¿Sustituir el smartphone por una tablet? Análisis, usos y límites

  • Una tablet con datos puede reemplazar al móvil si no dependes de llamadas constantes y priorizas trabajo, lectura y multimedia.
  • Phablets y convertibles reducen la brecha: más pantalla sin perder portabilidad, con buena autonomía y rendimiento.
  • La combinación tablet + smartwatch maximiza foco y productividad; el móvil queda para la inmediatez de bolsillo.

Sustituir smartphone por tablet: conclusiones

Las nuevas generaciones todavía no están preparadas para la era tablet, las antiguas sí. No obstante, un nuevo concepto cambiará radicalmente el mercado, para hacer que los smartphones acaben de desaparecer. Hablamos de los relojes y las gafas inteligentes. También es posible que al final no ocurra absolutamente nada de lo que estoy diciendo.

Esta es la segunda parte de un análisis final que comienza en este post. Si no has leído el anterior, es conveniente que lo hagas. Si no lo vas a hacer, acepto que es posible que comentes criticando un post que en realidad no se entiende bien sin haber leído el anterior. Por favor, léelo, y después critícalo, estoy seguro de que hay motivos para que lo hagas. Al menos, trata de que esos motivos por los cuales me criticas tengan sentido y tengan una base, así podremos debatir en la sección de comentarios.

Las nuevas generaciones son más «inteligentes»

No es que su coeficiente intelectual sea mayor, sino que simplemente son más «smarties». Tuitean, monitorizan su actividad deportiva, utilizan una aplicación para encontrar el mejor lugar de tapas de la ciudad, tratan de pedir un taxi a través de Twitter. Esa gente es la que no podrá sobrevivir únicamente con un tablet. Si no fuera así, los smartphones ya habrían desaparecido, o al menos, habrían sido marginalizados a una minoría de las ventas. Estas generaciones no solo necesitan llevar una conexión a Internet siempre, sino que también necesitan un smartphone que pueda ir con ellos. De hecho, si pudieran llevar un microchip implantado en el cerebro sería ideal. Pues bien, para eso nacieron las Google Glass y los relojes inteligentes.

Google Glass

Los relojes y las gafas inteligentes matarán a los smartphones

Este es el tema que va a motivar más críticas. Sé que no va a ser cuestión de meses que las gafas inteligentes o los relojes inteligentes hagan que las ventas de smartphones entren en barrena. Pero sí creo que en un par de años todo habrá cambiado. Las nuevas generaciones de las que hablamos habrán adoptado unas gafas o un reloj inteligente, y esto es casi seguro. Es lo más parecido a un microchip cerebral, o a una rueda neural que hay actualmente. Un reloj como cualquier otro, que llevamos en la muñeca, con el cual comunicarnos, al que le podemos mandar que realice una llamada, o le podemos decir que tuitee. Un reloj que puede proyectar un teclado con el cual escribir, por si somos de esos que odiamos los sistema de reconocimiento de voz que tan mal funcionan en determinados casos.

Todo esto suena a futurista, suena a que no va a funcionar nunca, pero el nivel tecnológico ya lo permite, y mientras antes todavía había que avanzar muchísimo, ahora ya no. Ahora es el momento en que las Google Glass van a llegar al mercado y todo el mundo las va a poder comprar. A un precio elevado. ¿Y quién va a pagar una cifra así? No la mayoría, eso está claro. Básicamente, es como un viaje entre dos ciudades. Cuando estamos a mitad de camino y ya vemos las indicaciones y lo que resta hasta la ciudad destino, ya sabemos que es cuestión de tiempo que lleguemos, aunque todavía podrían ocurrir mil cosas que nos impidieran llegar. Esa era la situación de hace años, donde la tecnología iba a avanzando y cumpliendo lo que en el pasado aparecía únicamente en películas de ciencia ficción. Sin embargo, hoy en día hemos progresado en el camino. Ya no hay indicaciones a la ciudad, sino que vemos las luces de la misma, los monumentos se ven, e incluso empezamos a cruzarnos con las viviendas de la periferia. Podría aún ocurrir una catástrofe que dividiera la tierra en dos y no pudiéramos llegar a esa ciudad, pero en cualquier situación normal, sabemos que no solo es posible, sino que es totalmente probable. Pues eso es lo que ocurre actualmente. No solo es posible que lleguen los relojes inteligentes o las Google Glass, sino que es tan probable que lo extraño sería que ocurriera lo contrario.

