Asus ZenFone 6: cámara Angular y modo Super Noche al detalle

  • El Asus ZenFone 6 incorpora un sistema Flip Camera motorizado que convierte sus cámaras traseras en frontales, permitiendo usar el mismo hardware y el modo Super Noche para fotos y selfies.
  • La actualización clave habilita el modo Super Noche también en la cámara gran angular, mejorando la fotografía nocturna de paisajes y escenas amplias.
  • Su batería de 5.000 mAh, el Snapdragon 855 y ZenUI 6 ligera ofrecen gran autonomía y rendimiento, con funciones extra como OptiFlex, Game Genie y Smart Key.

Asus ZenFone 6 camara angular modo noche

El Asus ZenFone 6 es un teléfono que se está volviendo muy popular entre los usuarios, por su cámara retráctil, software renovado y hardware de gama alta. Y ahora actualiza para mejorar todavía más la experiencia al disparar fotos con este dispositivo.

Y es que Asus ha sacado una actualización para su buque insignia incidiendo en el modo noche de la cámara que tan importante es hoy en día para poder sacar el máximo provecho de las capacidades fotográficas de un teléfono en cualquier situación, especialmente con la cámara gran angular.

La compañía taiwanesa parece estar poniendo especial hincapié en la cámara de su dispositivo, y es que hace poco ya actualizaban para traer una mejora en la cámara del ZenFone 6. Y ahora, otra nueva, Asus no descansa.

Modo noche para la cámara angular del ZenFone 6

Todo teléfono de gama alta que se precie actualmente tiene que incorporar una cámara gran angular para poder hacer fotografía de paisajes, urbana, arquitectura o interiores amplios. Pero durante un tiempo el problema en muchos modelos era claro: los usuarios que querían hacer fotos con la cámara angular de noche no podían usar el modo noche, que quedaba reservado solo al sensor principal.

Con el ZenFone 6, Asus se suma a la tendencia que ya han seguido otros fabricantes: actualizar el sistema para poder usar este modo de larga exposición con procesado avanzado en todas las cámaras del dispositivo, incluida la gran angular. De este modo, cuando cambias al ultra gran angular, sigues contando con:

  • Mayor capacidad de captación de luz sin necesidad de subir tanto el ISO.
  • Mejor control del ruido en escenas muy oscuras.
  • Colores más equilibrados y un rango dinámico más amplio.
  • Más detalle en sombras y luces extremas, clave en paisajes nocturnos urbanos.

Esta mejora cobra todavía más sentido en el ZenFone 6 porque su sistema de cámara no es convencional. Asus ha diseñado un módulo Flip Camera motorizado que rota 180 grados, de forma que las cámaras principales se convierten también en cámaras frontales. Gracias a ello, el modo Super Noche (el modo noche de ZenUI) se aplica tanto si disparas hacia atrás como si estás haciendo selfies o vlogs con el módulo girado.

El modo noche de Zen UI, el software propio de la compañía, es llamado modo Super Noche, que es como veremos el nombre para activarlo dentro de la app de cámara. Su funcionamiento es similar al de otros modos nocturnos avanzados:

  • Toma varias capturas consecutivas con diferentes tiempos de exposición.
  • Combina esas exposiciones mediante procesado multi-frame para reducir el ruido.
  • Usa algoritmos inspirados en el pixel binning del sensor principal de 48 MP (fusionar 4 píxeles en 1) para ganar sensibilidad.
  • Aplica un mapeo de tonos más agresivo para recuperar información en sombras y altas luces.

La actualización que habilita el modo Super Noche en la angular convierte al ZenFone 6 en un móvil mucho más versátil para fotografía nocturna: puedes cubrir desde planos amplios de ciudad hasta selfies nocturnos de grupo utilizando exactamente la misma tecnología de procesado que en la cámara principal.

