Parece que ya se está trabajando en el Xiaomi Mi3S, un modelo que vendría a ser el mejor terminal de siempre que este fabricante chino ha puesto en el mercado. Así, competiría de tú a tú con cualquier terminal que exista, y un ejemplo de esto es que su procesador sería un Snapdragon 801.
Por lo tanto, las buenas cifras de ventas obtenidas por este fabricante, con millones de unidades distribuidas en el primer trimestre y una previsión anual de decenas de millones, no han hecho más que animar a la compañía. Y, para conseguir estos objetivos, parece que se apostará por el Xiaomi Mi3S (Mi-3S) para ser una evolución del modelo Mi3 -que ha recibido buenas críticas-.
Por lo que se ha filtrado por el momento, parece que tanto el diseño como el hardware serán mejorados. Un ejemplo de esto en lo referente al primer apartado es que el nuevo modelo tendría más cantidad de metal en su construcción, lo que le daría un aspecto mejorado y de mayor calidad. De esta forma, su “desembarco” al mercado internacional sería mucho mejor.
En lo que se refiere al hardware, aparte de la inclusión del procesador Snapdragon 801 de cuatro núcleos antes mencionado (que dotaría al Xiaomi Mi3S de compatibilidad con redes 4G), todo indica que la cantidad de RAM alcanzaría los 3 GB y que su cámara trasera sería de 13 megapíxeles -la delantera llegaría a los 8 Mpx-. Adicionalmente, hay que decir que en lo referente a la pantalla, este modelo integraría una de cinco pulgadas con calidad a 1080p. Es decir, un avance significativo pero que, todo hay que decirlo, recuerda mucho al OnePlus One, ¿verdad?
Por ahora no hay dato alguno respecto a su llegada al mercado, aunque como es habitual el primer lugar en el que se pondría a la venta el Xiaomi Mi3S sería China. En cuanto al precio, lógicamente no hay confirmación alguna, pero algunos medios indican que este podría ser de unos 320 dólares, lo que sí supondría todo un “bombazo”, si realmente las características son las indicadas. Hay que esperar pero, como siempre, las expectativas respecto a los productos de este fabricante son inmejorables.
Fuente: GizChina.
Diseño y pantalla: metal frente a vidrio y AMOLED

El Mi3S apostaría por más metal para ganar robustez y tacto premium. En la comparativa con otros modelos recientes de la marca, como Mi A3, se observa una vía distinta: trasera de cristal con Gorilla Glass 5, resistencia a salpicaduras P2i, y una pantalla AMOLED con colores muy vivos. Mientras que el Mi3S se centraría en un panel de 5″ Full HD de alta nitidez, el Mi A3 priorizó una AMOLED HD+ con gran contraste, sacrificando definición. En ergonomía, el cristal ofrece reflejos y mejor sensación de delgadez, aunque atrae huellas; el metal, por su parte, incrementa solidez y disipa mejor el calor.
Rendimiento y memoria: potencia clásica y eficiencia actual
El Snapdragon 801 del Mi3S fue un chip de referencia por su respuesta bruta en tareas y juegos a 1080p. En la gama media más reciente, Xiaomi ha optado por plataformas como Snapdragon 665, más eficiente y suficiente para mover fluido Android con pantallas HD+. Donde sí hay salto generacional es en el almacenamiento: equipos como Mi A3 integran UFS 2.1 con velocidades medidas en torno a 508 MB/s de lectura y 170 MB/s de escritura, lo que acelera apertura de apps y copias. El Mi3S, con 3 GB de RAM, quedaría bien posicionado para multitarea moderada, mientras que la optimización del software marca diferencias perceptibles en fluidez.
Software y experiencia: MIUI frente a Android One
El Mi3S previsiblemente llegaría con MIUI, una capa muy completa en funciones. En paralelo, la línea Android One de Xiaomi (caso Mi A3) apuesta por un sistema más limpio y actualizaciones prolongadas, aunque incluso ahí se han visto apps preinstaladas como Mi Community o tiendas asociadas. Android One ofrece estabilidad y rapidez en animaciones y menús; MIUI compensa con un abanico mayor de ajustes y personalización. Para el usuario, ambas rutas son válidas: depende de si prioriza sencillez y actualizaciones o más herramientas de serie.
Cámaras y vídeo: del 13 MP al ecosistema triple con IA
El Mi3S se perfila con una cámara principal de 13 MP y frontal de 8 MP. En la comparativa interna, modelos como Mi A3 elevan el listón con un sistema triple (principal de 48 MP con pixel binning, gran angular de 8 MP y sensor de profundidad), además de IA para reconocimiento de escenas (hasta 27), HDR más agresivo y modos nocturnos. En vídeo, la referencia actual alcanza 4K a 30 fps y 1080p a 60 fps, con estabilización electrónica que ha ido mejorando mediante actualizaciones OTA. Estas tendencias marcan qué puede esperar el usuario si prioriza fotografía móvil frente a una configuración más clásica.
Conectividad, biometría y sonido
Confirmada la conexión 4G en el Mi3S, en catálogos recientes se valoran detalles como: jack de 3,5 mm presente, LED de notificaciones en el marco, infrarrojos para controlar dispositivos y soporte Bluetooth con A2DP, LDAC y aptX HD. En biometría, el lector en pantalla ha ganado presencia, aunque su velocidad y fiabilidad siguen por detrás de los sensores físicos; el desbloqueo facial por IA funciona bien como método auxiliar. En sonido, se han medido picos de volumen en torno a 102 dB con algo de distorsión a altos niveles, lo que encaja con la media de su rango.
Batería y carga
Aunque no hay cifra oficial para el Mi3S, la referencia de la casa en esta franja se sitúa alrededor de los 4.000 mAh, con jornadas completas sin apuros y cargas rápidas de hasta 18 W. Se han visto tiempos aproximados de 0 a 100% en cerca de 1 h 45 min con cargador de 10 W incluido y soporte para mejorar con adaptadores más potentes. En uso real, es habitual superar las 7 horas de pantalla con brillo automático.
Como propuesta, el Xiaomi Mi3S encaja en un punto de equilibrio entre diseño más premium y especificaciones sólidas: metal, 5″ FHD, Snapdragon 801, 3 GB de RAM, 13/8 MP y 4G. Si el precio final ronda lo filtrado y la disponibilidad acompaña, puede ser una opción muy atractiva en su segmento, reforzada por la experiencia que Xiaomi ha ido puliendo en diseño, cámara y autonomía a lo largo de sus últimas generaciones.
