Grado de resistencia al agua en móviles: guía IP completa y práctica

  • El código IP tiene dos dígitos: polvo (0–6) y agua (0–9K); X indica no ensayado.
  • IPX7/8 permite inmersión controlada en agua dulce; IPX4 solo salpicaduras; 9K es alta presión y temperatura.
  • La protección no cubre agua salada ni uso sumergido continuado; seca puertos y no cargues el móvil húmedo.
  • Sellos como 5ATM y MIL-STD-810H complementan la IP con presión estática y robustez ambiental.

grado de resistencia al agua en smartphones

En la vida podéis optar por dos caminos. Conocer cómo funcionan aquellas cosas que tenéis a vuestro alrededor, o ser como el CEO de Archos, que ni siquiera sabía cómo era el smartphone que había fabricado su compañía. Tal fue su error, que destrozó un smartphone en una entrevista en directo. Nosotros te explicamos a fondo cómo saber el grado de protección contra el agua.

El motivo real por el que tenéis que conocer todos estos detalles tiene mucho que ver con el resultado de la entrevista con el CEO de la compañía francesa Archos. Al menos, tiene mucho que ver con lo que le ocurrió al móvil. Sí, la cara que ponía mientras intentaba volver a encender es para recordar. Todo hubiera sido más sencillo si hubiera conocido exactamente cuál es el grado de protección del smartphone. Conociendo un poco de teoría, podría haber averiguado que el móvil que ellos fabrican es resistente a la caída de líquidos o salpicaduras, pero no es capaz de aguantar que lo sumerjan bajo el agua. En fin, vedlo vosotros mismos.

Y es por eso que tenéis que conocer qué significa resistencia al agua, y cómo entender los diferentes certificados IP, pues en realidad es muy sencillo. Los smartphones que afirman contar con resistencia a un determinado elemento, suelen contar con una denominación IP, que en realidad no es otra cosa que un certificado que confirma que cuenta con esa resistencia según lo que establecen los estándares. Los certificados IP cuentan con dos dígitos. Habréis visto por ejemplo que el Samsung Galaxy S5 tiene un certificado IP67, mientras que el Sony Xperia Z2 tiene un certificado IP58. Cualquiera diría que el Xperia Z2 resiste peor el agua, pero no es así.

Cada uno de los dígitos de los certificados representan su resistencia a diferentes elementos. El primer dígito es su resistencia al polvo o la suciedad, mientras que el segundo dígito indica su resistencia al agua. Así, si tienes un Samsung Galaxy S5, podrás estar más confiado si tu terminal cae a la arena, que si tienes un Xperia Z2, aunque con este último estarás más seguro en caso de caída al agua. El teléfono que aparece en el vídeo es un Quechua Phone 5, el que vende Decathlon, fabricado por Archos, y cuenta con un certificado IP54. Esto último indica que su resistencia al polvo es la misma que la del Xperia, mientras que su resistencia al agua es mucho peor. Pasamos a explicar en detalle cada una de las cifras de la resistencia al agua.

  • Certificado IPX1 – Goteo de agua: No debe entrar el agua cuando se la deja caer desde dos metros de altura con respecto al smartphone, durante 10 minutos.
  • Certificado IPX2 – Goteo de agua: No debe entrar el agua cuando se la deja caer durante 10 minutos. Esta prueba se realiza cuatro veces a razón de una por cada giro de 15 grados tanto en sentido vertical como en horizontal, partiendo cada vez de la posición normal de trabajo.
  • Certificado IPX3 – Agua nebulizada: No debe entrar el agua nebulizada, o en spray, en un ángulo de hasta 60 grados a derecha e izquierda de la vertical a un promedio de 10 litros por minuto y durante más de cinco minutos.
  • Certificado IPX4 – Chorros de agua: No debe entrar el agua arrojada desde cualquier ángulo a un promedio de 10 litros por minuto y durante más de cinco minutos. Es el certificado del Quechua Phone 5. Resiste salpicaduras. Incluso si una botella de agua se derrama sobre el mismo sería capaz de aguantarlo, así como el uso del mismo para hacer deporte, pudiendo caerle lluvia, o incluso la salpicadura de la rueda de una bicicleta, o la nieve que le puede caer esquiando.
  • Certificado IPX5 – Chorros de agua: No debe entrar agua arrojada a chorro por medio de una boquilla de 6,3 milímetros de diámetro, a un promedio de 12,5 litros, durante un tiempo no menor de 3 minutos y una distancia no menor de 3 metros. Es lo mismo que antes, pero a mayor presión. Ya es agua que apunta en dirección al móvil.
  • Certificado IPX6 – Chorros muy potentes de agua: Es el mismo caso que el anterior, pero ascendiendo a 100 litros por minuto, y una presión más de 3 veces superior.
  • Certificado IPX7 – Inmersión completa en agua: No debe entrar agua. Acepta inmersión completa a 1 metro, durante 30 minutos. Es el certificado con el que cuenta el Galaxy S5.
  • Certificado IPX8 – Inmersión completa y continua en agua: No debe entrar agua. El fabricante fija las condiciones, pero tendrán que ser más severas que en el caso anterior. Es el certificado del Xperia Z2.

Qué significan exactamente las siglas IP y cómo se leen

protecciones IP en móviles

IP proviene de Ingress Protection (protección frente a ingreso). El código se presenta como IPXY: el primer dígito X es el nivel de protección frente a sólidos/partículas (0–6) y el segundo Y es el nivel frente a líquidos (0–9K). Si alguna parte no se ha ensayado, se muestra con una X (por ejemplo, IPX8).