En un par de años empezarán a ser mayoritarios los tablets y los «smarties»

Los relojes y las gafas inteligentes, los «smarties», o solo uno de estos dos, acabarán siendo mayoritarios en cuestión de tiempo, en un par de año. Parece que las Google Glass llegarán al mercado hacia el comienzo del próximo año 2014. Si ahora, que han estado limitadas a una serie de personas, costaban 1.500 dólares, cuando lleguen a la venta serán, casi con toda probabilidad, más económicas. En cualquier caso, hablemos de unos 1.000 euros. ¿Cuánto tiempo tardarán compañías como Samsung, Huawei, Sony, o ZTE, en copiar las gafas? Supongamos que Apple lanza un reloj inteligente, ¿cuánto tardarán estas mismas compañías en lanzar otro? Digamos que un año más. Para ese tiempo, ya habremos visto unas segundas Google Glass, o un segundo reloj inteligente, que habrá bajado de precio hasta los 700, 800 ó 900 euros. El precio de los de Sony, Samsung, Huawei podría irse a los 500 ó 600 euros. Con poco, un terminal libre acaba costando algo cercano a eso. En dos años, empezarán a ser mayoritarios como lo fue el iPhone en su lanzamiento. Es tan simple como eso. Es una cuestión de tiempo.

Los tablets serán los dispositivos de trabajo, mientras que los relojes o gafas inteligentes serán los del día a día. Con las que tuitear, con las que hacer Check-In, y con las que monitorizar nuestras carreras de running o bicicleta. Todo es cuestión de tiempo. En cualquier caso, no deja de ser una opinión, y lo que yo creo. Podría ocurrir totalmente lo contrario.

¿Quién puede tener un tablet con 3G?

Volviendo al hoy, ¿quién puede tener un tablet con 3G?. Principalmente aquellos que no viven para tuitear, que no utilizan mucho Foursquare, que no acostumbran a ir por la calle con el smartphone. Todos esos pueden optar por un tablet con 3G. Es más, es muy probable que incluso sea mucha mejor opción que un smartphone en esos casos. Los que no estéis permanentemente conectados, podéis optar por el tablet. Este siempre tiene conexión a Internet si es 3G. Hablamos obviamente de los que realizan llamadas, por lo que podréis llamar, y no notaréis una diferente negativa, al contrario.

¿Quién no puede tener un tablet con 3G?

Desde mi punto de vista, y después de haber pasado una semana sustituyendo durante una semana mi smartphone por un tablet, nadie que sea como yo. Es decir, personas que tuitean mucho, personas que utilizan muchísimo su smartphone cuando salen a la calle, personas que utilizan Runtastic, etc. ¿Por qué? Porque al final el tablet no es tan cómodo como el smartphone, aunque tenga muchas otras ventajas. Si solo utilizáis vuestro smartphone, por ejemplo, para monitorizar vuestra actividad deportiva, entonces podéis optar por el tablet y solo utilizar el smartphone en esos casos..

Qué cambia al usar una tablet como dispositivo principal

Comparativa de tamaños y pantallas

Probar una semana “solo con tablet” destapa verdades incómodas y ventajas inesperadas. Por un lado, llevar una tablet en la mochila es tan asumible como llevar un portátil ligero, y el mayor tamaño de pantalla hace que revisar correo, escribir o gestionar documentos sea más cómodo. Por otro, no es posible consultar la pantalla en movimiento con la misma naturalidad que con el móvil: muchas interacciones exigen detenerse y sacar el dispositivo.

Para usar una tablet hay que parar; las consultas fugaces de móvil no se replican igual en una pantalla grande.

