Motorola ha presentado su nuevo Motorola One, un dispositivo perteneciente a la gama media que, además, forma parte de la iniciativa Android One, lo que asegura un soporte de software prolongado y una experiencia muy cercana a la propuesta original de Google.
Motorola One: sistema operativo Android One y notch en pantalla

Motorola ha presentado el nuevo Motorola One, un dispositivo de gama media perteneciente a la iniciativa Android One. Saldrá a la venta con Android 8.1 Oreo en una versión muy limpia y ligera, y asegura actualizaciones a versiones posteriores de Android, junto con un mínimo de tres años de parches de seguridad mensuales gestionados directamente en coordinación con Google. Esto significa que el terminal no solo se mantiene más seguro, sino que también recibe antes las mejoras del sistema frente a otros móviles con capas muy personalizadas.
El hecho de estar dentro del programa Android One implica un sistema sin bloatware, con pocas aplicaciones preinstaladas más allá del catálogo de Google. Destacan las herramientas de uso diario como Google Photos para copia de seguridad ilimitada de fotos en alta calidad, Google Lens integrado en la aplicación cámara para reconocer objetos y texto, o Google Assistant para manejar el móvil por voz, configurar recordatorios, controlar dispositivos del hogar conectado o resolver dudas al instante.
Además, Android One en el Motorola One ofrece una experiencia muy cercana a los antiguos Nexus y a los actuales Pixel: una interfaz fluida, animaciones suaves y un rendimiento optimizado incluso con un hardware de gama media. Esto se traduce en tiempos de apertura de apps reducidos, buena gestión de la multitarea y un comportamiento estable a largo plazo, sin degradaciones bruscas de rendimiento.
Si miramos al resto de apartados del terminal, encontramos una pantalla LTPS LCD de 5,9 pulgadas en formato de 19:9 con resolución HD+ (1.520 x 720 píxeles). Destaca, claro está, el notch en la zona superior, de bastante extensión, donde se alojan la cámara frontal, el altavoz de llamadas y el flash frontal. A pesar de ello, se consigue un frontal muy aprovechado, con marcos reducidos y una pequeña barbilla inferior donde aparece el logotipo de Motorola.
El fabricante señala la experiencia más inmersiva en contenido multimedia, la posibilidad de usar mejor el móvil con una mano gracias a un cuerpo relativamente compacto y la capacidad de grabar vídeo 4K sin recortes de formato. La pantalla ofrece ángulos de visión amplios, colores ligeramente saturados y un nivel de brillo adecuado para la mayoría de situaciones, aunque sin llegar al contraste profundo de un panel OLED. Su resolución HD+ se traduce en alrededor de 285 píxeles por pulgada, suficiente para uso diario y, además, ayuda a reducir el consumo de energía y a mejorar la autonomía.
Diseño, construcción y ergonomía

El diseño del Motorola One sigue las tendencias actuales del mercado. El terminal apuesta por una parte frontal y trasera recubiertas de cristal, rematadas por un marco lateral de policarbonato bien integrado. Este acabado aporta una sensación en mano más premium que la del plástico tradicional, con reflejos y brillos muy marcados, aunque también tiene el inconveniente de atraer huellas y suciedad con facilidad, algo típico en los móviles acristalados.
Con unas dimensiones aproximadas de 150 x 72 x 7,97 milímetros y un peso en torno a los 160‑162 gramos, las 5,9 pulgadas resultan bastante cómodas en mano. La anchura contenida permite sujetarlo con firmeza, y el grosor reducido ayuda a que no se sienta aparatoso en el bolsillo. Aun así, para determinadas tareas, como escribir durante mucho tiempo o gestionar notificaciones en la parte superior, suele ser más cómodo utilizar las dos manos.
En cuanto a la disposición de botones y conectores, el Motorola One apuesta por un esquema muy clásico: en el lateral derecho se sitúan el botón de encendido y la tecla de volumen, mientras que en el lateral izquierdo encontramos la bandeja para las tarjetas SIM y la microSD (en muchos mercados es una bandeja triple con doble SIM y microSD). En la parte superior se mantiene el jack de 3,5 mm para auriculares, un detalle interesante en esta gama, mientras que en la parte inferior se ubican el puerto USB tipo C y el altavoz principal.
