Cuando compramos o nos regalan un nuevo smartphone o tablet siempre nos encontramos con que la ilusión que teníamos por tenerlo se convierte en un: «¿y ahora qué hago?». Vamos a intentar resumir los primeros pasos que uno debe dar cuando tiene un smartphone o tablet Android, tanto principiantes, como usuarios algo más avanzados. Con una preparación correcta podrás disfrutar del equipo desde el minuto uno, evitar errores típicos y tener tus datos a salvo.
Antes de empezar: idioma, región, Wi‑Fi y SIM
Al pulsar el botón de encendido te recibirá el asistente inicial. Configura idioma y región para que el dispositivo ajuste formato de fecha y hora automáticamente. Activa si lo necesitas la asistencia de lectura del sistema para mejorar la accesibilidad durante el proceso.
A continuación, conéctate a una red Wi‑Fi de confianza. La primera configuración y descargas pueden consumir muchos MB; si usas Wi‑Fi ahorrarás datos móviles. Introduce el nombre y la contraseña de tu red doméstica si es necesario.
Inserta la tarjeta SIM con la herramienta incluida en la caja para que el teléfono reconozca tu número y tu operador. Esto facilitará la verificación por SMS en apps y el ajuste de los datos móviles. Si tu operador proporciona eSIM, podrás activarla desde los ajustes de red mediante un código QR.
1.- Crea una cuenta en Google
Al encender el smartphone, te encontrarás con el programa de configuración del teléfono inteligente, que te guiará en los diferentes pasos del smartphone. El primero de ello es el de iniciar sesión con tu cuenta de Google. Si tienes cuenta de Google, úsala; si no la tienes, crea una cuenta de Google. Esta cuenta es imprescindible desde el minuto uno, pues es necesario utilizarla para descargar cualquier aplicación.
Además, con tu cuenta activarás funciones como copias de seguridad automáticas, sincronización de contactos y calendarios, Google Fotos o Google Wallet. En la pantalla de Servicios de Google podrás elegir opciones como ubicación, copia en Drive, búsqueda de redes o envío de datos de uso. Tómatelo con calma y ajusta lo que prefieras para equilibrar privacidad y funcionalidades.
2.- Sincroniza los contactos
Debes saber que en Android sincronizar los contactos es muy simple. Si los contactos están sincronizados con tu cuenta de Google, automáticamente aparecerán en tu nuevo teléfono inteligente, o en tu tablet. No obstante, es posible que primero tengas que sincronizar los contactos con tu cuenta en el móvil anterior. Si era un Android, tendrás que ir a Ajustes > Cuentas, iniciar sesión con la cuenta de Google que has creado antes, o que ya tenías, y esperar a que se sincronicen los contactos. Si tienes un iPhone también es posible sincronizar los contactos añadiendo una nueva cuenta de Correo/Contactos, una opción que encontrarás en Ajustes. Debes añadir una cuenta de Google, y aquí utilizar tus datos de Gmail. Si tu móvil no es un Android, ni un iPhone, y no tienes ninguna manera de sincronizar los contactos, lo mejor es que copies todos estos a la tarjeta SIM y los pases al nuevo smartphone. Perderás algunos detalles, y tendrás que organizarlos tú todos después, pero conservarás todos los números.

Como alternativa avanzada, puedes exportar un archivo .vcf desde la app Contactos del móvil antiguo y abrirlo en el nuevo para importar todas las entradas. Y desde el navegador, en contacts.google.com, podrás limpiar duplicados y unificar fichas con un par de clics.
3.- Configura la copia de seguridad
Normalmente, con el programa de configuración del smartphone podremos también configurar las opciones de copia de seguridad. No obstante, si esta opción no ha aparecido, o si nosotros mismos hemos decidido no activar la copia de seguridad en ese momento, podemos hacerlo después desde Ajustes > Copia de seguridad y restablecimiento. Con esto, se creará una copia de seguridad con nuestros datos de ajustes, así como con las apps instaladas, de manera que si en algún momento iniciamos sesión con nuestra cuenta de Google en algún otro smartphone o tablet nuevo, se descargarán todas las nuevas apps y se configurará el smartphone exactamente igual. Lo mismo ocurre si es el mismo smartphone o tablet el que se estropea y debemos restaurarlo.
