Mobian: instalación y primeros pasos con Debian 12 en móviles y tablets

  • Mobian lleva Debian 12 a móviles y tablets con un entorno táctil basado en Phosh y acceso completo a los repositorios.
  • El proyecto nació ligado al PinePhone, mantiene imágenes diarias y trabaja para integrar sus componentes en Debian oficial.
  • La instalación puede hacerse en SD o memoria interna (con JumpDrive), y tras el primer arranque conviene actualizar y personalizar el sistema.
  • Estos esfuerzos se enmarcan en un ecosistema más amplio de Linux móvil y en intentos de ofrecer firmware y pila de comunicaciones cada vez más libre.

Mobian Debian 12 en móviles

La idea de tener un “Debian de verdad” en el bolsillo ya no es una fantasía para frikis del software libre: con Mobian es perfectamente posible convertir un móvil o una tablet compatible en una especie de mini PC con Debian 12, sus repositorios completos y un entorno pensado para pantallas táctiles. No es un juguete, aunque sigue en desarrollo y tiene sus límites, pero para muchos usuarios avanzados puede ser una alternativa real a Android.

En este artículo vamos a desgranar, con calma y sin rodeos, qué es Mobian, cómo se relaciona con Debian, qué dispositivos soporta, cómo se instala (en tarjeta SD y en memoria interna), qué aplicaciones trae de serie, qué es lo primero que deberías hacer tras instalarlo y hasta qué punto puede sustituir a tu teléfono principal. También veremos cómo se integra con otros proyectos como PinePhone, qué papel juega Phosh y qué se está haciendo para tener un stack lo más libre posible.

Qué es Mobian y en qué se diferencia de otros sistemas móviles Linux

Mobian nace como un port de Debian a dispositivos móviles, de ahí su nombre (Mobile + Debian). La idea del proyecto nunca fue crear “otra distribución más”, sino ofrecer una superposición sobre Debian que permita usar el sistema en teléfonos y tablets sin dejar de aprovechar la infraestructura, los paquetes y la filosofía de Debian GNU/Linux.

A diferencia de Ubuntu Touch y otros sistemas similares, Mobian se mantiene muy pegado al Debian “clásico”: no reinventa la rueda, no monta un ecosistema de apps cerrado y no pretende ocultar que debajo hay una distro completa. De hecho, la meta declarada es usar cuantos menos paquetes modificados sea posible y empujar todo el trabajo específico de móvil hacia Debian oficial, para que termine en los repositorios estándar.

El shell elegido para la experiencia táctil es Phosh (Phone Shell), un entorno basado en GNOME desarrollado inicialmente por Purism para el Librem 5. Aunque algunos usuarios prefieren Plasma Mobile por su integración con KDE, hoy por hoy Phosh se comporta mejor al usar el móvil como “PC de sobremesa” con monitor y teclado, y cuenta con buenas traducciones y un comportamiento bastante sólido en modo convergente.

Mobian no es una ROM de Android ni un híbrido raro: hablamos de un sistema GNU/Linux completo, con kernel estándar, repositorios de Debian, acceso a apt e incluso compatibilidad con Flatpak. Esto significa que puedes instalar muchas de las aplicaciones que ya usas en tu escritorio, con las limitaciones lógicas de rendimiento y diseño en pantallas pequeñas.

Historia del proyecto y relación con PinePhone

El punto de inflexión de Mobian llega con el PinePhone. Pine64 lanzó en enero de 2021 una PinePhone Mobian Community Edition, un modelo con Mobian preinstalado y carcasa trasera personalizada con el logo de Debian. Cada unidad vendida incluía una donación directa al proyecto, lo que dio visibilidad, financiación y, sobre todo, una base de usuarios dispuestos a probar el sistema a diario.