Otras novedades de la actualización de cámara

Por supuesto la actualización no solo trae consigo el modo Super Noche para la cámara angular, sino que también integra ajustes de estabilidad y usabilidad que pulen la experiencia diaria. Esto es lo que vemos en la actualización oficial:

  • Ver la página del tiempo en la pantalla de bloqueo, con información rápida nada más encender el móvil.
  • Optimizar transiciones en ajustes para que la navegación por menús resulte más fluida.
  • Mejorada la estabilidad del sistema general, reduciendo cuelgues puntuales.
  • Mejorada la estabilidad de la rotación de la cámara, con un control más preciso del motor paso a paso del módulo Flip.
  • Optimización de las animaciones de la interfaz general, especialmente en multitarea y cambio entre apps.
  • Mejora de la calidad de sonido al usar auriculares, con un perfil de audio más limpio y equilibrado.

Estos cambios se suman a otras optimizaciones de ZenUI 6 que Asus ha ido desplegando: una interfaz más ligera y cercana a Android “puro”, mejor gestión de memoria mediante OptiFlex y un sistema de volumen inteligente Smart Volume que ajusta el nivel de audio según el ruido ambiente.

Esperamos que Asus siga manteniendo este ritmo de actualizaciones y de novedades en su software sin recargarlo mucho (puesto que su software recargado era lo que antes hacía que a muchos usuarios les tirara para atrás), que parece que va por buen camino.

La última actualización es la 16.1210.1904.133 y ya debería estar llegando a vuestros ZenFone 6. En caso de que no sea así, es cuestión de paciencia.

Introducción

La sexta generación de smartphones de la familia Zenfone de ASUS ya está aquí en un momento donde el mercado está más competitivo que nunca y nuevas tendencias empiezan a aparecer para intentar diferenciarse unos de otros.

Tras la moda del notch que, aunque otros ya habían integrado, popularizó Apple y muchos otros siguieron (ASUS incluida con su Zenfone 5), el mercado tiende hoy hacia diseños donde la pantalla no tenga absolutamente nada que interrumpa su visión, y los notch son cada vez más pequeños o incluso inexistentes como en el Zenfone 6 que nos ocupa.

El problema de dejar todo el frontal para la pantalla es que, cada vez más, la cámara frontal es un elemento más importante para los usuarios y en algún lado debe colocarse. Algunos fabricantes han movido la cámara a un lateral en una especie de «isla» que sigue tapando partes de la pantalla y otros la ocultan con un mecanismo deslizable como es el caso del Mi Mix 3 de Xiaomi o con un módulo que se esconde como hemos visto en varios móviles.

Integrar un módulo motorizado que permita ocultar y mostrar la cámara frontal supone un esfuerzo a nivel de diseño y de componentes necesarios para implementar esto y, al final, no podemos perder de vista que se trata de solo una cámara frontal.

La solución que nos propone ASUS en este Zenfone 6 es, al menos de momento, una de las más ingeniosas que hemos visto en el mercado. Si vas a integrar un mecanismo motorizado para sacar la cámara de la pantalla, ¿por qué no aprovechar y utilizar directamente los sensores de la cámara principal?

ASUS ha creado un módulo denominado Flip Camera donde van alojadas la cámara principal de 48 MP junto a un sensor secundario con gran angular de 13 MP que rota sobre sí mismo para colocarse como cámara frontal mediante un sistema motorizado.

De esta manera se consigue una calidad muy superior a la que ofrecen los sensores típicos de cámaras frontales (mucho más pequeños por lo general) y, al mismo tiempo, se abren nuevas posibilidades creativas al permitir girar la cámara en múltiples ángulos y se permite aprovechar al 100% el área frontal para la pantalla.

Todo ello integrado en un móvil que también destaca, al menos en papel, por ofrecer todo un Snapdragon 855 junto a una enorme batería de 5.000 mAh y un precio muy ajustado para todo lo que ofrece.

