Cámaras invisibles bajo pantalla en smartphones: funcionamiento, ventajas, limitaciones y móviles disponibles

  • La cámara bajo pantalla permite un frontal totalmente limpio, sin notch ni agujeros, gracias a paneles OLED especiales que dejan pasar luz hacia el sensor.
  • Los principales retos son la pérdida de calidad en selfies (menos luz, colores menos precisos y menor nitidez) y el mayor coste de fabricación de estos paneles.
  • Marcas como ZTE, Xiaomi, OPPO, Vivo y Samsung lideran el desarrollo, con modelos comerciales que ya integran esta tecnología en gamas altas y dispositivos plegables.
  • La adopción masiva dependerá de abaratar los paneles y mejorar la calidad fotográfica, así como de integrar en el futuro sistemas de reconocimiento facial 3D totalmente ocultos.

Cámaras invisibles bajo pantalla en smartphones

El avance incesante de la tecnología móvil ha puesto a las cámaras invisibles bajo la pantalla en el centro de la conversación sobre el futuro de los smartphones. Esta innovación promete transformar, de una vez por todas, la experiencia visual y de uso, eliminando cualquier interrupción en la pantalla y logrando ese esperado efecto «todo pantalla» que tanto atractivo genera entre los usuarios más exigentes. Hablemos sobre cámaras invisibles bajo la pantalla: pros, contras y móviles actuales.

Fabricantes y usuarios coinciden en el deseo de ver móviles completamente inmersivos, sin notch ni agujeros visibles de cámara, pero la realidad es que conseguir que la cámara frontal pase desapercibida implica enfrentarse a varios retos técnicos. En este artículo desgranaremos todos los detalles sobre esta tecnología, sus principales ventajas e inconvenientes, la situación actual del mercado y lo que nos depara el futuro cercano.

La obsesión por las pantallas sin interrupciones

El deseo de eliminar obstáculos visuales en las pantallas de los smartphones no es nuevo. Desde hace años, los fabricantes han explorado diferentes soluciones para ocultar la cámara frontal, como los notches (muescas), las cámaras emergentes motorizadas o los orificios circulares mínimamente intrusivos. Si bien cada una de estas alternativas ha ofrecido avances, ninguna ha alcanzado el nivel de perfección visual de una cámara realmente invisible, completamente oculta bajo la pantalla.

Para muchos usuarios, el hecho de poder ver series, películas o jugar sin distracciones visuales en la pantalla es un auténtico plus. Aunque el tamaño de las muescas y los agujeros se ha reducido significativamente, sigue siendo un detalle que resta inmersión. Esta situación ha provocado que la industria redoble sus esfuerzos en busca de una solución realmente invisible y efectiva.

El camino recorrido: soluciones previas y primeros prototipos

Antes de que las cámaras bajo pantalla asumieran el protagonismo, los fabricantes experimentaron con varias alternativas ingeniosas. Algunas marcas, como Samsung, apostaron por módulos de cámara motorizados y rotatorios, como en el Galaxy A80, donde la lente trasera se deslizaba y giraba para convertirse en cámara frontal. Xiaomi también patentó mecanismos similares, ideando sistemas con cámaras giratorias y magnetizadas para ahorrar espacio y ofrecer versatilidad. Sin embargo, estos sistemas añadían complejidad mecánica, con mayor riesgo de fallos y costes de reparación elevados.

El recorte circular o ‘punch hole’ se impuso pronto como la solución estándar, al ser más económica, sencilla y fiable. Pero, aunque efectiva, no soluciona la petición de un panel ininterrumpido. Los amantes del diseño minimalista y los más cinéfilos, que desean aprovechar hasta el último milímetro de pantalla, seguían esperando una innovación real.