En el momento del lanzamiento de aquella edición comunitaria, el objetivo de Pine64 era muy claro: que la comunidad de desarrolladores y usuarios de Debian puliera Mobian hasta convertirlo en un sistema utilizable a diario en el PinePhone. La edición se agotó rápidamente, fue limitada, y hoy el sistema por defecto del PinePhone ha pasado a ser Manjaro Plasma Mobile. Sin embargo, Mobian sigue estando disponible para quien prefiera un entorno Debian con GNOME/Phosh.

El mensaje fundacional del proyecto, firmado por el desarrollador “a-wai” en los foros de PinePhone, dejaba claras tres ideas clave: primero, que Mobian perseguía llevar Debian a móviles con el mínimo de parches propios; segundo, que el PinePhone sería el foco inicial, pero con planes para soportar Librem 5 y PineTab; y tercero, que se trabajaría activamente para que los componentes fundamentales (como Phosh, aplicaciones de llamadas y mensajería) acabasen en el archivo oficial de Debian.

Escritorio Phosh en móvil

Desde ese comunicado inicial, el equipo ha ido montando infraestructura: canal público de Matrix, grupo en GitLab con rastreador de errores, wiki remodelada y un sistema de construcción de imágenes diarias. Esas nightly builds incorporan las mejoras que se realizan cada día, permitiendo a los usuarios probar de primera mano el progreso del proyecto sin esperar a “grandes lanzamientos”.

Fruto de esta filosofía, varios paquetes clave relacionados con Phosh (phoc, phosh, squeekboard y otros) han ido llegando a Debian, y se sigue trabajando para integrar aplicaciones específicas de teléfono (como el dialer y el cliente de chat) directamente en la distro madre. Esa estrecha colaboración reduce el mantenimiento de Mobian y, al mismo tiempo, beneficia a todo el ecosistema Debian.

Dispositivos compatibles y entorno de escritorio

Mobian se centra sobre todo en la familia de dispositivos de PINE64, con soporte para PinePhone y PineTab, pero no se queda ahí. También da soporte a terminales como el Librem 5 de Purism y ha sido portado a algunos smartphones originalmente pensados para Android, como los OnePlus 6/6T o el Pocophone F1. Eso sí, el nivel de soporte varía, y antes de lanzarte conviene consultar la lista oficial de dispositivos y el estado de cada uno.

El escritorio de referencia es Phosh, basado en GNOME y Wayland. La experiencia recuerda a un GNOME adaptado a móvil: pantalla de aplicaciones en lugar de “escritorio” tradicional, panel superior con accesos rápidos, notificaciones y controles de energía, y multitarea basada en tarjetas que puedes deslizar para cerrar apps. No hay pantalla de inicio tipo Android o iOS; se entra directamente al lanzador de aplicaciones.

En la interfaz de Phosh, un gesto o toque en la parte inferior muestra las apps abiertas en forma de tarjetas, que se cierran deslizando hacia arriba. A la derecha suele aparecer un icono para invocar el teclado en pantalla. Tocando en el área de la batería es posible apagar o reiniciar el dispositivo, mientras que el área de fecha y hora despliega los ajustes rápidos: WiFi, linterna (si el dispositivo tiene flash), modo apaisado y otros toggles habituales.

Por ahora Mobian solo desarrolla oficialmente el stack “gnome-ish” asociado a Phosh: Wayland, componentes GNOME, ModemManager, etc. No hay ninguna animadversión hacia KDE ni Plasma Mobile, pero el equipo considera prioritario consolidar una sola interfaz funcional antes de diversificar. Aun así, el software basado en Qt se puede ejecutar sin problemas, siempre que respete las particularidades de la pantalla y el formato móvil.

En cuanto a personalización gráfica, Mobian no añade temas propios, sino que se apoya en los paquetes de temas GTK3 disponibles en Debian. Es posible cambiar el aspecto general del sistema seleccionando otros temas, aunque algunas apps pueden requerir ajustes manuales para alinearse con el estilo elegido. Como no hay una herramienta gráfica dedicada a cambiar el tema en Mobian, estos cambios se gestionan desde la línea de comandos.

