Qué son YouTube Azul y YouTube Naranja

Los códigos YouTube Naranja y Azul en TikTok

Pese a que los nombres parecen inofensivos, YouTube Azul y YouTube Naranja son códigos para atraer a menores a sitios web de contenido pornográfico. Esta denominación se ha visto muy extendida a través de videos en la red social TikTok. Allí promocionan estas dos variantes de sitios web con el nombre del prestigioso canal de videos vía streaming.

Los códigos YouTube Naranja y YouTube Azul permiten a los menores de edad acceder a contenido de tipo pornográfico sin ningún bloqueo o restricción. Si bien el hecho es conocido y los desarrolladores de las plataformas están intentando detenerlo, a la fecha no se ha tomado ninguna acción concreta que ponga fin al acceso.

Las invitaciones a YouTube Azul y Naranja en TikTok

En los videos de TikTok, donde los usuarios crean diferentes propuestas divertidas y desafíos, invitando a los espectadores a realizar distintas acciones. Aparecen mencionadas estas dos plataformas y sitios web en donde conocer más al respecto. Cuando los niños visitan estos sitios, son dirigidos a las páginas pornográficas y de contenido para adultos. YouTube Azul hace referencia a OnlyFans y YouTube Naranja al sitio PornHub.

La problemática en las redes sociales para detener esta modalidad está en que los códigos son cambiantes. Es posible que en el futuro se utilicen otras variantes y juegos de palabras, llevando así a menores de edad desprevenidos hacia sitios web que están orientados al público adulto.

Cómo entran los menores a sitios web de pornografía sin saberlo

La tendencia que está popularizada en las redes sociales como TikTok funciona de la siguiente manera: aparece un video sugerente, pero no pornográfica, donde se deja claro que la continuación del video está en otra plataforma. YouTube Naranja alude a PornHub, mientras que la etiqueta YouTube Azul puede referir a OnlyFans o a la red XNXX. En todo caso, los espectadores menores de edad buscarán en dichas plataformas la continuidad del video y allí entran al contenido pornográfico.

Es importante destacar que en realidad, ninguna de estas dos plataformas tiene ningún tipo de relación con YouTube. El nombre surge más bien por la popularidad que tiene la plataforma dedicada a los videos vía streaming y la vinculación de cualquier otra plataforma con funcionamiento similar.

Los riesgos que conllevan YouTube Naranja y Azul

Si bien las plataformas PornHub, OnlyFans o XNXX no son ilegales, pero su contenido no cuenta con una moderación o curaduría para menores de edad. Son contenidos que los menores no deberían poder ver sino hasta alcanzada una edad de comprensión de lo que se denomina el “entretenimiento para adultos”. Sin embargo, en la actualidad las redes sociales y las formas en las que se trasmite el contenido y la información dificultan que se haga algo al respecto.

Las etiquetas #Youtubenaranja y #Youtubeazul se utilizan en redes sociales como TikTok e Instagram para avisarle a los espectadores que también suben contenido para adultos. En esta práctica, los jóvenes tienen un acceso mucho más rápido y directo a las plataformas de pornografía y empiezan a aparecer riesgos y temas de discusión que en muchas ocasiones los adultos no saben cómo encarar.

Más allá del contenido de los videos, uno de los riesgos que surgen con estas etiquetas es la captación de menores para crear contenido. Las plataformas para hacer dinero a partir de la venta de contenido para adultos está siendo discutida en diferentes países del mundo, pero es importante resaltar que los menores de edad no deben tener acceso a este tipo de entretenimiento hasta haber alcanzado un determinado desarrollo emocional y personal.

Protegiendo a los más pequeños: el porno no es el problema

Expertos en educación abordan habitualmente el tema cuando surgen conversaciones sobre conductas de los menores en la escuela primaria. Al igual que otras etiquetas y códigos que se usaron en el pasado, como “s3x0” y “#noporn”, las propuestas para acceder al contenido seguirán cambiando y buscando al público.

El verdadero problema reside en los tiempos en los que los menores acceden a este contenido. Hoy Internet facilita que el acercamiento al contenido para adultos sea mucho más precoz. Además, los niños de 11, 12 o 13 años que acceden tan tempranamente a estos contenidos, no tienen una vida sexual real para comparar esos fetiches. Entonces, cargarán con esas imágenes y seguramente serán afectados por el tipo de relación que aprenden a ver en este tipo de obras.

La mejor solución, según expertos en educación y psicología infantil, está en el uso supervisado de las redes sociales. Hasta determinadas edades, no es recomendable dejar que los menores utilicen las redes sociales desde el móvil o la PC con una libertad total y sin supervisión. Esto se debe a que el contenido al que acceden puede afectar la manera en la que construyen su idea de la realidad.

Conclusión

Se compara de manera directa las obras de ciencia ficción y la influencia que tienen en los niños y la pornografía. Cuando un niño de 12 o 13 años mira una película con robots, extraterrestres y viajes en el tiempo, fácilmente puede comparar con su vida real y detectar que se trata de licencias narrativas. Son cosas que pasan únicamente en el mundo de la historia. Pero la pornografía, otro tipo de contenido audiovisual en este caso, le está acerando al sexo cuando todavía no ha terminado de desarrollarse su propia identidad y práctica. Entonces puede terminar aceptando como normal un fetiche que está siendo explotado en los videos, porque apunta al público adulto.

Las etiquetas YouTube Azul y YouTube Naranja son una nueva forma de tratar de burlar las restricciones. Tratan de acercar a los más jóvenes y al espectador en sí, a cuentas con contenido subido de tono y para adultos. Pero la verdadera problemática sigue estando en los más pequeños. En el uso sin control adulto de las redes sociales. En las formas en las que nos acercamos a un mundo digital donde niños y niñas tienen un control más acabado y preciso de los funcionamientos de las apps.