El Samsung Galaxy S8 contará con una gran cantidad de novedades de hardware, según nos han dicho los rumores que han ido llegando recientemente sobre el smartphone. Ahora lo último tiene que ver con su pantalla, pues parece que sería sensible a la presión, imitando las tecnologías Force Touch o 3D Touch que hemos visto en otros móviles como el iPhone 7.
Samsung Galaxy S8 con Force Touch

La pantalla sensible a la presión 3D Touch se ha convertido en uno de los pocos elementos diferenciadores entre el iPhone y el resto de los móviles del mercado, aunque hay smartphones con Android que cuentan con una tecnología similar en su pantalla. No obstante, hasta ahora ninguno de Samsung, lo que siempre supone un punto de comparación muy relevante. No obstante, a partir del Samsung Galaxy S8 esto podría cambiar. Diferentes rumores nos habían dicho hasta ahora que el móvil contaría con una pantalla con detección de presión. Pero ahora esta información comienza a cobrar fuerza pues llega desde diferentes analistas del mercado, e incluso se cita como fuente a un ejecutivo de Samsung cuyo nombre no habría trascendido.

Según dicho ejecutivo, la compañía surcoreana estaría trabajando activamente en esta tecnología para integrarla en sus smartphones en futuro cercano. No es raro, si tenemos en cuenta que el principal proveedor de pantallas con detección de presión para Huawei (quienes ya tienen un móvil con esta tecnología) es precisamente Samsung Display. Así, la compañía ya sabe cómo fabricar estas pantallas, y lo único que les quedaría es poder optimizarla al máximo para que cumpla con los niveles de calidad que exigen para sus teléfonos inteligentes de gama más alta.
Más allá del hardware, esta función tendría sentido en el ecosistema del software actual: los atajos de apps de las versiones recientes de Android emulan acciones rápidas al mantener pulsado, y un panel con detección de presión permitiría distinguir entre un toque ligero y uno intenso para desplegar menús contextuales, abrir accesos directos o activar funciones avanzadas en cámara, juegos y productividad.
Otra pieza del puzzle que encaja con los rumores es que la adopción podría ser parcial al principio y ampliarse progresivamente. Se habla de que en unos dos años podría estar extendida a buena parte del catálogo, mientras Samsung refina la experiencia háptica y la integración con One UI y servicios propios como su asistente.
En paralelo, distintas patentes atribuidas a Samsung describen capas sensibles bajo el panel para medir niveles de presión y ofrecer respuestas hápticas más precisas, algo que encaja con la idea de llevar la interacción a nuevas zonas de la pantalla, incluyendo botones virtuales y áreas de acceso rápido.
Se cree que esta tecnología iría llegando también al resto de móviles de Samsung con el tiempo, y que en unos dos años podría estar disponible en todo el catálogo de la compañía, siendo por tanto una función básica de cualquier smartphone que llegue al mercado.
Samsung Galaxy S8, un móvil diferente

El Samsung Galaxy S6 fue un smartphone diferente con respecto a los anteriores móviles de gama alta de la compañía, introduciendo un nuevo diseño. Ahora parece que el Samsung Galaxy S8 también establecerá un antes y un después con las mejoras de hardware. Su pantalla cambiaría mucho, no solo por la tecnología de detección de presión, sino también por el hecho de reducirse los biseles casi hasta la inexistencia, y por ocupar la pantalla un gran ratio del frontal, algo que ya de por sí cambiará el diseño del móvil. También veremos mejoras en el procesador, las unidades de memoria, la batería, el lector de huella dactilar y por supuesto la cámara, que podría ser dual.
- Pantallas más grandes: se barajan dos tamaños que rondan las 5,8 pulgadas para el modelo compacto y cerca de 6,2 pulgadas para el mayor, ambos con panel curvo.
- Formato y resolución: relación de aspecto más alargada (aprox. 18,5:9) con resolución QHD para equilibrar nitidez y eficiencia, reservando el 4K para usos muy concretos.
- Diseño sin marcos: la pantalla llegaría hasta el borde, con curvatura en sus laterales y posibilidades de software añadidas; se contempla incluso la curvatura en los cuatro lados.
- Adiós al botón físico: la eliminación del botón de inicio frontal abriría la puerta a botones virtuales con respuesta a la presión y háptica, y a reubicar el lector de huellas bajo la pantalla o en la parte trasera, según la configuración final.
Esta idea encaja con otra filtración: unos botones de navegación sensibles a la presión integrados en el panel que, al presionarse con más intensidad, ofrecerían menús contextuales y accesos instantáneos, sustituyendo a los clásicos capacitivos sin perder velocidad ni precisión.
En el frente del software se espera la presencia de un asistente propio (Bixby) y una integración cuidada con los atajos de aplicaciones, aprovechando Force Touch para lanzar acciones rápidas desde el escritorio y dentro de las apps. Para usuarios avanzados, se habla incluso de accesorios como un S-Pen opcional que ampliaría la productividad en la gran pantalla.
En biometría, además de la huella, se menciona un lector de iris para reforzar la seguridad; y en ergonomía, gestos sobre el lector (arrastrar para bajar notificaciones o abrir apps) para compensar su colocación. Todo ello acompañado por una interfaz de cámara renovada con controles más claros y funcionalidades como el enfoque selectivo o accesos mediante presión.
La cámara trasera podría adoptar un sistema dual y mejorar la grabación a altas tasas de cuadros para lograr un slow motion más avanzado, llegando a cifras muy superiores a las habituales en móviles. En cuanto al acabado, se han visto múltiples colores (negro, gris, azul y un tono violeta) para reforzar su apuesta por el diseño, y se espera un precio competitivo frente a su predecesor con pantalla curva.
Si estos cambios se confirman, el salto del Galaxy S8 no solo estaría en potencia: la combinación de una pantalla sensible a la presión, un diseño de altísimo aprovechamiento frontal y controles contextuales con respuesta háptica reimaginaría la interacción diaria, desde abrir atajos hasta navegar por el sistema sin botones físicos tradicionales.