Samsung Galaxy Gear: diseño, especificaciones y experiencia real

  • Pantalla Super AMOLED de 1,63" a 320x320, buen color pero con reflejos en exterior y activación por gesto mejorable.
  • Autonomía de un día con base de carga propietaria (microUSB y NFC); certificación IP55, no sumergible.
  • Llamadas desde la muñeca, S Voice básico, cámara de 1,9 MP con vídeo 720p y ecosistema de apps con margen de mejora.
  • Compatibilidad prioritaria con móviles Samsung y precio de salida en torno a 299 €, diseño robusto pero voluminoso.

Samsung Galaxy Gear diseño y especificaciones

El Samsung Galaxy Gear es uno de esos productos que despiertan tantas expectativas como dudas. Seguro que el día que lo lancen yo seré el primero al que le encantará, y el primero que lo querrá tener, pero hoy por hoy el nuevo Samsung Galaxy Gear me produce ciertas reticencias. No acaba de ser el dispositivo estrella que podría ser y, para colmo, las fotografías filtradas sobre su diseño muestran un enfoque bastante simple.

Decir que será un dispositivo sencillo es algo bueno, decir que será simple es algo realmente malo. Un reloj inteligente debería completar muchas acciones de la forma más rápida y natural posible. No parece que esto vaya a ocurrir así en el caso del Galaxy Gear, pero al menos podíamos esperar un reloj bonito y elegante. Sin embargo, según las imágenes conocidas, el aspecto resulta algo plano, con detalles que sobran y una correa que recuerda a modelos deportivos básicos.

Podría no ser el Samsung Galaxy Gear

Antes de nada, hay que matizar que no se trata de una fotografía oficial que Samsung haya lanzado, por lo que podría no ser el Samsung Galaxy Gear que finalmente se lanzara. Sea como sea el reloj, es posible que al final sea un reloj bonito y que al menos se pueda llevar como un complemento elegante. No obstante, si es como aparece en la foto, está claro que no. Para empezar, el color gris está muy mal elegido para un dispositivo que debe parecer moderno y hasta futurista. Y para colmo, es demasiado basto para lo que se debería esperar. No se trata de condensar todos los elementos de un smartphone en un tamaño más pequeño y ponerle una correa, sino de ser capaces de en un reloj camuflar todo un teléfono inteligente.

Samsung Galaxy Gear

Con todo, las filtraciones suelen ser parciales. A la vista de análisis en profundidad de la competencia, el Galaxy Gear apuesta por un cuerpo metálico con cuatro tornillos visibles que refuerzan una estética tecnológica e industrial, y una correa integrada con la cámara. Es un lenguaje de diseño que transmite robustez, aunque no será un icono de moda para todo el mundo.

Samsung se ha apresurado

Podemos seguir en la misma línea que decíamos el otro día. Samsung se ha apresurado a lanzar un reloj inteligente cuando todavía no tenía listo un smartwatch, sino algo que ellos consideran que pueden vender. Y es que, en realidad la compañía funciona así, lanzando cosas que se pueden vender, no lanzando cosas que la gente de verdad quiera comprar. De nuevo, recalcamos que la imagen podría no ser real, pero desde luego, si lo es, todavía tienen mucho en lo que trabajar. Se ve un reloj grueso y difícil de llevar en la muñeca. Más que un dispositivo que puede hacernos parecer avanzados en lo que a nivel de tecnología se refiere, es un dispositivo que puede conseguir que se rían de nosotros por llevar todo un ladrillo atado a nuestra mano.

Ahora bien, mirando los datos técnicos consolidados, el Galaxy Gear no es un prototipo improvisado: incorpora pantalla Super AMOLED, cámara integrada y un conjunto de sensores y conectividad sólida. El problema no es tanto la lista de especificaciones como el equilibrio entre experiencia de uso, autonomía y compatibilidad.

