El Samsung Galaxy Note 8 cuenta con un precio que es realmente caro. Incluso aunque afirmemos que es un móvil de alto nivel, lo cierto es que el móvil sigue contando con un precio realmente costoso. Sin embargo, podría llegar una versión más barata del Samsung Galaxy Note 8. Para quienes buscan la experiencia Note al menor coste posible, esta alternativa sería especialmente atractiva.
Un Samsung Galaxy Note 8 más barato

No sería un Samsung Galaxy Note 8 Mini. De hecho, el móvil será casi igual que el Samsung Galaxy Note 8, aunque contará con 4 GB de RAM. Y el precio de este nuevo teléfono inteligente podría ser de unos 800 euros, un precio bastante más económico que los 1.000 euros que costará la versión más económica del smartphone. Ese recorte en memoria mantendría el mismo diseño, S-Pen y pantalla, por lo que el valor diferencial de la gama Note seguiría intacto.
Actualmente, el Samsung Galaxy Note 8 cuenta con 6 GB de memoria RAM. El Samsung Galaxy S8 cuenta con 4 GB de memoria RAM. Pero lo cierto es que no podemos afirmar que la diferencia en rendimiento sea realmente relevante entre los dos teléfonos inteligentes. En uso real, la optimización del sistema y el procesador hacen que las tareas cotidianas (apps, cámara, multitarea básica) se mantengan ágiles y fluidas incluso con 4 GB, reservando la ventaja de 6 GB para cargas muy intensivas.
Más allá de la memoria, esta hipotética versión mantendría características clave muy valoradas: pantalla Super AMOLED de gran diagonal y resolución QHD+, compatibilidad con Samsung DeX para trabajar en monitor externo, el lápiz S-Pen con nuevas funciones creativas y de productividad, y la doble cámara con retrato tipo Live Focus y estabilización. También preservaría la seguridad biométrica por huella, reconocimiento facial e iris, un conjunto que ofrece versatilidad y rapidez de desbloqueo.
Sobre la experiencia, varios usuarios destacan que la autonomía es mejor de lo que se suele decir, con un desempeño sólido para el día a día. La pantalla, al apostar por un formato alargado, puede percibirse más estrecha que en anteriores Note; a cambio, ofrece mejor agarre y más contenido vertical, algo útil al leer o tomar notas con el lápiz.
No llegaría a Europa
No obstante, parece improbable que dicha versión vaya a llegar a Europa, principalmente teniendo en cuenta que no son muchas las versiones del móvil que están disponibles en Europa. De hecho, tan solo la versión con un precio de 1.000 euros, y únicamente en dos colores, se ha presentado en España. Tampoco es especialmente relevante teniendo en cuenta que sería la versión más vendida. Comprar una versión más cara no parece muy lógico teniendo en cuenta que el móvil ya de por sí es caro.
Y que esté disponible únicamente en dos colores es lógico teniendo en cuenta que al haberse presentado ahora el móvil, la cantidad de unidades disponibles es limitada, y deben optimizar con los colores que creen que serán más vendidos en cada mercado.
En España está disponible el Samsung Galaxy Note 8 en color negro y dorado. Precisamente el Samsung Galaxy S8 en color dorado no estaba disponible en España, por lo que el objetivo habrá sido presentar ahora una versión en el color que los usuarios no pudieron comprar en España.
Si buscas pagar menos, es habitual que las tiendas oficiales y grandes superficies (Samsung, MediaMarkt, Fnac, El Corte Inglés, Worten, Amazon o Phone House) ofrezcan promociones de reserva con regalos como la base DeX, envío gratuito o financiación sin intereses. En operadoras como Vodafone u Orange suelen existir planes con pago a plazos, reduciendo el desembolso inicial a cambio de una tarifa. También aparecen ofertas en eBay con unidades de importación (por ejemplo, versiones italianas) normalmente sin regalos, pero a un precio inferior; en estos casos conviene revisar garantía y bandas de red.
Si la versión más barata con 4 GB se comercializa, lo más probable es que conserve aquello que hace diferente al Note 8 —S-Pen, cámara y DeX—, sacrificando una parte de memoria que en la práctica no cambia drásticamente la experiencia. La duda es su disponibilidad local: si no llega a Europa, tocará vigilar el canal de importación o apostar por promociones de distribuidores y operadoras que acerquen su precio a ese umbral más atractivo.