La trasera es limpia y simétrica: en un lateral se encuentra el módulo de cámara dual con el flash LED, y en el centro el lector de huellas dactilares con el logotipo de Motorola incrustado. Además, el terminal cuenta con un recubrimiento repelente a salpicaduras tipo P2i, que no es una certificación completa contra el agua, pero sí añade protección adicional frente a lluvia ligera o pequeños derrames.
Pantalla LTPS LCD con notch: calidad y experiencia
Motorola combina en este modelo una tecnología clásica como el panel LCD LTPS con una tendencia muy actual como es el notch. La diagonal de 5,9 pulgadas en formato 19:9 permite disfrutar de contenidos panorámicos, juegos y navegación web con más información en vertical, reduciendo el número de desplazamientos necesarios.
El panel ofrece una reproducción de color correcta, con un ligero toque de saturación que hace que los iconos e imágenes se vean más vivos. El nivel de brillo resulta suficiente para interiores y exteriores en condiciones normales, aunque en situaciones de luz solar muy intensa puede que se eche en falta un extra de luminosidad respecto a paneles de gamas superiores. Los ángulos de visión son amplios y se puede consultar la pantalla apoyada sobre la mesa sin que se pierdan demasiado el contraste y la legibilidad.
Al ser Android One, las opciones de personalización de la pantalla se mantienen sencillas: modo de luz nocturna programable, ajuste manual de brillo y poco más. No se incluyen perfiles avanzados de color, pero la calibración de fábrica es equilibrada y no obliga a realizar ajustes complejos. Por otro lado, la resolución HD+ reduce la carga de trabajo sobre la GPU, lo que ayuda a mantener una buena fluidez en juegos y navegación y a optimizar el consumo.
Rendimiento, procesador y experiencia de uso

En el interior del Motorola One encontramos el conocido Qualcomm Snapdragon 625, un procesador de ocho núcleos Cortex‑A53 que trabaja hasta 2,0 GHz junto a la GPU Adreno 506. Este chip lleva tiempo demostrando ser uno de los más equilibrados de la gama media, combinando un consumo muy contenido con un rendimiento más que suficiente para tareas del día a día.
Apoyando al procesador tenemos 4 GB de memoria RAM, suficientes para mantener múltiples aplicaciones abiertas en segundo plano sin cierres agresivos, y 64 GB de almacenamiento interno ampliables mediante tarjetas microSD de hasta 256 GB. Esta combinación hace que el teléfono se mueva de forma ágil en navegación, redes sociales, mensajería, multitarea y consumo de contenido multimedia, con tiempos de carga razonables incluso en apps relativamente pesadas.
En juegos casuales y títulos 3D moderados el comportamiento es fluido. En juegos más exigentes a nivel gráfico, la Adreno 506 puede requerir reducir el nivel de detalle para mantener una tasa de fotogramas estable, pero sigue siendo un móvil jugable para la mayoría de usuarios. La resolución HD+ de la pantalla alivia la carga de la GPU, lo que ayuda a lograr una experiencia más estable que en otros modelos con resolución Full HD+ usando el mismo procesador.
El lector de huellas trasero merece una mención aparte: su posición es muy natural, el reconocimiento es rápido y preciso incluso con el dedo algo húmedo, y se integra con funciones como los pagos móviles gracias al chip NFC. El teléfono incorpora soporte para Google Pay, de modo que es posible usar el Motorola One como sustituto de la tarjeta física en tiendas compatibles.
Cámaras: doble sensor trasero, selfies y vídeo 4K
En lo referente a las cámaras, hablamos de una trasera de 13 MP + 2 MP y una frontal de 8 MP. La cámara principal trasera cuenta con una lente de apertura f/2.0, mientras que el segundo sensor de 2 MP se utiliza para lectura de profundidad y conseguir el deseado efecto de desenfoque de fondo o bokeh. La cámara frontal de 8 MP incorpora apertura f/2.2 y dispone de su propio flash LED para mejorar los selfies en interiores o de noche.
La cámara trasera graba en 4K a 30 fps, en Full HD a 60 fps y en VGA a 30 fps. Es aquí donde entra en juego Google Lens para poder reconocer el entorno y aprovechar la inteligencia artificial para obtener información contextual sobre objetos, textos, códigos QR o puntos de interés. Además, la app de cámara incluye modos como panorámica, cámara lenta, cámara rápida, transmisión en directo a plataformas como YouTube y opciones creativas como la cinemagrafía o el color directo, que permite mantener solo un color de la escena y convertir el resto en blanco y negro.