Instalación de Mobian: SD, memoria interna y JumpDrive

Oficialmente Mobian da soporte directo solo a ciertos modelos (PinePhone, PineTab, Librem 5 y algunos Android concretos). En esos dispositivos la instalación se basa en grabar una imagen del sistema, bien en una tarjeta SD o directamente en la memoria interna, según las recomendaciones del proyecto. La mayoría de usuarios empiezan probando desde SD para no tocar el almacenamiento interno.

Mobian-OS

Para instalar en una tarjeta SD desde un PC con Linux, puedes usar herramientas gráficas como Etcher o lanzar directamente un dd en la terminal. Un ejemplo típico sería algo como:

sudo dd bs=64k if=ruta-a-la-imagen.img of=/dev/mmcblk0 status=progress

En el comando anterior deberás adaptar la ruta a la imagen y el dispositivo de destino según tu sistema (mmcblk0, mmcblk1, etc.). Es crucial comprobar bien qué dispositivo es la SD para evitar sobrescribir otros discos. Una vez grabada la imagen, insertas la tarjeta en el móvil o tablet y arrancas desde ella.

Si quieres dar el salto a la memoria interna del dispositivo, entra en juego JumpDrive. La idea es sencilla: se graba JumpDrive en la SD como si fuese un sistema más, se arranca el móvil desde esa tarjeta y, en cuanto inicia, el teléfono expone su memoria interna al PC como si fuera otra unidad de almacenamiento.

Desde el punto de vista del ordenador, JumpDrive convierte la eMMC (o el almacenamiento interno que use el dispositivo) en un “disco externo” al que puedes escribir con las mismas herramientas de siempre, ya sea dd, GNOME Disks o Etcher. De este modo, puedes flashear la imagen de Mobian directamente sobre la memoria interna sin tener que pelearte con menús de recuperación ni herramientas dudosas.

En la práctica JumpDrive actúa como un bypass: arrancas algo mínimo desde SD para poder manipular la memoria interna de forma segura y controlada desde un PC. Es el método recomendado si quieres usar Mobian como sistema principal en el dispositivo, sin depender siempre de una SD externa.

Primer arranque, credenciales y configuración inicial

El primer arranque de Mobian suele ser sensiblemente más lento que los siguientes. Verás el logo del sistema y, en muchos casos, un mensaje tipo “Resizing file system during initial boot” indicando que está redimensionando la partición para ocupar todo el espacio disponible del disco o de la SD. Este proceso solo ocurre una vez, así que paciencia.

Tras completar esa etapa, te encontrarás con el asistente inicial de GNOME, adaptado a Phosh. En él podrás elegir el idioma de la interfaz, el idioma de entrada de teclado, algunos parámetros básicos de privacidad y la conexión a cuentas en línea, como la de Google. Este paso es importante para dejar el sistema mínimamente personalizado desde el principio.

La contraseña por defecto en muchas imágenes de Mobian es 1234, tanto para el desbloqueo de pantalla como para el usuario base (normalmente “mobian”). Conviene cambiarla cuanto antes para evitar riesgos obvios, sobre todo si piensas usar el teléfono fuera de casa o conectarlo a redes públicas.

Una vez superado el asistente, lo siguiente recomendable es actualizar todos los paquetes desde la terminal (King’s Cross es el emulador que viene preinstalado). El comando típico sería:

sudo apt full-upgrade

Este paso es especialmente importante si usas imágenes nightly, que se generan todos los días con la última hornada de cambios. Usar builds nocturnas tiene la ventaja de probar lo más reciente, pero también implica que las actualizaciones sean frecuentes. El propio equipo de Mobian sugiere no pasar demasiado tiempo sin actualizar para evitar saltos enormes que puedan provocar errores o conflictos de dependencias.