Especificaciones técnicas ASUS Zenfone 6 (ZS630KL)

Antes de entrar en detalle en sus funciones de cámara y en el modo noche, conviene repasar las especificaciones clave del ZenFone 6, que lo sitúan claramente en la gama alta:

  • Pantalla NanoEdge de 6,4″ IPS FullHD+ (2.340 x 1.080p)
  • Soporte para HDR10
  • 600 nits de brillo máximo teórico
  • Cristal de protección Gorilla Glass 6
  • Procesador Snapdragon 855
  • 6 GB de RAM LPDDR4X (con versiones superiores de hasta 8 GB)
  • Almacenamiento interno de 128 GB ampliable con micro SD de hasta 2 TB
  • Cámara rotatoria motorizada de doble sensor:
    • Sensor principal: Sony IMX589 (1/2″) de 48 MP (Quad Bayer 1/4 de 12 MP), apertura F/1.79, 79º, con estabilización óptica.
    • Sensor secundario: gran angular de 125º, 13 MP.
  • Grabación de vídeo: 4K @ 60 FPS // 1080p @ 240 FPS // 720p @ 480 FPS
  • Dual SIM con ranura triple (2 SIM + microSD)
  • Conectividad LTE Cat18/Cat13
  • WiFi 802.11ac 2×2 MIMO
  • Bluetooth 5.0 y NFC
  • GPS, GLONASS, GALILEO, BDS, QZSS
  • Batería de 5.000 mAh
  • Carga rápida de 18W (Quick Charge compatible)
  • Conector de auriculares 3.5mm
  • USB-C
  • Android 9.0 con ZenUI 6 (actualizable a versiones posteriores)
  • Dimensiones: 159,1 x 75,44 x 9.1 mm
  • Peso: 190 gramos
  • Precio de lanzamiento aproximado según configuración:
    • 499 Euros (6 GB / 64 GB)
    • 559 Euros (6 GB / 128 GB)
    • 599 Euros (6 GB / 256 GB)

Diseño

ASUS ha basado el diseño de este Zenfone 6 en materiales que podemos ver en muchos otros móviles de gama alta como son el cristal y el metal.

Tenemos un borde de metal que forma la estructura, dicho metal cuenta con dos bordes biselados, una señal de identidad propia de los últimos móviles de la gama Zenfone de la compañía que, ahora, se complementa con un cristal curvado en la parte trasera. Eso da al móvil un merecido toque premium, aunque la parte de cristal, como suele pasar, es un imán para las huellas.

Dicha parte trasera integra el logo de ASUS y frases asociadas al diseño, en color azul en este modelo negro, y más arriba tiene el sensor de huellas. ASUS ha preferido dejar el sensor en una zona más tradicional y no integrarlo en la pantalla. Posiblemente esto les permita ahorrar costes y ayuda a que el precio del Zenfone 6 sea así de competitivo, sin sacrificar rapidez de desbloqueo.

Arriba de todo nos encontramos con el módulo «Flip Camera» formado por dos sensores y el sistema motorizado para girar. Al girar la cámara se deja ver el hueco donde se esconde en posición normal. Este módulo está construido en metal líquido (aleación amorfa), un material avanzado conocido por su alta resistencia y ligereza: es aproximadamente un 20% más ligero que el acero inoxidable y hasta cuatro veces más duro, ideal para un componente móvil expuesto.

La parte frontal cuenta con un cristal plano que sobresale ligeramente para evitar toques fantasma y, ya de paso, permite algo más de espacio en el interior para la enorme batería de 5.000 mAh y el módulo motorizado de la cámara. El resultado es un frontal muy limpio en el que todo el protagonismo recae en la pantalla.

Una de las partes más características del móvil es el frontal, y es que el ASUS Zenfone 6 tiene un diseño «todo pantalla», sin ningún notch, muesca o agujero que rompa con la hegemonía del panel en la parte frontal. Al prescindir de cámara frontal dedicada y trasladar esa responsabilidad al módulo principal giratorio, más allá de los marcos (finos en la parte superior y lateral y algo más grueso en la zona inferior) todo el frontal es pantalla.

