Android cuenta desde hace varias versiones con la opción de tratar ciertas redes como redes de uso medido. Esta función, que llegó originalmente en Android 6.0 Marshmallow bajo el nombre de «Redes WiFi de uso medido», sigue presente hoy, aunque en algunos menús haya cambiado ligeramente su ubicación o su denominación. Es una característica muy útil que no está disponible de la misma forma en otras plataformas móviles como iOS o iPadOS, y que puede ahorrarte muchos disgustos con tu tarifa de datos.
Ahora bien, ¿qué es exactamente una red de uso medido, por qué es tan útil en un móvil Android y cómo se configura paso a paso en las diferentes capas (Android estándar, One UI, MIUI, etc.)? Además, ¿qué relación tiene con otras funciones como Ahorro de datos, APN, DNS privado o los nuevos controles de WiFi para perfiles de usuario? A continuación verás una explicación muy detallada para entenderlo todo y sacarle el máximo partido.
Es una de las opciones de Android que durante años ha pasado bastante desapercibida, pero que hoy se integra con más elementos del sistema. La red que conocemos como WiFi dispone de muchos ajustes avanzados y es precisamente ahí donde vas a poder aprovechar la función de uso medido, junto con otras configuraciones que te ayudan a controlar el consumo.
¿Qué es una conexión medida?
Una conexión medida es una red cuya transferencia de datos está limitada, ya sea porque tienes un tope mensual de GB o porque el proveedor de la red aplica restricciones si superas cierto umbral. No se trata necesariamente de una conexión lenta, sino de una conexión en la que cada mega que se descarga cuenta porque puede encarecer la factura o agotar tu bono de datos.
En redes fijas en casa (fibra, ADSL o cable) hoy es habitual disponer de datos «ilimitados», pero aun así puede haber escenarios donde te interesa tratar una red como medida: por ejemplo, si compartes Internet con un router 4G/5G con límite mensual, con un pincho USB o con una tarifa para llevar con tope de 100-200 GB. En esos casos, ponerla como medida te ayudará a que los dispositivos no descarguen en segundo plano sin control.
En el caso de las tarifas móviles clásicas, el concepto es todavía más crítico: si agotas tu bono de datos, el operador reduce drásticamente la velocidad o incluso te empieza a cobrar por mega adicional. Una tarifa con 10, 20 o 50 GB puede parecer generosa, pero unas cuantas descargas pesadas, actualizaciones de apps o sesiones de streaming en alta calidad pueden dejarla tiritando en pocos días.
Los operadores de ADSL y cable dan a los consumidores conexiones más estables y con anchos de banda altos, pero con el tiempo fueron apareciendo otras modalidades «para llevar»: routers MiFi, routers 4G/5G domésticos, tarifas con límite mensual bastante holgado para teletrabajo, etc. Suelen moverse en rangos de 100-200 GB mensuales, suficientes para trabajar, pero no tanto para descargas masivas, copias de seguridad en la nube o consumo intensivo de vídeo en alta resolución si no se controla.
Android, consciente de este escenario mixto entre WiFi fijo y WiFi compartido desde móvil, introdujo la posibilidad de marcar una red WiFi como de uso medido. El objetivo es sencillo: que el sistema trate esa red como si fuera una red móvil con límite de datos, aunque técnicamente esté usando WiFi. Eso condiciona el comportamiento de muchas funciones del sistema y de las apps.
Compartiendo Internet desde el móvil: dónde aparece el problema

Es muy habitual utilizar el móvil como punto de acceso WiFi para conectar otros dispositivos: tablets, portátiles, televisores o incluso otros smartphones. Activamos el tethering y el resto de aparatos ven esa red como una WiFi más, sin saber que en realidad detrás hay una tarifa de datos móviles.
¿Qué hace el otro dispositivo cuando se conecta? Se comporta como si estuviera en una red doméstica ilimitada: descarga actualizaciones del sistema, sincroniza fotos y vídeos a la nube, lanza copias de seguridad, reproduce vídeo en la máxima calidad disponible, etc. Todo eso se traduce en un consumo brutal de datos móviles en el teléfono que está compartiendo Internet.
Este es el error de base: la red es WiFi en apariencia, pero móvil en realidad. El sistema y las aplicaciones no distinguen que están gastando datos de una tarifa limitada, de ahí que Android ofreciera una solución: la opción de «Red de uso medido» aplicada a redes WiFi.
Al marcar una red WiFi como medida, le estás diciendo al teléfono o tablet que restrinja el uso de datos en segundo plano, evite descargas grandes sin preguntar, limite las actualizaciones automáticas y, en general, se comporte con esa WiFi como lo haría con una conexión móvil con datos contados.