Algunos fabricantes ofrecen su nube propia con respaldo de fotos, mensajes, registro de llamadas y pantalla de inicio. Valora activarla si te quedas en el ecosistema de la marca. En cualquier caso, también puedes forzar una copia en el momento desde el apartado correspondiente para guardar el estado inicial del equipo cuando ya lo tengas a tu gusto.
4.- Configura las apps del fabricante
Cada fabricante de smartphones instala unas aplicaciones diferentes en el smartphone. Por ejemplo, Motorola cuenta con Alertas de Motorola, que permitirán avisar a familiares si estamos en peligro de una manera muy simple si la hemos configurado. Samsung cuenta con su propia tienda de aplicaciones, y también con otras funciones que requieren de una cuenta de Samsung. Lo mejor es configurar estas siempre para poder sacar el máximo partido al smartphone.
Aprovecha también los migradores oficiales de cada marca (Smart Switch, Phone Clone, Mi Mover, Clone Phone, etc.). Suelen copiar con más fidelidad notas, ajustes de pantalla de inicio o datos de apps del fabricante que el asistente genérico.
5.- Ejecuta la cámara
Tu móvil puede tener o no tener una buena cámara, pero hay una realidad, y es que la vas a utilizar. Lo que no quieres es tener que ir a utilizar la cámara y no sepas utilizarla. Así que ejecuta la cámara y familiarízate con todas las opciones. ¿Tiene diferentes modos de ajuste automáticos,? ¿Sabes activar el Flash? ¿Está configurada en alta calidad o puede tener aun mayor calidad? ¿Almacena las fotografías en la memoria interna o en la externa?

Activa la cuadrícula para mejorar la composición, revisa si dispone de HDR automático, modo nocturno, estabilización y formatos de vídeo (por ejemplo, alta tasa de FPS). Entra en ajustes y define la ubicación de guardado, el nivel de compresión y si quieres marcas de agua o atajos con doble toque.
6.- ¿Usas tarjeta de memoria? Formatéala
Hoy en día muchos smartphones o tablets Android permiten ampliar la memoria por medio de una tarjeta microSD. Lo mejor es formatear esta tarjeta de memoria microSD. Aunque ya estuviera vacía, o incluso aunque ya la hubiéramos formateado con otro smartphone, lo mejor es que una tarjeta de memoria sea formateada por el smartphone o el tablet que la vaya a utilizar, de esta manera se consigue que funcione de la mejor manera posible.
Si el sistema ofrece adoptarla como almacenamiento interno (en algunos modelos), recuerda que quedará cifrada y ligada al dispositivo; no podrás leerla en un PC sin formatearla de nuevo.
7.- Configura la conectividad
Cuando compras el smartphone puede venir con todas las opciones de conectividad activadas, tales como el WiFi, el 3G, el 4G, el 5G, el Bluetooth, el NFC, o el GPS. Puede que muchas de estas tecnologías las quieras utilizar, como el 3G o el WiFi. También es posible que no las quieras usar nunca, o que simplemente no quieres que ahora estén activas para no gastar batería. Ve a Ajustes, y encontrarás en la primera sección (puede estar en otra sección dependiendo del smartphone), las opciones de Conectividad. Configúralo como quieras.
En redes móviles, elige el tipo de red preferida. Si tu zona no tiene cobertura 5G, seleccionar 4G/3G puede ahorrar energía. Revisa también llamadas Wi‑Fi, NFC para pagos, empareja tus auriculares Bluetooth y configura la precisión de ubicación según tu uso.