Además, la pantalla se protege por un cristal Gorilla Glass 6, lo que añade una capa extra de resistencia frente a caídas y arañazos en el día a día.

A pesar de no contar con notch ni apenas espacio en la parte superior, el Zenfone 6 sí que tiene un LED de notificaciones, algo que agradecerán los usuarios que gustan de esa manera de mostrar avisos sin necesidad de encender la pantalla. Dicho LED se encuentra integrado en el marco, en la parte superior derecha, junto al auricular que también actúa como segundo altavoz para lograr sonido estéreo.

Todo ello, unido a una pantalla de 6,4″ en formato alargado hace que, aunque es un móvil grande, sea bastante cómodo de utilizar. Eso sí, con sus 190 gramos, no es un terminal precisamente ligero, pero ese peso extra aporta también una sensación de robustez en mano.

En el borde izquierdo tenemos la bandeja para las SIM, mientras que en el derecho nos encontramos con los típicos botones de encendido y de volumen. Además, el ASUS Zenfone 6 incluye un tercer botón que, de entrada, sirve para activar el asistente de Google, pero se puede personalizar para multitud de opciones. Por ejemplo, podemos configurarlo para lanzar automáticamente la cámara, activar el modo No Molestar, encender la linterna o tomar capturas de pantalla, entre otras acciones.

La parte superior, aparte de la bisagra principal de la Flip Camera, integra un micrófono adicional para cancelación de ruido en llamadas y grabación de vídeo. Abajo, el Zenfone 6 cuenta con un puerto USB-C, un micrófono, el altavoz principal y un conector de auriculares miniJack de 3,5 mm, algo cada vez menos habitual en gama alta y que muchos usuarios siguen valorando.

Pantalla

La pantalla del ASUS Zenfone 6, denominada NanoEdge por los bordes reducidos, cuenta con una diagonal de 6,4 pulgadas, un tamaño que hace años sería considerado muy grande pero que hoy es el pan de cada día. Ayuda a su manejo que el formato sea alargado y que, al no tener marcos ni notch, realmente tiene el tamaño físico de móviles de no hace mucho con diagonales de 5,5″ o similares.

El panel del Zenfone 6 es de tipo IPS y, aunque ofrece una buena representación de color y unos brillos suficientes para utilizarlo en prácticamente cualquier entorno, se nota la falta de negros puros que muestra la tecnología OLED de otros competidores. Aun así, incluye soporte para tecnología HDR con picos de brillo de hasta 600 nits según las especificaciones de Asus.

La resolución es FullHD+ de 2.340 x 1.080 píxeles, una cifra que a simple vista es suficiente para este tipo de pantallas, salvo que vayamos a utilizarlo con gafas de realidad virtual. Muchos gama alta recientes han optado también por esta resolución, y en un móvil que busca un equilibrio entre nitidez, consumo y precio, la elección tiene sentido.

El Zenfone 6 permite cambiar la temperatura del color y los modos de color entre Amplia gama de colores, personalizado o Estándar. De serie viene en modo «Alta gama de colores» y es la configuración que muestra unos colores más vivos y agradables, así que las pruebas de pantalla suelen realizarse en este modo.

En mediciones reales, el brillo máximo alcanzado ronda las 500 cd/m² en uso normal, con un contraste típico de panel IPS cercano a 1.200:1. La temperatura de color es algo fría (en torno a 8.000 K), lo que tiende a dar blancos ligeramente azulados, algo habitual porque muchos usuarios perciben estos blancos fríos como más «nítidos».

En cuanto a la cobertura de color, el panel IPS del Zenfone 6 consigue unos resultados muy buenos, llegando a cubrir prácticamente la totalidad del espacio de color DCI-P3, lo que se traduce en colores intensos y adecuados para consumir contenido multimedia compatible.

Cámara: hardware, Flip Camera y creatividad

Antes de entrar a hablar sobre la calidad de las fotos que hace el Zenfone 6 debemos pararnos en su sistema Flip Camera que lo convierte en un terminal único en el mercado.

