Poco a poco se van conociendo algunos detalles de cómo será Android N, la nueva iteración de Google en lo que se refiere a su sistema operativo orientado a dispositivos móviles. Y, una de las novedades, todo apunta que será una nueva forma de gestionar las aplicaciones que se tienen instaladas en el terminal.
Si no hace mucho mostramos una imagen en la que se podía ver la pantalla en la que se ven listados los Ajustes disponibles en los teléfonos y tablets con Android N (donde aparece por primera vez el icono llamado hamburguesa y que da acceso al menú lateral), hoy se ha podido ver un vídeo publicado en el perfil de Google Maps en Twitter en el que se ha suministrado más información.
En este, aparte de apreciarse una interfaz de usuario bastante más limpia y con bordes mucho más definidos en lo que se refiere a los iconos, se puede ver claramente que en la pantalla principal de la interfaz de Android N no está el conocido acceso al cajón de las aplicaciones. De esta forma, la gestión de este apartado todo apunta que cambiará como desde hace un tiempo se viene comentando. Os dejamos el vídeo en cuestión:
Run Forrest Run! Or walk, or drive, or bike. #MapsAtTheMovies https://t.co/GocsZtDx9Lhttps://t.co/4iOFYbDkl0
— Google Maps (@googlemaps) Publicación en Twitter
¿Un acierto?
Pues la verdad es que esto es cuestionable, y todo dependerá de la forma en la que se cambie la usabilidad de las aplicaciones. Es posible que la decisión sea la de mostrar todos los desarrollos en diferentes escritorios, al más puro estilo iOS o EMUI de Huawei, pero no parece que vaya a ser esta la idea ya los usuarios están acostumbrados a otra forma de trabajar con el desarrollo de Google y no parece probable un giro tan radical. Yo apostaría por una forma de acceder al listado diferente, con un menú desplegable en, por ejemplo, la Barra de notificaciones.
El caso es que parece claro que habrá novedades en la forma de trabajar con las aplicaciones cuando llegue Android N, un cambio enfocado a simplificar accesos y reducir toques. Todo apunta a que en el Google I/O se podrá conocer lo nuevo en lo que ha trabajado la compañía de Mountain View. ¿Os parece una buena idea el cambio del que hemos hablando?
Interfaz y navegación: qué cambia al gestionar apps

La ausencia del acceso clásico al cajón puede venir acompañada de gestos más coherentes y de una búsqueda más visible. Entre las posibilidades que ya se exploran en la plataforma están: deslizamiento vertical u horizontal para abrir el listado, barra de búsqueda persistente con acceso a apps y ajustes, y sugerencias dinámicas basadas en uso.
También se espera una ordenación más flexible del catálogo: alfabético, por frecuencia de uso, por categorías o con filtros rápidos. Este enfoque reduce el tiempo hasta la acción, especialmente en pantallas grandes y con muchos iconos.
La navegación retrocede hacia un gesto atrás más predecible y animado, y se mantiene la compatibilidad con la navegación de 3 botones para quienes prefieran ese esquema. Todo ello contribuye a una curva de aprendizaje menor al reorganizar cómo se llega a las apps y cómo se vuelve a la pantalla principal.
Otro frente es el visual: Android adopta iconos de apps temáticos de forma automática cuando el fabricante lo habilita, logrando una experiencia más cohesionada en la pantalla de inicio y, por extensión, en el nuevo acceso al listado de aplicaciones.
Novedades de sistema que impactan la gestión de apps
Más allá de la apariencia, hay cambios internos pensados para que la gestión de aplicaciones sea más fluida y eficiente:
- Mejoras en ART: el entorno de ejecución recibe optimizaciones de rendimiento y compatibilidad con funcionalidades modernas de Java, ofreciendo arranques más rápidos y menor uso de CPU en tareas repetitivas.
- JobScheduler más inteligente: se ajusta la cuota de tiempo de ejecución según el estado de la app (en primer plano o no) y el intervalo de Standby, priorizando lo relevante y evitando trabajos que drenan batería.
