Android es un sistema operativo presente en multitud de dispositivos de la vida cotidiana. Cada vez nos encontramos con más dispositivos interconectados y los fabricantes optan por poner en su interior este famoso sistema operativo. Lo hemos visto en ordenadores, coches, tablets, smartphones, incluso integrando aplicaciones en Chrome OS.
Lo cierto es que Android se encuentra cada vez en más dispositivos. No obstante, se nos olvida a veces, quizá por la existencia de aparatos como el Chromecast, que existen Smart TV en el mercado que incorporan Android, en concreto el sistema se denomina Android TV. Y pese a que no existan muchos modelos debido a la gran competencia que tienen (Samsung, LG), y a los TV Box, hay algunas marcas como Sony que se animan a montar este sistema operativo directamente en sus televisores.
Con el paso del tiempo, Google ha ido refinando la experiencia y a día de hoy muchos fabricantes hablan ya de Google TV como interfaz principal, que en realidad es una capa que se ejecuta sobre Android TV. Para el usuario, esto se traduce en una experiencia más visual, recomendaciones personalizadas y un acceso directo a plataformas como Netflix, HBO Max, Disney+ o Prime Video, manteniendo toda la potencia del sistema Android que ya conoces del móvil.
Mejores televisores con Android TV

A continuación encontrarás una selección de televisores con Android TV que ya estaban presentes en el artículo original y que seguimos manteniendo porque cubren distintos presupuestos y tamaños. Aunque con el tiempo hayan aparecido nuevos modelos, siguen siendo referencias útiles para entender qué ofrece Android TV en diferentes gamas.
- TD Systems K50DLM8FS: se trata de un televisor de gama media con un panel Full HD de 50 pulgadas. Incorpora Android 7.1 como sistema operativo y es un gran candidato si lo que quieres es tener Android TV sin gastarte demasiado. Es una opción interesante para quienes priorizan gran diagonal a bajo coste y no necesitan prestaciones avanzadas como 4K o HDR de última generación.
- Sony X83C 4K: televisor de 49 pulgadas con un panel 4K. Cuenta con Android TV 6.0. Aquí nos encontramos ante un televisor de gama media-alta, con unas prestaciones, acabados y a su vez precio por encima de la media. Es un buen ejemplo de cómo Sony combina un buen procesado de imagen con la flexibilidad del ecosistema Android.
- Televisor Philips 4K Android TV 55PUS7503/12: es un televisor que ronda los 700 euros en Amazon y es el más reciente de la lista original, fabricado en 2018. Monta una pantalla de 55 pulgadas 4K. Aunque no lo especifica, suponemos que monta Android TV 8.0 Oreo. Destaca por combinar 4K con HDR y el clásico enfoque de Philips en ofrecer una experiencia de cine en casa equilibrada.
- TD Systems K32DLM8HS: repetimos marca en esta breve lista. Se trata de un televisor con panel HD de 32 pulgadas. Tiene cabida en esta lista porque incorpora Android TV 7.0 y porque cuesta menos de 200 euros en Amazon, un precio de locura si tenemos en cuenta la relación calidad-coste. Es ideal como televisor secundario para cocina, dormitorio o habitaciones pequeñas.
- Sony KD-55XF9005: para acabar, concluimos la lista clásica con uno de los televisores más top de su momento en cuanto a tecnología. Este Sony cuenta con un panel de 55 pulgadas 4K HDR LED y Android TV 8.0 en su interior. El panel con tecnología de atenuación local y el procesador de imagen de Sony lo hacen muy atractivo para cine y videojuegos.
Estos modelos ilustran cómo Android TV se ha ido integrando en gamas muy diversas: desde propuestas muy económicas hasta televisores avanzados con 4K y HDR. A partir de aquí, muchos fabricantes han dado el salto a paneles QLED, Mini LED u OLED, manteniendo Android TV o Google TV como sistema, lo que permite acceder a tecnologías de imagen más recientes sin renunciar al ecosistema de apps de Google.
Qué tener en cuenta a la hora de elegir una Smart TV con Android TV

