Shein y fraudes en línea: alerta ante las últimas estafas

Hombre tapa parte de su rostro con una máscara.

Desafortunadamente, los fraudes en línea son muy comunes. Es raro el día que no aparece información sobre este tema en las noticias y, por eso, debemos estar atentos.

Los ciberdelincuentes utilizan nombres de marcas conocidas como Shein o Temu para hacernos confiar y hacerse con nuestros datos. Para que no caigas en estos intentos de fraude, te contamos cuáles son las estafas que más de «moda» están ahora mismo.

Los fraudes en línea no dejan de crecer

Mujer consulta su teléfono móvil.

Las estafas online han experimentado un crecimiento alarmante en los últimos años, impulsados muy especialmente por el comercio electrónico y la digitalización de servicios como la banca.

Según datos del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), casi uno de cada dos españoles afirman haber sufrido una estafa o un intento de estafa en el último año.

En 2023 se produjeron 423.349 estafas informáticas en España, según el último balance de criminalidad del Ministerio del Interior, lo que representa un aumento del 27% con respecto a 2022.

En 2016 las estafas online apenas superaban los 70.000 casos y hoy en día hay seis veces. Por eso, debemos estar especialmente atentos para intentar no caer en ellas.

La estafa telefónica de Shein, Amazon o Temu

Paquete listo para abrir.

¿Quién no ha hecho alguna vez un pedido en Amazon, Temu o Shein? Los tres gigantes del comercio electrónico cuentan con millones de clientes repartidos por todo el mundo, y los ciberdelincuentes se aprovechan de llo.

Uno de los fraudes en línea que más se ha denunciado estas última semanas utiliza el nombre de estas empresas para engañar a las víctimas. El modus operandi es el siguiente:

Suena el teléfono y el teleoperador nos informa de que nos van a entregar un paquete de Amazon, de Temu o de Shein en unos minutos. Como muchas veces estamos esperando paquetes de estas compañías, no sospechamos.

El supuesto teleoperador le indica a la víctima que para poder hacer la entrega necesita que le dé un código de verificación. Ese código llega al móvil de la víctima en forma de un enlace que al pulsarlo infecta el dispositivo sin que el afectado lo sepa. A partir de ese momento el hacker ya puede acceder a sus cuentas y hacerse con todos sus datos.

¿Por qué son tan efectivos los fraudes en línea?

Aunque pensamos que a nosotros no nos va a pasar, lo cierto es que nadie está exento al 100% de no ser estafado. Porque los ciberdelincuentes siempre van un paso por delante.

Suelen recurrir a tácticas de ingeniería social que evitan que la víctima pueda pararse un momento a pensar en lo que está pasando. Ya solo con el hecho de usar el nombre de una marca reconocida como Amazon o Shein se va generando una sensación de confianza.

Por otro lado, se recurre al sentimiento de urgencia: es necesario verificar el código para que la entrega se haga lo antes posible.

A ello se suma que los hackers obtienen datos personales de sus víctimas a través de las muchas filtraciones de información que se producen. Al llamar a una persona por su nombre y apellido, se genera una sensación de confianza que limita la capacidad de la víctima para ser consciente de lo que realmente está ocurriendo.

¿Cómo nos podemos proteger frente a esta nueva estafa?

Hombre haciendo una compra online.

No estamos totalmente indefensos frente a los intentos de estafa. Aplicando unas buenas medidas preventivas podemos salir airosos de esta situación.

Desconfía de llamadas inesperadas

Lo mejor es no coger llamadas procedentes de números no identificados o desconocidos. Si lo haces y el supuesto repartidor te pide información personal o algún tipo de código, desconfía inmediatamente y corta la comunicación.

Para salir de dudas, busca ese número en internet. Seguro que encuentras mucha información relativa a que es un intento de estafa.

No compartas códigos de verificación

Ninguna empresa legítima te va pedir que envíes o des códigos que recibes por SMS o correo electrónico al repartidor para hacerte la entrega, mucho menos si ese repartidor no está directamente delante de ti, porque esto no entra dentro de su modo de funcionamiento habitual.

Revisa tus pedidos

Si te has quedado con la duda de si era o no un intento de fraude, lo mejor que puedes hacer es revisar el estado de tu pedido en la web de la empresa en cuestión. 

Desde tu perfil puedes ver en qué estado se encuentra el pedido y en qué momento se prevé la entrega.

Denuncia

Si crees que has sido víctima de un delito de este tipo, resetea inmediatamente tu móvil restableciéndolo a los valores de fábrica y cambia las contraseñas de la banca online, correo electrónico, redes sociales, etc.

Después ponte en contacto con la Policía para denunciar el hecho.

Los fraudes en línea más habituales

A finales de 2024 Google elaboró un ranking con los timos más utilizados en los últimos meses. Esta lista incluye:

  • Campañas de suplantación de identidad de figuras públicas a través de los deepfakes para difundir ofertas fraudulentas o llevar a cabo la estafa del amor.
  • Estafas relacionadas con criptodivisas que ofrecen planes de inversión prometiendo grandes rendimientos.
  • Aplicaciones y webs fraudulentas que buscan obtener información personal y datos bancarios.
  • Estafas relacionadas con eventos importantes que implican la promoción de productos engañosos.
  • La estafa del cambio del router en la que el estafador se hace pasar por un técnico para acceder a datos personales y a redes domésticas.

Una asignatura pendiente para las grandes empresas

Como consumidores podemos tomar medidas para protegernos de intentos de estafa, pero la sociedad exige una mayor proactividad a las grandes empresas.

Dado que son conscientes de que se utiliza su nombre para cometer estafas, lo que piden los consumidores es que refuercen los sistemas de autenticación y que ellas mismas difundan información sobre los fraudes en los que se está haciendo uso de su nombre.

Los fraudes en línea son una realidad que ha llegado para quedarse y la mejor forma de protegerse es actuar con precaución y estar al tanto de las estafas más nuevas, para estar alerta y no caer en ellas.