- Detección de trabajos abandonados: un nuevo motivo de parada permite identificar timeouts por abandono, mejorando diagnósticos y estabilidad de apps de terceros.
- Emisión de broadcasts ordenados: el alcance de prioridad deja de ser global entre procesos, lo que reduce conflictos y evita bloqueos en la entrega entre múltiples apps.
- Compatibilidad con páginas de memoria de 16 KB: se introduce un modo de compatibilidad para que apps pensadas para 4 KB funcionen sin fricciones en dispositivos configurados con 16 KB.
- Programación de tareas periódicas: al volver a un ciclo de vida válido, se ejecuta de inmediato como máximo una ejecución omitida de programaciones a tarifa fija.
Todo ello repercute en menos bloqueos, menor consumo de batería y un uso más eficaz de los recursos, clave cuando se reorganiza la forma de abrir y alternar aplicaciones.
Experiencia visual y notificaciones
La gestión de apps va de la mano de un centro de notificaciones y ajustes rápidos más útil. Se introducen notificaciones centradas en el progreso que dan seguimiento de extremo a extremo a procesos como descargas o envíos, y una clasificación mejorada en el panel para tener lo importante más arriba.
Los ajustes rápidos se rediseñan con mosaicos que pueden cambiar de tamaño y con desenfoque de fondo para reforzar la jerarquía visual. Acciones frecuentes, como activar No molestar o Bluetooth, se vuelven más directas desde el propio icono.
En la pantalla de bloqueo, la presentación por defecto apuesta por una vista compacta que minimiza el ruido visual cuando hay muchas notificaciones, y anima la transición al expandir para consultar más detalles.
La interfaz adopta hápticos más ricos mediante nuevas APIs, de modo que toques, gestos y confirmaciones transmiten mejor el estado del sistema cuando abrimos o alternamos apps.
Privacidad, seguridad y accesibilidad
El rediseño de la gestión de aplicaciones no descuida la protección. Se refuerzan los mecanismos contra redireccionamientos de Intents y se mejora la resolución de Intents para hacerla más segura por defecto. Además, se introducen permisos más detallados, como el acceso a red local cuando corresponde, y un bloqueo de versión de MediaStore por app que reduce inconsistencias.
Para compartir de forma controlada credenciales entre servicios, llegan APIs de uso compartido de claves del Keystore. Y a nivel de accesibilidad, se retiran patrones de anuncios disruptivos y se mejora la semántica de la UI para ayudar a lectores de pantalla como TalkBack.
Todo esto redunda en una experiencia en la que abrir, conmutar y notificar desde apps es más seguro, sin perder inmediatez.
Conectividad y dispositivos: cambios que notarás
Si alternas aplicaciones que dependen de Bluetooth o Wi‑Fi, hay avances prácticos: mejor manejo de pérdidas de vinculación, nuevos Intents para reaccionar a cambios de encriptación y una API estándar para eliminar vínculos de Bluetooth desde la propia app.
Para experiencias de proximidad, la plataforma suma rango y ángulo con un gestor de ranging genérico y compatibilidad con mejoras de seguridad en ubicación Wi‑Fi, beneficiando apps que muestran información contextual al abrirlas cerca de un dispositivo o punto de acceso.
En pantallas y factores de forma, el sistema impulsa diseños adaptativos ignorando restricciones antiguas de orientación/aspecto en apps modernas y ofreciendo un marco estandarizado de calidad de imagen y audio para TV. Los plegables y tablets ven mejoras en bloqueo, recientes y listas de apps, algo clave para una multitarea más natural.
Como colofón, la combinación de nueva interfaz, notificaciones más útiles, refuerzos de seguridad y ajustes internos de rendimiento perfila un Android N que acerca las apps sin fricción, con gestos más lógicos, menos pasos y una capa técnica que sostiene la fluidez incluso cuando el catálogo crece.
