Puede que los relojes inteligentes vivan distintas oleadas de popularidad, pero hay muchos usuarios que quieren comprar ya uno de los que hay disponibles en el mercado. Ya hablamos en su momento del Galaxy Gear, pero ahora es el turno del reloj de los japoneses, el Sony SmartWatch 2, que hemos podido probar y analizar en profundidad. Estas son nuestras conclusiones con pruebas reales y un repaso ampliado a su propuesta.
Es un reloj
Puede parecer extremadamente obvio comenzar por aquí, pero lo cierto es que hay que hacerlo. Un reloj debe dar la hora siempre, y esa debe ser su principal función. Si tenemos un dispositivo al que llamamos SmartWatch, o reloj inteligente, y no muestra bien la hora, ya empezamos mal. Decimos esto porque, por ejemplo, hay modelos que no muestran la hora en todo momento, pero el Sony SmartWatch 2 sí lo hace gracias a una pantalla transflectiva de 1,6 pulgadas con resolución de 220 por 176 píxeles. Este panel aprovecha la luz ambiental para que la hora sea visible sin retroiluminación.
Así, normalmente la pantalla del reloj está mostrando la hora sin consumir apenas energía. Con un toque al único botón físico lateral activamos la iluminación para ver mejor los contenidos en interiores o condiciones de poca luz. Debajo de la pantalla, el marco integra tres botones capacitivos (Atrás, Inicio y Menú) que facilitan la navegación por la interfaz sin sumar botones físicos extra.
Poca personalización del reloj
Algo que no nos ha gustado tanto es que el reloj no tiene demasiadas opciones de personalización en lo que se refiere al aspecto del reloj. Disponemos de unos pocos diseños de esferas con algunas variaciones, y no se permite una personalización completa de la pantalla de hora como sí hacen otros relojes. El Samsung Galaxy Gear, por ejemplo, permitía instalar una aplicación para cambiar el diseño del reloj, ofreciendo incluso un mayor grado de personalización. Con un poco de trabajo, se podía lograr algo parecido a algunas marcas clásicas. En ese sentido, el Sony SmartWatch 2 está más limitado: conviene comprobar que te encajan sus estilos porque no se pueden transformar libremente. Como añadido, es posible instalar temas desde Google Play que cambian ciertos elementos visuales, aunque la base del reloj permanece acotada.
Un buen diseño
Otra de las cosas que nos han gustado del Sony SmartWatch 2 es su diseño. Desde mi punto de vista, al menos, el reloj de Sony tiene un aspecto sobrio y bien resuelto respecto a otros rivales. Es totalmente cuadrado, con esquinas redondeadas, y encaja con la línea de diseño de la familia Xperia. El lateral es metalizado, el marco frontal en negro, y el botón de encendido circular recuerda a los smartphones de la marca. No resulta excesivamente llamativo, algo positivo para quien busque discreción.
Además, ofrece la posibilidad de utilizar una variedad de correas muy amplia: de silicona en varios colores, metálica o cuero. Es compatible con correas estándar de 24 mm, algo realmente importante y destacable, pues da libertad total para que sea el usuario quien elija la correa que quiere. En mano, el cuerpo en aluminio anodizado queda sólido y cómodo. A nivel de tamaño, sus medidas aproximadas son 42 x 41 x 9 mm, y con la correa metálica el conjunto ronda los 122,5 gramos, dentro de lo esperable en relojes de caja cuadrada.

Resistente al agua
Sin duda, nos ha encantado que sea resistente al agua y al polvo. Casi en el momento en que me lo puse, fui a lavarme las manos para comer. Sin querer, se mojó el reloj. No pasaba nada: dispone de certificación IP57. Eso significa que resiste el polvo y la inmersión puntual en agua dulce (hasta 1 metro durante un máximo de 30 minutos) siempre que el puerto microUSB esté bien sellado. En el día a día, duchas rápidas o salpicaduras no suponen un problema, aunque no se recomienda agua salada ni baños prolongados en piscina.
La tapa del conector microUSB incorpora una pequeña compuerta para mantener el sellado. Es importante asegurarla tras la carga. Frente a alternativas que requieren una base propietaria, este reloj se carga con un microUSB estándar, lo que agiliza su uso.

