Samsung DeX vs Motorola Ready For: diferencias reales y cuál compensa más

  • Samsung DeX ofrece más opciones de conexión (cable, inalámbrico y uso en PC) y un ecosistema de dispositivos compatible mucho más amplio que Motorola Ready For.
  • Ready For destaca por sus launchers de TV/Juegos y por incluir a menudo el cable HDMI, pero sufre limitaciones importantes con escritorio por cable, gestión de pantalla y audio, sobre todo con gafas XR.
  • En experiencia real de uso intensivo, DeX resulta más estable y pulido en batería, audio Bluetooth, apagado de pantalla y calidad de streaming, especialmente para trabajar y usar XR.
  • Ambos pueden sustituir a un portátil en tareas ligeras, pero DeX es hoy la apuesta más segura para productividad y uso prolongado, mientras Ready For es una alternativa interesante si se ajusta bien el modelo y las expectativas.

Comparativa Samsung DeX vs Motorola Ready For

Convertir el móvil en una especie de ordenador portátil ya no es ciencia ficción, y si estás dudando entre Samsung DeX y Motorola Ready For (ahora integrado en Smart Connect), seguramente quieras saber cuál te compensa más para trabajar, jugar, usar gafas XR o simplemente trastear con una pantalla grande. Sobre el papel se parecen mucho, pero cuando los pones cara a cara aparecen diferencias bastante claras.

Además, casi nadie se ha parado a comparar en serio cómo se comportan DeX y Ready For con gafas XR, consumo de batería, audio Bluetooth y pequeños detalles del día a día que marcan la diferencia. Aquí vas a encontrar una visión global muy completa: desde la evolución de cada plataforma hasta la experiencia real tras horas de uso, incluyendo casos tan concretos como ver pelis en unas Viture Pro durante un vuelo largo.

Evolución de Samsung DeX y Motorola Ready For: dos caminos parecidos, pero no iguales

La idea de partida es la misma en ambos casos: aprovechar la potencia del smartphone Android para crear un escritorio completo en una pantalla externa, con ventanas, barra de tareas, notificaciones adaptadas y soporte para teclado y ratón. Samsung se adelantó con DeX en 2017 junto al Galaxy S8, mientras que Motorola recuperó un viejo concepto suyo: el escritorio del mítico Motorola Atrix, renacido muchos años después como Ready For e integrado hoy en Smart Connect.

En los inicios, tanto DeX como Ready For funcionaban solo mediante cable usando DisplayPort Alt Mode a través del USB‑C del móvil. Lo habitual era conectar un adaptador o un dock con salida HDMI al monitor o televisor y, a partir de ahí, usar el móvil como cerebro del “PC”. Era una fase bastante experimental, útil sobre todo para usuarios muy curiosos o profesionales con necesidades muy concretas.

Con el tiempo ambos fabricantes añadieron conexión inalámbrica vía Miracast, permitiendo llevar el modo escritorio a TVs y monitores compatibles sin cables. El siguiente paso fue la integración con Windows: un cliente de DeX o Ready For en el PC que abre el escritorio móvil en una ventana, usando teclado y ratón del propio ordenador. Aquí Samsung fue pionera y Motorola ha apostado fuerte más recientemente.

En los últimos años, sin embargo, los caminos se han separado. Samsung ha ralentizado el desarrollo de DeX para Windows en sus modelos más nuevos, priorizando otras integraciones, mientras que Motorola ha hecho justo lo contrario: empuja Smart Connect en PC, pero está descuidando el soporte de escritorio por cable en varios móviles recientes al prescindir de DisplayPort Alt Mode en el USB‑C.

Esta decisión genera un panorama curioso: hay Motorola antiguos con escritorio por cable pero soporte limitado de actualizaciones (hasta Android 16 en muchos casos) y Motorola nuevos, a veces más caros, que solo ofrecen experiencias inalámbricas o vía PC, pero no un “PC de sobremesa” clásico enchufando el móvil directamente a un monitor con HDMI.

Compatibilidad: qué móviles y tablets soportan DeX y Ready For

Uno de los puntos clave antes de elegir sistema es saber en qué dispositivos está disponible cada modo escritorio. Aquí la ventaja de años de Samsung DeX se nota muchísimo frente a Motorola.