En protección contra sólidos, los niveles van desde 0 (sin protección) hasta 6 (estanqueidad total al polvo). Entre medias, cada nivel evita la intrusión de objetos de 50 mm, 12,5 mm, 2,5 mm, 1 mm y, en 5, la entrada limitada de polvo que no afecta al funcionamiento. Esta escala permite saber si tu móvil soportará, por ejemplo, arena o pelusas en bolsillos y mochilas.

Para líquidos, la escala arranca en 0 y llega a 9K. Los niveles 1–4 cubren goteo, spray y salpicaduras; 5–6 indican chorros a baja y alta presión; 7–8 son inmersión (temporal y continua) en agua dulce; 9K añade resistencia a chorros muy cercanos, a alta presión y alta temperatura, típico de equipos industriales y móviles rugerizados.

Ocasionalmente verás letras adicionales tras los números: D (con cable), f (protección frente a aceite), H (alto voltaje), M (el dispositivo estaba en movimiento durante la prueba), S (inmóvil) y W (condiciones climatológicas). Añaden contexto sobre cómo se ensayó el dispositivo, útil cuando comparas fichas técnicas.

IP68, IPX8 o IP65/68: diferencias clave que evitan sustos

Un IP68 significa protección total frente al polvo (6) y capacidad de inmersión bajo condiciones definidas por el fabricante (8, normalmente alrededor de 1,5 m durante 30 min en agua dulce). Un IPX8 no incluye ensayo de polvo (aunque el diseño pueda mitigarlo), mientras que un IP65/68 indica que el dispositivo cumple dos niveles no acumulativos: chorros a presión (5) y, además, inmersión (8). Tras el nivel 6, los ensayos de agua no son acumulativos: superar IPX7 no implica superar IPX6; por eso algunos fabricantes listan IPX5/IPX7 o IP65/68.

También conviene distinguir entre “resistente a salpicaduras” (IPX4) y “sumergible” (IPX7/8). Un móvil con IPX4 puede sobrevivir lluvia intensa o un vaso derramado, pero no debe sumergirse. En cambio, IPX7/8 permite inmersión controlada y temporal, pero no garantiza soportar chorros a presión de cerca ni agua caliente a alta presión como los de 9K.

Tabla mental de niveles: sólidos (0–6) y líquidos (0–9K)

Como guía rápida: sólidos 6 equivale a “a prueba de polvo”; líquidos 4 cubre salpicaduras, 5–6 chorros, 7 inmersión breve a 1 m/30 min, 8 inmersión continua con parámetros del fabricante y 9K chorros a alta presión y temperatura a corta distancia.

Limitaciones reales: agua dulce vs. salada, cloro, jabón y pantalla

Las pruebas IP se realizan con agua dulce. El agua salada introduce salitre que puede corroer conectores y juntas; incluso con IP68, tras exposición al mar se recomienda aclarar con agua dulce y secar. El cloro de piscina, a temperaturas habituales, es menos agresivo que la sal, pero sigue siendo un oxidante; en cualquier caso, los fabricantes suelen no cubrir daños por líquidos en garantía.

Los móviles con pantalla capacitiva dependen de la conductividad de tus dedos. Bajo el agua, la interacción se vuelve errática; incluso si la electrónica está sellada, la usabilidad se degrada. Por eso muchos fabricantes desaconsejan usarlo sumergido y prohíben cargar el móvil mientras está mojado.

Buenas prácticas si tu móvil se moja

Antes de cualquier prueba, asegura que todas las tapas (si existen) están bien cerradas: SIM, microSD, USB y auriculares. En dispositivos sin tapas en el USB, tras mojarse, no conectes el cable hasta que esté completamente seco.

Para secar el puerto USB: sacude el móvil con el conector hacia abajo, pasa un paño de microfibra y repite. Evita fuentes de calor directas. Si tu móvil ofrece detección de humedad, espera a que desaparezca el aviso antes de cargar.

Después de agua salada o con mucho cloro, enjuaga con agua dulce y seca. Revisa que no queden pelos o granos de arena atrapados en juntas o tapas, ya que pueden comprometer la estanqueidad.

Garantía, envejecimiento y golpes: por qué la IP no es para siempre

La resistencia IP se certifica en condiciones controladas. El uso real, los golpes y el tiempo pueden debilitar sellos y adhesivos. Una caída que abolla una esquina puede abrir un camino para el agua. Aunque tu móvil pase pruebas en servicio técnico, si hay humedad interna por mal uso, la garantía puede invalidarse.

Además, la protección puede deteriorarse si se somete el equipo a inmersiones frecuentes, cambios bruscos de temperatura o limpieza agresiva. Usa siempre sentido común y evita exponer un terminal dañado al agua.

Otros sellos que verás: ATM para presión y MIL-STD-810H

En relojes y wearables es habitual la clasificación ATM (presión estática). Un 5ATM equivale a la presión de 50 m, pero no significa que el dispositivo sirva para buceo o chorros a presión; se refiere a resistencia a presión uniforme, no a impacto hidráulico. Es complementaria a la IP.

Algunos móviles y accesorios mencionan MIL-STD-810H. No sustituye a la IP, pero añade pruebas de temperatura, humedad, vibración, altitud, radiación solar y niebla salina. Aporta robustez frente a entornos exigentes, mientras que la IP se centra en polvo y agua.

Por lo tanto, entender tu IP real y qué implica cada cifra te permitirá decidir si tu móvil solo soporta salpicaduras o puedes confiar en una inmersión controlada, cuándo conviene aclarar con agua dulce y por qué la garantía exige precauciones; y, si además ves sellos como 5ATM o MIL-STD-810H, sabrás cómo complementan la protección sin reemplazar lo que indica la IP.