Esta opción se encuentra en los Ajustes del dispositivo, normalmente en el apartado de conectividad. Aunque la ruta puede variar según la versión de Android y la capa de personalización (Pixel, Samsung, Xiaomi, etc.), el concepto es el mismo: elegir una red WiFi concreta y marcarla como de uso medido.
Un acceso alternativo que aparecen en algunos móviles es desde Ajustes > Uso de datos: pulsando la esquina superior derecha puedes acceder a la configuración de uso de datos y allí a Restricciones de red. Desde ese panel muchas capas permiten ver las redes WiFi guardadas y activar la opción de «Redes WiFi de uso medido» para cada una de ellas. Es decir, puedes gestionar qué redes guardadas se tratan como medidas desde el gestor de uso de datos del sistema.
Cómo funciona internamente el uso medido y el Ahorro de datos
Desde versiones relativamente recientes, Android integra el concepto de red de uso medido con la función de Ahorro de datos a nivel de sistema. Cuando el usuario habilita el Ahorro de datos en la aplicación de Configuración y el dispositivo está conectado a una red marcada como medida, el sistema:
- Bloquea el uso de datos en segundo plano para la mayoría de aplicaciones.
- Indica a las apps que usen menos datos en primer plano siempre que sea posible (por ejemplo, cargando menos imágenes o con menor calidad).
- Permite al usuario autorizar de forma individual apps que pueden saltarse esas restricciones y seguir usando datos en segundo plano en redes medidas.
Para los desarrolladores, Android proporciona métodos en la API de ConnectivityManager con los que las apps pueden consultar el estado del Ahorro de datos y de la red medida. Por ejemplo:
isActiveNetworkMetered(): permite saber si la red activa se considera de uso medido.getRestrictBackgroundStatus(): devuelve si el Ahorro de datos está desactivado, activado para esa app, o si la app está en la lista blanca para ignorarlo.
Las buenas prácticas recomiendan que las apps detecten este estado y reduzcan su consumo automáticamente en redes medidas: menos sincronizaciones en segundo plano, menor calidad de streaming, evitar descargas pesadas, etc. Incluso existe un mecanismo para que una app solicite al usuario permiso para ignorar las restricciones, abriendo directamente el ajuste específico de datos en segundo plano.
Además, herramientas como Android Debug Bridge (ADB) permiten a desarrolladores y usuarios avanzados simular redes WiFi medidas o modificar la política de fondo para hacer pruebas, mediante comandos como:
adb shell cmd netpolicy set metered-network <WIFI_SSID> truepara marcar una WiFi como medida.adb shell cmd netpolicy set restrict-background truepara activar el modo Ahorro de datos.adb shell cmd netpolicy list wifi-networkspara listar qué redes se consideran medidas.
En Android TV, el comportamiento es algo distinto: no se bloquea por completo el tráfico en segundo plano, sino que se limita la velocidad tanto en primer como en segundo plano (por ejemplo, 800 kbps en primer plano y 10 kbps en segundo). De nuevo, se utiliza isActiveNetworkMetered() para detectar estas limitaciones.
Configurar una red medida en Android en unos pasos
La configuración de una red de uso medido no es complicada, pero conviene hacerla con calma para asegurarte de que todos tus dispositivos se comportan como quieres cuando se conectan a esa WiFi. El proceso básico en Android es similar en la mayoría de móviles, aunque el nombre de los menús pueda variar.
Ten en cuenta un detalle importante: debes configurar el uso medido en cada dispositivo que se conecte a ese punto de acceso. No basta con marcar la red en el móvil que comparte Internet; también es necesario hacerlo en la tablet, en el portátil, en otro móvil, etc., si quieres que ellos mismos limiten su gasto de datos. Además, si compartes la red mediante un código QR, algunos dispositivos pueden conectarse directamente sin aplicar ajustes previos: por eso es recomendable configurar la red como medida en cada dispositivo tras la primera conexión o indicar cómo deben hacerlo los usuarios antes de compartir el acceso.
En Android estándar (Pixel y móviles con una capa muy cercana a Android puro), el flujo típico es:
- Conecta tu teléfono o tablet a la red WiFi que quieres marcar como medida.
- Abre la aplicación Ajustes de tu dispositivo.
- Toca en Redes e Internet > Internet o un menú equivalente de conectividad.
- Selecciona la red WiFi a la que estás conectado.
- Entra en la opción Uso de red o Avanzado y elige Tratar como red de uso medido o una denominación similar.
