Parece que Sony no tiene, al menos en un primer momento, previsto utilizar el sistema operativo Android Wear en su gama de smartwatch, que tanto impacto ha generado desde que se anunció hace unos pocos días. Esto, evidentemente, es una sorpresa pero tiene una explicación bastante sencilla.
Según el presidente de Sony Mobile América, Ravi Nookala, la razón para que su compañía no se decante por la creación de Google no es otra que ellos van a continuar “invirtiendo tiempo y recursos en su propia plataforma”. Es decir, que no quieren perder el trabajo realizado hasta el momento (y que evidentemente están haciendo). Lo cierto es que tienen sentido, pero no deja de sorprender que no se suban a la “ola” creada por el anuncio de Android Wear.
Lo cierto es que este anuncio de Nookala tiene sentido por dos razones. La primera es que Sony ya lleva tiempo generando su propio ecosistema y SDK para los smartwatch que tiene y tendrá en el mercado, y por lo tanto tendrían todo preparado para que su siguiente generación de producto lo utilizara. Por lo tanto, hacer un cambio tan brusco quizá no sea conveniente. La segunda razón es que las fechas en las que se podría lanzar Android Wear, como mínimo después de verano, no encajarían con su calendario y, por lo tanto, no querrían retrasar su hoja de ruta para el siguiente smartwatch. Es decir, que razones podrían existir. ¿Suficientes? Eso es cuestión de lo que valore cada uno, claro.
Puerta abierta en un futuro

Esto, evidentemente, ha supuesto que en algunos medios se haya indicado que Sony se ha posicionado como una compañía Anti-Android Wear… algo que ya se ha venido a desmentir. Se ha publicado un mensaje en Twitter en el que se indica que “la puerta no está cerrada para Android Wear”. Por lo tanto, hay que pensar que en un futuro a medio plazo el desarrollo de Google sí que puede ser una opción para los japoneses. De esta forma, encajarían las razones de calendario antes indicadas.
Lots of talk out there today. We’re focused on SW2 & SmartBand right now, but door’s def not closed to #AndroidWear – early days…
— Sony Xperia News (@SonyMobileNews) marzo 25, 2014
En este contexto, cobran relevancia los movimientos internos de la marca. Wena, la línea de correas inteligentes de Sony, ha trabajado históricamente en accesorios que aportan pagos, notificaciones y cuantificación sin convertir el reloj en un smartwatch completo. Diversas informaciones del sector han apuntado a una mayor coordinación con la división Xperia, algo que, de materializarse, podría abrir la puerta a un reloj con sello Sony/Xperia que mantenga control total de la experiencia (hardware, software, servicios) sin depender de Android Wear. No hay confirmaciones oficiales, y los plazos en wearables no son inmediatos: desarrollar un buen reloj requiere iteraciones en diseño, sensores, batería y software.
Contexto y estrategia: ecosistema propio, calendario y soporte
No todas las marcas siguen la misma receta en wearables. Mientras Google impulsa Wear OS, otros fabricantes han apostado por sistemas propios (Tizen en Samsung, plataformas propietarias en Garmin o Fitbit) para optimizar batería, sensores y control del roadmap. Sony ya dispone de SDK y apps como Lifelog, y ha explorado factores de forma que van desde relojes a pulseras, priorizando resistencia al agua, conectividad (Bluetooth, NFC) y usos de deporte/vida diaria.
También pesa la cuestión del soporte de software. En el ecosistema Android de relojes, el ciclo de actualizaciones suele moverse entre dos y tres años en muchos modelos, menos que en smartphones. Casos como el Sony SmartWatch 3, que quedó anclado en una versión previa de Android Wear, evidencian que la dependencia de plataformas de terceros puede condicionar la vida útil. Controlar la plataforma permitiría a Sony ajustar mejor rendimiento, privacidad y autonomía sin esperar a grandes saltos de Wear OS.
Alternativas para relojes Sony ya en circulación: AsteroidOS

Si tienes un smartwatch antiguo que ya no recibe actualizaciones, la comunidad ha creado una vía interesante: AsteroidOS. Se trata de un sistema operativo de código abierto basado en Linux, centrado en ofrecer lo esencial con personalización y privacidad como ejes. Incorpora apps básicas como despertador, agenda, temporizador, meteorología, monitor de ritmo cardíaco y notificaciones, además de control de música, linterna y una selección de esferas con soporte para Always-on y gestos simples.
Entre sus puntos fuertes destacan la conexión con Android vía Bluetooth de bajo consumo y la posibilidad, en varios modelos, de instalarlo en dual boot sin borrar el sistema original. La autonomía suele moverse entre uno y varios días según el hardware. Como contrapartida, no admite apps de terceros de Wear OS y su lista de relojes compatibles, aunque creciente, es limitada. Modelos populares con soporte incluyen algunos de LG, ASUS, Fossil, OPPO y el propio Sony SmartWatch 3. El proceso de instalación requiere activar depuración ADB, drivers y ejecutar comandos; en ciertos relojes puede ser necesario acceder al interior del dispositivo para adaptar cables, por lo que conviene seguir la guía específica de cada modelo.
Wearables hoy: autonomía, sensores y diseño
El mercado avanza en varias direcciones: pantallas siempre encendidas, tecnologías de alto brillo en exterior (como Mirasol en propuestas específicas), voz y gestos como interfaz, y una integración cada vez más profunda de sensores de salud (acelerómetro, giroscopio, GPS, barómetro, ópticos de pulso). La autonomía sigue siendo el gran reto: para muchos usuarios, pasar de cargar a diario a hacerlo cada dos o tres días marca la experiencia.
También se explora la independencia parcial del teléfono (WiFi o LTE en algunos relojes) y usos de valor como navegación giro a giro, pagos y control multimedia. En paralelo, los fabricantes equilibran diseño clásico (esferas redondas, materiales premium) con cajas más deportivas y funcionales. El fitness sigue siendo la aplicación estrella, pero hay margen de crecimiento en productividad y entretenimiento.
En este escenario, un futuro smartwatch de Sony “sin Android Wear” tendría sentido si prioriza autonomía, sensores y experiencia pulida con Xperia, manteniendo puertas abiertas a servicios de Google cuando encaje. La clave estará en aportar valor diferencial (mejor batería, integración multimedia, métricas de salud fiables) sin sacrificar compatibilidad y facilidad de uso.
Sony no se quedaría fuera de Android Wear, sino que esperaría el momento adecuado para implementarlo en sus smartwatch, nada más. De esta forma, se subiría al carro de las compañías que ya han confirmado el uso de este sistema operativo, como son LG, Motorola, HTC, ASUS y, también, Samsung. Por lo tanto, queda claro que no hay ni rechazo ni dejadez por parte de Sony, simplemente parece una cuestión de fechas.
Mirando al corto y medio plazo, la estrategia conservadora de Sony encaja con un mercado en evolución: mantener una plataforma propia optimizada, explorar cooperación con Wena/Xperia y valorar Wear OS cuando el calendario y la propuesta de valor encajen. Mientras tanto, quienes conserven relojes Sony antiguos tienen en AsteroidOS una manera de revivir sus dispositivos con funciones básicas bien resueltas.
Fuente: Sony (Twitter).