Existen móviles que tienen cámara frontal motorizada para esconderla o sacarla cuando es necesario, pero la propuesta de ASUS, con un diseño de cámara giratoria, permite utilizar las cámaras principales tanto en la parte trasera como en la frontal y, además, aprovecha el sistema motorizado para funciones extra como seguimiento de objetivos, inclinación manual o realización de panorámicas automáticas.

El módulo Flip Camera cuenta con un pequeño motor paso a paso con un sistema de 13 engranajes con reducción 1:120 que permite una mayor fuerza y un control de movimiento extremadamente preciso. Este sistema permite variar la velocidad y ASUS lo ha configurado de tal manera que los inicios y finales de recorrido reducen la velocidad antes de acelerar o parar para evitar golpes y vibraciones bruscas.

Disponer de una parte móvil y motorizada en un terminal móvil puede producir cierta preocupación, sin embargo ASUS asegura que han utilizado un material tipo «Liquid Metal» que ofrece una resistencia muy superior a la del acero con una gran ligereza. Los cables que van hacia el módulo también están reforzados para soportar miles de ciclos de apertura y cierre.

Además, la Flip Camera tiene un sistema de seguridad que hace que se esconda al momento si la estamos utilizando y se nos cae el móvil. Para ello utiliza los acelerómetros y sensores del terminal, además de sensores integrados en la propia cámara. Si lo dejamos caer desde cierta altura, el sistema se cierra al momento evitando daños en el módulo. Esta misma lógica actúa si el teléfono detecta que el módulo choca con algún obstáculo al abrir.

El sistema de motorización permite abrir hasta en 180 grados la cámara y, desde la propia interfaz de la app fotográfica, podemos poner cualquier ángulo entre 0º y 180º, algo que viene bastante bien cuando queremos hacer ciertas fotos en ángulos distintos al habitual o, por ejemplo, si queremos utilizar el móvil boca abajo como «trípode» para hacer una foto con temporizador manteniendo el encuadre.

Otra función curiosa es el modo de panorámicas automáticas: el terminal empieza a sacar fotografías mientras mueve la cámara de manera automática para crear una panorámica sin necesidad de mover el teléfono con las manos. Para usar este modo hay que tener en cuenta que la cámara empieza desde 0º en la parte trasera hasta 180º en la parte frontal, por lo que si hacemos la foto como haríamos con cualquier otro móvil, con la cámara apuntando hacia el frente, la panorámica abarcaría desde ese punto hasta nuestra cara.

Para obtener panorámicas perfectas es importante, o bien parar la toma antes de que complete el giro, o colocar el móvil de lado para que tome desde la derecha (0º) hasta la izquierda (180º) en un barrido lateral. El propio software te guía con una previsualización del recorrido.

También tenemos un modo de seguimiento para vídeos que, básicamente, hace que la cámara siga a un objeto o persona marcado en pantalla. De tal modo que, si se sale del rango de la cámara trasera, el módulo motorizado empezará a girar para continuar enfocándolo. Este modo puede ser útil si dejamos el móvil fijo en algún sitio (por ejemplo, grabando una charla o a niños jugando) ya que, teniéndolo en la mano, será siempre más rápido y preciso mover tú mismo el terminal.

Pasando ahora a las cámaras principales, tenemos un sensor Sony IMX586 de 48 Megapíxeles que en la práctica genera imágenes de 12 MP combinando 4 píxeles en 1 (técnica Quad Bayer), un sensor que ya hemos visto en otros terminales y que está triunfando bastante en el mercado. Dicho sensor se acompaña por una lente de apertura f/1.79 con enfoque de detección de fase 2x OCL y estabilización óptica en algunos modos.

Justo al lado tenemos otra cámara basada en un sensor de 13 Megapíxeles con una lente de 125º para tomas gran angular. El conjunto cubre desde un ángulo estándar hasta un ultra gran angular muy marcado, ideal para fotografía de paisaje, arquitectura o interiores.