Aplicaciones preinstaladas y software recomendado

Mobian-Debian-moviles

Mobian llega con un conjunto de aplicaciones bastante completo, pero sin grandes excesos. La idea es ofrecer lo esencial para usar el dispositivo desde el primer minuto sin llenar el sistema de bloatware. Entre las apps que suelen venir preinstaladas destacan:

  • Teléfono y Mensajes para llamadas y SMS.
  • Epiphany como navegador web principal, acompañado de Firefox ESR.
  • Agenda de contactos, Calendario, Calculadora y las clásicas utilidades de GNOME.
  • Aplicaciones de sistema como Configuración, Configuración de redes y Monitor de actividad.
  • King’s Cross como emulador de terminal moderno y adaptado a móvil.
  • Geary para el correo electrónico.
  • Lollypop como reproductor de música y Vídeos (Totem) para contenido multimedia.
  • Megapixels como aplicación de cámara, además del visor de imágenes.
  • Mapas, Meteorología, Portfolio (gestor de archivos), Relojes, Monitor de energía y visor de documentos.
  • GNOME Software como centro de software gráfico para instalar y actualizar apps.

Además de los paquetes estándar de Debian, Mobian es compatible con Flatpak. Esto abre la puerta a instalar software adaptado a escritorio que, en muchos casos, funciona sorprendentemente bien en móviles y tablets, aunque hay que tener claro que no todo está optimizado para pantallas táctiles ni para resoluciones reducidas.

Después de la primera tanda de actualizaciones, muchos usuarios optan por instalar aplicaciones de escritorio conocidas como GIMP o LibreOffice. En hardware modesto no esperes milagros, pero en dispositivos como el PinePhone o ciertas tablets ARM, el rendimiento es más que decente para un uso ligero de ofimática y retoque básico de imágenes.

Si quieres sacarle partido a Flatpak y Flathub, el flujo recomendado sería: asegurarte de que el paquete flatpak está instalado, añadir el repositorio de Flathub con un comando tipo flatpak remote-add –if-not-exists flathub https://flathub.org/repo/flathub.flatpakrepo e instalar las apps que te interesen usando las instrucciones que aparecen en la web de Flathub.

Cosas que hacer después de instalar Mobian

Más allá de la actualización inicial y el cambio de contraseña, hay una serie de ajustes que merece la pena hacer para dejar el sistema listo para el uso diario. Lo primero suele ser revisar los ajustes de energía, brillo y conectividad para equilibrar autonomía y usabilidad: estos sistemas todavía están en una especie de “fase beta” y un mal ajuste puede disparar el consumo de batería.

En el apartado de seguridad y privacidad, conviene revisar qué permisos tienen las apps principales, cómo se gestionan las conexiones de datos móviles y qué cuentas en línea vas a vincular. Recuerda que estás en Debian completo: puedes instalar herramientas de cifrado, cortafuegos o VPN igual que en tu PC de sobremesa.

La siguiente parada lógica es limpiar lo que no uses e instalar tus imprescindibles. Dado que Mobian viene bastante ligero, quizá no necesites desinstalar demasiado, pero nada te impide quitar aplicaciones que no te aportan nada para ahorrar algo de espacio. Desde GNOME Software o con apt puedes ir moldeando el sistema a tu gusto.

Si tienes intención de usar Mobian como “PC de emergencia”, resulta muy útil configurar desde el principio el soporte a teclado y ratón externos (ya sea por USB o Bluetooth) y probar la salida de vídeo si tu dispositivo la soporta. Phosh responde bastante bien en modo “escritorio improvisado” cuando lo conectas a un monitor, lo que te permite usar herramientas como un editor de texto serio, un IDE ligero o un cliente SSH de forma cómoda.

Por último, acostúmbrate a seguir el ritmo de desarrollo. Consulta con cierta frecuencia la wiki y el sistema de seguimiento de errores, sobre todo si utilizas nightly builds. Así estarás al tanto de cambios importantes, posibles regresiones y soluciones temporales para fallos que puedan aparecer en tu modelo concreto de dispositivo.

