Usa tu teléfono como trackpad háptico de alta precisión para tu MacBook o PC

  • Aplicaciones como Remote Mouse permiten usar el móvil como ratón y teclado inalámbrico en Windows, macOS y Linux.
  • El Trackpad convierte iPhone o iPad en un trackpad multitáctil avanzado para Mac, muy similar a los periféricos oficiales de Apple.
  • Ambas soluciones requieren instalar una app en el móvil y un software servidor en el ordenador para poder controlar el cursor.
  • Las versiones gratuitas son funcionales, pero los planes de pago añaden gestos avanzados y eliminan publicidad para una mejor experiencia.

aplicaciones para usar el movil como trackpad

Estás trabajando en el portátil, tienes algo urgente entre manos y, de repente, el ratón muere: se queda sin pilas, el receptor USB falla o simplemente ha decidido no volver a encenderse. No tienes otro a mano y parar ahora no es una opción. Tranquilo, porque tu salvavidas lo llevas en el bolsillo: tu propio móvil puede convertirse en un trackpad háptico de alta precisión para tu MacBook o PC, gracias a apps para usar el móvil como trackpad.

Con un par de aplicaciones bien escogidas puedes transformar tu teléfono o tablet en un ratón táctil y hasta en un teclado inalámbrico, con gestos multitáctiles muy parecidos a los de un trackpad físico. Funciona tanto en Windows como en macOS, e incluso hay alternativas para Linux, iOS y iPadOS, así que prácticamente cualquier combinación de móvil y ordenador tiene solución.

Convertir el móvil en ratón y teclado para PC con Remote Mouse

Una de las formas más sencillas de lograrlo es usando Remote Mouse, una aplicación gratuita muy popular que convierte tu smartphone en un ratón táctil y, si quieres, también en un teclado inalámbrico para tu ordenador. Es una solución ideal cuando el ratón se estropea, se queda sin batería o simplemente prefieres no depender de periféricos físicos adicionales.

Remote Mouse funciona mediante un sistema de dos piezas: una app para el móvil y un pequeño programa servidor para el ordenador. Ambos se comunican a través de la red local, de manera que el teléfono se transforma en un panel táctil desde el que manejar el puntero del ratón, hacer clic, desplazarte o escribir cómodamente.

La gran ventaja es que no solo sirve para un caso concreto: es compatible con Android, iOS, Windows, macOS e incluso Linux, de modo que puedes usar un móvil Android para controlar un PC con Windows, un iPhone para manejar un MacBook o casi cualquier combinación que se te ocurra.

Además de mover el ratón, la app incluye un teclado virtual completo en la pantalla del móvil. Así puedes escribir textos, introducir contraseñas o realizar búsquedas sin tener que acercarte físicamente al teclado del ordenador, algo muy cómodo si lo usas desde el sofá, la cama o desde otra parte de la casa.

Otro punto a su favor es que Remote Mouse está pensada para que la configuración sea lo más simple y rápida posible. Aunque no tengas demasiada experiencia con este tipo de herramientas, el proceso paso a paso es bastante amigable y en pocos minutos lo tendrás todo listo para funcionar.

Cómo configurar Remote Mouse en tu móvil y en tu ordenador

Para que el móvil pueda actuar como trackpad, lo primero es instalar la aplicación Remote Mouse en tu smartphone. Desde la web oficial del servicio verás un botón tipo “Consíguelo” que te lleva directamente a la tienda correspondiente: en el caso de Android, te redirige a Google Play Store, y si usas iPhone te enviará a la App Store.

Una vez descargada e instalada la app en el teléfono, toca preparar el otro extremo de la conexión: el programa servidor de Remote Mouse para el ordenador. Desde la misma web, en la sección de descargas, tienes la opción de elegir el sistema operativo de tu equipo: Windows, macOS o Linux, según lo que uses.

Cuando pulses en la opción de tu sistema (por ejemplo, Windows si tienes un PC), se descargará un pequeño instalador. Solo tienes que seguir los pasos habituales: aceptar los términos, elegir la ruta de instalación (si no quieres complicarte, deja la que viene por defecto) y finalizar el proceso. El programa se quedará residente en segundo plano listo para recibir la conexión del móvil.