Un buen atajo es apoyarse en un reloj inteligente conectado: muestra notificaciones, permite descartar o responder brevemente y reduce la frecuencia con la que encendemos la tablet. El patrón de uso cambia: se tiende a encenderla menos, pero a trabajar de forma más concentrada cada vez que se abre, lo que resulta ideal para productividad y ocio (multiventana, vídeo, juegos).

Hay peajes. La fotografía es el más evidente: sacar una tablet para hacer fotos es poco ergonómico. Aunque la calidad haya mejorado, los sensores y la postura penalizan. Además, la autonomía mejora frente a un móvil, pero los ciclos de carga suelen ser más lentos, incluso con carga rápida. Si no necesitas llamadas frecuentes, una tablet con datos puede cubrir tu rutina con solvencia.

Phablets, tabléfonos y convertibles: el puente entre móvil y tablet

Asus PadFone convertible smartphone-tablet

Entre el smartphone y la tablet surgió la categoría phablet (o tabléfono): pantallas comprendidas, de forma orientativa, entre 5,5 y 7 pulgadas, que acercan la experiencia amplia de una tablet a un dispositivo de bolsillo. Su mayor diagonal permite consumir multimedia, leer y trabajar con mejor ergonomía que en móviles pequeños, sin renunciar a la portabilidad.

  • Pantalla más grande y de calidad (IPS/AMOLED), ideal para vídeo, lectura y multitarea.
  • Rendimiento a la altura: procesadores modernos y RAM generosa facilitan apps exigentes y juegos.
  • Batería de mayor capacidad con autonomías amplias.
  • Sistemas móviles con tiendas completas (Android/iOS) y buenas opciones de continuidad.

También existen conceptos convertibles como los smartphones que se acoplan a un cuerpo de tablet para multiplicar la superficie de pantalla y la batería. Estas propuestas invitan a pensar un ecosistema menos rígido: un único “cerebro” que se transforma según el contexto, cubriendo trabajo, ocio y movilidad con el mismo núcleo.

Móvil que se convierte en tablet

Autonomía, carga y batería: el gran argumento de la tablet

Una ventaja recurrente al sustituir el móvil por una tablet es la autonomía. Gracias a baterías más grandes, es habitual pasar varios días con usos moderados sin buscar un enchufe. En sesiones intensivas de trabajo o multimedia, el día completo suele estar asegurado. El reverso es que llenar la batería tarda más: aunque la carga rápida ayuda, los tiempos de 0 a 100 no compiten con los móviles más veloces.

Consejo práctico: planifica ventanas de carga (por ejemplo, mientras ves una serie o al terminar la jornada) y usa cargadores y cables certificados para evitar degradación prematura.

Fotografía, llamadas y conectividad: límites y soluciones

Phablet y conectividad móvil

Donde una tablet flaquea es en fotografía. No es solo la calidad del sensor: es la ergonomía de disparar con un panel grande. La recomendación es clara: usa la tablet para escanear documentos o fotos puntuales, y reserva las capturas importantes al móvil o a una cámara dedicada.

¿Y las llamadas? Muchas tablets con datos admiten llamadas mediante SIM o a través de VoIP (apps). Para la mayoría, la mensajería y las videollamadas cubren el 90% de la comunicación. Si necesitas llamadas de voz constantes en movilidad, el móvil sigue siendo más inmediato. Por eso, la combinación tablet + smartwatch resulta tan potente: atención rápida desde la muñeca y pantalla grande para trabajar.

Niños: ¿celular o tablet?

En edades tempranas, una tablet con control parental es preferible a un móvil: permite disfrutar de apps educativas, vídeo y lectura en un panel grande y con más supervisión. Para preadolescentes que ya precisan comunicación directa, el móvil entra en juego por portabilidad e inmediatez. Lo ideal es equilibrar contenidos, tiempo de pantalla y normas familiares claras.