Samsung Galaxy Gear reloj inteligente

Otras especificaciones del Samsung Galaxy Gear

A lo que ya conocemos sobre el Samsung Galaxy Gear a partir de la fotografía, habría que añadir los detalles ya conocidos sobre el reloj y las especificaciones técnicas que este tendría. La pantalla, que será protagonista en este caso, se habló de que sería de 2,5 pulgadas, pero finalmente es de 1,63 pulgadas (Super AMOLED) con resolución de 320 x 320 píxeles. Esta densidad, en un panel tan compacto, ofrece una nitidez notable y colores vivos.

El cuerpo del reloj presenta unas dimensiones en torno a 56,6 x 36,8 x 11,1 mm y un peso cercano a 73,8 gramos, cifras que lo sitúan en la franja de relojes grandes. La batería es de 315 mAh. En conectividad encontramos Bluetooth 4.0 y NFC integrado en la base de carga, con conexión microUSB situada en esa misma carcasa de carga propietaria. La memoria es de 512 MB de RAM y 4 GB de almacenamiento.

En el apartado fotográfico, la cámara integrada es de 1,9 megapíxeles con autofocus y permite grabar vídeo a 720p/30fps. Esto corrige los rumores iniciales que hablaban de 4 MP. En rendimiento, el Gear monta un procesador Exynos mononúcleo a 800 MHz orientado a bajo consumo, suficiente para mover la interfaz y apps compatibles, aunque lejos de un smartphone actual.

La resistencia es otro punto a tener en cuenta: el dispositivo cumple con certificación IP55, lo que aporta protección frente a polvo y salpicaduras ligeras, pero no es sumergible. Conviene extremar precauciones en ducha, piscina o playa.

Diseño, ergonomía y materiales

Lo primero que llama la atención en el reloj de Samsung es el tamaño. Es un dispositivo grande y llamativo, más alargado que ancho, con cuatro tornillos visibles en el frontal y aristas metálicas que refuerzan su posicionamiento tecnológico. El acero ayuda a esa sensación de producto robusto, mientras que la correa plástica, disponible en varios colores, integra la cámara y no es sustituible por una genérica.

En muñecas finas puede resultar desproporcionado y el grosor se nota bajo manga estrecha. En muñecas anchas, la sensación es cómoda y transmite solidez. No es un reloj discreto; su estética futurista polariza opiniones, algo relevante en una categoría que convive con la moda.

Pantalla y control

La pantalla de 1,63 pulgadas Super AMOLED ofrece gran contraste y color. Ver fotografías o esferas de reloj se disfruta, aunque bajo luz exterior intensa aparecen reflejos que dificultan la lectura, y a veces se echa en falta un poco más de brillo máximo.

Para ahorrar batería, la pantalla permanece apagada por defecto y se activa al pulsar el botón lateral o mediante el giro de muñeca. Este gesto es configurable, pero no siempre acierta: aproximadamente una de cada veinte veces no enciende la pantalla a la primera, obligando a repetir el movimiento o a presionar el botón. Incluso cuando funciona, hay un ligero retraso de décimas de segundo.

Autonomía y carga

Con uso normal y sincronizado con el móvil, el Galaxy Gear ofrece aproximadamente un día de autonomía. Puede aguantar hasta la noche sin problemas, pero es recomendable cargarlo cada día para no quedarse sin reloj al siguiente. Si se limitan notificaciones y se optimizan gestos, es posible estirar algo más, aunque lejos de relojes tradicionales.

La carga se realiza mediante una carcasa propietaria que hace de base y añade conexión microUSB y NFC. El acople es firme, si bien puede resultar tosco al principio. La carga es rápida y previsible, pero supone llevar un accesorio adicional cuando viajamos.