Por la parte de Samsung, DeX lleva tiempo extendiéndose por la gama alta y parte de la gama media potente. Entre los modelos que han ofrecido DeX encontramos Galaxy S8, S9, S10, S20, S21 y posteriores, además de las familias Note 8, Note 9, Note 10 y Note 20. A eso se suman tablets como Galaxy Tab S4, S5e, S6 y S7, con un plus importante: las Tab S modernas pueden usar DeX directamente en la propia pantalla de la tablet, sin monitor externo.

No todos estos modelos comparten exactamente las mismas funciones: en los dispositivos más antiguos, por ejemplo, el modo inalámbrico puede no estar disponible o se exige una base física específica. Pero en conjunto hablamos de un ecosistema DeX muy amplio y maduro, con años de desarrollo a las espaldas.

Motorola, en cambio, llegó mucho más tarde. Ready For debutó en modelos como el Moto G100 y el Edge+, que fueron los primeros en ofrecer un escritorio relativamente completo. A partir de ahí, la lista de terminales compatibles ha ido creciendo, pero sigue siendo muy reducida comparada con la de Samsung. Y lo más preocupante es que varios de los modelos lanzados recientemente han perdido el soporte de vídeo por USB‑C, limitando el escritorio por cable.

Esto provoca una situación algo caótica para el usuario medio: el nombre comercial “Ready For” o “Smart Connect” es el mismo, pero las capacidades reales (cable, inalámbrico, solo PC) cambian notablemente según el modelo y el año. Si para ti es crucial enchufar un cable USB‑C a HDMI y funcionar, tendrás que revisar con lupa las especificaciones para confirmar que el puerto soporta DisplayPort Alt Mode.

Formas de conexión: cable, inalámbrico y uso en PC

Conexiones de Samsung DeX y Motorola Ready For

La forma en que conectas el teléfono a la pantalla o a las gafas XR condiciona muchísimo la experiencia: latencia, calidad de imagen, estabilidad… y comodidad. En este apartado, Samsung DeX juega con más cartas que el escritorio de Motorola, aunque Smart Connect intenta compensar con su integración con Windows.

Con Samsung DeX tienes tres grandes posibilidades. La más clásica es usar un cable USB‑C a HDMI o un dock con salida de vídeo para conectar directamente a un monitor o televisor. En muchos Galaxy recientes también puedes activar DeX inalámbrico con pantallas compatibles con Miracast, ideal para el salón de casa o para una sala de reuniones sin tener que sacar adaptadores del bolsillo.

A todo esto se suma la opción de usar DeX dentro de Windows como si fuera una aplicación más. Instalando el cliente en el PC y conectando el móvil por cable, el escritorio DeX aparece en una ventana, reutilizando el teclado y el ratón del propio ordenador. Esto es especialmente útil si no quieres sustituir el PC, sino tener las apps y notificaciones del móvil siempre a mano sin cambiar de pantalla.

Motorola arrancó Ready For con un planteamiento más sencillo: todo pasaba por el cable USB‑C a HDMI, hasta el punto de que en algunos modelos incluía ese cable directamente en la caja. También vende un dock propio con ventilador y puertos extra, muy al estilo del dock original de Samsung, para montar una especie de sobremesa con teclado, ratón, USB, red cableada, etc.

En la actualidad, Motorola está girando el timón hacia la conexión inalámbrica y el uso desde Windows a través de Smart Connect, mientras que el escritorio por cable pierde protagonismo en ciertas gamas. El problema, de nuevo, es que si el teléfono no tiene DisplayPort Alt Mode, da igual que el software lo soporte: no podrás sacar vídeo por USB‑C.

Otro detalle donde se notan las diferencias es la activación automática. En Samsung puedes configurar DeX para que salte directamente en modo escritorio al detectar una pantalla compatible, sin tener que tocar nada en el móvil. En muchos Motorola, en cambio, al conectar unas gafas XR o un monitor la salida entra primero en modo espejo vertical, y solo después puedes pulsar el icono de Ready For y elegir si quieres Escritorio, TV, Juegos, etc. Parece una tontería, pero cuando haces esto diez veces al día, cansa.

