Seguro que pasas el día hablando de la velocidad del 5G o esperando con ansias la llegada del 6G, pero hay un pequeño detalle que casi todos pasamos por alto. En el corazón de nuestros smartphones sigue latiendo un fantasma del pasado llamado 2G, una tecnología que nació allá por los 90 para darnos los primeros SMS y que, aunque parece inofensiva, hoy en día es un agujero de seguridad considerable.
El problema es que, mientras el mundo avanza, el 2G se ha quedado totalmente obsoleto, convirtiéndose en la puerta de entrada ideal para los ciberdelincuentes. No es que tu teléfono sea viejo, es que el protocolo mismo es débil, y por eso Google y otros expertos recomiendan que le cerremos el grifo a esta conexión para evitar sustos innecesarios.
¿Por qué el 2G es un peligro hoy en día?

El principal escollo es que el cifrado del 2G es, sinceramente, una broma comparado con los estándares actuales. Al ser una arquitectura diseñada hace décadas, es extremadamente fácil romper la confidencialidad de los datos que viajan entre tu móvil y la torre. Además, tiene un fallo garrafal: el teléfono no autentica la conexión con la antena en el momento de conectar.
Esto es lo que aprovechan los estafadores mediante los llamados Stingrays o antenas falsas. Estos dispositivos portátiles simulan ser una red legítima y, mediante un proceso de degradación, obligan a tu smartphone a conectar en 2G. Una vez que has caído en su red, el atacante puede enviar SMS fraudulentos que parecen venir de tu banco, saltándose cualquier filtro de spam de tu operador ya que el control es total sobre la conexión, una de las formas en que te pueden hackear el móvil.
Mitos sobre el ahorro de batería

Muchos usuarios piensan que apagar el 2G es el truco definitivo para que el móvil dure más. La realidad es que, aunque podrías ahorrar unos pocos miliamperios al evitar que el teléfono haga el barrido de frecuencias antiguas, el ahorro energético no es significativo}. Si lo que quieres es que la batería te aguante más, es mucho más efectivo bajar el brillo de la pantalla o cerrar las apps que se quedan trabajando en segundo plano.
Cómo desactivar el 2G en Android paso a paso

Dependiendo de la versión de tu sistema y de la marca de tu teléfono, tienes dos caminos para conseguirlo. Ten en cuenta que, lamentablemente, en los iPhone es imposible bloquear este uso de forma manual.
Método sencillo (Android 12 y superiores)
Si tienes un móvil actualizado, Google ha incluido un interruptor directo. Solo tienes que seguir esta ruta:
Ajustes → Redes e Internet (o Conexiones) → SIMs → Selecciona tu tarjeta SIM → Desactiva la opción Permitir 2G.
Método avanzado mediante código secreto
Si tu menú de ajustes no muestra el interruptor (algo común en algunas capas de personalización como OneUI), puedes usar un comando oculto. Abre el marcador del teléfono y escribe *#*#4636#*#*. Esto abrirá el menú de ‘Prueba’.
Una vez dentro, ve a ‘Información del teléfono’ y busca el desplegable ‘Establecer tipo de red preferido’. Aquí puedes elegir según tus necesidades:
- Si quieres 5G y 4G: selecciona NR/LTE.
- Si quieres 5G, 4G y 3G: selecciona NR/LTE/WCDMA.
Recuerda que NR es 5G, LTE es 4G y WCDMA es 3G. Al no elegir ninguna opción que incluya GSM, habrás cegado la tubería del 2G eficazmente.
Posibles inconvenientes y llamadas de emergencia
No todo es color de rosa; al quitar el 2G, tu móvil ignorará cualquier torre antigua. Esto significa que podrías perder la cobertura totalmente en zonas muy remotas, sótanos o pueblos donde el operador aún dependa de esta red para las llamadas de voz. Si notas que te quedas sin señal donde antes tenías aunque fuera una rayita, revisa este ajuste.
Sin embargo, puedes estar tranquilo con las urgencias. Android está diseñado para que las llamadas de emergencia sigan funcionando aunque hayas desactivado el 2G, ya que el sistema prioriza la seguridad vital sobre la configuración del usuario, aunque esto puede variar ligeramente según el país o el hardware.
En definitiva, aunque el 2G tenga fecha de caducidad oficial hacia el 2030 o 2033, lo más inteligente es no esperar a que desaparezca solo. Tomarse un minuto para bloquear el acceso a redes obsoletas es la mejor defensa contra el phishing avanzado y las antenas espía, asegurando que tu dispositivo se mantenga siempre en los estándares de seguridad más modernos sin sacrificar la conectividad habitual en la ciudad.
