La nueva gama de producto Sony Xperia Z5 ya es una realidad en el mercado, y ya tenemos unas primeras impresiones de lo que ofrecen en conjunto, tanto en el apartado estético como en el hardware que incluyen en su interior. Y, lo cierto, es que la palabra evolución es lo primero que viene a la cabeza una vez que se han podido conocer estos modelos.
Estéticamente, hay que decir que no se da la espalda al habitual diseño OmniBalance de esta compañía, pero sí que se incluyen novedades. Eso sí, no se abandona el feeling Premium que ofrecen ya que los acabados son metálicos (aluminio el Sony Xperia Z5 y la versión Compact, y el acero es el que está presente en el Premium). Tampoco el acabado de cristal Dragon Trail se olvida, pero con un tratamiento que simula el mismo que ofrece toda la carcasa para ser más uniforme.
El caso es que la sensación en la mano es excelente y viene a confirmar el dar una continuidad al aspecto y al tacto. También es destacable el cómodo uso del botón de encendido, incluido el que se le da al lector, algo que puede sorprender a más de uno pero que es algo que se ha trabajado bien. Eso sí, las huellas se marcan con mucha facilidad, algo que es habitual en los modelos de esta compañía y que también se mantiene.
Para todos los públicos
Esto es algo que es evidente al ofrecen modelos en la gama Sony Xperia Z5 con diferentes tamaños de pantalla, pero es que también hay diferentes colores, que son más llamativos en el Compact y más “serios” en el Premium (este último tiene unos cromados que son muy interesantes y que le dan un aspecto más elegante, al menos a mi parecer). Esto denota una clara apuesta por rangos de edades para cada uno de los modelos.
La resolución en los paneles demuestra también una búsqueda de ser diferente cada uno de los terminales más allá de las dimensiones de las pantallas. Evidentemente el que más llama la atención es el Sony Xperia Z5 Premium, con sus 4K que son toda una novedad y hay que decir que se ve extraordinariamente bien (¿será este el futuro?). Detalles positivos en este apartado son las nuevas tecnologías integradas en los terminales, como Sparkling Contrast, que hacen que se consigan unos tonos muy realistas y que permiten junto a otros añadidos que se mejore en un 130% el sRGB.
Más allá de tamaños, las diferencias de panel quedan bien definidas: Xperia Z5 con 5,2 pulgadas y resolución Full HD para un equilibrio entre nitidez y consumo; Z5 Compact con 4,6 pulgadas y resolución HD que prioriza portabilidad y autonomía; y Z5 Premium con 5,5 pulgadas 4K UHD (3840 x 2160) que dispara la densidad de píxeles hasta aproximadamente 806 ppp. El brillo es un punto fuerte, especialmente en el Z5, con picos que facilitan la lectura bajo luz intensa. En el Premium, la gestión del 4K es inteligente para mantener el rendimiento y no penalizar el consumo.
Cámara y hardware
Lo cierto es que la cámara integrada en los nuevos Sony Xperia Z5, en especial en lo referente al enfoque que es muy rápido. No se puede valorar con exactitud todo lo que ofrece hasta no probarla más, pero lo cierto es que apunta muy buenas maneras. Además, resulta perfecta para capturar imágenes en movimiento, como se pudo comprobar.
En lo que se refiere al hardware, la inclusión del Snapdragon 810 v2.1 con una RAM de 3 GB (dos en el caso del Compact) es solvente, pero no lo más destacable del mercado. Eso sí, el funcionamiento en general de los Sony Xperia Z5 es bueno y no se aprecia mucho “lag”, al menos en las primeras impresiones. Eso sí, todo un acierto mantener la compatibilidad con tarjetas microSD.
No falta la protección habitual IP68, lo que ahora mismo sí que hace diferencial a los Sony Xperia Z5. Además, la autonomía se indicó que era de dos días en todos los modelos, algo que evidentemente no pudimos comprobar, y que este componente acepta una carga rápida de lo más interesante. Veremos qué tal en este apartado cuándo se pruebe con más detenimiento.