8.- Ajusta la pantalla
Hay smartphones y tablets Android que permiten modificar la temperatura de color de la pantalla, otros permiten ajustes todavía más precisos. Es el caso de los Sony y de los Huawei, por poner un ejemplo. Aunque en todos se permite modificar el nivel de brillo. Puedes seleccionar el automático, o ajustarlo tú como quieras. Nosotros siempre recomendamos esta última opción, pues normalmente el sistema automático suele consumir más batería.
Activa el tema oscuro si lo prefieres, ajusta el tamaño de texto y la escala de visualización desde Pantalla para mejorar la legibilidad y, si tu móvil lo permite, selecciona la frecuencia de refresco que mejor equilibre fluidez y consumo.
9.- ¿Tienes ahorro de energía?
Hoy en día casi todos los smartphones incluyen la opción del ahorro de energía, para ahorrar batería. ¿Está activada en tu smartphone o tablet? Cuando esta está activada se pierde algo de rendimiento. Así que es posible que la quieras dejar activada solo cuando salgas de casa. Encontrarás esta opción en Ajustes > Batería, aunque también es posible que esté en otra sección dependiendo del smartphone o el tablet.
Explora funciones como batería adaptativa, programación del ahorro y límites por app. En sistemas modernos puedes restringir apps que abusan en segundo plano, recibiendo menos notificaciones prescindibles y ganando horas de autonomía.
10.- Instala las aplicaciones de comunicación
Por último, tendrás que instalar las aplicaciones de comunicación. Hablamos de apps como WhatsApp, Facebook y Twitter. Con estas tres ya tienes casi todas las que vas a utilizar para comunicarte, aunque es posible que utilices otras en tu caso, así que instala aquellas que uses.
Después, ve a Ajustes > Aplicaciones > Aplicaciones predeterminadas para elegir tu navegador, cliente de SMS, teléfono, asistente digital o app de correo preferidos. Aprovecha para revisar permisos sensibles (ubicación, cámara, micrófono) desde el gestor de permisos.
Con estos 10 pasos ya deberías tener tu smartphone o tablet Android listos para funcionar a la perfección. A partir de aquí, puedes modificar el aspecto del mismo cambiando el launcher, o los iconos del smartphone. También puedes modificar el fondo de pantalla del mismo, por ejemplo con estos 60 wallpapers minimalistas. Puedes cambiar el teclado del teléfono inteligente del tablet, algo que creemos que también es imprescindible, con uno de los mejores teclados. O puedes también sacar el máximo partido de tu smartphone o tablet Android con algunos de los 20 trucos para Android que quizás no conocías.
Importa tus datos del móvil antiguo
Si vienes de otro dispositivo, el asistente inicial te ofrece copiar apps y datos desde tu antiguo móvil, desde una copia en la nube o incluso desde iPhone. El proceso puede ser por cable o inalámbrico. Nuestra recomendación es usar el método oficial y, si lo prefieres, instalar desde cero las apps problemáticas para evitar arrastrar errores.
Además del asistente genérico de Android, los fabricantes disponen de herramientas propias (por ejemplo, Smart Switch, Phone Clone o Mi Mover) que suelen migrar mejor notas, ajustes de la pantalla de inicio y otros datos específicos. Úsalas si cambias a un móvil de la misma marca.
Seguridad y privacidad desde el primer minuto
Configura un método de desbloqueo robusto: PIN o contraseña (mejor que patrón), y añade huella dactilar o desbloqueo facial si tu equipo lo soporta. Revisa que el reconocimiento facial exija ojos abiertos si está disponible. Activa Encontrar mi dispositivo para localizar, bloquear o borrar tu móvil en caso de pérdida.
En Ajustes > Google > Servicios y preferencias puedes ajustar anuncios, copias de seguridad, Play Protect, sincronización de contactos y ubicación. Personaliza qué compartes y con qué apps para mantener el equilibrio entre privacidad y utilidad.