En condiciones de buena luz, el Motorola One ofrece fotografías con buena nitidez, colores vivos y un rango dinámico bien gestionado para evitar quemar zonas claras o empastar sombras. El enfoque es rápido y fiable, y la experiencia de “sacar el móvil del bolsillo y disparar” resulta muy natural. El modo de desenfoque selectivo permite ajustar el nivel de bokeh con una barra deslizante y logra separar de forma efectiva el primer plano del fondo, con bordes relativamente limpios para tratarse de un modelo de gama media.
Cuando la luz cae, la calidad disminuye como es habitual en esta categoría: aumenta el ruido en la imagen, el enfoque se vuelve algo más errático y la velocidad de disparo se reduce, haciendo más fácil obtener fotos movidas si no se sujeta bien el terminal. Aun así, teniendo en cuenta sus especificaciones, el Motorola One se comporta mejor de lo esperado en escenas nocturnas sencillas, especialmente si se aprovechan puntos de luz estables.
La cámara frontal, pese a contar con un único sensor, también ofrece modo retrato por software para generar desenfoque de fondo en selfies. El resultado puede ser algo más irregular que en la cámara trasera, con algún recorte impreciso alrededor del cabello o elementos complejos, pero sigue siendo una opción atractiva para redes sociales. El flash frontal ayuda a iluminar el rostro en entornos oscuros sin depender tanto de la pantalla.
Batería, autonomía y carga rápida TurboPower
La batería es de apenas 3.000 mAh, pero Motorola asegura que dura un día completo de uso mixto. La combinación de un procesador eficiente como el Snapdragon 625, la resolución HD+ y las optimizaciones de Android One permiten alcanzar sin problemas una jornada típica con varias horas de pantalla encendida. En escenarios moderados, es posible rondar las seis horas de pantalla, mientras que con uso intensivo de datos móviles, GPS y juegos exigentes la cifra se sitúa algo por debajo de las cinco horas, suficiente para llegar a la noche con una sola carga para la mayoría de usuarios.
Con TurboPower se puede cargar el terminal para obtener alrededor de seis horas de autonomía en tan solo 20 minutos conectados al cargador compatible de 15 W. El ciclo completo de carga se completa en torno a la hora y cuarto aproximada, con una primera fase muy rápida que recupera gran parte de la batería en poco tiempo, ideal para emergencias o recargas puntuales durante el día.
La batería no es extraíble, como en la mayoría de móviles actuales, y el terminal no incorpora carga inalámbrica a pesar de su trasera de cristal. No obstante, el equilibrio entre autonomía, peso y grosor resulta adecuado para un dispositivo de esta gama, y la presencia de carga rápida compensa la capacidad moderada de la pila interna.
Conectividad y extras: NFC, radio FM y sonido Dolby
En conectividad, el Motorola One viene bien equipado para un gama media. Ofrece 4G, WiFi 802.11n, Bluetooth 4.2 de bajo consumo, GPS con GLONASS y Galileo, radio FM y NFC. Este último elemento lo diferencia de varios competidores directos que prescinden del chip de pagos móviles, permitiendo aprovechar Google Pay y otras soluciones de transporte o acceso basadas en acercar el móvil a un terminal compatible.
El sonido del Motorola One se apoya en un único altavoz inferior que ofrece un volumen alto pero puede introducir algo de distorsión al acercarse al máximo. Donde más se aprecia la mejora es con el uso de auriculares, tanto por cable a través del jack de 3,5 mm como mediante Bluetooth. El soporte de Dolby Audio ofrece perfiles ajustables para potenciar graves, mejorar voces o adaptar el sonido a películas, música o juegos, obteniendo una experiencia más rica que la de un audio totalmente plano.
Android One: software limpio, gestos y soporte prolongado
Uno de los grandes argumentos del Motorola One es su software. Al pertenecer al programa Android One, el teléfono ofrece un sistema casi idéntico al que Google instala en sus propios dispositivos, sin capas pesadas ni duplicidad de aplicaciones. Esto se traduce en una interfaz clara, opciones bien organizadas y una menor cantidad de procesos en segundo plano, algo que contribuye directamente a la fluidez y a la autonomía.