En One UI (Samsung), MIUI (Xiaomi), y otras capas el menú puede cambiar, pero la idea sigue siendo la misma: localizar tu red, abrir sus ajustes avanzados y activar el conmutador de «conexión medida» o «uso de red medido».
En el artículo original se detallaba el proceso base para muchos móviles Android:
- Lo primero es desbloquear el dispositivo.
- Inicia los «Ajustes» de tu teléfono Android y visualiza todas las opciones.
- Ve a «Conexiones», o al apartado donde aparezca la configuración de WiFi.
- Entra en «WiFi» y conéctate a la red en cuestión (si ya estás conectado, continúa).
- Toca sobre el icono de engranaje de la conexión, en el lado derecho de su nombre.
- Pulsa ahora en «Ver más» o «Avanzado», según tu modelo.
- Elige ahora la que dice «Conexión medida» o «Uso medido».
- Marca «Tratar como conexión medida» y guarda los cambios.
A partir de ese momento, siempre que se conecte a esa WiFi la tratará como red medida, restringiendo el consumo automático. Es recomendable, antes de compartir la clave con otras personas, asegurarte de que en sus dispositivos también se configura esa red del mismo modo.
Después de todo, se necesita hacer esto para que no haya un alto consumo de la red, especialmente si la conexión se basa en una tarifa móvil. Conviene también comprobar que la conexión WiFi tiene una velocidad aceptable para el uso que vas a darle; puedes utilizar cualquier test de velocidad para asegurarte de que navegar, hacer videollamadas o trabajar en remoto será posible aun con las restricciones activas.
Cuándo te interesa usar redes WiFi de uso medido
La opción de red WiFi de uso medido es especialmente útil en varios escenarios muy concretos. Cuanto más limitada sea tu tarifa de datos, más sentido tiene activarla en ciertas redes:
- Punto de acceso móvil del teléfono: siempre que compartas Internet desde tu smartphone con otros dispositivos, es recomendable que todos ellos marquen esa WiFi como medida.
- Routers 4G/5G con límite mensual: si tu conexión doméstica depende de una SIM con un número máximo de GB, tratar la WiFi del router como medida protege tu bono.
- Conexiones en itinerancia (roaming): cuando estás de viaje, tanto con SIM local como con tu operador habitual, suele haber límites o costes adicionales; marcar la WiFi o los datos móviles como medidos reduce el riesgo de sorpresas en la factura.
- Casas compartidas o segundas residencias con una conexión limitada: por ejemplo, una tarifa con tope mensual en un piso de estudiantes o en un apartamento vacacional.
Además de esta función, muchas capas de Android incluyen otros recursos que ayudan a limitar automáticamente el gasto excesivo de datos cuando compartes la conexión:
- Desactivar actualizaciones automáticas de apps por cualquier red, permitiéndolas solo por WiFi no medida.
- Quitar acceso a datos móviles a apps muy consumidoras (streaming, redes sociales, juegos en línea).
- Restringir procesos en segundo plano y sincronizaciones frecuentes.
Con esta combinación de medidas, puedes conseguir que tus dispositivos prioricen el ahorro de datos sin tener que vigilar continuamente el consumo. El uso medido actúa como una capa extra de seguridad que se suma a esos ajustes.
Limitar una conexión WiFi con apps y ajustes adicionales
La limitación en redes depende en gran grado de la configuración del sistema, pero también puedes apoyarte en aplicaciones de terceros que añaden controles extra. En Google Play hay muchas herramientas que gestionan el acceso a Internet de las apps y pueden funcionar como complemento al uso medido.
Entre ellas se encuentra, por ejemplo, Net Blocker, una utilidad que actúa como si fuera una VPN a efectos de filtrado, permitiendo decidir qué aplicaciones pueden usar WiFi y/o datos móviles. Al utilizar este tipo de herramientas:
- Puedes bloquear completamente el acceso a la red a ciertas apps cuando estás conectado a una WiFi medida.
- Es posible permitir solo las apps estrictamente necesarias (correo, mensajería, navegador) y cortar el resto.
- El bloqueo puede ser automático en segundo plano, siempre que no cierres la app del todo.
Será necesario saber lo básico de cómo funciona cada app antes de usarla, pero en general los ajustes iniciales suelen ser automáticos y puedes empezar a beneficiarte sin tener que tocar demasiadas opciones avanzadas. El objetivo es que, incluso en redes medidas, tengas un control todavía más fino sobre qué servicios consumen datos.
