. No obstante, también es útil el contar con una tarjeta de memoria si somos de los de instalar el menú Recovery e instalar aplicaciones desde la memoria, pues podría salvarnos en algún caso en el que dejáramos el firmware defectuoso.
Con esto no tenemos muchas opciones, salvo tener mucho cuidado para no dañar el firmware si hemos rooteado el smartphone y desbloqueado el bootloader, así como tener cargada una ROM de emergencia para poder instalar esta cuando todo falle. Y en lo que respecta al almacenamiento, lo único que podemos hacer es optar por la memoria de 50 GB que Google nos regala en Drive al comprar el smartphone, que siempre es una buena opción para disponer en la Nube de algunos archivos que quizá no necesitamos llevar siempre, pero que en un determinado momento podrían sernos útiles.
Además de la nube, puedes recurrir a soluciones prácticas: usar un OTG con una memoria USB para archivos grandes, mover fotos y vídeos a servicios en la nube automáticamente y, si trabajas con ROMs y Recovery, tener a mano un paquete de rescate en el PC para instalar vía ADB cuando sea necesario.

Sin 4G
También hay que destacar que no cuenta con 4G. Y sí, no importa demasiado, pues hay muchos smartphones que no tienen esta red, y tampoco hay muchísimas ciudades con cobertura total de todas las operadoras funcionando en este protocolo de transmisión de datos. No obstante, lo que sí es cierto es que con el tiempo el contar con 4G podría ser algo positivo. La ausencia del mismo es algo que, por tanto, hay que considerar como negativo.
Lo único que nos queda es que tampoco funciona nada mal un smartphone con una conexión 3G si hay buena cobertura. De hecho, hoy en día, una buena cobertura 3G sería mucho más de agradecer que la cobertura 4G en algunos lugares del país. Siempre que puedas, activa Wi‑Fi para descargas grandes y aprovecha funciones como llamadas Wi‑Fi si tu operador las ofrece.
La cámara no es muy buena
Por último, nos encontramos con la cámara, que no destaca por tener una calidad excepcional. No podemos esperar grandes fotografías de este terminal, pues lleva un sensor de cinco megapíxeles, y además Google siempre prescinde de grandes cámaras de fotos. No obstante, no existe ningún smartphone con una cámara de fotos que pueda considerarse profesional, y al final la cámara solo la queremos para algunas fotos casuales que compartir con amigos, familia, o en redes sociales, o para guardar un recuerdo en un momento en que no llevamos una cámara de fotos. En ese caso, la cámara de cinco megapíxeles vale, pero no podremos presumir de una gran calidad fotográfica.
Para mejorar resultados, limpia la lente antes de disparar, usa buena iluminación y, si la app lo permite, ajusta la resolución y desactiva funciones que puedan provocar artefactos en vídeo, como una estabilización agresiva. Si la app de cámara falla o se cierra, borra caché y datos de la app y prueba de nuevo.
Fallos de conectividad: Bluetooth, Wi‑Fi, datos móviles y SIM
En algunos casos se han observado cortes de Bluetooth o transferencias que no terminan. La solución más efectiva suele ser actualizar el sistema y también las apps que usan Bluetooth (por ejemplo, música o coche), ya que las incompatibilidades se corrigen con nuevas versiones.
Si detectas problemas con el GPS (posiciones erróneas o dificultad para fijar satélites), revisa los permisos de ubicación, activa el modo de alta precisión y, si persiste, reinicia el móvil y comprueba si el fallo aparece en varias apps de mapas para descartar errores puntuales.
Problemas con la conexión Wi‑Fi
Empieza por lo básico: verifica la contraseña y que el router no limite el acceso por MAC. Después:
- Reinicia tu dispositivo y el router.
- Olvida la red y vuelve a conectarte.
Si aún así falla, realiza un restablecimiento de la configuración de red:
- Ve a Configuración > Sistema > Avanzado > Opciones de restablecimiento.
- Selecciona «Restablecer Wi‑Fi, datos móviles y Bluetooth«.
- Confirma la acción y espera a que el dispositivo se reinicie.
Problemas con la conexión de datos móviles
- Comprueba el APN del operador y que los datos móviles estén activos.
- Activa y desactiva el modo avión para forzar el registro en red.
- Reinicia el dispositivo y, si sigue fallando, revisa con tu operador si hay incidencias.
Ante desconexiones constantes de la red (casos reportados por algunos usuarios), conviene cambiar de banda preferida temporalmente o seleccionar el operador manualmente y luego devolverlo a automático. Si nada funciona, un restablecimiento de fábrica puede ser el último recurso (previa copia de seguridad).
