Desde la presentación oficial del iPhone X de Apple, dos elementos se han convertido en los auténticos protagonistas cuando se habla de seguridad en smartphones. Por un lado está el reconocimiento facial 3D, y por otro el sensor de huellas integrado bajo la pantalla, también conocido como Clear ID u otros sistemas similares. El futuro Xiaomi Mi 7 solo contará con uno de ellos como apuesta principal.
El Xiaomi Mi 7 contará con reconocimiento facial, pero no con sensor de huellas bajo la pantalla

El Xiaomi Mi 7 será el próximo teléfono principal de la compañía china, y una de sus grandes apuestas para conquistar el mercado occidental. En busca de competir con otros grandes rivales, desde Xiaomi van a apostar por un sistema de reconocimiento facial avanzado al estilo del Face ID de Apple, basado en tecnología 3D y sensores específicos para mapear el rostro en profundidad. El Mi 7 sería el primero en estrenarlo, pero la idea de la marca es que esta solución biométrica termine llegando a una amplia gama de dispositivos una vez se consolide.
Este sistema no se limitaría a usar solo la cámara frontal tradicional, sino que, según las filtraciones, Xiaomi trabajaría junto a Qualcomm, Himax Technologies y Truly Opto-Electronics para integrar un conjunto de sensores que incluya cámara infrarroja, proyector de puntos 3D y sensores de luz, con el objetivo de reconocer el rostro en tres dimensiones incluso en condiciones de poca luz y con un nivel de precisión muy superior al típico desbloqueo facial 2D de otros móviles Android.
Sin embargo, desde Xiaomi no llegarían a tiempo para incluir Clear ID, el sensor de huellas bajo la pantalla desarrollado por Synaptics que otros fabricantes pretenden adoptar en la gama alta. A pesar de que esta opción parecía ser por la que iban a apostar la mayoría de fabricantes de Android -incluyendo a compañías como Samsung, Huawei, Vivo u OnePlus-, Xiaomi no va a entrar aún en ese terreno con el Mi 7. La propia marca se situaría así en el grupo de fabricantes que prefieren esperar a que esta tecnología de huella en pantalla madure más antes de implementarla en masa.
Esto no debería significar la pérdida del sensor de huellas en el Mi 7. Todo apunta a que se mantendría un lector de huellas dactilares convencional en la parte trasera del terminal, una ubicación que ya es muy familiar para los usuarios de Android y que ofrece un desbloqueo rápido y fiable. Aunque no resulte tan llamativo como la huella integrada en pantalla, sigue siendo uno de los sistemas biométricos más cómodos y seguros para un usuario medio.
En este contexto, el Xiaomi Mi 7 no se limitaría solo a ofrecer reconocimiento facial y lector de huellas; se espera también que incorpore un procesador Qualcomm Snapdragon 845 de última generación, más de 6 GB de memoria RAM y una pantalla de gran tamaño con marcos muy reducidos, siguiendo la tendencia de los diseños de pantalla infinita. Además, diversos rumores apuntan a la inclusión de carga inalámbrica, una cámara dual trasera con inteligencia artificial para mejorar las fotografías y la posibilidad de que exista una variante Mi 7 Plus con un panel de mayor diagonal.
Reconocimiento facial 3D en el Xiaomi Mi 7: ventajas, dudas y comparación con la huella
El salto al reconocimiento facial 3D en móviles como el Xiaomi Mi 7 plantea una cuestión clave: ¿realmente necesitamos sustituir el lector de huellas por la cara? La experiencia de Apple con Face ID ha generado opiniones muy polarizadas. Para algunos usuarios, es un avance que marca un punto de inflexión y mejora la seguridad del terminal al dificultar enormemente que terceros puedan desbloquearlo. Para otros, supone una pérdida de comodidad frente a la huella dactilar clásica y además abre debates sobre privacidad y posible uso indebido de los datos biométricos.
Un usuario estándar no siempre necesita un sistema tan complejo como el reconocimiento facial con sensores de profundidad. En el día a día, la combinación de lector de huellas físico y un PIN sigue siendo más que suficiente para proteger un smartphone. En este sentido, parte de la industria considera que el salto a tecnologías como Face ID o su equivalente en Xiaomi obedece también a un componente de diferenciación de marca, para destacar frente a la competencia, más que a una necesidad urgente del usuario.
No obstante, lo que hacen empresas como Apple o Samsung suele marcar tendencia en el mercado. La llegada de Face ID ha empujado a fabricantes chinos como Oppo, Huawei, Vivo, OnePlus y la propia Xiaomi a desarrollar sus propios sistemas de reconocimiento facial avanzados. En Android ya hemos visto soluciones de desbloqueo facial muy rápidas, como la del OnePlus 5T, y Xiaomi planea situarse en ese mismo nivel con el Mi 7, pero mejorando la parte de seguridad gracias al mapeo 3D del rostro.