Además de apps de terceros, Android incorpora otras opciones útiles relacionadas:
- Preferencias de red WiFi: activar WiFi automáticamente al detectar redes guardadas, avisar de redes abiertas de alta calidad, usar Wi-Fi Direct, etc.
- DNS privado: permite usar servidores DNS seguros (por ejemplo, mediante DNS sobre TLS) y elegir entre modo desactivado, automático o especificar un nombre de host.
- Localización de dirección MAC: necesitas conocer la MAC (real o aleatoria) de tu WiFi para configuraciones avanzadas de control parental o filtrado en el router.
Uso medido, datos móviles y hábitos de consumo
Los datos móviles suelen ser la parte más cara del uso de un smartphone. A lo largo de la vida útil de un teléfono, es fácil que el coste de tu plan de datos supere ampliamente el precio del propio dispositivo. Por eso, todo ajuste que ayude a optimizar su uso es importante.
Cada vez que accedes a Internet sin estar conectado a WiFi, estás consumiendo datos móviles. Eso incluye:
- Correos electrónicos y mensajería, especialmente si incluyen archivos adjuntos grandes o fotos en alta resolución.
- Navegación web, donde buena parte de los datos se va en imágenes, vídeos, anuncios y rastreadores invisibles.
- Aplicaciones que se conectan a Internet para actualizar contenido, descargar archivos o sincronizar información, como redes sociales, servicios de streaming, mapas o juegos en línea.
El uso medido y el Ahorro de datos son dos capas importantes, pero van de la mano con ciertos hábitos:
- Conectarte a redes WiFi siempre que sea posible (en casa, en el trabajo, en lugares públicos seguros).
- Controlar qué apps se ejecutan en segundo plano y desinstalar las que no utilizas.
- Usar navegadores que bloqueen anuncios y rastreadores para ahorrar datos y acelerar la carga.
Con estos ajustes y con el uso medido bien configurado, el consumo de datos se vuelve mucho más predecible, evitando sorpresas al final del ciclo de facturación o en viajes.
Qué ocurre con otras plataformas: iPhone, iPad y Windows
Aunque el foco está en Android, es útil saber que otras plataformas han incorporado conceptos muy similares al de red de uso medido:
- En iPhone y iPad, existe el «Modo de datos reducido» para redes móviles y WiFi. Al activarlo, se reduce el consumo en segundo plano de iCloud, actualizaciones y streaming.
- En Windows, se puede marcar una red WiFi como «conexión de uso medido» desde las propiedades de la red. Eso impide descargas automáticas grandes, como actualizaciones de sistema.
En ambos casos, la filosofía es la misma que en Android: decirle al sistema que trate esa red como si cada mega contara. Si acostumbras a conectar tablets, portátiles o incluso otros móviles a tu punto de acceso, compensa dedicar unos minutos a activar estas opciones en todos tus dispositivos.
Nuevos controles de WiFi y perfiles de usuario en Android
Para quienes comparten su dispositivo Android con otros perfiles o con niños, están apareciendo nuevas funciones orientadas a limitar aún más el acceso a la red WiFi desde cuentas secundarias. La idea es sencilla: evitar que otros usuarios del mismo dispositivo tengan control total sobre la red sin la autorización del propietario principal.
Estos nuevos controles, que se integran en el menú de Red e Internet, permiten gestionar opciones como:
- Compartir red: da o quita la posibilidad de que otros perfiles puedan compartir la conexión WiFi.
- Permitir a los usuarios editar la red: controla si los perfiles secundarios pueden modificar ajustes de la red o crear nuevos puntos de acceso.
Cuando están desactivadas, otros perfiles no podrán acceder al WiFi salvo que introduzcan la contraseña maestra, ni tampoco compartir la red con terceros. Es una forma muy efectiva de reforzar el control parental o de limitar el acceso a Internet cuando se presta el dispositivo a menores.
Además, ciertos indicadores visuales (como un icono multiusuario junto a la red) informan sobre si una red está siendo compartida con otros perfiles o no. Todo ello complementa la filosofía del uso medido: no solo controlar cuántos datos se gastan, sino quién puede gastarlos y desde qué perfiles.
Controlar las redes WiFi de uso medido en Android y combinar esta función con Ahorro de datos, ajustes por app, nuevos controles multiusuario y, cuando sea necesario, aplicaciones de bloqueo de red, te permite adaptar el comportamiento de tu móvil o tablet a tu tarifa y a tu forma de usarlo. Bien configurado, el sistema se encarga de evitar descargas innecesarias, a la vez que sigues disfrutando de conexión donde la necesitas y cuando realmente la necesitas.