The Wall Street Journal afirmaba en uno de sus artículos que Motorola iba a cerrar su fábrica de Texas, Estados Unidos. Un representante de la compañía lo ha confirmado. A final de año se cerrará la fábrica del país estadounidense. Se dejarán de vender los smartphones con el sello "fabricado en Estados Unidos". ¿Qué pasará con MotoMaker?
No ha habido noticias oficiales de Motorola en referencia a la plataforma de personalización de smartphones MotoMaker. Inicialmente la fábrica de Estados Unidos se creó para que los teléfonos inteligentes pudieran ser fabricados siguiendo la personalización elegida por el comprador, enviándose al comprador en tan solo dos días. Pero claro, eso era en Estados Unidos. Habían llegado rumores que afirmaban que la plataforma MotoMaker llegaría a Europa a lo largo de este año. Ahora, todo eso está en el aire. Inicialmente la fábrica contaba con 3.200 empleados, pero actualmente llegaban a contar solo con 700 empleados.
Fábrica de Fort Worth y producción del Moto X
La planta estaba ubicada en Fort Worth, Texas, y fue el centro del ensamblaje del Moto X, el smartphone que abanderó la idea de un teléfono "hecho en casa" y personalizable. En sus mejores momentos la plantilla llegó a un pico cercano a 3.800 personas según medios especializados, aunque con el paso del tiempo se redujo hasta las cifras ya mencionadas. Allí no se fabricaban todos los componentes: el trabajo principal era el ensamblaje final, mientras que gran parte de las piezas procedían de proveedores asiáticos.
Este planteamiento permitió una entrega muy rápida a los clientes que configuraban su teléfono en MotoMaker y dio visibilidad al sello "Assembled in the USA". Sin embargo, los costes laborales resultaron ser notablemente superiores a los de países como China o Brasil, y la logística asociada a importar componentes y mantener una cadena de suministro local añadió complejidad. Incluso se requirió maquinaria especializada importada, y parte de las cubiertas se producían con procesos manuales para cumplir con las opciones de color y materiales.

Razones del cierre y traslado de la producción
El argumento oficial puso el foco en que la demanda del mercado norteamericano no alcanzó el volumen necesario para sostener la operación a largo plazo. La multinacional priorizó la eficiencia de la cadena de montaje, la consolidación de procesos y la mejora de su posición financiera, lo que impulsó un traslado del ensamblaje a plantas de Brasil y China, donde la mano de obra y la infraestructura industrial son más competitivas.
Directivos de la marca llegaron a reconocer que el mercado norteamericano era excepcionalmente difícil, un entorno que penalizaba el proyecto pese a la buena percepción del "ensamblado en EE. UU.". Aun así, desde la compañía se insistió en que los servicios de personalización vinculados a MotoMaker se mantendrían, aunque sin detallar el proceso tras el cierre del sitio texano.
Otro dato relevante es que el complejo industrial de Fort Worth había sido utilizado anteriormente por Nokia y posteriormente reacondicionado en colaboración con Flextronics para poner en marcha las líneas de ensamblaje del Moto X. Este antecedente facilitó un arranque rápido, pero no fue suficiente para contrarrestar la presión de costes y la escala global que exigía el negocio.
Impacto en MotoMaker y cambios en la personalización
Con el cierre de la fábrica, no sabemos si la plataforma MotoMaker también será cerrada. Parece que la compañía está modificando las posibilidades de personalización de los teléfonos inteligentes, y en vez de permitir personalizar una gran cantidad de detalles en los teléfonos inteligentes, lo reduciría todo a las carcasas. Es por eso que se habrían centrado en las carcasas de madera y de piel. El lanzamiento de MotoMaker en Europa probablemente implicaba tener que fabricar estos smartphones en China, y no en Estados Unidos, y por eso pensamos que el cierre de la fábrica de Estados Unidos no debería afectar al lanzamiento de MotoMaker en Europa, ni siquiera a la permanencia de la plataforma en el país americano. En cualquier caso, aún habrá que esperar.
Lo que fue uno de los emblemas del relanzamiento bajo el paraguas de Google —el ensamblado local— deja paso a una estrategia más global. Aunque el Moto X y sus sucesores mantengan opciones de personalización, la reubicación productiva puede afectar a tiempos de envío y disponibilidad de ciertas combinaciones, a cambio de una mayor escalabilidad en más mercados.
Antecedentes y contexto en Estados Unidos
Más allá de Fort Worth, Motorola ya había protagonizado otros ajustes industriales en EE. UU., con cierres de plantas motivados por descensos de demanda y reestructuraciones para ganar eficiencia. En todos los casos, los comunicados corporativos esgrimían la necesidad de consolidar procesos y reducir costes frente a otros polos manufactureros más competitivos.
La compra de la compañía por parte de Lenovo ha sido determinante para el cierre de esta fábrica. Motorola creó aquella fábrica para vender el producto con un valor añadido, y es que estaba fabricado en Estados Unidos. Lenovo es una compañía china, y ahora que planean una expansión más global, poco importa en Europa que el smartphone esté fabricado en Estados Unidos.
Con todo, los responsables de Motorola han destacado que, pese a este movimiento, el foco seguirá puesto en calidad, innovación y en ofrecer experiencias de personalización que conecten con los usuarios, manteniendo las señas de identidad que hicieron popular al Moto X y a su ecosistema de accesorios.
Aún habrá que esperar. Lo que parece claro es que se trata del primer paso de Motorola como una compañía que ya forma parte de Lenovo, con una estructura de fabricación alineada con una estrategia global y con el objetivo de competir en precio, escala y tiempos de entrega.
Fuente: Wall Street Journal.