El nacimiento de la cámara bajo pantalla: primeras pruebas y desarrollo

El verdadero salto vino de la mano de fabricantes chinos como ZTE, Vivo y OPPO. Desde 2020, estos gigantes tecnológicos han invertido fuerte en el desarrollo de sensores capaces de capturar luz a través de paneles OLED especialmente diseñados para dejar pasar la luz en el área de la cámara. Visionox, un proveedor chino de pantallas, fue de los primeros en anunciar paneles OLED preparados para cámaras ocultas, prometiendo un equilibrio entre transparencia y rendimiento fotográfico.

ZTE fue pionera en lanzar al mercado el primer smartphone comercial con cámara bajo pantalla: el Axon 20 5G. A este modelo le siguieron otros como el Axon 30 y el Axon 40 Ultra, que han ido refinando la tecnología con cada generación, aunque todavía sin lograr equiparar la calidad de imagen de las cámaras convencionales en todos los escenarios de luz.

Detalle de cámara bajo pantalla y componentes internos

¿Cómo funciona una cámara invisible bajo la pantalla?

La clave de esta tecnología reside en la capacidad del panel OLED para dejar pasar la luz justo donde se sitúa el sensor frontal. En los modelos más avanzados, como los de Xiaomi y ZTE, el área de la pantalla sobre la cámara utiliza una configuración de píxeles y materiales especiales, que permite transmitir suficiente luz al sensor sin que el usuario perciba diferencia con el resto del panel.

Este desafío técnico involucra dos elementos cruciales: por un lado, la disposición de los subpíxeles RGB, ideada para mantener la continuidad y densidad de la pantalla; por otro, algoritmos avanzados que compensan la menor cantidad de luz, optimizando el procesamiento y la reconstrucción de la imagen captada. El resultado: una cámara «escondida» que solo se hace evidente cuando entra en funcionamiento.

Ventajas de las cámaras bajo la pantalla

El principal atractivo de esta tecnología es la experiencia visual ininterrumpida. Disfrutar de un móvil sin ningún tipo de notch, agujero o mecanismo que estorbe supone un salto cualitativo en diseño. La sensación de panorámica total, sobre todo para ver vídeos o jugar, es notablemente superior.

Además, liberar espacio en el frontal conlleva nuevas oportunidades de diseño y una mayor superficie útil. Los fabricantes pueden apostar por biseles aún más finos y diseños más elegantes, cumpliendo los deseos de quienes buscan la máxima modernidad y sofisticación. Quienes encuentran molesto el notch o los agujeros, aquí tienen al fin la solución definitiva.

Ejemplo de móvil con cámara invisible bajo la pantalla

También mejora la protección del sensor al estar cubierto por la pantalla. El hecho de que la lente no quede expuesta al polvo o posibles arañazos incrementa la durabilidad y mantiene la estética del terminal más limpia.

Principales limitaciones actuales

No obstante, alcanzar el equilibrio perfecto entre «invisibilidad» y calidad de imagen real aún es tarea pendiente. Las cámaras bajo pantalla habitualmente sufren dos problemas principales: menor entrada de luz y alteraciones en los colores y el contraste. La pantalla, por muy transparente que sea, filtra parte de la luz, lo que dificulta obtener imágenes tan nítidas y fieles como las de una cámara tradicional no oculta.

Las fotos tomadas en ambientes poco iluminados o con condiciones de luz complicadas pueden presentar una clara pérdida de detalle y tonos menos naturales. Aunque los algoritmos de procesado han avanzado mucho, es habitual que los selfies hechos con estas cámaras no estén a la altura de los mejores sensores convencionales, especialmente en la gama premium.

Otro punto a tener en cuenta es el precio. Implementar pantallas OLED con zonas especialmente diseñadas para permitir el paso de la luz es una operación costosa, lo que eleva el precio final del dispositivo, al menos en las primeras generaciones. Por eso, estos móviles suelen estar enfocados a gamas media-alta y alta, alejándose del consumidor de entrada.