Los televisores no son aparatos que cambiemos con tanta frecuencia como lo hacemos con los smartphone. De hecho, un televisor puede y debe durar varios años, otra cuestión es que se quiera cambiar antes. Debemos decidir dónde va a ir colocado, a qué distancia me voy a sentar para verlo, y qué tamaño nos conviene con el fin de elegir entre más o menos pulgadas.
A la hora de escoger un Android TV no basta con fijarse solo en el precio. Conviene revisar aspectos como el tamaño de la pantalla, la tecnología del panel (LED, QLED, OLED…), la resolución, la compatibilidad con HDR, la tasa de refresco si vas a jugar, la calidad del audio integrado y, por supuesto, la conectividad disponible en forma de puertos HDMI, USB, Wi‑Fi o Bluetooth.
Cuanto más reciente sea el Android que incorpore mucho mejor, debido a que recibirá las actualizaciones de Google y se mantendrá seguro y usable a medio plazo. También tendremos que prestar atención al almacenamiento que incorpore la TV para no quedarnos cortos a la hora de instalar aplicaciones, sobre todo si planeas descargar muchas apps de streaming, juegos o utilidades.
Además, conviene fijarse si el televisor utiliza la interfaz Google TV sobre Android TV, ya que esto añade una capa de recomendaciones de contenido más avanzada y una organización por perfiles familiares. Esto no cambia la compatibilidad con las aplicaciones, pero sí mejora la experiencia de uso diaria.
Otro factor clave es la tasa de refresco del panel: los 60 Hz son suficientes para televisión y cine, pero si tu idea es conectar una consola de nueva generación o un PC para jugar, un panel de 120 Hz con HDMI 2.1 marcará una diferencia clara en fluidez y en reducción del desenfoque en escenas rápidas.
Qué es Android TV

Android TV es un sistema operativo fácil, intuitivo y personalizable que incorpora comandos de voz para que sea más fácil acceder a los menús deseados sin necesidad de pulsar botones en el mando. Las aplicaciones están bien adaptadas aunque no hay tantas como en la Play Store para móviles, ya que solo aparecen las pensadas para controlarse con mando a distancia o por voz.
El funcionamiento es similar a como lo haríamos en un Android pero usando un mando. Se puede navegar por filas de contenido recomendado, organizar aplicaciones favoritas, instalar nuevas apps desde Google Play y, en muchos casos, usar la integración de Chromecast para enviar contenido directamente desde el móvil. Al fin y al cabo, el fin primordial de este sistema operativo es el aspecto multimedia: vídeo en streaming, música, juegos ocasionales y acceso a fotos o archivos desde la nube.
Google ha evolucionado esta plataforma con la interfaz Google TV, que se centra más en el contenido que en las aplicaciones: en lugar de pensar en “abrir Netflix”, el sistema te sugiere directamente series y películas en función de tus gustos, sin importar de qué servicio procedan. Sin embargo, la base tecnológica sigue siendo Android TV, por lo que las apps y servicios compatibles son prácticamente los mismos.
Otra ventaja importante es la integración profunda con el Asistente de Google. Con solo pulsar el botón del micrófono en el mando puedes buscar una película, abrir una app, controlar la reproducción o incluso manejar otros dispositivos domésticos inteligentes compatibles con Google Home.
Otras alternativas
Aunque es muy cómodo usar Android TV y que venga ya incorporado en el televisor aún más, hay otro tipo de usuarios que prefiere otras opciones. Una de las alternativas que rivalizan con televisores Smart TV y Android TV es el Chromecast. Es un dispositivo que convierte en inteligente tu televisor mediante la conexión HDMI, dotando al usuario de la posibilidad de reflejar contenido como YouTube, Netflix o TV Pokémon desde su smartphone a su televisor sin necesidad de desembolsar gran cantidad de dinero.
Además del Chromecast, existen numerosos TV Box con Android TV o Google TV que permiten instalar el mismo sistema operativo en prácticamente cualquier televisor con entrada HDMI, incluso aunque sea un modelo antiguo sin funciones inteligentes. Estos dispositivos acostumbran a ser económicos y, en muchas ocasiones, están mejor actualizados que el propio sistema integrado de algunas Smart TV.
Esta opción tiene mucho sentido si ya dispones de un buen televisor a nivel de imagen (por ejemplo, un panel OLED o un 4K de calidad) pero su sistema operativo se ha quedado obsoleto, va lento o no recibe apps nuevas. Añadiendo un TV Box o un Chromecast con Google TV podrás disfrutar del ecosistema Android sin tener que cambiar toda la pantalla.
Por último, algunos usuarios prefieren otros sistemas como WebOS (LG) o Tizen (Samsung), que también son muy capaces, rápidos y con buena selección de apps, pero si ya usas un móvil Android o dependes mucho de los servicios de Google, Android TV y Google TV siguen siendo las opciones más integradas y versátiles.
Al valorar todas estas alternativas, la combinación de un buen panel con Android TV integrado o un buen TV Box externo termina siendo, para la mayoría de usuarios, la forma más completa de disfrutar de contenido en streaming