Para que ambos dispositivos se encuentren, es importante que el móvil y el ordenador estén conectados a la misma red, normalmente la red WiFi de casa u oficina. En la mayoría de los casos, Remote Mouse detectará automáticamente el PC o Mac disponible y lo mostrará en la pantalla del teléfono para que lo selecciones.

Remote Mouse

Una vez que eliges tu equipo en la app, la pantalla del móvil se convertirá en una especie de panel táctil rectangular que hace de trackpad. A partir de ahí podrás deslizar el dedo para mover el puntero, tocar para hacer clic, o mantener pulsado para simular otros tipos de acciones, como el clic derecho o el arrastre de archivos.

Gestos, modos y área táctil en Remote Mouse

En la parte inferior de la pantalla del smartphone verás una barra blanca con varios iconos. Esa barra sirve para cambiar entre distintas funciones y modos de uso: ratón, teclado, controles multimedia, etc. Tocando cada icono accedes a una sección distinta, de forma que no solo tienes un simple ratón, sino todo un mando a distancia para el ordenador.

La zona principal, normalmente coloreada en verde o resaltada, es el área de control táctil que hace las veces de superficie del ratón. Es ahí donde apoyas uno o varios dedos para mover el cursor, hacer clic o desplazarte por páginas y documentos, de una manera bastante similar a como lo harías en el trackpad de un portátil.

En esa superficie táctil, Remote Mouse admite gestos multitáctiles muy útiles para el día a día. Por ejemplo, puedes deslizar un solo dedo para mover el puntero, dar un toque ligero para hacer clic izquierdo, usar dos dedos para desplazarte verticalmente en una web o para hacer scroll dentro de un documento extenso.

Dependiendo de la configuración, también es posible realizar gestos adicionales para acciones como el clic derecho o el arrastre. Por ejemplo, puedes mantener pulsado un punto de la pantalla y, sin levantar el dedo, moverlo para arrastrar ventanas, iconos o archivos, igual que si mantuvieras pulsado el botón del ratón físico.

Todo está pensado para que el uso resulte intuitivo desde el primer momento. Si ya estás acostumbrado a los gestos de un portátil con trackpad, en pocos minutos te adaptarás a la forma en que Remote Mouse interpreta los movimientos del dedo, incluso aunque la superficie de la pantalla sea algo menor que la de un panel táctil tradicional.

Cuentas, sincronización y versión Remote Mouse Pro

Remote Mouse ofrece la posibilidad de crear una cuenta de usuario para sincronizar varios dispositivos. Esto viene muy bien si tienes más de un móvil o tablet, o si quieres usar la misma configuración para controlar distintos ordenadores desde diferentes plataformas (por ejemplo, un PC con Windows en casa y un Mac en el trabajo).

Al registrarte, tus preferencias y algunos ajustes pueden mantenerse sincronizados entre los distintos equipos, evitando que tengas que repetir todo el proceso de configuración cada vez que cambias de dispositivo. El sistema está pensado para que puedas pasar de un móvil a otro sin perder comodidad.

La aplicación cuenta también con un plan de pago llamado Remote Mouse Pro, que añade algunas funciones avanzadas y, sobre todo, elimina la publicidad de la versión gratuita. Este plan se puede probar sin coste durante siete días completos, de manera que te da margen para valorar si te compensa o no dar el salto a la versión de pago.

Pasado ese periodo de prueba, si decides mantener las funciones completas, tendrás que abonar una cuota mensual muy reducida, de aproximadamente un dólar. No es una cantidad elevada y suele encajar bien en casi cualquier bolsillo, especialmente si utilizas la herramienta de forma habitual para trabajar o estudiar.

Usa tu móvil como teclado y ratón para tu ordenador

La versión Pro mantiene todos los gestos y botones de la edición gratuita, pero incorpora algunos controles extra y una experiencia sin anuncios, algo que se agradece si vas a manejar el ordenador desde el móvil durante largos periodos. Aun así, el funcionamiento esencial es el mismo, por lo que no es imprescindible pagar para disfrutar de lo básico.

Si tu uso va a ser más bien puntual, o solo quieres un recurso de emergencia cuando el ratón falla, la versión gratuita de Remote Mouse suele ser más que suficiente. Te permite controlar el cursor, escribir con el teclado virtual y aprovechar los gestos principales sin que tu bolsillo sufra lo más mínimo.