Capturas de pantalla en Phosh con scrot

Phosh

Una carencia curiosa de Phosh es que no trae un sistema integrado para hacer capturas de pantalla como sí ocurre en Plasma Mobile o Ubuntu Touch. La solución, por ahora, pasa por tirar de herramientas clásicas de escritorio, en este caso scrot.

Para empezar, instala scrot desde el terminal con un comando sencillo: sudo apt install scrot. No tiene mayor complicación y viene en los repositorios de Debian de toda la vida.

Si ejecutas simplemente “scrot” en una terminal, se hará una captura de la pantalla actual y se guardará en tu directorio personal, pero el problema es que la ventana del terminal quedará incluida en la imagen. La solución es usar la opción de retardo.

Un comando típico para capturar otra ventana sería algo como scrot -d 10, lo que retrasa la captura diez segundos. En ese tiempo puedes minimizar el terminal, abrir la app que quieras y dejarla a punto. Cuando se cumpla el tiempo, scrot disparará la captura y verás una notificación indicándolo.

Hasta que Phosh no integre una herramienta más amigable, este método sigue siendo el más directo para documentar el sistema, preparar guías o simplemente compartir con otros cómo se ve Mobian en tu dispositivo.

Mobian, firmware y ecosistema PinePhone

El PinePhone es un buen ejemplo de la filosofía de estos teléfonos Linux: hardware económico, soporte múltiple de distribuciones y una apuesta fuerte por el software libre. A día de hoy se ha portado a unas 16 distros distintas y a siete interfaces gráficas diferentes, incluyendo Ubuntu Touch, postmarketOS, Mobian, LuneOS, Nemo Mobile o Maemo Leste, entre otras.

En el sistema de archivos principal de PinePhone solo hay un puñado de componentes propietarios, principalmente el firmware del chip WiFi/Bluetooth Realtek RTL8723CS y el firmware opcional de autoenfoque para la cámara trasera OmniVision OV6540 (que, además, muchas imágenes ni siquiera incluyen por defecto).

La realidad es que hoy en día resulta casi imposible encontrar soluciones completamente libres para piezas como el módem celular, GNSS, WiFi o Bluetooth. Por eso el diseño del PinePhone opta por aislar estos chips utilizando protocolos serie como USB 2.0, I2S o SDIO, evitando el acceso directo a memoria (DMA) y ofreciendo incluso interruptores físicos de corte de alimentación para estas radios.

En paralelo, la comunidad trabaja en abrir todo lo posible el módem. Hay tres frentes claros: llevar el kernel del propio módem a una versión más moderna (se ha conseguido arrancar un kernel 5.11 con funcionalidad básica), sustituir la maraña de unos 150 binarios de código cerrado por alternativas libres que cubran al menos un 90% de las funciones y mejorar la gestión de llamadas entrantes y SMS mientras el teléfono está suspendido.

Gracias a estos esfuerzos ya es posible inicializar el módem, establecer conexiones de datos y realizar llamadas tanto clásicas (CS) como VoLTE sin depender de binarios propietarios, aunque todavía hay problemas puntuales con el audio y la recepción de llamadas. También se están probando parches para que el PinePhone “despierte” a tiempo y no pierda llamadas ni mensajes cuando sale de suspensión, mejorando la experiencia con ModemManager.

El objetivo declarado es mantener el módem tan abierto como sea viable, sin tocar el firmware ADSP por las implicaciones técnicas y regulatorias que tendría. Mientras tanto, hay un gestor de arranque abierto, un kernel 3.18.140 parcheado como solución temporal con menos vulnerabilidades, opciones de espacio de usuario basadas en Yocto o postmarketOS y hasta un SDK de módem para que quien quiera pueda experimentar creando su propio firmware.

Usar Debian “de escritorio” en móviles y tablets Android

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Más allá de Mobian, existen formas de correr Debian casi completo sobre dispositivos Android sin reemplazar del todo el sistema original. La idea es aprovechar que Android ya usa un kernel Linux y montar un sistema Debian en una partición adicional de la tarjeta SD, al que luego se accede mediante chroot.

