
La llegada de Gemini a Android Auto prometía mejorar la experiencia de conducción con un asistente más inteligente y natural. Sin embargo, las primeras impresiones de los conductores están siendo bastante negativas. En foros como Reddit, son muchos los que comparten su frustración con el nuevo sistema, que ha sustituido al clásico Google Assistant.
El problema principal no es que Gemini no entienda las órdenes, sino que su comportamiento al volante resulta excesivamente conversacional. Los usuarios se quejan de que da respuestas demasiado largas, plantea opciones no solicitadas y, en ocasiones, no ejecuta correctamente tareas que antes se resolvían con un simple comando. Una situación que, como era de esperar, está generando un intenso debate.
Un asistente que no sabe callar

Cuando estás conduciendo, lo último que necesitas es que el asistente te suelte un discurso. Gemini tiende a mantener conversaciones más naturales, algo que en teoría es una ventaja, pero en la práctica se convierte en una distracción. Los conductores aseguran que, tras pedir una acción concreta, el asistente continúa hablando, ofrece alternativas o incluso pregunta si necesita algo más. Eso obliga a prestar atención al sistema en lugar de a la carretera.
Además, las preferencias para acortar las respuestas no siempre se guardan. Varios usuarios han notado que, después de reiniciar el coche o el teléfono, Gemini vuelve a comportarse de forma locuaz, ignorando los ajustes que se habían configurado. Una falta de consistencia que resulta especialmente molesta cuando se espera un comportamiento predecible.
Errores en tareas básicas
No solo es un problema de verborrea. Gemini también falla en acciones cotidianas que Google Assistant resolvía sin despeinarse. Por ejemplo, al pedir una canción concreta, el asistente puede confundir la aplicación y buscarla en un servicio de podcasts en lugar de la plataforma musical habitual. También se han reportado casos en los que interpreta una petición de música como una orden para reproducir vídeo, algo que Android Auto bloquea mientras el vehículo está en movimiento.
Con los mensajes, la cosa no mejora. El asistente no siempre identifica al contacto correcto cuando se usan apodos o nombres informales, llegando a seleccionar direcciones de correo electrónico o contactos que nada tienen que ver con el destinatario deseado. Y en la navegación, pedir una parada intermedia puede alterar la ruta activa, sustituyéndola o cancelándola por completo. Todo ello, en un entorno donde la concentración es vital.
El fin de Google Assistant
Este cambio no es temporal. Google ha confirmado que el Asistente de Google dejará de estar disponible en septiembre de 2026 para la mayoría de dispositivos Android, incluyendo Android Auto. A partir de esa fecha, Gemini será el único asistente de voz en los coches que usen Android Auto proyectado desde el teléfono. La migración ya está en marcha y muchos usuarios la han recibido sin previo aviso, lo que ha aumentado la sensación de improvisación.
Mientras tanto, los conductores tendrán que convivir con estos fallos hasta que Google lance una actualización que mejore el comportamiento de Gemini en el coche. Algunos ya han optado por desactivar el control por voz, mientras que otros esperan que la compañía escuche las críticas y ajuste el asistente a las necesidades reales de la conducción.
En definitiva, la integración de Gemini en Android Auto está resultando más problemática de lo esperado. Las quejas por su exceso de conversación y los errores en tareas básicas son constantes, y la desaparición de Google Assistant no deja muchas alternativas. Habrá que ver si Google reacciona a tiempo para evitar que la experiencia al volante se convierta en un auténtico suplicio.