Usar iPhone o iPad como trackpad avanzado para Mac

En el ecosistema de Apple también existe una alternativa específica pensada para quienes quieren un trackpad casi idéntico al oficial de la marca sin necesidad de comprar periféricos adicionales. Se trata de una aplicación conocida como El Trackpad, desarrollada por Hugo Lispector, que saca todo el partido posible a las pantallas táctiles de iPhone y iPad.

Con esta app puedes convertir tu iPhone o iPad en un trackpad de precisión para tu Mac o MacBook. El funcionamiento se basa igualmente en dos piezas: por un lado, la app que instalas desde la App Store en el dispositivo iOS o iPadOS, y por otro, un pequeño software servidor que debes descargar en el Mac desde la web del desarrollador.

El objetivo es que dispongas de un control táctil completo, con gestos multitáctiles idénticos a los que ofrece un Magic Trackpad o el panel integrado en los MacBook. Movimiento del cursor, clics, desplazamientos, cambios de escritorio y muchas otras funciones se ejecutan con gestos muy parecidos a los que ya conoces del entorno macOS.

Esto resulta especialmente interesante si trabajas con un Mac de sobremesa y no quieres gastarte el dinero en un trackpad físico, o si tienes un iPad con una pantalla grande y te apetece aprovecharla como superficie de control. La app consigue que esa pantalla se convierta en un panel háptico amplio y cómodo para manejar el sistema.

Aunque en el mercado ya existían aplicaciones capaces de transformar el móvil en ratón, El Trackpad va un paso más allá y busca que el smartphone o tablet se comporten como un auténtico trackpad avanzado, con soporte para muchos de los gestos habituales de macOS y una respuesta muy similar a la de los periféricos oficiales de Apple.

Configuración básica de El Trackpad en macOS

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El proceso de puesta en marcha es sencillo, pero requiere cumplir algunos pasos concretos para que el sistema funcione fluido. Primero debes instalar la app El Trackpad en tu iPhone o iPad desde la App Store. Es una descarga normal como cualquier otra aplicación de iOS o iPadOS.

Después tendrás que ir a la página oficial del desarrollador, Hugo Lispector, para descargar la versión para Mac. Se trata de un pequeño programa que actúa como servidor y que es imprescindible para que el ordenador acepte las órdenes táctiles que llegan desde el dispositivo móvil conectado.

Una vez instalado y abierto por primera vez, macOS te pedirá que concedas permisos de accesibilidad a la aplicación. Esto se hace desde el menú de Preferencias del Sistema, en el apartado Seguridad y privacidad, sección Accesibilidad. Ahí tendrás que activar la casilla correspondiente para que El Trackpad pueda controlar el cursor del ratón.

Con los permisos concedidos, llega el momento de conectar el dispositivo. En este caso, por ahora la aplicación solo funciona mediante conexión por cable USB entre el iPhone o iPad y el Mac. No hay opción inalámbrica, de modo que tendrás que tener el equipo físicamente cerca para poder enchufarlo.

Esta limitación del cable puede parecer un inconveniente, pero en la práctica, sobre todo si usas un iPad con pantalla grande, no resulta demasiado molesto trabajar con el dispositivo apoyado y conectado. Es verdad que la superficie del iPhone es algo más reducida y es más fácil tropezar con el cable, pero se puede manejar si lo organizas bien en la mesa.

Gestos multitáctiles y experiencia de uso con El Trackpad

Una vez que todo está conectado y configurado, solo tienes que arrastrar el dedo por la pantalla del iPhone o iPad para mover el cursor en el Mac. Con una pulsación simple ejecutarás el clic de toda la vida, y con toques prolongados o combinaciones específicas podrás acceder a otras funciones, como el clic secundario.

La gran baza de El Trackpad es que integra una amplia variedad de gestos multitáctiles muy similares a los que Apple incluye en sus propios trackpads. Por ejemplo, el desplazamiento vertical en páginas web o documentos se realiza deslizando dos dedos hacia arriba o hacia abajo, como en un trackpad convencional.

También puedes cambiar de escritorio en macOS deslizando cuatro dedos en horizontal, tanto hacia la izquierda como hacia la derecha, lo que facilita alternar entre distintos espacios de trabajo. Para mostrar el escritorio, se utiliza un gesto parecido al pellizco inverso con cuatro dedos, que aparta todas las ventanas para dejarte ver los iconos.