Si el teléfono no reconoce la SIM, prueba con otra tarjeta, limpia los contactos y verifica que el dispositivo no tenga bloqueo con un operador. En foros técnicos se plantean soluciones que van desde reinsertar la SIM hasta reinstalar el software del sistema.
Rendimiento, sobrecalentamiento y batería
Hay quien observa lentitud general en ciertas versiones del sistema. La gestión de 1 GB de RAM requiere mano fina: cierra apps que no uses, evita quedarte sin almacenamiento y deshabilita funciones que no necesites. Un widget o acceso directo para limpiar procesos facilita esta tarea.
Si notas sobrecalentamiento, identifica apps que abusan del CPU/GPU (juegos, edición de vídeo) y limita su uso durante periodos prolongados. No expongas el móvil a altas temperaturas ni lo uses intensamente mientras carga.
- Evita el uso prolongado de apps pesadas cuando el terminal esté caliente.
- No lo dejes al sol o en superficies que acumulen calor.
- Quita la funda si notas demasiada temperatura para mejorar la disipación.
Para mejorar la autonomía ve a Ajustes > Batería > Uso de la batería, identifica apps que consumen de más y limita su actividad en segundo plano. Activa perfiles de ahorro de energía y ajusta brillo y conexiones.
Si la carga es lenta, verifica el estado del cargador y el cable. Reinicia el teléfono, cierra apps intensivas desde Ajustes > Aplicaciones y activa el modo avión durante la carga para acelerar el proceso. Usa siempre cargadores de calidad; algunos modelos pueden presentar táctil poco preciso al cargar con cargadores de terceros, por lo que el cargador original es lo ideal.
Pantalla y audio: táctil, brillo y sonido
Si la pantalla se congela o no responde, intenta un reinicio forzado. Si la pantalla está físicamente dañada, consulta cuánto cuesta cambiar la pantalla rota. En casos persistentes, realiza un restablecimiento de fábrica (haz copia de seguridad antes):
- Ve a Configuración > Sistema > Avanzado > Opciones de restablecimiento > Borrar todos los datos.
- Confirma y espera a que reinicie.
Para problemas de brillo y color, ajusta en Ajustes > Pantalla > Brillo (manual o automático) y elige el modo de pantalla que mejor se adapte a tus preferencias.
En el apartado de audio, si notas sonido bajo o distorsionado, limpia con cuidado los puertos y rejillas para eliminar polvo. Reinicia el móvil y prueba el altavoz en diferentes apps. Con auriculares, verifica el conector o emparejamiento, prueba otros cascos para descartar fallos y revisa que no haya perfiles de audio conflictivos.
Algunos usuarios han descrito un pitido breve al pausar/reanudar multimedia; suele mitigarse desactivando mejoras de audio del sistema, limpiando caché de la app de música y evitando cambios bruscos de salida de sonido (altavoz a auriculares) durante la reproducción.
Cámara y apps: errores y cierres inesperados
Si la cámara no abre o se cierra, borra caché y datos de la app en Ajustes > Aplicaciones > Cámara > Almacenamiento. Revisa que tenga permisos y suficiente espacio libre. Ajusta resolución y evita zoom digital excesivo, ya que la nitidez cae rápidamente.
Para apps problemáticas, borra caché y datos en Ajustes > Aplicaciones > Información de la aplicación > Almacenamiento. Actualiza todas las apps desde la tienda y, si el problema continúa, desinstala y reinstala. No olvides reiniciar el móvil si notas lag acusado, y mantener el sistema y las aplicaciones en su última versión.
De forma puntual, algunos usuarios han visto cortes de llamadas al ejecutar tareas pesadas o jugar en línea. Revisa que no existan restricciones agresivas de ahorro de batería sobre apps de llamadas (teléfono, WhatsApp, Meet), estabiliza la red (Wi‑Fi o datos) y evita superponer procesos intensivos mientras estás en comunicación.
El Motorola Moto G sigue siendo un equipo atractivo por su relación calidad-precio, pero conviene conocer sus límites: la RAM contenida, la ausencia de microSD y de 4G en ciertas variantes, y una cámara básica. La buena noticia es que gran parte de los problemas más comunes tienen soluciones sencillas: actualizar software y apps, gestionar recursos con cabeza, mantener buen espacio libre, usar cargadores fiables y aplicar los ajustes adecuados de conectividad, pantalla y audio. Con estas pautas, la experiencia mejora de forma notable incluso en escenarios exigentes.
