No hace mucho se conoció que la compañía Sony cambiaba la política de uso de los terminales que son compatibles con el estándar IP68, como por ejemplo los que pertenecen a la gama Xperia Z. El caso es que hasta la fecha no teníamos muy claras las razones por las que se ha tomado esta decisión, algo que ha cambiado debido a que nos han indicado lo que les ha llevado a tomar esta decisión.
El caso es que se ha pasado a recomendar no utilizar de forma habitual bajo el agua los dispositivos que ofrecen la compatibilidad antes mencionada, algo que antes no era así. De esta forma, y publicando las nuevas recomendaciones en su propia página web, ahora no resulta recomendable, por ejemplo, el hacer fotos con el dispositivo sumergido. Ahora, como se nos ha indicado, lo que se busca es mantener los parámetros establecidos del estándar IP (Ingress Protection) para que la garantía sea totalmente válida y se mantengan los estándares de calidad ofrecidos.
La contestación de Sony
A continuación os dejamos el texto íntegro que nos ha enviado desde Sony en el que indican las razones que han llevado a cambiar la política de sumergibildiad que se ofrecen en los dispositivos que hasta la fecha se han puesto en el mercado con compatibilidad con el estándar IP68 (que permite que durante un tiempo de 30 minutos a una profundidad de 1,5 metros no le suceda nada al teléfono o tablet en cuestión):
“Sony se compromete a ofrecer siempre los mejores estándares de calidad en todos sus productos y en su servicio de atención al cliente. Se ha testado y validado de manera independiente la resistencia al agua y al polvo de los dispositivos Xperia siguiendo los estándares de la certificación IP (Ingress Protection), homologados y utilizados en todo el sector de la telefonía móvil. Tenemos plena confianza en la calidad de nuestros productos, que están creados para cumplir con los estándares para los que han sido diseñados.
Los recientes cambios en nuestra política derivan de nuestro más sincero interés por ofrecer a los usuarios información más precisa de cómo proteger sus dispositivos en su uso diario. Hemos puesto de manifiesto las precauciones necesarias que deben tomar de acuerdo a los parámetros de IP establecidos, de forma que este uso esté en consonancia con la garantía que ofrecemos en nuestros productos.
Hemos ido un paso más allá alineando nuestras campañas de marketing con esta nueva política de manera que quede latente el uso adecuado de nuestros dispositivos. Los términos de la garantía incluidos en ellos se mantienen como hasta ahora y analizaremos todos los casos que nos lleguen a través del servicio técnico según estos términos”.
¿Os parece lógico el cambio?
La verdad es que una vez que se leen las razones que han llevado al cambio, estas tienen cierto sentido y no son descabelladas. Pero, no es menos verdad, que más de un usuario se compró en su día un modelo de Sony para poder utilizarlo bajo el agua. Como ya dije en su momento, yo personalmente he usado más de un Xperia Z sumergido y he hecho fotos con él sin que sufra percance alguno… por lo que se ha detectado debe ser algo puntual que afecta de forma evidente a los dispositivos, al menos eso creo. Eso sí, los términos de la garantía se mantienen (y ya explicamos cómo revisan en Sony si esta es efectiva).
Qué implica realmente la certificación IP68
En la clasificación IP, el primer dígito (6) indica protección total contra el polvo, y el segundo (8) certifica que el dispositivo resiste inmersiones a profundidad especificada por el fabricante. En el caso de Sony, la referencia habitual es hasta 1,5 metros durante 30 minutos, pero bajo condiciones de laboratorio cuidadosamente controladas: agua dulce y estática, sin agentes químicos, con las tapas perfectamente cerradas y un terminal en estado óptimo.
Este matiz es clave: IP68 no equivale a "uso libre bajo el agua" en cualquier situación. No contempla movimientos bruscos, chorros a presión, cambios térmicos, agua con jabón o sal y, por supuesto, el desgaste de juntas con el paso del tiempo. Esto explica que Sony enfatice nuevas pautas de uso para asegurar que la experiencia real del usuario se alinea con lo que garantiza la norma.
