El OnePlus 5 será, como es habitual en la marca, uno de los smartphones con mejor relación calidad/precio en la gama alta. Siguen llegando datos de cómo es este teléfono, y en algunos apartados puede no cumplir con todas las expectativas. Aun así, sí destaca por su cámara dual y por un hardware muy equilibrado.
Pantalla: sin salto a Quad HD
La gran decepción llega en la pantalla: la firma mantiene la resolución Full HD de 1.920 x 1.080 píxeles en un panel Optic AMOLED de 5,5 pulgadas (401 ppp), una elección que prioriza eficiencia y coste frente a la moda de los paneles QHD. La compañía argumenta que un panel de mayor resolución aumenta el consumo energético sin una mejora proporcional en nitidez a simple vista. A cambio, ofrece una calibración cuidada, buen brillo exterior, cristal Gorilla Glass 5 con acabado 2.5D y perfiles de color avanzados como DCI-P3.
OnePlus 5 con cámara dual
Aun así, sí llegan nuevos datos que nos hablan de mejoras en la cámara. Este año sí que veremos una cámara dual. El año pasado no se integró esta cámara a pesar de que ya habían llegado smartphones con cámara dual. Aun así, nos encontramos con una cámara bastante equilibrada en características, con la posibilidad de realizar fotografías en RAW, lo que era bastante positivo. Este año, sin embargo, ya sí que llegaría una cámara dual. No queda claro si el móvil contará con la tecnología de cámara dual de Huawei y Leica, con un sensor monocromo y otro a color, o si contará con la tecnología de cámara dual del iPhone 7 Plus, con dos cámaras con diferente distancia focal.
Lo que sí está claro es la apuesta por dos sensores Sony: un principal de 16 MP (f/1.7) para captar más luz y un secundario de 20 MP (f/2.6) tipo “tele” para acercamiento óptico y apoyo a la fotografía computacional. El cambio entre cámaras se presenta como 1x/2x (el óptico real ronda 1,6x) con la opción de ampliar digitalmente. El modo Retrato aplica un bokeh atractivo separando sujeto y fondo, y el enfoque combina información de ambos sensores para ganar rapidez y precisión. El modo Pro permite ajustar ISO, balance de blancos, velocidad de obturación, enfoque y exposición, además de mostrar histograma y guardar en RAW.
En vídeo, graba en 4K a 30 fps y ofrece 1080p a 60 fps para mayor fluidez, además de cámara lenta a 720p (120 fps) y time‑lapse. La estabilización electrónica reduce vibraciones de forma efectiva. En la parte frontal, la cámara de 16 MP (f/2.0) con sensor Sony aporta selfis más limpios en baja luz y añade auto HDR y EIS para vídeo.

Rendimiento y memoria
Sea como sea, sí parece claro, y esto era obvio, que el OnePlus 5 integrará el último procesador Qualcomm Snapdragon 835, con GPU Adreno 540 y fabricación de 10 nm para lograr más eficiencia. Le acompañan configuraciones de 6 u 8 GB de RAM LPDDR4X y almacenamiento UFS 2.1 de 64/128 GB, muy rápido. No hay microSD, pero sí ranura Dual SIM. Este conjunto, unido a la resolución moderada, ofrece una experiencia fluida hoy y margen para apps más exigentes en el futuro.
Diseño y detalles que marcan
El teléfono apuesta por un cuerpo unibody de aluminio, delgado y curvado para mejor agarre, con un grosor en torno a 7,25 mm y unos 153 g. Vuelve el Alert Slider para cambiar entre perfiles de notificación sin tocar la pantalla. Bajo el frontal se integra un lector de huellas cerámico, muy rápido (≈0,2 s). La óptica trasera cuenta con revestimiento de zafiro y el frontal está protegido por Gorilla Glass 5. No presume de certificación oficial de resistencia al agua; la prioridad aquí ha sido el diseño fino y la limpieza estética, con antenas mimetizadas y leds/botones oscurecidos para un frontal completamente negro cuando está apagado. El motor de vibración se ha refinado con patrones configurables.

Conectividad a la altura
En conexiones, suma Bluetooth 5.0 con aptX/aptX HD, Wi‑Fi 2×2 MIMO más estable, NFC y redes móviles rápidas con LTE Cat.12 (hasta 600/150 Mbps). El puerto es USB‑C (interfaz 2.0) y se conserva el jack de 3,5 mm para auriculares, un detalle apreciado por muchos usuarios.
Autonomía y carga
La batería de 3.300 mAh se apoya en la eficiencia del Snapdragon 835 y de la memoria LPDDR4X para estirar el día con solvencia. La carga rápida Dash Charge (5V/4A) es uno de sus grandes argumentos: en unos 30 minutos ofrece energía para muchas horas, mantiene temperaturas contenidas y permite seguir usando el móvil en tareas exigentes sin penalizar el ritmo de carga.
Software y experiencia de uso
OxygenOS aporta una capa muy cercana a Android, con mejoras útiles y sin bloatware. Entre ellas, modo lectura, App Priority, capturas de pantalla extendidas, nuevos gestos, modo juego con “no molestar” y una carpeta Secure Box protegida por PIN o huella. La optimización del sistema es sólida y se nota tanto en el rendimiento como en la gestión de la batería.
Con todo este conjunto —cámara dual con enfoque veloz, hardware puntero, diseño cuidado y una capa ligera— el OnePlus 5 se mantiene como una opción muy competente para quien busca rendimiento y fotografía versátil a precio contenido, siempre que la ausencia de pantalla QHD o la falta de certificación de resistencia al agua no sean decisivas en tu elección.