En la interfaz de la app podemos pasar entre una cámara a otra mediante un botón de cambio de cámara que sale en pantalla. Si queremos mover el módulo de golpe a la posición frontal solo tenemos que pulsar el botón de cambio de cámara, aunque si queremos mover de manera progresiva y controlada podemos hacerlo deslizando el dedo en un control dedicado o con los botones de volumen.

Se puede, además, configurar el modo de fotografías para 48 Megapíxeles, aunque los resultados óptimos los tendremos siempre en modo de 12 MP, donde el pixel binning ayuda a reducir ruido y mejorar el rango dinámico, especialmente en situaciones de poca luz y en el modo Super Noche.

Modo noche, gran angular y calidad fotográfica

El modo noche (Super Noche) del ZenFone 6 es uno de los puntos clave y, con la actualización que lo habilita, habilita también en el gran angular y se vuelve mucho más completo. A nivel de comportamiento:

  • En la cámara principal, el modo noche ya ofrecía imágenes con más detalle y menos ruido, con una ligera mejora de contraste.
  • En la cámara gran angular, la actualización permite aprovechar técnicas similares de combinación de múltiples tomas, reduciendo el ruido típico de sensores secundarios.

En condiciones de buena luz, ambos sensores se desenvuelven sin problemas, y es posible jugar con el HDR+ y el HDR++ para gestionar escenas con alto contraste (cielos muy brillantes, sombras profundas, etc.). El HDR++ aumenta aún más la claridad en zonas oscuras y preserva información en las altas luces, a costa de un tiempo de captura algo mayor.

Cuando la luz desaparece empiezan a aparecer algunas dificultades, como en casi cualquier móvil. El sensor y la lente principal son capaces de mantener el tipo, especialmente con el modo noche activado. En la gran angular, el modo noche ayuda a reducir el grano y a sacar más detalle en esquinas y zonas menos iluminadas, aunque se sigue apreciando algo menos de nitidez que en el sensor principal.

Esta implementación del modo noche, tanto en el sensor estándar como en el gran angular, no alcanza a los mejores exponentes de fotografía nocturna extrema, pero ofrece un rendimiento muy sólido para la gama de precio, especialmente si comparamos costes con terminales que doblan su precio de salida.

Tradicionalmente, los móviles priorizan la calidad de la cámara principal con sensores más grandes y se dejan un sensor más pequeño y básico para la cámara frontal. Al final, aunque los selfies hayan ganado una buena legión de fans en todo el mundo, dichas cámaras no suelen tener que comportarse bien en tantas situaciones distintas y las limitaciones de tamaño que hay para integrarla en móviles cada vez con menos marcos hace que la calidad sea menor.

Lo bueno del Zenfone 6 es que, todo lo que hemos visto para la cámara trasera se aplica para la frontal: tenemos exactamente las mismas funciones, el mismo sensor principal y las posibilidades de usar el gran angular para selfies (se acabó lo de apretujarse para entrar todos en la foto, o que no se vea el fondo). Además, el modo Super Noche también se puede emplear en selfies, lo que es muy útil en retratos nocturnos.

Soporta modo retrato ayudándose de ambas lentes para producir un efecto de desenfoque bastante logrado. El recorte suele ser preciso, sobre todo cuando el fondo está algo separado del sujeto, y el bokeh puede ajustarse en intensidad tanto antes como después de hacer la foto.

Otra función que tenemos en el Zenfone 6 es que, gracias a que el sensor tiene 48 MP, podemos seguir sacando fotos a 12 MP con un zoom «sin pérdida» de 4X. Aunque en la práctica no es un zoom óptico, sino un recorte de la imagen original, el resultado es superior al de un zoom digital puro porque se basa en la resolución extra del sensor, aunque se pierden algunas de las ventajas del pixel binning.

