El Samsung Galaxy S5 no es un smartphone presentado oficial. Sin embargo, como ocurre con el buque insignia de la compañía surcoreana antes de que sea presentado, ya se conocen muchas de las características de este nuevo teléfono inteligente. No han sido confirmadas, aunque podemos dar por sentadas algunas de las especificaciones del nuevo lanzamiento de Samsung gracias a filtraciones y benchmarks y fuentes cercanas que han ido perfilando el dispositivo.
Diseño
Es lo más importante, pues debería suponer el mayor cambio con respecto a la pasada versión, aunque también es de lo que menos sabemos. Y no es porque no hayan habido rumores sobre el diseño, sino porque han sido notablemente variados. Lo que sí que parece que sabemos seguro es que será bastante diferente al anterior, pues la vicepresidente de la compañía así lo confirmó en una entrevista, en la que precisamente indicó que uno de los motivos de que el Galaxy S4 no hubiera tenido tanto éxito hubiera sido la escasa diferencia que había en el diseño exterior con respecto al Galaxy S3. Con estas palabras, vino a decir que el éxito del nuevo Samsung Galaxy S5 lo cimentarían en el diseño del smartphone.
Cómo será diseñado, eso ya es otro cantar. Se ha hablado de un smartphone fabricado con cristal, se ha hablado de un chasis de un material semejante al diamante, se ha hablado de plástico, e incluso se ha dicho que podrían existir dos versiones, una fabricada íntegramente con plástico, y otra que llevara metal. Esta última, por cierto, sería también una combinación de plástico y metal. Es decir, que no sabemos nada, y que todas las posibilidades pueden ser la realidad final. También se especula con una posible carcasa metálica en algunas variantes.
Las filtraciones de la competencia apuntan a un enfoque continuista: trasera de policarbonato con microperforaciones y una sensación en mano más agradable, acompañada de un marco que simula metal. Se habla de una tapa trasera extraíble y sellos internos para ofrecer resistencia al agua y al polvo con certificación IP67, lo que además explicaría la presencia de una cubierta para el puerto de carga. Según estos datos, el conjunto mantendría buenas cifras de peso y grosor y una ergonomía familiar. Los rumores sobre la certificación IP67 refuerzan esta hipótesis.


También cobran fuerza dos vías de producto que se han citado: una variante más accesible con materiales plásticos y otra supuestamente Prime con chasis metálico. Fabricantes asociados como Catcher se han mencionado en relación con un armazón de aluminio, aunque su llegada al modelo final sigue sin confirmarse. La variante Prime con chasis metálico es la que más ruido está generando en filtraciones.
Pantalla
La mayor novedad sería que se tratara de una pantalla flexible, pero parece que no habrá tantas novedades. El último Galaxy Round contaba con una resolución de alta definición 720p. Para el Samsung Galaxy S5 sería necesaria una pantalla Full HD, al menos. Habría problemas en la fabricación de la pantalla, sobre todo para suplir la cantidad de unidades necesarias para la gran demanda que tendría el Samsung Galaxy S5. En tal caso, se ha optado por una pantalla AMOLED de 5,25 pulgadas, algo más grande, con una resolución WQHD, de 2560 x 1440, lo que deja una densidad final de 560 ppp nada menos. No obstante, la diferencia de nitidez tampoco debería ser demasiado relevante, todo hay que decirlo, pues empieza a ser una resolución imperceptible para el ojo humano. En este caso, parece que no habrá ninguna sorpresa, por lo que podemos contar con que será esta pantalla la que llevará el nuevo smartphone.
Otras fuentes insisten en una configuración Super AMOLED de 5,1 pulgadas con resolución 1080p y unos 432 ppp, con matriz Diamond y mejoras de brillo que facilitarían la visualización en exteriores. Se habla de un brillo manual en torno a 456 nits y picos más elevados en modo automático, además de perfiles de color como el Modo Cine. Esta vía, más conservadora, priorizaría eficiencia energética por encima del salto a 2K, reduciendo consumo respecto a generaciones anteriores.