Resistente y bien fabricado, pero algo endeble
Es un punto sutil de explicar. Por un lado, nos encontramos con un reloj que parece bien fabricado: caja de aluminio, frontal con cristal resistente y ensamblaje correcto. No hemos hecho una prueba de golpes extrema, pero la marca indica que el conjunto soporta el uso cotidiano, algo importante porque un reloj siempre recibe algún toque.
Sin embargo, la tapa trasera es de plástico, y aunque no se ve, su elección resta algo de sensación premium. La correa de silicona incluida, cómoda, deja una impresión mejorable en el anclaje con la caja: la fijación podría ser más robusta. También el botón físico de apagado y encendido presenta una ligera holgura en algunas unidades, sin afectar al funcionamiento, pero con tacto menos sólido de lo esperado para su rango de precio.
Un reloj para estar siempre conectado
El principal uso que he localizado en este reloj es que permite estar permanentemente conectado sin sacar el móvil del bolsillo. Por ejemplo, podemos configurar nuestra cuenta de Twitter para que aparezcan en pantalla los tweets de los usuarios que elegimos, con vibración sutil. De un vistazo, decidimos si ignorar, retuitear o marcar como favorito, o enviar al móvil para responder con calma. Esta dinámica se extiende a Gmail y correo, Facebook, SMS o llamadas perdidas, con fichas de información concisas en la muñeca.
Si hay algo que conviene entender es su enfoque: actúa como segunda pantalla del móvil. No pretende sustituirlo. Avisa por vibración de eventos y muestra datos clave para decidir si necesitamos sacar el teléfono. Con apps compatibles, también controla la reproducción de música o sirve como disparador remoto de la cámara del smartphone (fotos y vídeo, en automático), una función que sorprende por su utilidad en grupo o trípode.
Una gran autonomía
Ha sido una gran sorpresa la autonomía del Sony SmartWatch 2. Frente a relojes que obligan a cargar a diario, este modelo puede llegar a hasta seis días si lo usamos en modo reloj sin conexión al teléfono. Con un uso normal y conectividad activa, es habitual alcanzar tres o cuatro días por carga. Todo ello mostrando la hora permanentemente gracias a la pantalla transflectiva, que consume muy poco en reposo.
En nuestras pruebas, con brillo medio y notificaciones activas (Gmail, SMS, Twitter y llamadas), promediamos entre 72 y 84 horas por carga. La recarga completa con un cargador estándar de 5 V 1 A tarda alrededor de una hora y media. La diferencia entre emparejar por NFC o Bluetooth no afecta al consumo diario (NFC se usa sólo para el primer emparejamiento), así que el factor clave es el número de notificaciones y el tiempo de pantalla activa.
Ficha técnica y conectividad
Para entender su propuesta conviene repasar las claves de hardware y conexiones, como NFC para emparejar, que explican su buen equilibrio de autonomía y funciones:
- Pantalla: LCD transflectiva de 1,6 pulgadas, 220 x 176 píxeles, visible al sol con hora siempre en pantalla.
- Dimensiones: aprox. 42 x 41 x 9 mm; peso en torno a 122,5 g con correa metálica.
- Resistencia: IP57 (polvo y agua dulce, hasta 1 m/30 min con puerto sellado).
- Conectividad: Bluetooth 3.0 para el enlace diario y NFC para emparejar en un toque; microUSB para carga.
- Compatibilidad: funciona con móviles Android desde la versión 4.0 en adelante.
- Procesador: núcleo único suficiente para una interfaz ágil y consumo contenido.
- Audio y sensores: sin micrófono ni altavoz; se apoya en el teléfono para funciones avanzadas.

Software, interfaz y apps compatibles
Toda la configuración del reloj se gestiona desde la app Conexión inteligente de Sony (Smart Connect), donde instalamos extensiones para notificaciones y control de funciones, y Sony liberó parte del código. El escritorio del reloj muestra iconos de aplicaciones en filas, con navegación lateral; se pueden reordenar por uso o alfabético, pero no manualmente. En la parte superior vemos batería y hora. La respuesta al toque es rápida y estable.
Hay extensiones oficiales para Gmail, correo, SMS, llamadas, Facebook y Twitter, además de apps de música, cronómetro, cuenta atrás, tiempo, calendario o visor de imágenes. También existen integraciones con apps deportivas como Endomondo o Runtastic, que reflejan ritmo, distancia o tiempo, útil cuando cuesta sacar el móvil durante una carrera. En el ámbito social, algunas plataformas populares requieren extensiones de terceros para mostrar notificaciones, con resultados dispares. No hay teclado ni dictado por voz, de modo que no se responde desde la muñeca (más allá de acciones simples como retuitear o marcar favoritos).