Actualizaciones de software
Comprueba si hay actualizaciones del sistema pendientes desde Ajustes > Sistema (o Actualizaciones). Estas traen parches de seguridad y mejoras de estabilidad. Ten el móvil con batería suficiente y conectado a Wi‑Fi para evitar interrupciones.
Elimina bloatware y elige apps predeterminadas
Muchos móviles incluyen aplicaciones preinstaladas que no usarás. Entra en Ajustes > Aplicaciones, elige la app y pulsa Desinstalar o Desactivar. Ganarás espacio, menos consumo en segundo plano y una experiencia más limpia. Si en el futuro las necesitas, podrás reinstalarlas desde Google Play.
En el mismo menú define tus apps por defecto (navegador, teléfono, SMS, asistente, lanzador). Así cada acción se abrirá con tu favorita automáticamente.
Configura pagos sin contacto (NFC)
Si tu móvil tiene NFC, instala y configura Google Wallet o la app de tu banco. Añade tus tarjetas, verifica con tu entidad y elige la app de pagos por defecto en Ajustes > Conexiones > NFC. A partir de entonces podrás pagar acercando el móvil al terminal compatible.
Información de emergencia y pantalla de bloqueo
Desde Ajustes > Seguridad y emergencia añade contactos de emergencia e información médica relevante (alergias, medicación). También puedes personalizar un mensaje en la pantalla de bloqueo (Ajustes > Pantalla de bloqueo) con un teléfono alternativo para facilitar su devolución si lo pierdes.
Sonidos y notificaciones a tu medida
En Ajustes > Sonido y vibración elige tonos, volumen y patrones de vibración para llamadas, notificaciones y alarmas. En Ajustes > Notificaciones, controla qué apps pueden notificar y cómo. Aprovecha los canales de notificación para permitir solo lo importante, y configura No molestar con excepciones para personas o apps críticas.
Personaliza pantalla de inicio y ajustes rápidos
Mantén pulsado un espacio vacío en el escritorio para añadir widgets, cambiar cuadrícula o fondo de pantalla. Desliza dos veces desde arriba para abrir Ajustes rápidos, pulsa el icono de edición y reordena los accesos que más uses (linterna, datos, punto de acceso, grabadora, etc.).
Tamaño de texto, asistente y teclado
En Pantalla ajusta tamaño de fuente y de visualización para que te resulte cómodo. Si usas el Asistente de Google, entrena tu modelo de voz para invocarlo y personaliza rutinas. Considera cambiar el teclado por uno que se adapte a ti (temas, deslizamiento, predicción) desde Ajustes > Sistema > Idiomas e introducción de texto.
Vincula tu Android con el ordenador
Puedes integrar tu móvil con tu PC usando la app oficial Vínculo con el teléfono y su cliente en Android, para ver notificaciones, SMS y fotos en el ordenador. Complementa con un servicio en la nube (Google Drive, OneDrive, etc.) para sincronizar archivos y copias de documentos.
Métodos recomendados para migrar cada tipo de dato
- Contactos: sincronízalos con Google para no tener que exportar/importar manualmente.
- SMS y registro de llamadas: usa el asistente de Android o la herramienta de tu fabricante; son datos protegidos.
- Marcadores y contraseñas: activa la sincronización en tu navegador (Chrome, Firefox) y en el gestor de contraseñas.
- Fotos y vídeos: si usas Google Fotos en calidad original seguirán disponibles al iniciar sesión. Si prefieres mantener carpetas exactas, cópialas a un PC y después al nuevo móvil para evitar duplicados y desorden.
- Música y audios: transfiere mediante PC o microSD para respetar estructura de carpetas.
- Aplicaciones: reinstálalas desde Google Play. Muchas restaurarán su configuración al iniciar sesión, pero otras requerirán ajustes manuales.
Con todo lo anterior, tu móvil quedará configurado, seguro y personalizado. Dedicar unos minutos a copias, seguridad y limpieza te ahorrará horas en el futuro, mejorará el rendimiento y hará que disfrutes mucho más de tu nuevo Android.