Aunque el sistema es muy puro, Motorola añade algunos toques propios muy valorados por los usuarios. Destacan los gestos Moto, como agitar dos veces el teléfono para encender la linterna, girar rápidamente la muñeca para abrir la cámara o levantar el móvil de la mesa para silenciar una llamada entrante. Estas funciones se integran sin sobrecargar el sistema y añaden atajos prácticos para el uso diario.
El compromiso de actualizaciones incluye al menos dos grandes versiones de Android y tres años de parches de seguridad frecuentes. Esto prolonga la vida útil del dispositivo, reduce riesgos frente a vulnerabilidades y mantiene las últimas funciones del sistema sin necesidad de cambiar de móvil con tanta frecuencia. Sumado a su hardware equilibrado, convierte al Motorola One en una opción especialmente interesante para quienes priorizan un software limpio y bien mantenido.
Precio, posicionamiento y rivales en la gama media Android One
Con estas características y enfocado en la gama media, algunos de los principales rivales de este Motorola One son el Xiaomi Mi A2, el Xiaomi Mi A2 Lite, el Huawei P20 Lite o incluso propuestas centradas en potencia como el Pocophone F1. Frente a ellos, el Motorola One no presume de la ficha técnica más agresiva, pero ofrece un conjunto muy equilibrado con NFC, carga rápida TurboPower, buen diseño en cristal y Android One como grandes bazas.
El precio de lanzamiento del Motorola One se sitúa en torno a los 299 €. Es una cifra que lo coloca en la parte alta de la gama media, especialmente si se compara con algunos modelos que ajustan más el coste a cambio de sacrificar NFC, materiales de construcción o un soporte de software tan prolongado. Con el paso del tiempo y las habituales bajadas de precio en el mercado, este modelo se vuelve todavía más atractivo para quienes buscan un móvil muy completo sin superar la barrera psicológica de los gama alta.
Los móviles de Motorola siempre se han caracterizado por tener un software limpio, muy cercano al Android de Google. Con el Motorola One y su integración en Android One, la marca refuerza esta filosofía, alternando esta línea con la familia Moto G para cubrir distintos segmentos de precio. Así, el Motorola One se consolida como una propuesta equilibrada: buen diseño en cristal, cámara dual competente, batería con carga rápida, lector de huellas rápido, NFC para pagos móviles y, sobre todo, un Android puro y actualizado que marca la diferencia en el uso diario a medio y largo plazo.
Características del Motorola One
- Pantalla: 5,9 pulgadas, tecnología LTPS LCD, formato 19:9, resolución HD+ (1.520 x 720 píxeles).
- Procesador principal: Qualcomm Snapdragon 625 de ocho núcleos hasta 2,0 GHz.
- Procesador gráfico: Adreno 506.
- Memoria RAM: 4 GB.
- Almacenamiento interno: 64 GB, admite tarjetas micro SD de hasta 256 GB.
- Cámara trasera: doble sensor 13 MP (f/2.0) + 2 MP para profundidad, flash LED, vídeo 4K a 30 fps y Full HD a 60 fps.
- Cámara delantera: 8 MP (f/2.2) con flash LED y modo retrato por software.
- Batería: 3.000 mAh, carga rápida TurboPower (hasta 6 horas de uso en 20 minutos).
- Sistema operativo: Android 8.1 Oreo (Android One) con compromiso de actualizaciones de sistema y tres años de parches de seguridad.
- Conectividad: 4G, WiFi 802.11n, Bluetooth 4.2, NFC, GPS/GLONASS/Galileo, radio FM, USB tipo C, jack de 3,5 mm.
- Biometría: lector de huellas dactilares trasero con integración para pagos móviles.
- Diseño: cuerpo de cristal con marco de policarbonato, recubrimiento repelente a salpicaduras P2i.
- Precio aproximado: 299 € en su lanzamiento.
Tomando como referencia todo lo anterior, el Motorola One se posiciona como un smartphone ideal para quienes valoran un Android puro y bien actualizado, un diseño cuidado en cristal y un conjunto de especificaciones que, sin buscar récords, priorizan el equilibrio entre rendimiento, autonomía, cámara y conectividad en la gama media.
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Geektopia 7.5.7.12, desarrollado con Entorno Abidos 5.7.32.28
Motorola One, Smartphone (Pantalla de 5.9’’ Ratio 19:9, Cámara Dual de 13 MP, 4 GB de RAM, 64 GB, Dual Sim) Versión Española, Bluetooth 5.0, Android, Blanco
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