Procesador y RAM
Tampoco nos encontraríamos con una gran novedad de cara al procesador. El Galaxy S4 llevaba un Qualcomm Snapdragon 600, y en este caso se optaría por un Qualcomm Snapdragon 800 de alto rendimiento, capaz de alcanzar una frecuencia de reloj de 2,5 GHz. Es un buen procesador, el mejor del mercado entre los smartphones con Android, pero no es un procesador de 64 bits. Curiosamente, este Galaxy S5 podría ser el que menos tiempo durara como un teléfono inteligente de gama alta debido a esta carencia, aunque a nivel práctico tampoco será nada notable, todo hay que decirlo, hasta dentro de un par de años.
La memoria RAM, por su parte, sí que sería mejorada, pasando a llevar una unidad de 3 GB, al menos. La sorpresa de los 4 GB es improbable, aunque es uno de lo detalles con los que podrían sorprender. En lo que respecta a la memoria interna, habría una versión con 32 GB, aunque tampoco sería nada raro que viéramos una versión con mayor capacidad, o incluso una de 16 GB.
En paralelo, varias filtraciones señalan que el S5 podría optar por un Snapdragon 801 a 2,5 GHz y 2 GB de RAM en ciertas variantes, acompañadas de 16 o 32 GB con ampliación mediante tarjetas microSD. En mercados concretos no se descarta el uso de Exynos. La conectividad esperada incluiría LTE, NFC, WiFi 802.11ac, Bluetooth 4.0 LE, USB 3.0, ANT+ y puerto infrarrojos; una hoja técnica muy completa para su segmento. Varias pruebas que han aparecido muestran estos chips en acción en benchmarks como el que filtró un .

Cámara
Las cámaras de Samsung de la última generación no eran malas, pero todavía tienen camino por recorrer con respecto a Sony, que ya está integrando sensores de 20 megapíxeles. En este caso, está bastante claro que la compañía surcoreana optará por un sensor de 16 megapíxeles, que además contará con tecnología ISOCELL, cuyo objetivo es mejorar la calidad de las fotografías tomadas en condiciones de baja luminosidad, tratando de reducir el ruido generado por el sensor en sensibilidades de ISO más altas. Es uno de los pocos datos semiconfirmados con los que contamos. Los rumores sobre una cámara de 16 megapíxeles con OIS han ido ganando peso.
Además, se ha citado un enfoque híbrido con detección de fase y tiempos de autoenfoque muy reducidos, alrededor de 0,3 s, junto con un modo Selective Focus para reenfocar tras la toma. Otra de las funciones destacadas sería el HDR en tiempo real, con previsualización antes del disparo e incluso durante la grabación de vídeo. Para vídeo, se espera UHD/4K y cámara lenta, mientras que la cámara frontal rondaría los 2 MP con grabación a 1080p, y se ha especulado con funciones como videollamada entre varios usuarios.

Lector dactilar, escáner ocular
A su vez, habrá un añadido importante, que diferenciará a este smartphone de los demás del mercado, y le hará competir con el iPhone 5s. Se ha hablado tanto del lector de huella dactilar como del escáner de iris. Según palabras de la vicepresidente de la compañía, esta última posibilidad está siendo valorada. Según algunos otros datos, sería Validity quien fabricaría los lectores de huella dactilar para el nuevo smartphone de Samsung.
La implementación más repetida en informes externos sitúa el sensor de huellas en el botón de inicio y requiere deslizar el dedo de arriba abajo. Se habla de soporte para varios perfiles y de integración con pagos como PayPal. Otro elemento diferenciador sería un pulsómetro junto al flash de la cámara, pensado para integrarse con S Health y potenciar el perfil deportivo del dispositivo.

