Nokia ha regresado con fuerza tras una primera oleada de móviles centrados en gama básica y media, y ahora pone el foco en su buque insignia: el Nokia 8. Este modelo apunta a competir con la élite Android gracias a una combinación de cámara dual, procesador Snapdragon 835 y una experiencia de Android puro sin capas.
Nokia 8

El salto a la gama alta se confirma también por su configuración de memoria, con 4 GB de RAM y 64 GB de almacenamiento UFS 2.1 ampliables mediante MicroSD hasta 256 GB. A ello se suma un software muy ligero, sin personalizaciones, que aporta una fluidez notable en el día a día.
Diseño y pantalla
El Nokia 8 apuesta por un chasis unibody de aluminio serie 6000 con acabados pulidos y proceso de anodizado, sensación premium en mano y resistencia a salpicaduras IP54. Mantiene marcos frontales visibles con lector de huellas en el frontal, un enfoque de diseño clásico que prioriza ergonomía y practicidad.
La pantalla es un panel IPS de 5,3 pulgadas con resolución QHD (2560 x 1440), protegido por Corning Gorilla Glass 5 con curvatura 2.5D. Nokia presume de un brillo máximo de alrededor de 700 nits, ideal para visibilidad al sol, y una reproducción de imagen muy nítida gracias a su elevada densidad de píxeles.

Hardware y rendimiento
El corazón del equipo es el Snapdragon 835 (CPU Kryo hasta 2,45 GHz y GPU Adreno 540), un SoC fabricado en 10 nm que destaca por equilibrio entre potencia y eficiencia energética. Con 4 GB de RAM LPDDR4X, mueve apps y juegos exigentes con gran solvencia, beneficiándose de Android limpio para reducir procesos en segundo plano.
En almacenamiento, los 64 GB UFS 2.1 ofrecen altas velocidades de lectura/escritura, y la ranura híbrida permite optar por Dual SIM o SIM + MicroSD. La experiencia es ágil en multitarea y títulos 3D, con una gestión térmica efectiva gracias a soluciones de disipación interna.
Cámara dual con sello Zeiss
La parte fotográfica es protagonista: el módulo trasero integra dos sensores de 13 MP, uno RGB con OIS y otro monocromo, ambos con apertura f/2.0, enfoque por detección de fase y flash de doble tono. Esta configuración permite combinar información de color y luminancia para obtener más detalle y contraste, especialmente en escenas complejas.
El sistema incluye el modo Dual-Sight (Bothie), que captura simultáneamente con las cámaras delantera y trasera para contenido dividido, así como vídeo 4K a 30 fps. El audio se apoya en OZO Audio con tres micrófonos y algoritmos de sonido espacial 360º que mejoran la inmersión y permiten Audio Focus para destacar la fuente sonora.
La cámara frontal también es de 13 MP con enfoque PDAF y apertura f/2.0, con opción de flash por pantalla para selfies en baja luz. Entre los modos sobresale el bokeh en directo con ajuste de desenfoque y diversas herramientas manuales para entusiastas.
Conectividad, batería y carga
En conectividad, es un equipo muy completo: 4G LTE Cat. 9, WiFi a/b/g/n/ac de doble banda, Bluetooth 5.0, NFC, ANT+, navegación aGPS/GLONASS/BDS, USB-C 3.1 y conector minijack de 3,5 mm. La batería de 3.090 mAh ofrece autonomía para una jornada típica y es compatible con Quick Charge 3.0 para recargas rápidas.
El conjunto está diseñado para un uso intensivo sin renunciar a la comodidad de cargar pocos minutos y recuperar gran parte de la energía. Su protección IP54 cubre salpicaduras ocasionales, una salvaguarda útil en el día a día.

Software y experiencia
Siguiendo la filosofía de la casa, Nokia apuesta por Android puro, sin bloatware ni capas. Esto se traduce en arranques más rápidos, actualizaciones ágiles y un ecosistema limpio. Incluye gestos útiles (doble pulsación para cámara), la función Glance para consultar información con la pantalla bloqueada y un lector de huellas frontal rápido.
El sistema permite formatear la MicroSD como almacenamiento adoptable si se desea, y la variante Dual SIM resulta práctica para separar vida personal y profesional. La ausencia de añadidos innecesarios mejora la estabilidad y el consumo.
Precio y disponibilidad
En su lanzamiento se manejaron cifras en torno a 520–599 euros, con variaciones según mercado y configuración. También se barajaron opciones superiores en función de memoria y distribución. La llegada a tiendas se programó por oleadas regionales, manteniendo la propuesta de valor: potencia de primer nivel, doble cámara Zeiss y Android limpio por debajo del coste de algunos rivales directos.
Con un enfoque clásico en diseño, especificaciones sólidas y funciones diferenciales como Bothie y OZO Audio, el Nokia 8 se consolida como una alternativa muy competente para quien busca equilibrio entre rendimiento, fotografía versátil y una experiencia Android sin artificios.