El caso típico consiste en crear con gparted una partición ext3 de alrededor de 1 GB al final de la MicroSD, dejando la partición FAT original para Android. Una vez creada, se monta esa nueva partición en el PC (por ejemplo en /media/android-linux) y se usa debootstrap para instalar una base Debian ARM sobre ella con un comando del estilo: debootstrap –verbose –arch armel –foreign squeeze /media/android-linux http://ftp.de.debian.org/debian.

Tras el debootstrap inicial, se desmonta la partición y se introduce la tarjeta en el dispositivo Android. Desde ahí, y con acceso root, se monta de nuevo la partición (normalmente algo como /dev/block/vold/179:2, siendo 179:1 la partición FAT usada como /mnt/sdcard) en un punto del sistema, por ejemplo /system/sd.

Con las variables de entorno bien preparadas (PATH, TERM, HOME, SHELL) se ejecuta la segunda fase de debootstrap dentro del propio dispositivo usando busybox y chroot, completando así la instalación básica de Debian ARM en esa partición. A partir de ahí ya dispones de un árbol de sistema Debian funcional, aunque sin interfaz gráfica todavía.

La gracia está en crear un pequeño script de arranque (por ejemplo /system/bin/d) que se encargue de montar la partición, los sistemas de ficheros virtuales (proc, sysfs, devpts), limpiar temporales y, finalmente, lanzar un busybox chroot a /system/sd para entrar en Debian como root. Invocando ese script desde Android tendrás una shell “pura” de Debian dentro de tu dispositivo.

VNC, entorno gráfico ligero y uso práctico

Para disponer de un entorno gráfico tipo escritorio sobre ese Debian embebido se recurre a un servidor VNC, normalmente tightvncserver, combinado con un gestor de ventanas ligero como IceWM y un xterm o similar.

Se instala todo con apt-get (tightvncserver, icewm, xterm) y se prepara otro script, por ejemplo /system/sd/bin/v, que compruebe si el servidor Xtightvnc está en marcha y, si no lo está, lo arranque con una resolución adecuada al dispositivo, por ejemplo vncserver -geometry 480×320. Si ya está corriendo, el script se limita a matarlo para no dejar procesos colgados.

En la parte Android, se utiliza un visor de VNC, como android-vnc-viewer. La configuración típica pasa por poner como Address “localhost”, puerto 5901 y ajustar la profundidad de color. Al conectar, verás el escritorio de IceWM o el gestor que hayas elegido, corriendo dentro del Debian chroot y controlado desde la pantalla táctil.

Este montaje convierte el móvil o tablet en una pequeña estación de trabajo desde la que puedes editar documentos con AbiWord, manejar hojas de cálculo con Gnumeric, conectarte por SSH, programar scripts en Python, Perl o Bash, o usar gestores de proyectos web como Trac o Redmine a través del navegador. No es un cañón en rendimiento, pero para emergencias o tareas ligeras es sorprendentemente útil.

La gran ventaja es que evitas muchos de los quebraderos de cabeza clásicos de “hacer funcionar el hardware” en dispositivos exóticos. El fabricante ya se ha peleado con los controladores a nivel de kernel, tú únicamente hablas con ese Linux subyacente a través de un entorno de usuario bien conocido: Debian. Es una forma bastante elegante de alargar la vida de tablets y móviles Android que, de otro modo, se quedarían tirados en un cajón.

En conjunto, Mobian y estos enfoques basados en Debian muestran un camino interesante hacia un futuro en el que móviles y tablets sean, de verdad, pequeños ordenadores personales capaces de ejecutar un Linux completo, con todas las ventajas en libertad, control y flexibilidad que eso implica, aunque hoy todavía haga falta cierta paciencia y ganas de cacharrear para sacarles todo el jugo.