¿Quién lidera la carrera?: fabricantes y modelos destacados

En este momento, las marcas chinas han tomado la delantera en la integración real de cámaras invisibles bajo la pantalla. ZTE fue la pionera con su Axon 20 5G y después con el Axon 30 y el Axon 40 Ultra, donde se ha trabajado mucho la mejora del sensor oculto. Estos terminales cuentan con características punteras, como pantallas AMOLED de 120 Hz, procesadores de gama alta y sistemas de cámaras traseras avanzados, pero sobre todo destacan por su diseño «todo pantalla».

Xiaomi también está en plena carrera, con su gama Mix y la promesa de implementar esta tecnología en modelos de producción en masa. Se espera que, en breve, la firma lance versiones comerciales donde la cámara bajo pantalla sea un estándar, basándose en su propio desarrollo de píxeles y optimización de algoritmos.

Oppo, Vivo y Huawei tampoco se quedan atrás, con varios prototipos y patentes en marcha. Samsung, por su parte, ha mostrado interés en llevar la tecnología a su futura gama Z Fold, aunque con un enfoque aún más premium.

El siguiente desafío: cámaras invisibles y reconocimiento facial 3D

Experiencia de pantalla completa para consumir contenido

Uno de los retos más ambiciosos consiste en fusionar la cámara bajo pantalla con sistemas avanzados de reconocimiento facial 3D, similares al Face ID de Apple. Esta combinación implicaría no solo esconder la cámara, sino también los sensores necesarios para mapear el rostro en tres dimensiones de forma segura y precisa.

De momento, la mayoría de fabricantes Android no han conseguido igualar la calidad, fiabilidad y seguridad del Face ID de Apple, especialmente en sistemas 3D. Solo Honor se ha atrevido con propuestas serias en reconocimiento facial avanzado en su Magic7 Pro. Sin embargo, ya hay rumores y filtraciones apuntando a que varias compañías trabajan intensamente en fusionar ambas tecnologías, y que los primeros modelos podrían llegar en los próximos años, con 2026 marcado en rojo en muchos calendarios de roadmap de producto.

¿Cuándo veremos una adopción masiva?

Aunque la tecnología de cámaras bajo pantalla es ya una realidad comercial, su adopción masiva aún está sujeta a dos factores clave: el coste y la mejora en la calidad de imagen. Actualmente, los mayores fabricantes están reservando esta innovación para sus modelos más exclusivos, mientras trabajan en pulir los resultados fotográficos y abaratar la producción de paneles OLED transparentes.

Si los avances en hardware y software continúan al ritmo esperado, es probable que en los próximos dos años veamos cómo las cámaras invisibles se extienden primero al segmento alto y, poco a poco, lleguen a modelos más asequibles. Esto marcará un cambio crucial en la experiencia «todo pantalla» que todos los usuarios llevan años esperando.

¿Qué móviles puedes comprar ya con cámara bajo pantalla?

Si eres de los que no aguanta el notch, ni los agujeros, y priorizas el diseño limpio ante todo, ya existen opciones en el mercado. Entre los modelos más destacados y asequibles están:

  • ZTE Axon 30: Ofrece 12 GB de RAM y 256 GB de almacenamiento, pantalla OLED de 120 Hz y cámara invisible, con carga rápida de 55W. Suele rondar los 300 euros.
ZTE Axon 30
  • ZTE Axon 40 Ultra: Destaca por su panel AMOLED de 120 Hz, procesador Snapdragon 8 Gen 1 y triple cámara trasera avanzada. El frontal es completamente limpio y su precio suele rondar los 570 euros.
  • Nubia Z70S Ultra: Incorpora lo último en hardware, cámara bajo pantalla de última generación y una experiencia visual sin interrupciones.

Ya no hace falta esperar para disfrutar de un móvil sin recortes en la pantalla, aunque hay que tener en cuenta que la calidad de los selfies y su precio aún son aspectos en evolución.

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