Samsung, al final, se irá como una de las compañías que ha presentado más novedades en el CES. Y, todo ello, sin mencionar expresamente nada de su esperado terminal Galaxy S4. Como ya hemos indicado antes en Android Ayuda, Youm fue quizá la noticia más impactante por su innovación, como puedes ver en este enlace, pero hay más. La llegada de su primer procesador de ocho núcleos también fue anunciada, y su nombre será Samsung Exynos 5 octa.
Ayer mismo también indicábamos que era uno de los pocos fabricantes que no había dado a conocer nada respecto a sus futuros procesadores (Nvidia, Qualcomm y Huawei ya lo habían hecho), y esto se ha venido a solventar en la rueda de prensa del fabricante coreano en el evento celebrado en Las Vegas, y se esperaba que Samsung pudiera presentar un SoC de 8 núcleos. Y, como hemos comentado antes, su detalle más importante es que dispone de ocho “cores”, por lo que es el primero de su especie y se le presupone un rendimiento, cuando menos, muy bueno. El enfoque no es sumar potencia sin control, sino gestionarla con inteligencia.
La tecnología de fabricación utilizada en el Samsung Exynos 5 octa es de 28 nm, por lo que se reducen sus dimensiones y, también, su consumo… tanto es así que en la presentación se aseguró que el gasto energético del SoC se reduce un 70%. De ser así, nos encontraremos ante un componente casi sin rival en el mercado en este apartado. La reducción de fuga y voltaje operativo permite mantener frecuencias elevadas con menor calor.
Otra de los buenos detalles de este procesador es que utiliza la arquitectura ARM Cortex-A15 en cuatro de sus núcleos a 1,8 GHz y, los otros cuatro hacen lo propio con la Cortex-A7 a 1,2 GHz. Por lo tanto, en el interior del SoC existen dos “máquinas” independientes, una –las A15– que ofrece una gran potencia y que es ejecutada cuando aplicaciones multimedia o juegos 3D se ponen en funcionamiento, y la otra –la A7– está en funcionamiento cuando la exigencia es menor, como por ejemplo al recibir el correo o editar un texto. Por lo tanto, es como disponer de un Ferrari y un utilitario… se utiliza el más indicado según sean las necesidades en cada momento. Esta filosofía es la base de big.LITTLE.

Ocho núcleos… ¿son necesarios?
Pues, aunque no es indispensable, la verdad es que sí es positivo disponer ocho núcleos… especialmente si su gestión se realiza con criterio internamente. Evidentemente, cuanta mayor es la potencia que se tiene, mejor, especialmente para la multitarea. Además, con lo comentado antes de las dos “máquinas” independientes, está claro que se busca la racionalización del consumo, un factor fundamental. Más núcleos bien orquestados dan fluidez sostenida y mejor respuesta con muchas apps abiertas.
Eso sí, Samsung Exynos octa no ofrece la posibilidad de utilizar los ocho núcleos a la vez, lo que por un lado es un acierto ya que no siempre es necesario y, por el otro, es una pena no comprobar la capacidad que tendría todo junto a la hora de trabajar… Eso sí, la cantidad de energía necesaria para ello será crítica, por lo que parece acertada la forma de gestionar los “cores”. En definitiva, que para crear este SoC se ha utilizado la tecnología big.LITTLE que permite hacer todo lo que hemos comentado hasta el momento. Según el modo de operación, se prioriza eficiencia o potencia.
Arquitectura big.LITTLE y modos de operación
big.LITTLE permite tres enfoques: migración de clúster (activa A15 o A7 como grupo), migración de núcleos (cambia núcleos puntualmente según la carga) y multiproceso heterogéneo (HMP), que combina A7 y A15 a la vez cuando el planificador del sistema lo soporta. En muchas implementaciones del Exynos 5 Octa se priorizó la migración de clúster por estabilidad, mientras que HMP exige que el kernel diferencie bien cada tipo de núcleo. Aquí entran en juego DVFS (Dynamic Voltage and Frequency Scaling) y planificadores capaces de decidir qué core ejecutar y a qué frecuencia para cada tarea.
