Los Samsung Galaxy S9 y S9 Plus ya son oficiales. Ambos terminales serán los tope de gama de Samsung hasta la llegada del futuro Galaxy Note 9. ¿Cómo se comparan respecto a sus rivales más directos? Lo vemos.
Comparativa: Galaxy S9 vs S9 Plus
Lo primero de todo es pararnos a ver las diferencias entre los dos modelos presentados. Más adelante utilizaremos solo el S9 Plus frente a sus rivales, por lo que es justo ver antes cómo se miden los dos dispositivos. Antes de entrar en detalles, conviene tener claro que ambos comparten una misma base de hardware y diseño, pero el modelo Plus está pensado para quien busca una pantalla mayor, más memoria y una cámara más versátil.
Primero, en lo referente a los detalles comunes, ambos cuentan con un Exynos 9810 como CPU en el mercado internacional, uno de los procesadores más potentes de su generación en términos de rendimiento bruto, eficiencia y capacidades de inteligencia artificial. Este chip permite mover con soltura juegos exigentes, multitarea pesada y funciones avanzadas como la codificación de vídeo en alta resolución o el procesamiento de imagen de la cámara.
La cámara hace fotografías con menos ruido y tiene un slow motion mejorado, capaz de grabar clips a 960 fps que permiten congelar detalles que a simple vista pasan desapercibidos. Además, la apertura variable del sensor principal (f/1.5-f/2.4) ajusta de forma automática la cantidad de luz que entra, ofreciendo mejor calidad en baja iluminación y más nitidez cuando las condiciones son muy luminosas.
Ambos tienen altavoces AKG con Dolby Atmos totalmente integrados en el frontal, lo que se traduce en un sonido estéreo más inmersivo tanto para juegos como para series y películas, una mejora clara frente a generaciones anteriores que contaban con un único altavoz. También incluyen AR Emoji y escáner facial inteligente, que combina el reconocimiento de iris y facial para mejorar la rapidez y fiabilidad del desbloqueo biométrico en diferentes condiciones de luz.
Las pantallas, con tecnología Super AMOLED, cuentan con resolución QHD+ y un aspect ratio de 18,5:9. Esto significa que el panel es más alargado que el tradicional 16:9, lo que permite disfrutar de más contenido vertical y reduce los marcos al mínimo manteniendo una buena ergonomía. El almacenamiento interno es de 64 GB en la configuración base, ampliable mediante microSD, y ambos cuentan con Android 8.0 Oreo con la capa de personalización de Samsung, que añade funciones como el modo multiventana mejorado, Bixby Vision o un completo panel de ajustes rápidos.
Pasando ya a las diferencias, la más obvia es la cámara. El S9 cuenta con una única lente de 12 MP con apertura variable y estabilización óptica, mientras el S9 Plus disfruta de doble cámara trasera con dos objetivos de 12 MP (gran angular y teleobjetivo). Esta segunda lente permite zoom óptico 2x y un modo retrato con mejor efecto bokeh, además de aportar más información de profundidad para un recorte del sujeto más preciso. Ambos comparten una cámara frontal de 8 MP con autoenfoque y apertura luminosa para selfies más nítidos.
Las pantallas miden 5,8 y 6,2 pulgadas respectivamente, manteniendo la misma resolución y tecnología. Esto hace que el S9 sea más compacto y manejable con una mano, mientras que el S9 Plus ofrece una diagonal mayor pensada para consumir contenido multimedia, jugar y aprovechar mejor la multitarea mediante pantalla dividida.
Las memorias RAM son de 4 y 6 GB respectivamente. Esos 2 GB extra del S9 Plus pueden marcar diferencia si se acostumbra a tener muchas aplicaciones abiertas al mismo tiempo o se utilizan juegos pesados, ya que el sistema tendrá más margen para mantener procesos en segundo plano sin recargar.
Las baterías tienen una capacidad de 3.000 mAh y 3.500 mAh. En ambos casos se incluye carga rápida y carga inalámbrica, pero el S9 Plus ofrece algo más de margen para llegar al final del día con uso intensivo, especialmente si se aprovecha su pantalla más grande para reproducir vídeo o jugar.
En resumen de esta primera comparación interna, el Galaxy S9 está orientado a quien prioriza tamaño contenido y un precio algo más ajustado, mientras el Galaxy S9 Plus se perfila como la opción más completa para usuarios que quieren más pantalla, más memoria y cámara dual sin renunciar al resto de prestaciones.