Interfaz y experiencia con Motorola Ready For / Smart Connect

La experiencia de Motorola tiene una personalidad particular desde el primer minuto. Al activar Ready For no caes directamente en un escritorio clásico, sino en un panel de bienvenida con cuatro opciones: TV, Juegos, Chat y Escritorio móvil. Las tres primeras son lanzadores temáticos; la cuarta es el modo de escritorio completo de toda la vida.

El modo TV agrupa todo lo relacionado con vídeo y streaming (Netflix, YouTube, Disney+, Prime Video, etc.) en una interfaz simplificada, muy cómoda para usar el móvil como centro multimedia en el salón o con unas gafas XR. El modo Juegos reúne tus títulos instalados y permite manejarlos de forma bastante cómoda con un mando de Xbox o similar, algo que puede ser un puntazo para los más jugones. Chat, por su parte, organiza apps de mensajería y videollamadas.

En el día a día, eso sí, la mayoría de usuarios acaban yendo casi siempre al modo Escritorio móvil, que es donde realmente se trabaja a gusto. La interfaz recuerda a una mezcla entre una tablet Android y Windows: lanzador de aplicaciones a la izquierda, accesos a notificaciones y ajustes a la derecha, y ventanas redimensionables flotando por el escritorio.

Dispositivos compatibles con Samsung DeX y Motorola Ready For

Motorola permite usar el propio teléfono como trackpad y teclado táctil improvisado, algo que te puede sacar de un apuro si no tienes periféricos a mano. Sin embargo, para exprimir de verdad Ready For es muy recomendable contar con un ratón y un teclado Bluetooth, o un dock con puertos USB para enchufar accesorios físicos. Una vez montas ese “kit”, la sensación de estar usando un ordenador se acerca bastante a la de un PC ligero.

En cuanto a apps, Ready For se comporta mejor de lo que cabría esperar. La mayoría permiten cambio de tamaño y pasar de ventana a pantalla completa sin dramas. Aun así, arrastran la limitación genérica de Android: muchas aplicaciones no están pensadas para un escritorio con ventanas, de modo que algunas se niegan a redimensionarse, se ven gigantes o se rompen visualmente. No es culpa directa de Motorola, pero afecta a la experiencia.

Un punto interesante es que, con Ready For activo, puedes seguir usando la pantalla del móvil en paralelo a lo que tienes en el monitor o en las gafas XR. Es decir, YouTube en la pantalla grande y Telegram en el móvil al mismo tiempo, por ejemplo. La única limitación es que una misma app no puede estar abierta en ambos sitios a la vez: si abres YouTube en el escritorio y luego lo lanzas en el móvil, se cerrará en uno de los dos.

Ready For con gafas XR: batería, pantalla del móvil y audio Bluetooth

Donde realmente salen a la luz las costuras de Ready For es cuando lo usas con gafas XR tipo Viture Pro durante horas. Aquí la teoría de “convierte tu móvil en un PC” se mezcla con problemas muy mundanos: batería, bloqueo de pantalla, audio y toques fantasma en los bordes curvos.

Un caso real bastante ilustrativo: alguien compra unas Viture Pro para mejorar su experiencia en vuelos largos, las conecta primero a un Galaxy Fold con DeX y todo va razonablemente bien, aunque el móvil se bebe alrededor de un 20% de batería por hora viendo una peli como Mad Max: Furiosa por WiFi. Eso hace saltar las alarmas: usar el teléfono principal como “torre” del PC XR puede penalizar mucho la batería a medio plazo.

Buscando alternativas, termina adquiriendo un Motorola Edge+ 2023 en oferta por unos 400 dólares para dedicarlo casi en exclusiva a Ready For con gafas XR. Sobre el papel suena perfecto: precio ajustado, 512 GB de almacenamiento, procesador potente, buen hardware y la opción de servir como móvil de respaldo. Sin embargo, en pocas horas empiezan los problemas.

Primero, Ready For no arranca de forma totalmente automática y obliga a mirar por debajo de las gafas para tocar el icono en el teléfono y elegir Escritorio, TV, Juegos… incómodo cuando estás sentado en un avión. Después, aparece una limitación muy molesta: no puedes apagar la pantalla del móvil de forma limpia mientras las gafas están en uso. Si pulsas el botón de encendido, el sistema saca la pantalla de bloqueo, que también se muestra en las gafas, rompiendo la inmersión.