Frecuencias, proceso de 28 nm y eficiencia real
El diseño combina cuatro Cortex-A15 de alto rendimiento con cuatro Cortex-A7 de bajo consumo. En algunas variantes se elevaron las frecuencias hasta aproximadamente 1,8 GHz en A15 y 1,3 GHz en A7, afinando el voltaje para maximizar la autonomía. El proceso de 28 nm ayuda a reducir las pérdidas y permite recortar consumo hasta un 70% en ciertas condiciones frente a soluciones anteriores cuando el sistema permanece más tiempo en los A7. La clave está en que el sistema operativo y el firmware inviertan en los A7 todas las tareas cotidianas y reserven los A15 para picos de carga.
Gráficos, multimedia y memoria
En la presentación no se indicó nada más, por lo que quedan algunas preguntas en el aire, como por ejemplo la GPU (tarjeta gráfica) que tendrá, la compatibilidad en lo que se refiere a la conectividad y, además, resoluciones máximas soportadas. Pero el caso es que Samsung Exynos octa es una realidad y, como era de esperar, ya son muchos los que creen que este será el procesador de Galaxy S4… y, la verdad, no parecen que vayan muy desencaminados. La familia Exynos 5 Octa se asocia a un salto claro en 3D, con afirmaciones de hasta el doble de rendimiento gráfico frente a la generación previa en algunas configuraciones.
Para vídeo, se incluye códec por hardware a 1080p y 60 fps en decodificación, mejorando la reproducción fluida y el consumo. En cómputo, el soporte de OpenCL 1.1 (perfil completo) habilita aceleración GPGPU para apps de edición, filtros y efectos. En memoria, hablamos de un subsistema rápido con LPDDR3 en doble canal a 933 MHz y un ancho de banda en torno a 14,9 GB/s, lo que reduce cuellos de botella en juegos y multitarea.
Cachés L1, L2 y L3: impacto en la respuesta
Además del número de núcleos, el tamaño de las cachés L1, L2 y L3 influye directamente en la experiencia. Un L1 más amplio acelera el acceso inmediato a instrucciones y datos, un L2 mayor reduce esperas entre CPU y memoria, y un L3 más generoso contribuye a que el sistema mantenga un tráfico más ordenado entre CPU, GPU y otros bloques. Traducido: menos latencias y más rendimiento sostenido en navegación, apps pesadas y juegos.
Kernel, DVFS y comunidad
Para exprimir los modos avanzados de big.LITTLE se necesita un planificador del kernel que distinga correctamente los A7 de los A15. Cuando el soporte es parcial, el sistema tiende a usar solo la migración de clúster, desaprovechando combinaciones mixtas potencialmente más eficientes. También es clave un controlador DVFS fino que ajuste voltaje y frecuencia al milímetro. Parte de estas optimizaciones llegan vía actualizaciones del fabricante, y otras a través de la comunidad de ROMs y kernels personalizados, que experimenta con planificadores y tablas de frecuencias para buscar el equilibrio perfecto entre autonomía y fluidez; además, Samsung investigará el problema de la documentación de los chips Exynos.
Compatibilidad y escenarios de uso
El Exynos 5 Octa está pensado para smartphones y tablets de gama alta, aunque su potencia y eficiencia encajan también en otros formatos como portátiles ligeros u otros equipos ARM. Gracias a su arquitectura, puede mantener tareas en segundo plano consumiendo poco en A7 y activar A15 solo en picos: abrir apps pesadas, juegos 3D, edición o reproducción de vídeo exigente. El resultado es una experiencia ágil y con mejor autonomía frente a diseños que solo escalan frecuencia sin cambiar de clúster; además, es significativo que los procesadores Samsung Exynos comenzarán a llegar a la gama media, ampliando su presencia.
Como ves, la propuesta no se limita a “tener ocho núcleos”, sino a cómo se orquesta cada recurso: proceso de 28 nm, big.LITTLE con A15/A7, memoria LPDDR3 rápida, mejoras en GPU y multimedia, cachés cuidadas y un soporte de software que marca la diferencia. En conjunto, el Exynos 5 Octa sienta una base sólida para dispositivos que apuestan por eficiencia sin renunciar a potencia cuando realmente hace falta.