Después de conocer Matrix One, uno se da cuenta que 90$ pueden dar para mucho. Tanto, que es posible comprar un tablet económico, plenamente funcional, con sistema operativo Android 4 y que ha roto la barrera de los 100$, considerada un icono en el mercado.
Pantalla y rendimiento básico
Su pantalla es de 7”, algo normal teniendo en cuenta su precio, y resulta más que suficiente para ver películas o ejecutar aplicaciones. Su procesador funciona a una frecuencia de 1,5 GHz y con una arquitectura ARM Cortex-A8 con un único núcleo. No es lo mejor del mundo, pero da de sobra para un uso normal, sin exigencias muy elevadas (los juegos en 3D no se ejecutan con toda la fluidez posible).
Para completar la experiencia visual, el panel ofrece resolución 800 x 480 con tecnología táctil capacitiva, suficiente para lectura, navegación y vídeo casual. La calibración de color es correcta para su segmento y el tamaño de 7 pulgadas facilita un manejo cómodo con una sola mano.

Almacenamiento y memoria
En lo que se refiere al almacenamiento, dispone de 4 GB de espacio disponible (existirá un modelo de 130$ con 16 GB) y, su cantidad de RAM es de 512 MB. Esta última especificación es quiza la más ajustada para que Android 4 funcione con la soltura adecuada, pero resulta suficiente para que la utilización de este tablet ofrezca una buena experiencia de uso.
Además, incluye ranura microSD para ampliar fácilmente el espacio de almacenamiento, por lo que las apps, fotos y vídeos pueden gestionarse sin depender solo de la memoria interna. En determinadas series se comercializó también una variante con 1 GB de RAM, pensada para quien desea algo más de margen en multitarea ligera.
Cámara y multimedia
Otra característica que delata el bajo precio de Matrix One es la cámara de 2 megapíxeles, que además no es de gran calidad. Esto resulta normal, más si cabe conociéndolo que comentó ASUS respecto a la ausencia de la cámara en Nexus 7 (si se quiere dar un buen precio, no es posible incluir una cámara de calidad). Por lo tanto, no es de extrañar que este tablet, que busca el menor coste posible, se decantara por el componente que integra.
Pese a sus limitaciones, la Matrix One es compatible con apps de videoconferencia y mensajería populares, y mantiene el siempre útil conector de audio 3,5 mm para auriculares con cable, algo que muchos usuarios siguen valorando por su sencillez y fiabilidad.
Conectividad y puertos
En cuestión de conectividad, ofrece lo habitual: WiFi, USB, HDMI… no falta de nada. Por lo tanto, es una buena piedra de toque este Matrix One, que deja bien claro que el coste de los tablets actuales se puede reducir y, como ellos mismos dicen, “de esta forma, que la tecnología orientada a la movilidad esté al alcance de todos”. Con precios como los de su producto, no hay la menor duda. Además, este enfoque se ve también en otros modelos con buena relación calidad-precio que buscan reducir costes sin sacrificar funciones.
- Wi-Fi para navegar y reproducir contenido en streaming; no hay versión con datos móviles, lo que ayuda a contener el precio.
- MicroUSB/USB OTG para carga y periféricos sencillos (teclados, memorias).
- Mini HDMI que permite salida a TV/monitor y disfrutar vídeos en pantalla grande.
- Audio 3,5 mm para auriculares y altavoces externos sin adaptadores propietarios.
- Ranura microSD para ampliar almacenamiento de manera económica.
Software: Android limpio y tiendas
Un valor diferencial en este rango es que su sistema viene con Android limpio (vanilla), sin capas pesadas ni bloatware. Es compatible con Google Play y también con la Amazon Appstore, por lo que instalar aplicaciones es sencillo y seguro. En modelos concretos se ofreció incluso acceso con permisos avanzados (root) de serie, una característica orientada a usuarios que desean personalizar al máximo su dispositivo.
Batería, autonomía y carga
La Matrix One integra una batería de 3.200 mAh, adecuada para su hardware eficiente. En un uso mixto (navegación, vídeo ocasional y redes sociales) permite varias horas de autonomía sin depender del cargador, con consumos contenidos gracias al procesador Cortex-A8 y a la resolución de pantalla moderada.
Versiones, colores y precio
Se comercializó con dos capacidades principales: 4 GB (alrededor de 89,99 dólares) y 16 GB (en torno a 129,99 dólares). Además de su atractivo coste, ofreció varios colores para ajustarse al gusto del usuario: negro, azul, blanco y rosa. El objetivo fue claro: acercar una tableta funcional a quien busca precio mínimo sin renunciar a lo esencial.
Por equipamiento, filosofía y resultado práctico, la Matrix One demuestra que se puede tener Android fluido, puertos completos y opciones de ampliación pagando poco. No pretende competir con modelos potentes, pero es una opción muy válida para ver contenido, navegar, estudiar ligero o iniciarse en el ecosistema de apps sin complicaciones ni gastos elevados.