Samsung Galaxy Gear especificaciones y diseño

Funciones inteligentes, llamadas y voz

El Galaxy Gear busca ser algo más que una ventana de notificaciones. Incorpora micrófono y altavoz para aceptar, rechazar y realizar llamadas desde la muñeca. El gesto recomendado por Samsung consiste en acercar el reloj a la oreja con la muñeca hacia dentro; puede resultar extraño en público, pero la calidad de audio sorprende para un dispositivo tan pequeño.

En control por voz utiliza S Voice. Es posible realizar comandos básicos como “llamar a…” o “enviar mensaje a…”, aunque su procesamiento de lenguaje natural es limitado frente a lo que cualquiera desearía en el día a día. Aun así, resuelve casos de uso sencillos sin sacar el móvil.

Notificaciones y ecosistema de apps

El reloj muestra notificaciones de múltiples aplicaciones, con especial integración en las apps nativas (llamadas, SMS, correo Samsung). No obstante, hay limitaciones con aplicaciones de terceros: en algunos casos muestra avisos genéricos sin contenido (por ejemplo, asunto y remitente en Gmail, menciones en Twitter) o directamente no llegan a la muñeca (como ciertas versiones de WhatsApp), empujándonos a abrir el teléfono.

En el lado positivo, el Galaxy Gear incluye podómetro y apps de cuantificación; se integra con Evernote para capturar ideas por voz o vídeo directamente desde el reloj; y cuenta con aplicaciones como Line, RunKeeper o Pocket, que amplían la utilidad real sin tener que depender continuamente del móvil.

Cámara: rápida, curiosa y con límites

La cámara de 1,9 MP con autofocus permite realizar fotografías y vídeo HD de forma muy rápida desde la muñeca, útil para capturas espontáneas. No obstante, el disparo emite un sonido audible por defecto, y encuadrar requiere práctica. Para vídeo, los 720p/30fps cumplen, pero el almacenamiento de 4 GB invita a moderar la duración de las grabaciones.

Compatibilidad y precio

El Galaxy Gear está pensado para funcionar como complemento del smartphone y, de partida, su compatibilidad es mejor con la gama alta de Samsung (Galaxy y Note). Emparejado, se saca el máximo partido a notificaciones, S Voice y la tienda de apps del reloj.

En posicionamiento, el reloj se situó con un precio de 299 euros en su lanzamiento, compitiendo en la parte alta del segmento, aunque podría ser rebajado. Si estás valorando la compra, lo ideal es probarlo en tienda para ver cómo te sienta el tamaño y comprobar si su propuesta encaja con tu día a día.

Falta información

He criticado muchísimo al Samsung Galaxy Gear. Pero lo cierto es que para mí es uno de los lanzamientos más esperados, incluso más que otros productos con papel secundario. Tan solo el iPhone, por lo importante que sería para Apple y el universo de Android, parece tener más relevancia que un dispositivo que podría convertirse en un nuevo paradigma. Dicho esto, debo reconocer que la crítica está basada en una falta de información, y que más tarde, los datos oficiales del reloj podría hacer que mi opinión fuera totalmente contraria. De hecho, lo más probable es que Samsung, aunque no haya fabricado un reloj perfecto, sí que lance un smartwatch interesante, e incluso que dejará de utilizar Android, por lo que habrá que estar muy pendiente a su presentación. Por cierto, podrás seguir esta en directo en Android Ayuda.

El Galaxy Gear deja claras sus virtudes —pantalla viva, llamadas desde la muñeca, robustez, cámara resolutiva— y también sus obligaciones pendientes —autonomía de solo un día, notificaciones de terceros mejorables, dependencia del cargador propietario y un diseño grande que no encaja en cualquier muñeca—. Si Samsung pule el software y amplía la compatibilidad, tiene base para convertirse en un referente de la categoría.

Samsung Gear
Artículo relacionado:
Samsung Galaxy Gear: ficha completa, diseño, apps y lanzamiento

Modelos Samsung
Puede que le interese:
Los mejores modelos de Samsung en cada serie y cómo elegir el ideal para ti