Alguien podría pensar: “pues pongo el tiempo de espera de pantalla a 1 minuto y listo”. El truco funciona a medias. Sí, al cabo de un minuto sin tocar nada la pantalla del teléfono se apaga, pero entonces la salida de vídeo hace un “baile” de reconexiones: se queda en negro, vuelve, se corta otra vez… Y, para rematar, durante ese proceso el audio salta en ráfagas al altavoz del móvil a volumen máximo, aunque hubieras seleccionado los altavoces de las gafas. Imagínate ese espectáculo sonoro en un vuelo nocturno.

El manejo del audio Bluetooth tampoco ayuda. En las pruebas, unos auriculares Sony Inzone Buds se emparejaban, pero al sacarlos de la funda el teléfono seguía reproduciendo Netflix por el altavoz interno. Había que ir a los ajustes de Bluetooth, seleccionar el perfil LE Audio y forzar la salida de audio, y aun así la conmutación no era fiable. En apenas media hora se produjeron errores de conexión que obligaron a olvidar el dispositivo y emparejarlo desde cero.

Por último, hay que hablar del hardware. El Motorola Edge+ 2023 presume de una pantalla muy curvada en los laterales, lo que en la práctica se traduce en toques fantasma constantes al sujetar el móvil sin funda. Samsung pasó por lo mismo hace años, pero ajustó el software para distinguir mejor entre toques voluntarios y accidentales y redujo la curvatura en generaciones recientes. Motorola aquí va claramente por detrás, y usar el móvil como trackpad bajo las gafas se convierte en un pequeño suplicio.

Interfaz y experiencia con Samsung DeX

Frente a todo lo anterior, Samsung DeX adopta un enfoque más sobrio pero muy efectivo. En cuanto conectas el móvil a una pantalla compatible, salta directamente al escritorio, sin hubs, sin modos TV o Juegos de por medio. Puede que a nivel “wow” sea menos vistoso, pero para quien quiere trabajar o ponerse a navegar rápido, es un acierto.

La interfaz de DeX recuerda mucho a un escritorio tipo Windows clásico: barra inferior con iconos de apps ancladas, botón de acceso al cajón de aplicaciones, área de notificaciones y ajustes rápidos a la derecha, reloj y bandeja del sistema. Los menús están bastante simplificados, lo que hace que alguien acostumbrado a un PC se adapte rápido, sin necesidad de rebuscar opciones escondidas.

Igual que en Motorola, puedes usar la pantalla del teléfono como touchpad y teclado virtual, aunque de nuevo la experiencia mejora mucho con un teclado y un ratón dedicados o un dock con más puertos. La ventaja extra de Samsung es que, si usas DeX como app en Windows, ni siquiera necesitas periféricos Bluetooth: aprovechas el teclado y el ratón del propio PC.

Las aplicaciones en DeX se abren en ventanas redimensionables, pero siguen existiendo las mismas limitaciones estructurales de Android. Hay apps que no escalan bien, se niegan a funcionar en ventana o fuerzan formato vertical. Samsung intenta paliarlo mostrando un cuadro de diálogo cuando detecta problemas, ofreciéndote reiniciar la app en pantalla completa o en ventana. No lo resuelve todo, pero ayuda a forzar cierto comportamiento en aplicaciones rebeldes.

Como en Ready For, puedes dividir el trabajo entre la pantalla externa y la del móvil. Nada impide tener un juego o un documento a pantalla grande y, al mismo tiempo, mantener una app de música, domótica o mensajería en el teléfono. La única norma: una misma app no puede estar abierta simultáneamente en los dos sitios, para evitar líos con estados y notificaciones duplicadas.

Uno de los mayores puntos fuertes de DeX es, sin duda, su integración con Windows. Trabajar en tu PC de siempre y, al mismo tiempo, tener una ventana con todo el escritorio DeX, las apps del móvil y sus notificaciones, es extremadamente práctico. Puedes arrastrar archivos, responder mensajes de WhatsApp, revisar Telegram o consultar notas del teléfono sin tocarlo físicamente ni cambiar de monitor.

Rendimiento, batería y calidad de imagen: detalles que decantan la balanza

Evolución de Samsung DeX y Motorola Ready For

Cuando conviertes el móvil en un “PC” y lo conectas a un monitor grande o a unas gafas XR, el consumo de recursos se dispara. No es lo mismo ver un vídeo en la pantalla del teléfono que alimentar unas gafas a 60 o 120 Hz con alta resolución mientras ejecutas apps en ventana.

