No ha sido sólo NVIDIA quien ha presentado un nuevo SoC en el CES… como era de prever. Uno de los grandes fabricantes de procesadores para dispositivos móviles de hace años ha hecho lo propio, nos referimos a Qualcomm. Los dos nuevos modelos que ya son oficiales son Snapdragon 800 y 600.
Estos dos productos vienen a jubilar a los Snapdragon S4 y S1, que se presentaron en el transcurso del Mobile World Congress y que han significado un paso importante para la compañía ya que han sido de los más utilizados en el mercado de la movilidad. Sony, Nokia y un largo etcétera los eligieron y, además, los terminales con sistema operativo Windows Phone los incluyen… de ahí, quiza, la presencia de Steve Ballmer, CEO de Microsoft, en el transcurso de la presentación… y, esto, no suele ser una cuestión menor y, a buen seguro, que estos son los procesadores que los de Redmond desean que se utilicen con su desarrollo.

Los dos nuevos modelos
Snapdragon 800 es el modelo más potente de los dos. Utiliza una tecnología de fabricación de 28 nm (la específica de TSMC llamada HPm, que destaca por su elevada eficiencia). En su interior incluye cuatro núcleos Krait 400 a 2,3 GHz y, según el fabricante, asegura un rendimiento hasta un 75% superior que los modelos S4 Pro. A nivel gráfico integra Adreno 330, que proporciona entre un 50% y un 100% más de rendimiento frente a Adreno 320 en escenarios 3D y multimedia, además de codificación y reproducción 4K a 30 fps con audio 7.1 por hardware.

En lo que se refiere a Snapdragon 600, este modelo es más modesto, pero supera en rendimiento a los S4 Pro en torno a un 40% (en algunos escenarios se sitúa entre 25% y 40%, según configuración y pruebas). Con una frecuencia de hasta 1,9 GHz y cuatro núcleos Krait 300 rediseñados para ofrecer un mejor rendimiento OoOE (out-of-order), su GPU Adreno 320 mantiene una experiencia gráfica notable y ofrece soporte para LTE y memoria LPDDR3.
Snapdragon 800 y 600 llegarán al mercado a mediados de año y, según Qualcomm, ya tienen un listado de más de 50 modelos que los incluirán. Por lo tanto, una nueva evolución de esta compañía es una realidad y, por lo que aparece, no es una mera cuestión estética el avance… es realmente un paso adelante. Más allá de la potencia bruta, destaca su integración LTE y la estabilidad de plataforma, aspectos en los que Qualcomm suele sobresalir frente a otras propuestas del mercado.
Arquitectura, eficiencia y gestión de energía
Estos SoC demuestran que un SoC es mucho más que una CPU. De hecho, la CPU suele ocupar en torno a una pequeña fracción (aproximadamente ~15%) del chip completo, que integra memorias caché, ISP dual para cámara, módem LTE, WiFi, Bluetooth y la GPU Adreno 330/320. En Qualcomm se emplea un enfoque aSMP (Asynchronous Symmetric Multi-Processing): los cuatro núcleos pueden funcionar de forma independiente, con frecuencias y voltajes distintos, activar o apagar núcleos en tiempo real y escalar según la carga. Herramientas como Trepn Profiler o el kit de desarrollo permiten ver esa escalabilidad al instante.
Aunque en la industria ARM se habla de big.LITTLE y su versión avanzada HMP (que posibilita usar todos los núcleos a la vez o sólo uno para ahorrar batería), en Snapdragon 800/600 se consigue un efecto similar con la gestión fina de núcleos de Krait y políticas de boost dinámico: cuando la CPU trabaja por debajo de sus límites térmicos/energéticos, puede aumentar temporalmente la frecuencia mediante el multiplicador de reloj para dar más rendimiento. Además, el tamaño y la jerarquía de caché (por ejemplo, una caché L3 o un nivel superior más grande cuando está presente) impactan de forma directa en la latencia y el rendimiento global del sistema.
La memoria LPDDR3 con interfaz 2×32 aporta mayor ancho de banda, algo clave para sostener cargas de gráficos 3D, 4K y cámara multinúcleo. A ello se suma la microarquitectura Krait 300/400, con ejecución out-of-order e latencias mejoradas hacia la caché L2, que reducen cuellos de botella en tareas mixtas de CPU y GPU.
