Nos hemos acostumbrado a pensar que los móviles metálicos o de cristal son mejores móviles que los de plástico. En términos generales puede ser así. Pero lo cierto es que en la práctica es posible que nos estemos equivocando y nos estemos guiando únicamente por lo superficial. Y es que Meizu M5 siempre tuvieron ciertas características destacables que ahora encontraremos de nuevo en el Meizu M5.
El metal, hasta en la gama básica

Esta noticia llega en un momento curioso. Y es que si miramos el mercado y nos fijamos incluso en los móviles de gama básica, por debajo de los 100 euros, vemos que incluso estos cuentan ya con un diseño metálico. Es más, al principio veíamos aleaciones de aluminio con plástico, y lo podíamos distinguir fácilmente porque no contaban con antenas exteriores. Hoy en día ya no es así. Los procesos de fabricación y de uso del metal se han convertido en tan habituales, que hasta los móviles más económicos son metálicos. Esto ha hecho que directamente dejen de existir los móviles de plástico, a pesar de que tenían sus ventajas. Por ejemplo, eran más resistentes, y capaces de resistir mejor los golpes, al no sufrir daños permanentes en la carcasa como sí lo sufre el metal. Además, no nos podemos olvidar de la variedad de colores que nos ofrece el plástico. Quizás es por eso por lo que el Meizu M5 ha decidido recuperar el policarbonato.
Meizu M5
Solo viendo la fotografía del Meizu M5 en color azul que se lanzaría, resulta muy fácil recordar el iPhone 5c. Este móvil no destacó ni mucho menos por sus características técnicas, pero su diseño era realmente bonito, en una gran variedad de colores, y con un brillo en el plástico que le confería un aspecto muy llamativo. Meizu ya había lanzado algún móvil imitando este diseño, pero finalmente el metal parecía haberse convertido en el estándar del mercado.
Ahora la compañía recupera el policarbonato en un smartphone económico. Su procesador será un MediaTek MT6750 de ocho núcleos, con una memoria RAM de 2 GB (disponible también con 3 GB para quienes necesiten más margen). Su pantalla es de 5,2 pulgadas con resolución HD (1.280 x 720 píxeles) sobre panel IPS, ideal por equilibrio entre nitidez y consumo. La cámara de 13 megapíxeles con apertura luminosa y flash LED, y la memoria interna de 16 GB (con opción de 32 GB y ampliación mediante tarjeta microSD) completan una hoja de características que promete un precio muy ajustado, sin perder el estilo.
Más allá de la estética, el policarbonato ofrece ventajas claras: mejor absorción de impactos, menos marcas de golpes visibles y una relación rigidez-peso que ayuda a mantener el teléfono ligero y cómodo en mano. Además, al ser un material no metálico, favorece la recepción de señal (móvil, Wi‑Fi y GPS) sin recurrir a bandas de antena visibles, aportando un acabado más limpio y uniforme.
El tacto del plástico de calidad también mejora el agarre y reduce el riesgo de deslizamientos frente a acabados en vidrio pulido. En el Meizu M5, el policarbonato permite colores vivos con acabados brillantes o mate, y mantiene la temperatura de uso más estable al no transmitir tanto el calor a la mano como hacen algunas carcasas metálicas.
En rendimiento diario, el chip MT6750 rinde con solvencia en apps, redes sociales, navegación y contenidos multimedia. Combinado con 2 o 3 GB de RAM, ofrece una experiencia fluida en multitarea básica. La batería de alrededor de 3.070 mAh encaja con la resolución HD y el tamaño del panel para conseguir una autonomía cómoda para la jornada, con optimizaciones de software orientadas a ahorrar energía.
Detalles prácticos que suman: lector de huellas frontal para desbloqueo rápido y pagos, almacenamiento ampliable con microSD para fotos y música, y una capa de sistema orientada a simplificar la experiencia, con gestos útiles y opciones de personalización que casan muy bien con el espíritu colorido del policarbonato.
Si buscas un móvil con buen equilibrio entre precio, diseño y usabilidad, el enfoque del Meizu M5 demuestra que el policarbonato sigue teniendo mucho sentido: materiales resistentes y ligeros, colores atractivos y una ficha técnica coherente que cubre lo esencial sin inflar el presupuesto.