A partir de aquí, profundizamos en los datos clave que completan la fotografía de cada modelo sin perder la esencia de estas primeras impresiones. La cámara trasera llega con sensor Exmor RS de 23 MP (1/2,3”), óptica G y grabación en 4K; la frontal, de 5 MP con gran angular. El enfoque es híbrido (detección de fase + contraste) con velocidades anunciadas de apenas 0,03 s, ideal para sujetos en movimiento. La estabilización de vídeo mediante SteadyShot mejora clips a pulso y, junto con el zoom digital de hasta 5 aumentos, permite salir del paso sin accesorios.
En rendimiento, todos comparten el Qualcomm Snapdragon 810 v2.1 y la GPU Adreno 430. La memoria RAM se reparte en 3 GB para Z5 y Z5 Premium, y 2 GB para Z5 Compact. En almacenamiento, 32 GB con opción de ampliar mediante microSD hasta 200 GB, una combinación que ofrece flexibilidad sin renunciar a velocidad. La conectividad también es completa: LTE Cat.6, Wi-Fi ac, Bluetooth 4.1, NFC y MHL 3.0 para escenarios multimedia avanzados.
Similitudes y diferencias clave
- Lo común: procesador Snapdragon 810 v2.1, GPU Adreno 430 a 650 MHz, 32 GB con microSD hasta 200 GB, cámara trasera de 23 MP y frontal de 5 MP, IP68, y un lector de huellas integrado en el botón lateral de encendido que facilita desbloquear el equipo con una mano.
- Pantallas: Z5 con 5,2” Full HD; Z5 Compact con 4,6” HD; Z5 Premium con 5,5” 4K UHD y densidad cercana a 806 ppp. El Z5 destaca por su brillo elevado que mejora la visibilidad exterior.
- Memoria y autonomía: 3 GB RAM para Z5 y Premium, 2 GB para Compact. Baterías orientativas: 2900 mAh (Z5), 2700 mAh (Compact) y aproximadamente 3430 mAh (Premium), con soporte de Quick Charge 2.0.
- Ergonomía y materiales: aluminio en Z5 y Compact; el Premium eleva el listón con acero inoxidable cromado y trasera de cristal. El acabado esmerilado de la trasera minimiza microarañazos y unifica el tacto, aunque las huellas siguen siendo visibles.
Software, seguridad y experiencia
La capa de Sony se mantiene reconocible, pero se siente más ligera y cercana a Android, con personalización moderada, un cajón de apps limpio y funciones útiles como el modo Stamina, que gestiona de forma granular el acceso a datos en segundo plano. Se pueden desinstalar varias apps de la casa si se desea una configuración más minimalista.
El lector de huellas en el lateral es una de las decisiones de diseño más acertadas: resulta rápido y fiable, y su ubicación en el botón de encendido hace natural el gesto de desbloqueo. Como añadido, está preparado para autenticación en servicios y pagos compatibles. En el uso intensivo, el conjunto ofrece fluidez general; bajo cargas pesadas o durante grandes actualizaciones puede elevar la temperatura, pero se mantiene dentro de lo esperable para su hardware.
En multimedia, además del 4K en el Premium, destaca el soporte para audio de alta fidelidad con reproducción de FLAC sin compresión y transmisión inalámbrica LDAC vía Bluetooth. También se incluye cancelación de ruido digital para mejorar la escucha con auriculares compatibles.
Autonomía y carga
Sony vuelve a apostar por la autonomía. Las cifras oficiales hablan de hasta dos días de uso con patrones normales, y la experiencia previa con la gestión energética de la marca invita al optimismo. La combinación de baterías generosas, resoluciones ajustadas en Z5 y Compact, y el modo Stamina ayuda a alargar horas de pantalla. Con Quick Charge 2.0, los tres modelos recuperan gran parte de la carga en poco tiempo, con picos de alrededor del 50% en tres cuartos de hora, ideal para una recarga rápida antes de salir.
A continuación dejamos un vídeo de cada uno de los modelos que se han presentado de la nueva gama de producto que llega para intentar ser una referencia en el mercado:
[poutube]https://youtu.be/CHE0ycROlns[/youtube]
Con tres tamaños, un diseño continuista bien afinado y mejoras puntuales en pantalla, cámara, biometría y autonomía, la familia Xperia Z5 se coloca como una propuesta sólida para distintos perfiles: quien busca equilibrio (Z5), portabilidad máxima sin grandes renuncias (Compact) o el escaparate tecnológico en definición de imagen (Premium). La apuesta por microSD, IP68 y un lector lateral acertado redondea una primera toma de contacto muy consistente.