Comparativa: Galaxy S9 Plus vs Google Pixel 2 XL vs LG V30S vs Galaxy Note 8
Vamos a comparar el Galaxy S9 Plus con algunos de sus rivales más directos. Entre los terminales escogidos tenemos el Google Pixel 2 XL, que es su principal rival como terminal franquicia de Android con énfasis en la fotografía computacional y un software extremadamente pulido. También hemos mirado hacia el LG V30S, la versión mejorada del LG V30 presentada en este MWC 2018, que apuesta por un enfoque multimedia y por la ampliación masiva de memoria interna. Finalmente, volvemos a mirar bajo el propio tejado de Samsung, y comparamos el Galaxy S9 con el Galaxy Note 8, el phablet tope de gama de la firma coreana, que añade el S-Pen como elemento diferencial.
Más allá de las especificaciones puras, esta comparativa permite entender en qué destaca el Galaxy S9 Plus respecto a sus rivales de gama alta en aspectos clave como pantalla, cámara, diseño, batería y precio, y cómo encaja en un mercado donde casi todos los modelos comparten un nivel muy alto de rendimiento, pero se diferencian por matices.
Pantalla
El Samsung Galaxy S9 Plus cuenta con una pantalla de 6,2 pulgadas. Tiene una resolución QHD+ con aspect ratio de 18,5:9 y tecnología Super AMOLED propia de Samsung, considerada una de las mejores del mercado por su contraste casi infinito, negros puros y colores muy vivos (ajustables mediante perfiles de color). La alta densidad de píxeles hace que el texto y los iconos se vean extremadamente nítidos, y además incluye compatibilidad con contenidos HDR para plataformas de vídeo.
El Google Pixel 2 XL alcanza las 6 pulgadas y tiene resolución QHD+ de 2880 x 1440 píxeles en un aspect ratio de 18:9. Utiliza un panel P-OLED fabricado por LG, con buena definición y soporte HDR, aunque con un calibrado de color inicialmente más frío que Samsung, orientado a una reproducción más natural. Esto lo convierte en un dispositivo muy interesante para quienes priorizan fidelidad cromática frente a saturación.
El LG V30S ThinQ llega también a las 6 pulgadas con 2880 x 1440 píxeles de resolución y panel OLED, destacando por un diseño de pantalla muy bien aprovechada, esquinas redondeadas y compatibilidad avanzada con contenidos HDR10. Su apuesta gira en torno a un terminal ligero y delgado pese a ofrecer una gran superficie de pantalla.
El Galaxy Note 8 asciende hasta las 6,3 pulgadas a una resolución WQHD+ de 2960 x 1440, también con panel Super AMOLED y aspect ratio 18,5:9. A pesar de ser ligeramente mayor que el S9 Plus, ambos comparten filosofía de pantalla: panel curvo, bordes mínimos e integración con funciones específicas como el modo multitarea avanzado o el uso del S-Pen en el caso del Note.
Por tanto, Samsung siempre tiene la pantalla más grande, si bien el Note 8 gana por 0,1 pulgadas al nuevo terminal. En cuestiones de aspect ratio, Samsung se aleja ligeramente de la norma con ese medio punto extra a los ya típicos 18:9, lo que da lugar a un formato algo más alargado, muy cómodo para leer contenido y dividir la pantalla. En la práctica, el S9 Plus logra un excelente equilibrio entre tamaño de panel y ergonomía gracias al diseño sin marcos y a los laterales Edge, que contribuyen también a efectos visuales distintivos frente a competidores de panel plano.
Cámara
El Samsung Galaxy S9 Plus cuenta con una cámara dual de 12 MP + 12 MP con zoom 2x y efecto bokeh mejorado, combinando un sensor principal con apertura variable f/1.5-f/2.4 y un teleobjetivo f/2.4 con estabilización óptica. Este conjunto permite obtener mejores resultados en fotografía nocturna, retratos con desenfoque de fondo más natural y un zoom óptico más limpio que el digital. Además, el modo super slow motion a 960 fps potencia la creatividad en vídeo, algo que no todos los rivales igualan.
