El smartphone con pantalla flexible de Samsung está en camino, y todo apunta a que será lanzado a lo largo de esta semana. De hecho, este nuevo smartphone podría tener como nombre el de Samsung Galaxy Round. Al menos, lo que sí sabemos es que ese nombre es el que ha sido registrado por Samsung en la USPTO, la oficina de registro de marcas y patentes de Estados Unidos. Con el paso de los días, Samsung ha confirmado el proyecto y lo ha presentado como su primer teléfono curvado basado en paneles OLED flexibles.
No queda claro cuándo la compañía surcoreana lanzará el nuevo smartphone que lleve este nombre, pero de momento, todo apunta a que se trata del nuevo lanzamiento que podrían tener preparado para esta semana. Aunque inicialmente no teníamos demasiados detalles sobre cómo sería el mismo, ahora ya conocemos especificaciones clave y el enfoque del producto: la pantalla flexible será la protagonista y su curvatura busca mejorar la ergonomía en mano y habilitar funciones únicas de software.

Lo más probable, eso sí, es que no estemos hablando de un smartphone de gama alta, de un buque insignia que rivalice con el Galaxy Note 3, pues los surcoreanos no querrían que ninguno le quitara protagonismo al smartphone que debería convertirse en el superventas del mercado actual. Dicho esto, la realidad es que el Galaxy Round llega con hardware de primer nivel y actúa como vitrina tecnológica más que como sustituto de la gama Note: su diseño está emparentado con el Note 3, pero no soporta S-Pen ni hereda sus funciones avanzadas de stylus.
Diseño curvado y pantalla flexible
Lo que sería el Samsung Galaxy Round es un teléfono inteligente innovador que serviría como prototipo para rivalizar con las novedades de otras compañías, como LG. Las características rumoreadas de este terminal eran una pantalla de 5,7 pulgadas AMOLED con una resolución de 1280 por 720 píxeles; sin embargo, las especificaciones oficiales confirman un panel Super AMOLED de 5,7 pulgadas con resolución Full HD (1920 x 1080) confeccionado con tecnología OLED flexible. La pantalla se monta en un formato cóncavo y rígido que curva el teléfono de lado a lado, a diferencia de la propuesta de LG, que curvaba de arriba abajo.
Esta curvatura lateral busca una mejor ergonomía al sujetarlo y una sensación de agarre más natural. El diseño mantiene materiales plásticos con una trasera que simula el cuero sintético, muy similar a la estética del Note 3, pero adaptada al nuevo formato curvo.
Especificaciones y rendimiento
Aunque en un principio se barajó que llevaría 2 GB de RAM y una cámara de ocho megapíxeles, el equipo final no ha escatimado en potencia: integra un Qualcomm Snapdragon 800 acompañado de 3 GB de RAM, almacenamiento ampliable y conectividad completa hasta LTE-Advanced. La cámara principal sube a 13 megapíxeles y mantiene grabación en 1080p, mientras que el sistema llega con Android 4.3 Jelly Bean y la capa de Samsung optimizada para la curvatura.
En cifras físicas, el Galaxy Round presume de 7,9 mm de grosor en sus zonas más finas y 154 gramos de peso. La batería es de 2.800 mAh, una capacidad menor que la de su primo Note debido a las exigencias del chasis curvado. A nivel de conectividad y sensores ofrece un conjunto completo: Wi‑Fi 802.11 a/b/g/n/ac con Wi‑Fi Direct y DLNA, NFC, Bluetooth 4.0 LE, GPS con A‑GPS y GLONASS, salida de vídeo vía MHL y compatibilidad con redes 3G/4G, además de audio en múltiples códecs y cancelación activa de ruido.
Funciones de software que aprovechan la curva
Uno de los puntos diferenciales es cómo el software saca partido del formato. Samsung incorpora Round Interaction, que permite mostrar notificaciones al inclinar el terminal cuando está sobre una superficie. También ofrece Roll Effect para consultar hora, fecha, batería o llamadas perdidas con un leve balanceo, y Gravity Effect, que añade interacciones visuales al inclinar el dispositivo. Incluso el reproductor de música permite cambiar de canción con un toque lateral aprovechando la curvatura.
Disponibilidad, precio y colores
En el plano comercial, Samsung prioriza un despliegue inicial en Corea del Sur con la operadora SK Telecom, en un acabado denominado Luxury Brown. El precio de salida se sitúa alrededor de los 1.000 dólares al cambio, lo que subraya su carácter exclusivo y experimental. La compañía puede optar por comunicar novedades y ampliaciones de disponibilidad de forma discreta, sin grandes eventos, para después realizar presentaciones más locales en mercados seleccionados.
Contexto y competencia
Frente a propuestas rivales que curvan la pantalla verticalmente, el Galaxy Round elige una curvatura horizontal para enfatizar el agarre y abrir la puerta a interacciones por inclinación. Más allá del impacto funcional inmediato, el movimiento deja claro que un diseño curvado no compromete el rendimiento: monta componentes de gama alta y sirve como plataforma para explorar nuevas experiencias. Este enfoque también posiciona a Samsung como referente en la carrera de las pantallas flexibles, adelantándose a otros fabricantes en llevar al mercado un móvil curvado plenamente operativo.
A la espera de pruebas prolongadas, lo que sí deja este lanzamiento es una combinación singular de diseño curvo, pantalla OLED flexible y funciones específicas que aprovechan la forma. Para quien busque innovación palpable y un toque de exclusividad, el Galaxy Round representa el salto que faltaba entre la teoría de los paneles flexibles y un producto que lo explota con sentido.