En cuanto a vídeo, el Zenfone 6 permite grabación hasta 4K con 60 FPS al mismo nivel que la mayoría de gamas alta del mercado. De hecho, a nivel de vídeo ofrece unas prestaciones mejores que algunos referentes fotográficos, integrando además estabilización electrónica (EIS) muy eficiente y modos de cámara lenta a 240 FPS en Full HD y 480 FPS en resolución 720p.

Sensor de huellas y reconocimiento facial

Ya hemos visto que el Zenfone 6 tiene un sensor de huellas en la parte trasera, un sistema que, hasta hace poco, era bastante utilizado en el sector, al menos hasta la llegada de los sensores integrados en pantalla.

Posiblemente la compañía se haya decantado por este sistema para poder ajustar más el precio del terminal, aún así, hay que reconocer que su funcionamiento es mucho más rápido y preciso que el de muchos sensores en pantalla ópticos actuales. No es que esos sensores vayan mal, sino que el sensor físico del Zenfone 6 va mejor al no depender de una fuente de luz ni de la calidad del panel.

El sensor está bien colocado, sin pegarse demasiado a la cámara para evitar confusiones y, aunque no es de los más grandes que hemos visto, se alcanza con facilidad al primer toque. Se pueden añadir varias huellas para desbloquear el móvil al instante con distintos dedos o para autorizar a otra persona.

Sobre el sistema de reconocimiento facial, ASUS no ha implementado ningún tipo de reconocimiento 3D avanzado y se basa en la cámara directamente. Inicialmente podría pensarse que un móvil con un sistema de cámaras motorizadas como este no iba a tener reconocimiento facial, pero es capaz de mover en un instante la cámara, reconocernos rápidamente y volver a su posición.

El sistema funciona de manera bastante veloz, aunque en entornos muy oscuros tarda más o le cuesta llegar a reconocernos, como es lógico al no contar con sensores infrarrojos dedicados. El principal inconveniente práctico es que, para activarlo, hay que realizar dos acciones: primero encender la pantalla y luego pulsar el icono con forma de cara que aparece en la parte inferior. Por ello, en el día a día resulta más práctico usar el sensor de huellas, que es inmediato.

Autonomía y carga rápida

Si ya sorprenden las baterías de más de 4.000 mAh en la gama alta, ASUS va un paso más allá e integra 5.000 mAh en su Zenfone 6, una cifra que hasta hace poco veíamos sobre todo en móviles centrados en autonomía o en gamas más bajas, pero rara vez en un gama alta con procesador potente como este, acompañado de todo un Snapdragon 855.

En test sintéticos de batería, el ZenFone 6 alcanza cifras muy elevadas, situándose entre los primeros puestos de su categoría. En uso real, hablamos no ya de que es posible llegar a los dos días de uso, sino que se pueden superar sin problemas con un uso «normal» del terminal, combinando redes sociales, navegación web, mensajería, foto y algo de vídeo.

Naturalmente, si nos ponemos a jugar o a utilizarlo de manera intensiva con brillo alto y datos móviles, dicha autonomía se resiente, pero sigue siendo poco habitual que no lleguemos a un día y medio de uso incluso realizando bastantes fotografías y vídeos.

El Zenfone 6 soporta carga rápida de 18W, una cifra superior a la carga convencional pero que queda lejos de otros sistemas de carga ultra rápida de más vatios. La clave está en el equilibrio que ha buscado Asus: una batería muy grande con una potencia de carga moderada para reducir la degradación a largo plazo.

En tiempos reales, hablamos de algo más de dos horas para una carga completa desde cero y alrededor de 50 minutos para cargar hasta la mitad. No es el móvil que menos tarda en cargarse, pero a cambio ofrece una de las autonomías más largas, lo que en la práctica reduce la frecuencia de carga.

Para mantener costes y peso bajo control, ASUS tampoco ha integrado sistema de carga inalámbrica. Esta decisión puede sorprender dado que la trasera es de cristal, pero la marca ha argumentado que la carga inalámbrica genera más calor sostenido y podría acelerar la degradación de la batería en un dispositivo donde la prioridad es la longevidad de los 5.000 mAh.