El Google Pixel 2 XL cuenta con una única lente de 12,2 MP, por lo que no ofrece zoom óptico, pero compensa con un procesado de imagen muy avanzado apoyado en inteligencia artificial. A través de software es capaz de generar un efecto bokeh muy convincente, detectar escenas y optimizar el rango dinámico, hasta el punto de competir de tú a tú con configuraciones duales y triples a pesar de contar con un solo sensor.
El LG V30S ThinQ cuenta también con doble cámara, con 16 MP + 13 MP. En este caso, la segunda lente no es teleobjetivo, sino un gran angular pensado para capturar escenas amplias, arquitectura o fotos de grupo sin alejarse demasiado. La marca apoyó esta configuración con funciones de inteligencia artificial que reconocen escenas y ajustan parámetros como contraste o saturación.
Finalmente, el Galaxy Note 8 monta un doble objetivo de 12 MP + 3 MP. Aunque el segundo dato de resolución parece menor, el enfoque real de Samsung con el Note 8 fue ofrecer un sistema de doble cámara muy equilibrado, con teleobjetivo y estabilización óptica en ambos sensores, lo que marcó el camino hacia lo que después perfeccionó el S9 Plus.
Si se observa el panorama general de la gama alta, queda claro que la cámara se ha convertido en el auténtico factor diferencial. Samsung apuesta por la combinación de hardware avanzado (apertura variable, doble sensor, estabilización óptica) y un software que mejora generación tras generación, mientras que Google se apoya sobre todo en la fotografía computacional para exprimir un único sensor. LG, por su parte, se diferencia por el ultra gran angular y el enfoque creativo, mientras que el Note 8 se mantiene muy competitivo gracias a su zoom y a un modo retrato pulido.
Diseño
Este apartado es muy subjetivo, por lo que destacaremos aspectos comunes en todos los dispositivos. Por un lado, todos los competidores han dicho adiós a los marcos en la medida de lo posible, apartándolos a la zona superior e inferior. En los teléfonos Galaxy el efecto es más notorio por la pantalla Infinity y los laterales Edge, mientras que quizá el Pixel 2 XL sea en el que menos se note el efecto debido a unos bordes algo más marcados, a cambio de integrar altavoces frontales estéreo.
El Galaxy Note 8 comparte las mismas ideas de diseño que el S9 Plus, aunque cuenta con la ventaja de su S-Pen, que condiciona parte de la estética y grosor del terminal. Este lápiz permite aprovechar el tamaño del dispositivo para tomar notas, dibujar o trabajar con mayor precisión, diferenciándolo del S9 Plus, que está más orientado al consumo multimedia y al uso generalista sin stylus.
Para acabar, el LG V30S ThinQ se encuentra en un punto medio entre todos ellos, con un diseño que no se aleja del LG V30 normal: cuerpo de cristal, marcos muy reducidos, ligereza y resistencia con certificación militar. En conjunto, todos estos modelos apuestan por el cristal en la parte trasera, tanto por estética premium como por la compatibilidad con carga inalámbrica, una tendencia que ha terminado por consolidarse en la gama alta.
Batería y almacenamiento
El Samsung Galaxy S9 Plus cuenta con 3.500 mAh de batería y tres opciones de almacenamiento interno: 64, 128 y 256 GB, ampliables mediante tarjeta microSD de hasta 400 GB. Esto coloca al S9 Plus entre los modelos más flexibles del mercado en cuanto a combinación de espacio interno y almacenamiento externo.
El Google Pixel 2 XL cuenta con 3.520 mAh y 64 GB de memoria interna, sin ranura para microSD. Esto obliga a elegir bien la capacidad en el momento de la compra y apoyarse en servicios en la nube para gestionar fotos y vídeos, aunque Google ofrece ventajas de almacenamiento online para sus terminales.
El LG V30S ThinQ llega a los 3.300 mAh y a 128 o 256 GB de almacenamiento interno, sin olvidar que también permite ampliación mediante microSD. Es una opción muy sólida para quien prioriza tener gran capacidad de serie para apps, vídeos y música sin sacrificar la posibilidad de añadir más espacio.
El Galaxy Note 8 cuenta con 3.300 mAh y 64 GB de memoria interna en su versión base, ampliable igualmente con microSD. Su autonomía es correcta para un uso intensivo de productividad y multimedia, pero algo más ajustada que la del S9 Plus debido a la ligera diferencia de batería y a una optimización distinta.
