Quizás hayas pensado en comprar el iPhone 8. Será un buen smartphone, desde luego. Pero se afirma que su precio podría ser de 1.000 euros. ¿Es lógico comprar un móvil por 1.000 euros? Supongamos que fuera un móvil único, entonces quizás sí. Pero no lo es. De hecho, el Samsung Galaxy S8 debería ser el motivo por el que no comprar el iPhone 8.
Samsung Galaxy S8 por 600 euros
Se podría decir que por el precio del iPhone 8 se podrán comprar dos Samsung Galaxy S8. Realmente no es así. De hecho, el Samsung Galaxy S8 tendría que ser mucho más barato. Pero en cualquier caso, con un precio de unos 600 euros, el Samsung Galaxy S8 es notablemente más económico que el iPhone 8, y no es un smartphone de peor calidad. Es más, es posible que incluso el Samsung Galaxy S8 siga contando con un diseño mejor que el del iPhone 8. Los precios fluctúan con el tiempo, pero la relación calidad-precio del S8 sigue siendo un argumento sólido.
Todavía hoy podríamos hablar de si comprar un smartphone por 600 euros es gastar mucho dinero en un teléfono inteligente, de si hay smartphones con precios más económicos que son también de gran calidad. Sin embargo, ahora los móviles de 600 euros ya no son los de gama alta. Y es que los móviles de gama alta que se lanzan ahora al mercado son móviles como el iPhone 8, o el Samsung Galaxy Note 8, móviles que contarán con un precio de unos 1.000 euros.
Sinceramente, si tenéis un amigo que cuente con un Samsung Galaxy S8, y un amigo con un iPhone 7 Plus, no resulta difícil darse cuenta de qué móvil parece mejor. Se afirma que el iPhone 8 contará con un mejor diseño. Y sí, es posible que sí. Pero tampoco será un móvil con un mejor diseño que el Samsung Galaxy S8. ¿Qué móvil será mejor? Probablemente no será fácil afirmar que uno sea mejor que otro. Sin embargo, supongamos ahora que vamos a determinar si un móvil de 200 euros es mejor o peor que un Samsung Galaxy S8. Es obvio que el Samsung Galaxy S8 es mucho mejor que el Moto G5. Sin embargo, la diferencia de precio es la misma entre un Galaxy S8 y un Moto G5, que entre un Galaxy S8 y un iPhone 8.
Pantalla y diseño
El Galaxy S8 apuesta por un panel Super AMOLED de 5,8 pulgadas con formato alargado y un aprovechamiento frontal cercano al 84%, mientras que el iPhone 8 integra una pantalla IPS de 4,7 pulgadas con bordes más marcados y ratio de alrededor del 65%. La resolución del S8 es significativamente más alta (QHD+ frente a 1334×750), con mayor densidad de píxeles y compatibilidad con HDR10, ideal para contenido multimedia. Ambos usan vidrio y marco de aluminio, con protección frente a agua y polvo: IP68 en el S8 y IP67 en el iPhone 8.
Rendimiento y software
El iPhone 8 incorpora el chipset Apple A11 Bionic con 6 núcleos y una GPU propia, y el Galaxy S8 emplea un procesador de 8 núcleos (Exynos o Snapdragon según mercado) con GPU Mali/Adreno. En pruebas sintéticas como Geekbench, el iPhone 8 destaca en single-core (sobre 4000 puntos) y también en multi-core (cerca de 10.000), por encima del S8 en cifras medias reportadas. En la práctica, ambos ofrecen un uso fluido: iOS está muy optimizado con 2 GB de RAM y almacenamiento NVMe, mientras que el S8 suma 4 GB de RAM, almacenamiento UFS 2.1 y la ventaja de ampliar por microSD.
Cámaras
Los dos montan sensores de alrededor de 12 MP con estabilización óptica y enfoque por detección de fase. El iPhone 8 graba hasta 4K a 60 fps y ofrece cámara lenta de 1080p a 240 fps; el Galaxy S8 también graba en 4K y sobresale con píxeles grandes y apertura luminosa f/1.7 para mejor rendimiento en baja luz. En la frontal, el S8 sube a 8 MP con vídeo hasta 2K, mientras que el iPhone 8 ofrece 7 MP con vídeo Full HD. En ambos hay HDR y modos de disparo rápidos y fiables.
Batería y carga
El Galaxy S8 integra una batería de 3000 mAh con carga rápida y carga inalámbrica (Qi/PMA). El iPhone 8 incorpora 1821 mAh con carga rápida y carga inalámbrica Qi. En autonomía, el S8 suele aguantar más en uso mixto por capacidad, aunque el iPhone 8 compensa con eficiencia de iOS. Si priorizas tiempo lejos del enchufe, el S8 ofrece un margen adicional.
Conectividad, audio y seguridad
Ambos cuentan con Bluetooth 5, NFC para pagos móviles, Wi‑Fi de doble banda y posicionamiento global (con GLONASS y GALILEO). El S8 añade USB‑C, conector de audio 3,5 mm, compatibilidad con Samsung DeX y experiencias de realidad virtual. El iPhone 8 utiliza conector Lightning y ofrece altavoces estéreo de gran calidad. En biometría, el S8 combina lector trasero con iris y desbloqueo facial 2D, mientras que el iPhone 8 apuesta por Touch ID frontal rápido y preciso.
Si pones el foco en pantalla grande, batería y versatilidad (microSD, jack, DeX), el Galaxy S8 sigue siendo una compra inteligente y más económica. Si priorizas rendimiento puro, grabación 4K a 60 fps y el ecosistema iOS, el iPhone 8 es una apuesta segura aunque con un coste más alto por pulgada y menos flexibilidad en hardware.

