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Los Google Pixel 2 no cuentan con jack de auriculares, igual que algunos otros smartphones de gama alta del mercado. Sin embargo, lo cierto es que la razón por la que los Google Pixel 2 no cuentan con jack de auriculares no es nada lógica si se mira solo desde la comodidad del usuario, aunque la marca ha intentado justificarlo con varios argumentos de diseño y de audio que conviene revisar con detalle.
Google Pixel 2 sin jack de auriculares
Ni el Google Pixel 2 ni el Google Pixel 2 XL cuentan con jack de auriculares. El smartphone incluye un adaptador para poder conectar unos auriculares por jack utilizando el puerto USB Type-C, y no se incluyen auriculares en la caja. El principal inconveniente es evidente: no podemos recargar la batería del móvil a la vez que escuchamos música con cable salvo que usemos un adaptador en Y o un hub compatible. Aun así, Google no ha incluido un jack de auriculares en sus smartphones y, en este caso, ha dado razones para no incluirlo, pero ninguna de ellas resulta convincente para quienes priorizan versatilidad.
Por ejemplo, han afirmado que el objetivo era conseguir un diseño sin biseles. Ya hay móviles en el mercado que cuentan con una pantalla con marcos muy reducidos, y que además mantienen jack de audio. Precisamente se supone que el Google Pixel 2 XL está basado en el LG V30. Además, el Google Pixel 2 no es un smartphone con pantalla sin biseles. El beneficio en marcos no parece justificar por sí solo la eliminación del conector.

La otra razón que han dado para prescindir del jack de auriculares era conseguir un audio de más calidad gracias a una ruta plenamente digital. En realidad, para que podamos escuchar el audio, siempre hay una conversión a señal analógica en el extremo (auriculares o teléfono); de lo contrario no escucharíamos nada. Esa conversión la realiza un DAC (convertidor digital‑analógico). La calidad que percibimos depende del DAC, el amplificador, la grabación y el archivo, no del mero hecho de usar o no un conector de 3,5 mm.
Y además, no se consigue automáticamente más calidad con un adaptador USB Type‑C a jack de audio. En el caso del Pixel 2, el audio por USB‑C es exclusivamente digital, por lo que el adaptador debe incluir su propio DAC; si es básico, el resultado será equivalente o incluso inferior al de un buen jack integrado. Si el adaptador es de alta gama, sí puede mejorar, pero entonces el mérito es del DAC del adaptador, no del puerto en sí.
Por no hablar del hecho de que la máxima calidad de audio con auriculares de alta impedancia se logra, a día de hoy, con amplificación y DAC solventes, sea en el propio teléfono (cuando existe jack) o en el adaptador. El audio digital no implica perder información si el flujo es sin pérdidas; la clave está en la cadena completa de reproducción.
La única opción sería haber afirmado que se puede conseguir más comodidad con unos auriculares inalámbricos, pero es que la calidad del audio inalámbrica todavía no siempre es mejor que la de unos auriculares de gran calidad con cable. Aunque los códecs Bluetooth modernos han mejorado el ancho de banda y la latencia, siguen dependiendo del códec, la compresión y la interferencia del entorno.
Compatibilidad y adaptadores: qué funciona y qué no
Google orienta la salida de audio del Pixel 2 hacia el USB‑C con audio digital. ¿Qué implica esto en la práctica?
- Adaptadores USB‑C a 3,5 mm: deben ser compatibles con audio digital USB y llevar DAC integrado. Un adaptador pensado para extraer audio analógico del USB‑C no funciona en el Pixel 2.
- Auriculares USB‑C: funcionan si son compatibles con los estándares de audio digital del puerto. Google llegó a listar modelos recomendados, pero en general cualquier auricular USB‑C que cumpla con las especificaciones debería ser válido.
- Bluetooth: totalmente compatible. La experiencia depende del códec soportado en ambos extremos, la calidad del propio auricular y el entorno.
Google incluye un adaptador USB‑C a 3,5 mm en la caja para quienes quieran seguir usando sus auriculares con cable. Además, la compañía ha comercializado otros adaptadores, ajustando su precio con el tiempo para hacerlo más accesible frente a alternativas del mercado. Si compras adaptadores de terceros, verifica que expresamente indiquen soporte para audio digital USB‑C en Pixel.
Diseño, espacio interno y altavoces
Otro de los argumentos de la marca es que el jack de 3,5 mm ocupa espacio valioso que puede destinarse a batería, cámaras, motores hápticos, sellado o altavoces. En los Pixel 2 se apostó por altavoces estéreo frontales, que ocupan volumen y requieren orificios en el frontal. La ausencia del jack, según la compañía, facilita trazar un “camino mecánico” hacia diseños más limpios, con menos marcos y mejores componentes internos.
La realidad es que existen terminales con marcos reducidos que mantienen el jack, lo que sugiere que suprimirlo es una decisión de prioridades más que un requisito técnico ineludible. Para algunos, ganar altavoces frontales y simplificar la estanqueidad compensa; para otros, perder el jack resta versatilidad inmediata.

¿Qué opción de audio elegir con un Pixel 2?
Si ya tienes buenos auriculares con cable, la opción más directa es usar el adaptador USB‑C a 3,5 mm con DAC. Busca uno con buenas especificaciones de salida (SNR, THD+N, potencia) si tus auriculares son exigentes. Si prefieres reducir cables, apuesta por unos Bluetooth que soporten códecs de mayor calidad y una autonomía amplia. Y si quieres simplificar, los auriculares USB‑C integran el DAC en el propio cable, con la ventaja de que el diseño puede optimizarse para ese transceptor concreto.
Cada alternativa tiene ventajas y limitaciones: el cable ofrece menor latencia y consistencia, el Bluetooth aporta comodidad y manos libres, y el USB‑C garantiza una ruta digital que depende del DAC del propio accesorio. La elección correcta depende de tu uso: música crítica, llamadas, gaming o deporte.
El movimiento de Google al retirar el jack en el Pixel 2 responde a una combinación de visión de diseño, estandarización del USB‑C para audio digital y empuje hacia el ecosistema inalámbrico. Aunque sus argumentos no convencen a todos, la compatibilidad con adaptadores y la mejora en tecnologías Bluetooth han mitigado parte del impacto, siempre que el usuario elija bien sus accesorios y comprenda cómo funciona la cadena de audio en este dispositivo.