El teléfono de Google gana en cuestión de batería al S9 Plus, aunque sea por solo 20 mAh, una diferencia que en la práctica es poco apreciable y depende más de la optimización del sistema y el uso concreto. Los otros dos terminales empatan en segunda posición en términos de capacidad, en una batalla muy igualada. La victoria en cuestión de memoria interna es para LG y Samsung, que ofrecen más combinaciones de almacenamiento y la posibilidad de ampliarlo mediante tarjetas.
Precio
El Google Pixel 2 XL se encuentra actualmente a la venta a partir de 805 euros con ofertas. El Galaxy Note 8 se puede encontrar a partir de 749 euros. El LG V30S ThinQ, teniendo en cuenta los precios del LG V30, se espera que salga a la venta por cerca de 1.000 euros. El precio de los Samsung Galaxy S9 Plus alcanza los 849 euros y los 949 euros según sea la versión normal o la Plus, también justo por debajo de los 1.000 euros.
En la franja alta del mercado, las diferencias de precio entre estos modelos suelen ajustarse con el tiempo en función de ofertas y rebajas de cada fabricante y operador. El S9 Plus se sitúa en un punto intermedio que lo hace muy competitivo: ofrece pantalla de referencia, cámara muy completa, mucho almacenamiento y extras como sonido estéreo o AR Emoji, manteniendo un precio por debajo de otros buques insignia con configuraciones similares.
Samsung Galaxy S9 frente a frente con el iPhone X
Uno de los debates más competidos de la telefonía móvil es el que enfrenta a Samsung contra Apple. Ambas son punta de lanza de sus respectivos sistemas, y representan ante el gran público a Android e iOS respectivamente; en el primer caso a fuerza de presentar grandes dispositivos, en el segundo por ser el único fabricante que controla tanto hardware como software. Cada vez que lanzan un nuevo dispositivo, se busca comparar cómo se miden entre sí.
En el terreno del diseño, el Galaxy S9 apuesta por la pantalla Infinity con bordes curvados y ausencia de notch, frente al iPhone X, que introdujo la muesca superior para alojar el sistema de reconocimiento facial avanzado. Esta diferencia marca dos formas distintas de entender la pantalla sin marcos: Samsung prefiere conservar una franja superior más delgada sin romper la línea, mientras Apple maximiza el área útil a costa de aceptar esa muesca.
A nivel de potencia, el Galaxy S9 se apoya en el Exynos 9810 (o Snapdragon 845 según mercado), mientras que el iPhone X utiliza el Apple A11 Bionic. El chip de Apple destaca por su rendimiento sobresaliente en pruebas sintéticas y su estrecha integración con iOS, mientras que el Exynos 9810 ofrece rendimiento de sobra para cualquier tarea en Android y da margen para funciones exigentes como los vídeos en super cámara lenta, el procesado de imágenes en tiempo real o la ejecución de múltiples apps pesadas en segundo plano.
En el apartado fotográfico, ambos modelos se mueven en la élite. El Galaxy S9 y sobre todo el S9 Plus destacan por la apertura variable y la capacidad de adaptación a diferentes escenas de luz, mientras que el iPhone X hace gala de un modo retrato muy pulido y una grabación de vídeo especialmente estable y detallada. La elección entre uno u otro suele depender de prioridades: Android y personalización, frente a iOS y ecosistema Apple, más que de diferencias abultadas en calidad fotográfica.
Por ello, los compañeros de otro blog han realizado una comparativa entre el Galaxy S9 y el iPhone X para ver cómo compiten ambos dispositivos. Y recuerda que puedes comparar las características de cualquier smartphone utilizando el comparador de móviles otro blog.
Más allá de los números, el duelo entre Galaxy S9 y iPhone X ilustra cómo ha evolucionado la gama alta: pantallas casi sin marcos, reconocimiento biométrico avanzado, cámaras cada vez más inteligentes y una carrera constante por ofrecer más memoria interna, mejores altavoces y baterías optimizadas. En este contexto, el Galaxy S9 y, sobre todo, el S9 Plus se mantienen como una opción muy equilibrada para quien busca un Android completo, con una de las mejores pantallas del mercado, cámara sobresaliente y un conjunto de funciones que lo hacen competitivo frente a cualquier rival directo.