En pruebas con un Galaxy Fold 6 usando DeX y gafas XR como las Viture Pro, se ha observado un consumo aproximado de un 20% de batería por hora en streaming de alta calidad. Es una cifra notable, pero razonable si pensamos en el tamaño de la “pantalla” virtual y en que todo se procesa en el teléfono. El problema viene cuando ese es tu móvil principal y empiezas a encadenar ciclos intensos de descarga y carga con un powerbank: la batería se resentirá antes de lo deseado.

Por eso algunos usuarios han probado la opción de usar un segundo móvil dedicado al modo escritorio, como un Motorola Edge+ rebajado, para no castigar su smartphone principal. Sin embargo, en la práctica varios han acabado devolviendo el Motorola tras encontrarse con los problemas ya comentados: pantalla que no se puede apagar sin cortes, audio que salta de un dispositivo a otro sin control y calidad de streaming claramente inferior en escenas oscuras, con más banding y artefactos de compresión que en Samsung.

En el apartado de fluidez pura, tanto DeX como Ready For ofrecen una latencia de entrada muy baja con teclado, ratón o mando, siempre que uses conexión por cable o una red WiFi decente. Escribir, mover el cursor o jugar a muchos títulos móviles es perfectamente viable, sin retardos molestos. La verdadera diferencia se aprecia más en la estabilidad de la conexión, la gestión del apagado de pantalla, el audio Bluetooth y esos pequeños “microcortes” que te sacan de la experiencia.

Samsung, además, permite afinar aún más la frecuencia de refresco en algunos escenarios. Por defecto, DeX suele ir a 60 Hz, pero con herramientas como Good Lock y el módulo MultiStar (opción “I Love Samsung DeX”) hay usuarios que han conseguido que el sistema funcione a 120 Hz cuando la pantalla del móvil está apagada, algo muy interesante para gafas XR o monitores gaming compatibles.

Un punto que se valora mucho en vuelos, trenes o entornos silenciosos es que DeX permite apagar la pantalla del móvil sin que se caiga la sesión. Se nota un pequeño parpadeo o cambio de frecuencia, pero no hay bucles de desconexión/reconexión ni ráfagas de audio por el altavoz del teléfono a tope de volumen. Sumado a una gestión más fina del Bluetooth (conmutación automática a los auriculares al sacarlos de la funda, reconexión estable), la experiencia general se siente más pulida.

La otra cara de la moneda es que Samsung no suele incluir el cable USB‑C a HDMI en la caja, así que tendrás que invertir en un cable o dock compatible si quieres sacar partido a DeX por cable. Motorola, en varios modelos, sí ha metido ese cable en el paquete, reduciendo la barrera de entrada para probar el escritorio en el televisor del salón desde el primer minuto.

Mirando el conjunto, se aprecia que ambas soluciones son perfectamente válidas para sustituir un portátil en usos ligeros: ofimática básica, navegación intensiva, mensajería, algo de creación de contenido y bastante multimedia. Para tareas muy específicas (edición de vídeo pesada, software profesional complejo, desarrollo avanzado) sigue siendo más cómodo tirar de un PC tradicional, pero como “ordenador de emergencia” o equipo de viaje, cada vez tienen más sentido.

Si ponemos todo lo anterior en la balanza, el resultado es bastante claro: Samsung DeX va por delante en madurez, estabilidad y flexibilidad de conexión, especialmente si piensas usar gafas XR, auriculares Bluetooth y trabajar muchas horas con el móvil como cerebro. Motorola Ready For/Smart Connect ofrece ideas muy chulas como sus launchers de TV/Juegos y suele incluir el cable en la caja, pero necesita pulir varios detalles de software y aclarar su apuesta por el escritorio por cable para estar al mismo nivel. Para quien busque una experiencia sólida, previsible y bien rematada, lo más sensato hoy por hoy es apostar por un Samsung compatible con DeX; si lo que quieres es experimentar gastando menos y valoras mucho tener el cable listo desde el primer día, un Motorola con Ready For puede ser una opción, siempre que verifiques muy bien el modelo y aceptes sus peculiaridades.

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