Accesorios imprescindibles para vivir con una tablet

  • Funda/estuche: protección ante golpes y soporte para escribir o ver vídeos.
  • Protector de pantalla: vidrio templado o película resistente para arañazos y reflejos reducidos.
  • Cargador y cable de calidad: mejor originales o certificados; cuidan la batería y mejoran la seguridad.
  • Kit de limpieza: paño de microfibra y líquido específico para mantener la pantalla impecable.

Qué mirar al comprar una tablet con datos

Android y ecosistema de tablets

  • Procesador: 6/8 núcleos recientes ofrecen fluidez en ofimática, edición ligera y juegos.
  • RAM: a partir de 4-6 GB para multitarea cómoda; más si editas foto/vídeo con frecuencia.
  • Almacenamiento: 64/128 GB como base; valora ampliación por microSD si tu flujo incluye archivos grandes.
  • Conectividad: Wi‑Fi rápido, Bluetooth moderno y, si buscas independencia, datos móviles (LTE/5G).
  • Pantalla: resolución alta, buen brillo y, si puedes, 90/120 Hz para fluidez y stylus.
  • Batería: capacidades amplias y carga rápida equilibrada con tu rutina.
  • Software: sistemas y capas optimizadas para pantallas grandes, multiventana y modo escritorio.

Ecosistema y continuidad: cuando 1 + 1 = 3

Fabricantes y ecosistema de dispositivos

Combinar dispositivos del mismo ecosistema simplifica todo: portapapeles universal, llamadas y mensajes en la tablet, envío de archivos por proximidad, notas sincronizadas, navegación que “salta” de pantalla. Tanto en entornos Android como en iOS, esta continuidad convierte a la tablet en extensión natural del móvil y del ordenador. Si ya tienes un smartphone de una marca, mantenerte en su familia suele ofrecer extras de integración.

¿Sustituir o complementar? Casos de uso reales

Cambios en el mercado de tablets

  • Te compensa sustituir si priorizas lectura, ofimática ligera, consumo multimedia, edición básica y no dependes de llamadas continuas.
  • Mejor complementar si necesitas cámara de bolsillo, comunicación constante, apps solo disponibles en móvil o máxima inmediatez.
  • Opción intermedia: phablet o móvil grande para diario y tablet para trabajo/ocio en casa o movilidad planificada.

Modos escritorio y productividad en tablets

Muchas tabletas ofrecen modos de productividad que transforman la interfaz en un entorno similar al escritorio, con ventanas, barra de tareas y mejor gestión de multitarea. Añade un teclado y ratón Bluetooth y tendrás una experiencia cercana a un portátil para escribir, presentar y organizar tareas. El split screen y la pantalla partida son aliados imbatibles para redes sociales, blogging y gestión de proyectos.

Convertible smartphone-tablet en uso

Detox digital: usar la tablet para ganar foco

Una estrategia útil para reducir la distracción del móvil es migrar tareas no urgentes a la tablet y dejar el smartphone como herramienta de comunicación. Ajusta la pantalla de inicio del móvil a un modo simple, archiva o desactiva apps de redes sociales y centraliza el trabajo en la tablet. Así pasas de un uso pasivo a uno activo: abres el dispositivo con una intención clara y evitas el “scroll infinito”.

Wearables: el papel de los smartwatches y las gafas

Los smartwatches ya concentran gran parte de la atención que antes monopolizaba el móvil: notificaciones, pagos, llamadas rápidas, salud y deporte. Las gafas inteligentes van asomando en nichos específicos y podrían evolucionar hacia una interfaz ubicua siempre presente. Si esos “smarties” se popularizan, el móvil podría pasar a un segundo plano como pantalla secundaria. Que ocurra o no depende de la madurez tecnológica, el precio y, sobre todo, de la aceptación social.

Sustituir el smartphone por una tablet es viable para quien prioriza pantalla, batería y trabajo en movilidad y no necesita comunicación permanente. Con un wearable que filtre notificaciones y un ecosistema bien integrado, la tablet puede convertirse en el dispositivo que más usas a diario, mientras el móvil queda para lo que mejor sabe hacer: la inmediatez de bolsillo.

Samsung Galaxy Tab 2 Rojo
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