Rendimiento

Es la primera vez que el Snapdragon 855 pasa por muchos laboratorios de pruebas con el ZenFone 6 y lo hace por todo lo alto, superando en prácticamente todos los test a sus contrincantes de generación similar (como el Kirin 980 o el Snapdragon 845).

Aún siendo uno de los SoCs más potentes del momento en Android, la ganancia de rendimiento respecto a la generación previa no es abismal en uso cotidiano, pero sí se aprecia en tareas pesadas, juegos exigentes y en la eficiencia energética gracias a su fabricación en 7 nm.

En benchmarks sintéticos como AnTuTu, Geekbench o 3DMark, el ZenFone 6 arroja puntuaciones muy elevadas, a menudo por encima de otros dispositivos con el mismo chip gracias a una buena refrigeración y a la ligereza de ZenUI 6. En gráficos, la GPU Adreno 640 mueve sin problema títulos como Fortnite, PUBG Mobile o Asphalt 9 con los ajustes al máximo y tasa de frames estable.

La experiencia en el día a día se traduce en un sistema muy fluido, sin lag apreciable en multitarea, cambio entre apps ni en la gestión de múltiples pestañas de navegador. El sistema de gestión de memoria OptiFlex identifica las aplicaciones más usadas y las mantiene precargadas, acelerando aún más su apertura.

Incluso jugando durante sesiones largas o durante los test de rendimiento, el Zenfone 6 muestra un buen comportamiento térmico, con temperaturas que no sobrepasan niveles incómodos para la mano. Asus ha hecho un buen trabajo en la disipación de calor teniendo en cuenta la gran batería y el módulo de cámara motorizado.

Software: ZenUI 6 y experiencia de uso

Uno de los grandes cambios del ZenFone 6 frente a generaciones anteriores está en el software. ZenUI, que en el pasado se caracterizaba por ser una capa pesada y sobrecargada, da un giro total con ZenUI 6, apostando por una experiencia muy cercana a Android puro con algunos añadidos bien pensados.

La interfaz se inspira en buena medida en el Android de los Pixel y en algunas ideas de One UI: menús principales accesibles desde la parte baja de la pantalla para facilitar el uso a una mano, un modo oscuro a nivel de sistema que tiñe fondos y apps nativas, y una organización clara de ajustes.

Entre las funciones extra más útiles encontramos:

  • OptiFlex: sistema de gestión de memoria que aprende qué apps usas más y las mantiene en RAM o precarga datos para que se abran más rápido.
  • Smart Volume: ajusta el volumen de forma inteligente según el ruido ambiental, tanto para llamadas como para multimedia.
  • Game Genie: herramienta de juego que permite bloquear botones, desactivar notificaciones, grabar la pantalla y hacer streaming en directo a plataformas como Twitch o YouTube.
  • Smart Key: botón físico configurable con acciones distintas para pulsación simple, doble o larga.

ZenUI 6 también integra un modo de escucha privada que reproduce los mensajes de voz y las interacciones del Asistente de Google a través del auricular en lugar del altavoz principal, algo muy útil en entornos públicos para mantener la privacidad.

Las actualizaciones de Asus han ido afinando además el comportamiento de la cámara Flip, el rendimiento del modo Super Noche en ambos sensores y la estabilidad general del sistema, mostrando una buena política de soporte para un terminal que apunta a longevidad tanto en hardware como en software.

Con todo este conjunto de hardware potente, batería enorme, una cámara giratoria muy versátil con modo noche también en la cámara angular y un software cada vez más pulido y ligero, el Asus ZenFone 6 se consolida como uno de los móviles más interesantes para quienes buscan exprimir al máximo la fotografía creativa, especialmente de noche, sin renunciar a una autonomía sobresaliente ni a un precio razonable para todo lo que ofrece.