Software y funciones
Samsung reforzaría su capa con una TouchWiz más clara y práctica, manteniendo extras que pasan a segundo plano para mejorar la fluidez general. Entre las utilidades que se citan están una caja de herramientas flotante para accesos directos, una multiventana más pulida y un feed de contenidos a modo de revista integrado en el escritorio. Funciones como Smart Stay, Smart Pause o Smart Scroll seguirían presentes, pero desactivadas por defecto.
En conectividad, una función destacada sería Download Booster, capaz de combinar WiFi y LTE para acelerar la descarga de archivos pesados. También se espera un Modo Privado y un Modo Niños para controlar el uso del terminal. Para la autonomía, además del ahorro clásico, varias fuentes mencionan un modo Ultra Ahorro que llevaría la pantalla a escala de grises, limitaría procesos en segundo plano y desactivaría conexiones cuando la pantalla esté apagada para estirar al máximo los mAh disponibles.

Batería, dimensiones y otras especificaciones
La batería que más suena es de 2.800 mAh, con la ventaja de ser extraíble. Junto con la eficiencia del panel y el chipset, esto debería permitir llegar al final del día incluso con uso intensivo, acortando además los tiempos de carga gracias al puerto USB 3.0. El conjunto encajaría en unas dimensiones aproximadas de 142 x 72,5 x 8,1 mm y un peso cercano a 145 g, manteniendo un buen compromiso entre tamaño y ergonomía.
En el apartado de conectividad y sensores, además de LTE, NFC, WiFi ac, Bluetooth 4.0 LE y puerto IR, se espera compatibilidad con ANT+ para accesorios deportivos, GPS con GLONASS y una completa batería de sensores habituales en la gama alta. En función del mercado podrían incluirse añadidos como radio FM. La paleta de colores de lanzamiento apuntaría a blanco, negro, dorado y azul.

Lanzamiento
Y tampoco queda nada claro cuándo será presentado oficialmente el Samsung Galaxy S5. Los más optimistas pueden optar por finales de febrero, en el Mobile World Congress. Nuestros últimos datos apuntaban a marzo o abril. En general, tenemos una ventana de tiempo que va de finales de invierno a comienzos de primavera, por lo que en cualquier caso no habrá que esperar demasiado. En ese momento, conoceremos todos los detalles oficiales del terminal, pues parece que no conoceremos muchas más características con precisión hasta entonces. Un ejecutivo de Samsung confirmó la presentación en febrero en algunas de las filtraciones más sonadas.
Queda por resolver el lugar del anuncio, con dos escenarios sobre la mesa: presentación en la feria de Barcelona o evento propio para captar toda la atención. Los rumores señalan referencias internas como SM-G900S en benchmarks, que listan panel WQHD 2560 x 1440 y chipset de Qualcomm a 2,5 GHz. Se habla también de dos vertientes, Prime y Estándar, que se diferenciarían por la pantalla (2K frente a 1080p), la memoria (3 frente a 2 GB) y el procesador (Exynos avanzado frente a Snapdragon), manteniendo en ambos casos cámara de 16 MP y lector de huellas. Aparecieron referencias del SM-G900S que alimentaron estas filtraciones.

En cuanto al precio, las filtraciones lo sitúan en la franja alta, con cifras cercanas a los lanzamientos premium de la época y variaciones según versión y mercado. La disponibilidad, de confirmarse las fechas objetivo señaladas por la industria, sería global y relativamente rápida tras el anuncio.
El Galaxy S5 se perfila como un dispositivo que apuesta por acertar en lo práctico: buena pantalla, un hardware equilibrado, resistencia al agua y al polvo, seguridad biométrica y extras útiles en el día a día, sin olvidar una cámara ágil con funciones de valor. Quedan interrogantes sobre materiales y la apuesta exacta por 1080p o 2K, pero el conjunto dibuja un candidato sólido para liderar la gama alta cuando finalmente vea la luz.
