La guerra de patentes continúa su camino… y no parece que esta vaya a terminar en un futuro cercano. Mientras, Samsung y Apple continúan con los movimientos para conseguir una mejor posición en el mercado y obtener más beneficios. Y, por este motivo, la compañía coreana parece ser que tiene la intención de subir un 20% el precio de los chips que fabrica para los del Cupertino.
Y, por lo que se indica en MarketWatch, las conversaciones al respecto de la subida ya se han realizado (y se mantienen). Parece ser que en un primer momento Apple se negó a la subida de precios que desea realizar Samsung, y por ello buscó en el mercado diferentes opciones para dejar de trabajar con los surcoreanos… pero, al no encontrar el sustituto adecuado, finalmente ha tenido que aceptar el incremento del precio.
Esto viene a confirmar el interés y ofertas que la empresa liderada por Tim Cook ha estado realizando a diferentes fabricantes de chips, pero que parece ser que no ha encontrado un suministrador adecuado, suponemos que por la cantidad de producto que necesita y, también, por mantener una mínimo de calidad en su línea de producción.
Una subida del 20%: contexto, alcance y estrategia

Fuentes del sector señalan que el incremento sería selectivo y dirigido a un cliente clave: Apple. Desde Cupertino se ha evitado aclarar quién asumirá el sobrecoste, mientras que Samsung no ha detallado públicamente los motivos. Entre los factores que se barajan están la proximidad al vencimiento del contrato de suministro y unas relaciones comerciales cada vez más tensas, lo que empujaría a la firma coreana a maximizar la rentabilidad de esta colaboración mientras siga vigente.
Otros reportes del mercado han apuntado que, además de este caso concreto, Samsung negocia ajustes de entre el 15% y el 20% con determinados clientes para compensar costes y capacidad, especialmente en diseños de nodos más maduros. En escenarios así, es habitual que el movimiento impacte en el precio final de algunos dispositivos o que los fabricantes opten por absorberlo reduciendo márgenes.
- Precio objetivo: +20% en procesadores móviles usados por Apple, con efectos inmediatos según distintas fuentes.
- Motivaciones: tensiones contractuales, costes y previsión de desvinculación progresiva entre ambas compañías.
- Consecuencias: posible traslado del coste al usuario o sacrificio de margen, según la estrategia de Apple.
El contrato de colaboración y su vigencia
Este es un dato muy interesante, ya que ambas compañías tienen firmado un contrato en el que se establece una colaboración mutua a la hora de fabricar chips Samsung y comprarlos Apple. Por lo tanto, cualquier movimiento al respecto debe ser consensuado (pero se establecen condiciones para las posibles modificaciones, algo que ha aprovechado la compañía coreana).
El negocio es bastante lucrativo, ya que se estima que los productos que Samsung Electronics ha suministrado a Apple para iPhone e iPad alcanzan cifras de cientos de millones de unidades anuales en determinados periodos, con picos que pueden superar ampliamente los 200 millones cuando la demanda crece.
Independencia de Apple y alternativas de suministro

Informaciones cercanas a las compañías apuntan a que la relación se mantiene principalmente por compromisos contractuales. Paralelamente, Apple refuerza su apuesta por tecnología propia, con diseños de procesadores preparados para insertarse en todo su porfolio de dispositivos. Entre las opciones sobre la mesa figura TSMC como futuro socio de fabricación a gran escala.
Al mismo tiempo, Apple ha ido diversificando proveedores de otros componentes: memoria RAM y NAND con firmas como Toshiba, Elpida o SK Hynix y cambios en el suministro de pantallas LCD, buscando reducir su dependencia. Incluso fichajes estratégicos como el de Jim Mergard (con una larga trayectoria en semiconductores) refuerzan esta hoja de ruta.
Conviene recordar que los chipsets de la serie Apple AX son diseñados por Apple, pero su fabricación masiva ha recaído durante años en Samsung por su capacidad, calidad y rendimientos. Parte de esa producción se ha realizado en Austin, Texas, con inversiones relevantes para mantener competitividad y volumen.
Versiones encontradas y litigios en paralelo
También ha habido desmentidos desde entornos cercanos a Samsung que sostienen que los precios se fijan al inicio de cada ejercicio y no se alteran a mitad del calendario, lo que introduciría matices sobre la inmediatez del alza. En cualquier caso, la negociación de precios en semiconductores suele estar condicionada por capacidad disponible, costes y ciclos de demanda, y no siempre trasciende con precisión a la opinión pública.
Y toda esta colaboración ocurre mientras en los juzgados la guerra de patentes sigue activa… la verdad es que, en ocasiones, hay compañeros de cama de lo más extraño. ¿Verdad? El caso es que, por lo que parece, Apple tendrá que pagarle a Samsung un 20% más por sus productos… y eso no es poco dinero..