En Android Ayuda os hemos contado no uno, sino dos métodos para intentar replicar Face ID en Android utilizando software y sensores ya existentes. Esto demuestra que los usuarios del sistema operativo de Google demandan alternativas de desbloqueo facial en sus smartphones, aunque la mayoría de estas soluciones se basan en reconocer solo la imagen 2D del rostro y no alcanzan el nivel de protección de un sistema 3D con sensores dedicados, como el que pretende integrar Xiaomi.
Frente a este reconocimiento facial avanzado, el lector de huellas dactilares sigue manteniendo una serie de ventajas prácticas: es extremadamente rápido, funciona incluso con poca luz, no exige mirar a la pantalla y permite añadir más de un dedo para diferentes escenarios de uso. De ahí que muchos usuarios valoren que el Mi 7 conserve un sensor de huella tradicional en la parte trasera en lugar de eliminarlo por completo, ofreciendo así al usuario la libertad de elegir el método biométrico más cómodo en cada momento.
¿Cuándo se empezará a popularizar Clear ID y los lectores de huellas bajo la pantalla?

Mientras el debate entre reconocimiento facial vs lector de huellas sigue abierto, surge otra pregunta: ¿cuándo se generalizará el sensor de huellas bajo la pantalla? Durante un largo periodo se rumoreó que los grandes gama alta de Samsung y Apple serían los primeros en estrenar un lector de huella integrado justo bajo el panel, pero la realidad fue distinta. El sistema no terminaba de ser lo suficientemente rápido y fiable, y cada compañía optó por caminos alternativos para mantener sus diseños de pantalla infinita.
Samsung, por ejemplo, decidió mantener el lector de huella en la parte trasera mientras probaba otras opciones como el escáner de iris y el reconocimiento facial 2D. Apple, en cambio, eliminó por completo el sensor Touch ID físico a favor de su Face ID en 3D. En paralelo, fabricantes chinos como Vivo u Oppo se han ido posicionando como los primeros en apostar fuerte por los lectores de huellas en pantalla, inicialmente mediante soluciones ópticas proporcionadas por empresas como Synaptics.
La tecnológica Synaptics fue una de las primeras en anunciar que tenía listo su sistema Clear ID, el lector de huellas óptico que se coloca justo debajo de la pantalla OLED. Según la propia compañía, Clear ID está pensado para convertirse en un estándar en la gama alta, ofreciendo un desbloqueo cómodo sin renunciar a un frontal prácticamente todo pantalla. Las primeras marcas en montarlo forman parte, principalmente, del ecosistema de fabricantes chinos de gama alta, con Vivo como uno de los pioneros en comercializarlo.
En el caso de Xiaomi, las filtraciones apuntan a que la firma no estaría lista para integrar ni Clear ID ni tecnologías similares en el Mi 7. De este modo, se uniría al grupo de «rezagados» junto a compañías como Samsung en determinados modelos, prefiriendo madurar primero su propio sistema de reconocimiento facial 3D. Mientras tanto, otros actores como Huawei u OnePlus sí habrían mostrado más interés en lanzar smartphones con lector de huellas bajo la pantalla, complementando con reconocimiento facial 2D o 3D según el modelo.
Esta estrategia deja clara la posición de Xiaomi: para la marca, la prioridad con el Mi 7 es competir frontalmente con Apple en el terreno del reconocimiento facial avanzado, antes que disputar el liderazgo a Huawei, Oppo o Vivo en la adopción del lector de huellas en pantalla. La compañía confía en que su alianza con Qualcomm, Himax Technologies y Truly Opto-Electronics le permita desplegar una solución facial 3D madura y extensible a otros dispositivos, incluyendo no solo móviles, sino también tablets y portátiles en el futuro.
De momento, Xiaomi apuesta de lleno por el reconocimiento facial como gran novedad para el Mi 7 y otros modelos cercanos en su catálogo. El Xiaomi Mi 7 será una de sus principales bazas, al igual que el futuro Xiaomi Mi Max 3, que contará con una enorme pantalla de siete pulgadas. Hasta que la huella bajo el panel no sea tan rápida, precisa y económica como los sensores capacitivos clásicos, lo más probable es que veamos una coexistencia de ambos sistemas biométricos en la mayoría de fabricantes.
La situación actual deja un escenario muy claro: Xiaomi Mi 7 se centrará en ofrecer un Face ID «a la china» con hardware dedicado, mantendrá el lector de huellas trasero como respaldo y dejará para más adelante la integración de la huella bajo la pantalla. Así, la firma puede combinar innovación en seguridad con una experiencia de desbloqueo rápida, sin obligar al usuario a renunciar a la tecnología de huella que ya conoce y domina.
Con todas estas piezas sobre la mesa, el Xiaomi Mi 7 se perfila como un terminal clave para entender la evolución de la seguridad biométrica en Android, y un buen ejemplo de cómo los fabricantes equilibran tendencias, marketing y necesidades reales del usuario cuando deben elegir entre reconocimiento facial avanzado o lector de huellas en pantalla.