Un punto a tener en cuenta: la sincronización de notificaciones no es bidireccional. Si lees algo en el reloj, no siempre se marca como leído en el móvil, y viceversa. Es un compromiso asumible si aceptas que su papel es informar al instante, no gestionar bandejas.
Emparejamiento y experiencia de uso
El emparejamiento inicial se realiza acercando el reloj al teléfono con NFC activo o buscando el reloj desde Bluetooth. A partir de ahí, la reconexión es automática y bastante fiable tras dormir el reloj o alejarse del móvil. Los avisos llegan con vibración sutil, configurable en intensidad. En exteriores, la pantalla en reposo se ve con claridad gracias al carácter transflectivo; en interiores con poca luz, conviene tocar el botón para activar la retroiluminación.
El gesto de muñeca no despierta la pantalla, de modo que la interacción se basa en el botón lateral y toques. Navegar por listas requiere acostumbrarse a su resolución modesta, que limita la cantidad de texto por pantalla. A cambio, la interfaz se mantiene fluida y la batería agradece cada píxel economizado.
Deporte, cuantificación y salud
El Sony SmartWatch 2 no pretende ser una pulsera de actividad pura, pero sirve como panel auxiliar para el deporte. Con apps como Endomondo o Runtastic, muestra ritmo, tiempo y distancia mientras corres o pedaleas, evitando sacar el móvil. Para pasos y calorías, se apoya en el acelerómetro del smartphone, no en uno propio de alta precisión. En pruebas frente a una pulsera dedicada, las variaciones en tramos de 25, 50 y 100 pasos estuvieron dentro de márgenes razonables para uso recreativo, pero no es un dispositivo de medición clínica.
Seguridad y privacidad
El reloj permite establecer un PIN de seguridad para bloquear el acceso si se separa del móvil o si lo quitas de la muñeca. Además, puedes ocultar aplicaciones en el menú para que no aparezcan sin tener que desinstalarlas. No captura voz ni almacena datos sensibles por sí mismo, lo que reduce la exposición. Como siempre, conviene gestionar con criterio qué notificaciones mostrar en la pantalla.
Metodología de pruebas y qué medimos
Para evaluar el funcionamiento del Sony SmartWatch 2 seguimos una batería de pruebas enfocadas en uso real de notificaciones, autonomía y conectividad. Estos fueron los puntos principales:
- Autonomía: duración en reposo, pantalla en uso, volumen de notificaciones (intensivo y normal), y efecto de brillo.
- Carga: tiempo de carga por microUSB con distintos cargadores y comparación con carga desde un puerto USB de ordenador.
- Notificaciones: entrega, legibilidad, acciones disponibles y límites por tipo de app (correo, redes, mensajería).
- Cantidad de no leídos: verificación del contador global y límites de mensajes visibles en la muñeca.
- Conectividad: estabilidad con Bluetooth, emparejamiento vía NFC y reconexión tras alejarse del móvil.
- Resistencia: exposición a salpicaduras, lavado de manos y ducha breve con puerto sellado.
No es inútil, pero quizá un poco caro
El reloj en sí mismo no es inútil. Tiene su utilidad clara y puede llegar a ser muy interesante según tu rutina. El mayor debate está en si el precio compensa su uso como segunda pantalla. Para quienes ya quieran un reloj inteligente sencillo, es una gran opción: no sólo suele encontrarse por un precio más ajustado que alternativas con cámara o micrófono, sino que además es compatible con Android de múltiples marcas desde 4.0 en adelante, y no se limita a un único fabricante. Si priorizas autonomía, resistencia y notificaciones fiables, su propuesta sigue teniendo sentido.
El Sony SmartWatch 2 se ha diseñado con la filosofía de hacer poco, pero hacerlo bien: mostrar la hora siempre, aguantar varios días, avisar con vibración de lo importante y dar accesos rápidos a música y cámara. A cambio, asume limitaciones como la imposibilidad de responder desde la muñeca, una pantalla de baja resolución y un ecosistema de extensiones más acotado. Si aceptas ese enfoque minimalista y valoras batería, resistencia IP57 y compatibilidad amplia, cumple lo que promete con una experiencia consistente.


