Todo apunta a que una nueva gama de terminales Android verá la luz, y esta no es otra que la denominada Motorola Moto Z. Será la primera desarrollada por parte de Lenovo una vez que ha tomado el control total de las operaciones de la compañía que, no hace mucho, puso en juego el nuevo Moto G. Y, lo cierto, es que apunta a ofrecer opciones interesantes. Un ejemplo de esto serán sus carcasas.
Desde el principio se ha indicado que la gama Motorola Moto Z llegará con una modularidad similar a la que se ofrece en el LG G5, según el lanzamiento y Moto Mods confirmados, pero será en las carcasas donde esta será de la partida, con opciones como por ejemplo la inclusión de una cámara más avanzada; integrar un pico-proyector; o dar uso a unos mejores altavoces, por poner un ejemplo. Así, queda claro que Lenovo apostará por ofrecer posibilidades que no se tenían en su gama de producto.
Sea como fuere, lo que se ha conocido hoy es el aspecto que tendrán tres de las carcasas que serán de la partida en los Motorola Moto Z. Y lo cierto, es que no “pintan” nada mal ya que, por ejemplo, el aspecto de la propia que incluye un sensor de mayor calidad resulta bastante atractivo a nuestro parecer. Aunque, eso sí, las dimensiones y la ergonomía se sacrifican con el uso de los accesorios de los que hablamos pero, esto, es un detalle menor ya que lo que se busca es potenciar el uso. Por cierto, el plástico aparece que es el material elegido para cada uno de los tres elementos, denominados MotoMods, que se pueden ver. La fijación magnética y los conectores traseros facilitan el intercambio instantáneo sin reinicios.
Qué esperar de los Motorola Moto Z
Por el momento lo que se ha conocido de esta gama de producto es que tendrá dos variantes, una para la gama alta y, la otra, para la media. El primero de los modelos incluirá un procesador Snapdragon 820 y 3 GB de RAM (y, esto, ha llevado a pensar que los Moto X no volverán a ponerse a la venta). La versión menos potente integrará un SoC Snapdragon 625 y una batería de 3.500 mAh -que podría ser compartida con la anterior variante en lo que se refiere a la carga-. La familia llegó a contar también con una versión con ShatterShield para mayor resistencia de pantalla.

El caso es que en lo que se refiere a la modularidad en los accesorios, la gama Motorola Moto Z plantará cara al LG G5, y posiblemente con un precio más atractivo. Eso sí, estos modelos no se pueden comparar a lo que ofrecerá Project Ara de Google, donde cada elemento del dispositivo móvil es susceptible de ser cambiado y, en el caso del que hablamos en este artículo, se centra todo en potenciar el apartado de los componentes que no son esenciales, como por ejemplo la cámara. Además, los Moto Mods se reconocen automáticamente por el sistema, y algunos integran batería propia para no afectar la autonomía del teléfono.
Moto Mods: tipos, funcionamiento y precios orientativos
Entre los módulos más populares están el JBL SoundBoost (altavoz externo), el Insta-Share Projector (pico-proyector con 854×480 píxeles, 50 lúmenes y batería de 1.100 mAh), y los Power Pack de TUMI, con y sin carga inalámbrica, además de carcasas de diseño como las Kate Spade. En su lanzamiento, sus precios en dólares se movían en torno a: Proyector (299), Altavoz JBL (79,99), Power Pack (89), Power Pack con inalámbrica (99) y algunas carcasas de marca (79 aprox.). Aunque el proyector es llamativo, conviene considerar que existen alternativas de terceros con más brillo o resolución por precios similares; lo mismo con las baterías externas tradicionales.
También hubo módulos centrados en foto como los zoom óptico desarrollados con socios, que añadían ergonomía y controles dedicados. La ventaja del ecosistema es que se trata de una plataforma abierta a desarrolladores, con anclaje magnético que permite “pegar y usar”, sin apagar el teléfono ni navegar por menús complejos.
Style Shells con Gorilla Glass y personalización
A la personalización se sumaron las Style Shells con nuevos diseños y una capa de Gorilla Glass 5 para mejorar la resistencia a caídas y arañazos. Compatibles con toda la familia Moto Z, añaden entre 25 y 53 gramos al peso del terminal, y su precio subió hasta 29,99 dólares frente a versiones anteriores. Materiales como madera, nylon balístico o cuero conviven con patrones más atrevidos.
Nuevos Mods, concursos y conceptos en desarrollo
La estrategia incluyó un Gamepad que convierte el Moto Z en consola portátil, con cruceta, botones de acción y doble stick, además de juegos preinstalados; Power Pack en varios colores; un adaptador de carga para alimentar los Mods directamente; un módulo de carga inalámbrica y un Turbo Charger capaz de sumar horas de uso en pocos minutos. Para acelerar el ecosistema, Motorola impulsó concursos de desarrolladores con kits y financiación colectiva, de donde surgieron ideas como una tapa con LEDs de notificación perimetral, un módulo Walkie Talkie para comunicar sin cobertura móvil, otro con infrarrojos y Qi, y una batería con carga solar de 2.200 mAh a precio contenido.
OneCompute: usar el Moto Z como un “PC”
Otro accesorio destacado es OneCompute, que permite conectar el Moto Z a un monitor o televisor vía HDMI y trabajar con teclado y ratón. El dock añade tres USB 2.0 y alimentación propia, y se apoya en tecnología Keyssa a 60 GHz para comunicación de alta velocidad. Con Android y funciones como la multiventana, es viable redactar documentos, gestionar correo o redes y cubrir tareas de productividad ligeras, acercándose a propuestas como Continuum.
Con esta filosofía, el Moto Z no intenta ser un teléfono que se desarma pieza a pieza, sino un smartphone que amplía su experiencia en segundos con accesorios útiles. La clave está en valorar qué módulo encaja con tu uso (sonido, proyección, energía, juegos, foto) y si el coste compensa frente a opciones externas, sabiendo que la compatibilidad entre generaciones y la comunidad de desarrolladores dan continuidad al ecosistema.