Gráficos y multimedia: Adreno 330 y 4K como protagonista
La Adreno 330 del Snapdragon 800 ofrece un salto de entre 50% y 100% frente a Adreno 320 en pruebas gráficas, con especial ventaja en escenarios 3D exigentes. Es capaz de reproducir y codificar vídeo 4K a 30 fps y soporta audio 7.1 por hardware. Esto convierte al 800 en un auténtico home theater de bolsillo: desde un smartphone o tablet se puede reproducir contenido Ultra HD en televisores o proyectores compatibles.
Los benchmarks populares como 3DMark, GLBenchmark (modos Onscreen/Offscreen) o Epic Citadel reflejan estos avances, igual que pruebas de CPU como AnTuTu, Quadrant, Geekbench o CF-Bench, y de navegador como SunSpider, Octane, Kraken, V8, Vellamo y BrowserMark. El salto no solo es teórico: se nota en frame rates más altos y en tareas de edición en tiempo real.
Es importante señalar que, aunque la plataforma permite 4K, para sacarle partido en pantallas externas se recomienda salida HDMI directa o dock con ese puerto, ya que el estándar MHL común en microUSB no soporta 4K en todas sus variantes. En demostraciones reales se ha mostrado también la tecnología TransferJet, que permite transferir grandes archivos de forma inalámbrica a velocidades cercanas a 50 Mbps con una puesta en marcha similar a NFC (dispositivos muy próximos).
Conectividad integrada y plataformas compatibles
Además del módem LTE Advanced Cat 4 (hasta 150 Mbps) y la nueva WiFi 802.11ac, Snapdragon 800 incorpora USB 3.0, Bluetooth y FM, junto con Miracast para envío inalámbrico de vídeo. El doble ISP permite sensores de hasta 55 MP e incluso múltiples cámaras simultáneas. Esta conectividad “todo en uno” reduce la necesidad de chips adicionales y mejora la eficiencia energética, ayudando a mantener autonomías comparables a las de plataformas menos potentes, como la familia Snapdragon 600.
La solución de banda base integrada se apoya en la plataforma 9×25 de tercera generación, lo que aporta estabilidad con Carrier Aggregation y una cobertura LTE robusta. En memoria, la interfaz LPDDR3 2×32 y las cachés más rápidas mejoran el tiempo de respuesta en multitarea, juegos y cámara computacional.
Más allá del móvil: productividad y nuevos usos
Las cifras de rendimiento de CPU (AnTuTu, Quadrant, Geekbench) y GPU (3DMark, GLBenchmark) han colocado a Snapdragon 800 entre las soluciones más capaces de su categoría, abriendo la puerta a creación de contenidos que antes exigían PC: postprocesado de imágenes, edición de vídeo en tiempo real o multitarea intensiva. Con consumos contenidos y sin necesidad de refrigeración activa, estos SoC resultan atractivos también para televisores inteligentes y televisores inteligentes, donde su soporte multimedia y conectividad marcan la diferencia.
En televisores y dispositivos alimentados a la red, el margen térmico permite frecuencias sostenidas más altas que en un teléfono, lo que se traduce en experiencias 4K más estables, juegos a mayor tasa de cuadros y streaming de alta calidad. En el ámbito del software, estos chips han impulsado experiencias fluidas en Android y Windows Phone, y han sido la base de diseños de referencia en tablets y otros formatos. Aunque plataformas de escritorio tradicionales requieren ecosistemas específicos, la evolución de Snapdragon ha acercado el rendimiento móvil a escenarios de productividad real, sin renunciar a una gestión térmica y energética ejemplar.
Con Krait 400 en Snapdragon 800 y Krait 300 en Snapdragon 600, módems LTE integrados, Adreno 330/320, soporte para 4K y una gestión avanzada de núcleos, Qualcomm consolidó una base técnica que no sólo mejora la experiencia diaria, sino que prepara a los dispositivos para contenidos y conectividad de alta exigencia, manteniendo además la compatibilidad con un amplio abanico de servicios y redes.