Por qué Sony matiza ahora el uso bajo el agua
Desde la propia documentación de soporte se aprecia un giro: se desaconseja sumergir el teléfono en una bañera y se sugiere enjuagar cualquier resto de espuma o agentes externos. En materiales de marketing anteriores se destacaba la posibilidad de realizar fotos bajo el agua dulce, pero la marca ha decidido evitar mensajes que puedan incitar a un uso no cubierto por la certificación.
Entre los motivos probables están la reducción de incidencias por tapas mal cerradas, daños por líquidos no contemplados y la necesidad de alinear garantía, soporte y publicidad. La estrategia no elimina la resistencia al agua, sino que aclara su alcance real y refuerza prácticas de cuidado que aumentan la vida útil del equipo.
Buenas prácticas para proteger tu Xperia con IP68
- Evita inmersiones recreativas (mar, piscina, bañera o spa). La norma IP no contempla químicos, sal o jabón.
- Cierra y revisa tapas/juntas antes de cualquier exposición al agua. Si están dañadas, no expongas el equipo.
- No uses la cámara bajo el agua de forma habitual. Las fotografías sumergidas no se recomiendan.
- Enjuaga con agua dulce si hay contacto accidental con cloro, sal o espuma, y seca con un paño suave.
- No cargues el dispositivo mojado ni abras puertos hasta que esté completamente seco.
- Evita chorros a presión (duchas potentes, pistolas de agua) y cambios térmicos bruscos.
Qué significa esto para tu dispositivo
La compatibilidad IP68 se valida mediante pruebas controladas: inmersión cuidadosa en agua del grifo a 1,5 metros durante 30 minutos y posterior verificación de funciones. Sony recuerda que estas condiciones no replican todos los escenarios reales, de modo que el mensaje actual evita inducir usos que puedan salir de esos parámetros. La garantía se mantiene según los términos vigentes, y el servicio técnico analizará cada caso (incluyendo los indicadores de humedad internos) tal y como la propia marca detalla en su documentación oficial.
Es importante también entender el contexto del mercado: cada vez más fabricantes incorporan resistencia al agua y al polvo en gamas variadas. Sin embargo, que un equipo sea resistente no implica libertad absoluta de uso acuático; son recursos de emergencia y protección frente a incidentes, no una invitación a bucear con el teléfono.
Impacto en marketing y en la experiencia de usuario
Para Sony, la resistencia al agua fue una seña diferenciadora en algunas familias Xperia. El ajuste de discurso no elimina esa ventaja, sino que la sitúa en el ámbito de la protección preventiva: tranquilidad ante salpicaduras, lluvia, polvo o caídas accidentales en agua dulce, siempre bajo un uso responsable. La compañía ha señalado que sus campañas se han alineado con esta política, reforzando la educación del usuario para reducir averías y garantizar una expectativa acorde con la normativa IP.
Preguntas rápidas y aclaraciones
- ¿Puedo nadar con el móvil? No es recomendable. IP68 no cubre químicos, sal ni movimientos a presión.
- ¿Y fotos bajo el agua? Se desaconsejan. El enfoque actual prioriza evitar usos sumergidos.
- ¿Qué pasa si se moja con lluvia? Está dentro del escenario de protección, seca y revisa las tapas.
- ¿Influye en la garantía? La garantía se aplica según términos IP; el SAT evalúa cada caso.
El cambio de política de Sony no resta valor a la resistencia IP68; más bien la contextualiza con precisión. La clave es adoptar buenas prácticas de uso, comprender qué certifica realmente IP68 y cómo se prueba, y asumir que la resistencia es una red de seguridad, no un permiso para el uso acuático continuado. Con esta guía, y las indicaciones oficiales, puedes seguir disfrutando de la protección frente a agua y polvo con expectativas realistas y el respaldo de la garantía cuando se respetan las condiciones establecidas.