Si necesitas abrir Mission Control y ver todas las ventanas abiertas, bastará con deslizar cuatro dedos hacia arriba por la pantalla. Este tipo de gestos te permiten sacar el máximo partido al sistema de escritorios y ventanas de macOS sin tener que tocar el trackpad integrado del portátil o comprar un accesorio adicional.

En términos generales, la aplicación ofrece un comportamiento muy cercano al de un trackpad físico de Apple. La respuesta al movimiento es rápida, la precisión del cursor es alta y, una vez te acostumbras al tamaño de la pantalla del dispositivo, la sensación de control es muy natural.

Limitaciones, ajustes extra y modelo de pago de El Trackpad

Uno de los puntos a tener en cuenta es que, aunque la app ofrece una semana de prueba completamente gratuita, para seguir usándola con todas sus funciones más allá de ese tiempo hay que desbloquear la versión completa mediante un pago único moderado.

El coste aproximado es de 4,49 o 4,99 euros según la región, una cifra bastante razonable si tenemos en cuenta que transforma un iPhone o iPad en un trackpad casi profesional para el Mac. Tras el pago, la aplicación permanece activa sin cuotas recurrentes y con acceso a todos los gestos avanzados.

Si decides no pagar después de la semana de prueba, puedes seguir usando la app pero con funciones bastante limitadas. Esto significa que perderás parte de los gestos multitáctiles y de la comodidad que ofrece la versión completa, por lo que la experiencia no será tan fluida ni tan parecida a la de un hardware oficial.

En algunos iPad puede ser necesario realizar ajustes adicionales en la configuración del sistema. Por ejemplo, es posible que tengas que desactivar los gestos multitarea de cuatro y cinco dedos de iPadOS, porque pueden interferir con los gestos que la app necesita para controlar el Mac correctamente.

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A pesar de la limitación del cable USB y de estos pequeños ajustes, para muchos usuarios El Trackpad se convierte en el mejor sustituto de un trackpad físico para Mac, sobre todo si ya tienen un iPad o iPhone y prefieren no gastar más dinero en periféricos extra.

Ventajas y usos prácticos de usar el móvil como trackpad

Más allá de solucionar emergencias cuando el ratón deja de funcionar, convertir tu móvil en un trackpad ofrece ventajas muy interesantes en el día a día. Por ejemplo, es una opción estupenda para controlar un PC o Mac conectado a la tele desde el sofá, sin necesidad de tener un ratón y teclado en la mesa del salón.

También puede ayudarte a optimizar el espacio de trabajo si usas un portátil con poco sitio en la mesa. En lugar de añadir un ratón externo que ocupe más espacio, colocas el móvil o el iPad a un lado y lo utilizas como superficie táctil adicional, e incluso como teclado auxiliar cuando lo necesites.

Para presentaciones, clases o reuniones, el hecho de llevar el control del cursor en la palma de la mano también es un plus. Puedes avanzar diapositivas, abrir aplicaciones o señalar elementos en pantalla sin tener que quedarte pegado al ordenador, lo que da más libertad de movimiento.

Otro uso práctico es el de mando a distancia multimedia. Muchas de estas apps, como Remote Mouse, incorporan controles específicos para subir o bajar volumen, reproducir, pausar o cambiar de pista. De esta forma, tu móvil se convierte en un centro de control para música, vídeos o plataformas de streaming.

Por último, si eres de los que disfrutan trasteando con la tecnología, estas herramientas permiten experimentar con nuevas formas de interacción entre tus dispositivos. Tener un smartphone o tablet trabajando como trackpad háptico de alta precisión abre la puerta a flujos de trabajo creativos y diferentes.

Con todo lo visto, queda claro que aprovechar el móvil como trackpad para tu MacBook o PC no solo es una solución de emergencia, sino una opción muy versátil: con Remote Mouse puedes usar tu teléfono como ratón y teclado inalámbrico en Windows, macOS o Linux, mientras que con El Trackpad transformarás tu iPhone o iPad en un panel multitáctil casi calcado al de Apple, con gestos avanzados y una precisión sobresaliente, siempre que no te importe usar cable y, si lo necesitas, pagar una pequeña cantidad por desbloquear todas sus funciones.

Cómo usar tu móvil como ratón y teclado para tu PC
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