Ya no es una novedad que las pantallas curvas se hayan popularizado en el mercado de los smartphones. No solo los móviles de Samsung apuestan por esta solución; es una característica cada vez menos exclusiva. Entre los modelos que adoptan este enfoque destacaron los nuevos teléfonos de Xiaomi: Mi 5S y Mi Note 2, dos propuestas alrededor de las que se habló mucho por su diseño y ambición técnica.
Pantallas curvas
Aunque a menudo se mira ya hacia dispositivos con paneles plegables, la gran tendencia asentada fue ver cada vez más móviles con bordes curvados. A los Galaxy con pantalla dual edge se sumaron rumores y lanzamientos de marcas como Meizu o Huawei, y en ese contexto Xiaomi centró gran parte de los focos con su dúo Mi 5S y Mi Note 2.
Concretamente, se barajó que dos smartphones de alto nivel de Xiaomi contarían con pantalla curva. Era lógico que el Mi Note 2 incorporase esta solución por su posicionamiento de gama alta. En paralelo, se habló de un Xiaomi Mi 5S como evolución del Mi 5 con mejoras internas y un tamaño más contenido que el Mi Note 2. Xiaomi ya había lanzado versiones mejoradas de sus buques insignia pocos meses después, por lo que no resultaba extraño ver aparecer un Mi 5S en un intervalo corto. En la práctica, el Mi Note 2 sí adoptó laterales curvados de forma clara, mientras que el Mi 5S se mantuvo en un cristal 2.5D más discreto en los bordes.
Xiaomi Mi Note 2: diseño, pantalla y hardware
El Mi Note 2 llegó para competir de tú a tú en la parte alta: panel OLED de 5,7 pulgadas con laterales curvados, relación de aprovechamiento frontal del 77,2% y acabado Front 3D Glass y Back 3D Glass para un agarre más ergonómico. El uso de OLED permitió la curvatura sin comprometer el grosor. Hubo filtraciones que apuntaban a QHD o incluso 4K, aunque la configuración comercial apostó por Full HD para equilibrar nitidez y autonomía.

En rendimiento, Xiaomi montó el Snapdragon 821 de Qualcomm, con opciones de 4 o 6 GB de RAM y almacenamiento de 64 o 128 GB UFS 2.0. La batería ascendió a 4.070 mAh con Quick Charge 3.0. No faltaron NFC para pagos, USB‑C y audio Hi‑Fi 192 kHz/24‑bit. El lector de huellas frontal de ultrasonidos heredó lo mejor de la serie Mi y se habló de reconocimiento de iris como refuerzo biométrico.
- Pantalla: OLED 5,7 pulgadas, laterales curvados, alto aprovechamiento frontal.
- Chip: Qualcomm Snapdragon 821 con GPU Adreno 530.
- Memoria: 4/6 GB RAM y 64/128 GB UFS 2.0.
- Batería: 4.070 mAh con carga rápida Quick Charge 3.0.
- Cámaras: principal 22,56 MP Sony IMX318 con EIS y vídeo 4K; frontal 8 MP IMX268 (f/2.0).
- Conectividad: WiFi de doble banda, Bluetooth, NFC, USB‑C y soporte de bandas LTE amplias.
- Acabados: colores Piano Black y Glacier Silver, cristal 3D delante y detrás.
- Software: Android con MIUI 8 en su lanzamiento.
Versiones, bandas globales y precio
Además de la variante estándar, Xiaomi ofreció una versión Global con soporte de bandas LTE internacionales, muy valorada fuera de China. Los precios oficiales variaban según memoria: la versión de 4/64 GB se situó en torno a cifras más competitivas y el modelo de 6/128 GB ascendía un escalón. En algunos mercados los importadores reflejaron diferencias por impuestos y envío, pero el posicionamiento se mantuvo agresivo frente a otros phablets curvos.
A la luz de las filtraciones y del modelo final, la jugada de Xiaomi con el Mi Note 2 reforzó su catálogo en diseño, pantalla y potencia, mientras que el Mi 5S cumplió como iteración potente del Mi 5. Para quienes buscaban un equipo con laterales curvos, gran autonomía y cámaras solventes, el Mi Note 2 se consolidó como alternativa sólida en la gama alta.

