Empieza a resultar complejo diferenciar la gama media de la gama alta. Son muchos los teléfonos inteligentes que se están lanzando que se encontrarían en una gama intermedia entre estas dos. Y uno de esos casos es el ZTE Axon 7 Max, un smartphone con características técnicas algo mejores que las de un gama media, y con algunos elementos propios de un móvil premium. A medio camino entre precio contenido y prestaciones ambiciosas, destaca por su pantalla grande, doble cámara, batería generosa y un enfoque claro al audio de alta fidelidad.
Gran nivel multimedia
La única carencia que podemos destacar de este móvil en lo que a sus características multimedia respecta es que la pantalla cuenta con una resolución Full HD de 1.920 x 1.080 píxeles sin llegar a ser Quad HD. Pero eso no es especialmente relevante si tenemos en cuenta que en todas las demás características multimedia el smartphone es muy puntero. Decimos esto porque la pantalla es de 6 pulgadas, con tecnología IPS, 24 bits de color y un cristal Gorilla Glass 4 que aporta resistencia frente a arañazos.
Un extra distintivo es su capacidad para mostrar contenido en 3D sin gafas mediante tecnología tipo parallax barrier (Naked 3D), pensada para vídeos y experiencias compatibles en la diagonal de 6 pulgadas. Además, el frontal está muy bien aprovechado, con una relación de pantalla/cuerpo cercana al 79%, biseles afinados y acabado 2.5D para mejorar el deslizamiento del dedo.
Sus cámaras también destacan especialmente: nos encontramos con una unidad principal compuesta por una cámara dual con dos sensores de 13 megapíxeles y apertura f/2.0, acompañada de enfoque por detección de fase y flash Dual LED. Puede grabar vídeo 4K a 30 fps. En la parte frontal hay otra cámara de 13 megapíxeles con apertura f/2.2 capaz de grabar a 1080p; la calidad de las selfies será notablemente alta gracias a los modos de belleza y a la buena gestión del detalle en luz diurna.
Todo esto sin olvidarnos que el smartphone alcanza una buena calidad de sonido gracias a la inclusión de procesador de audio Hi‑Fi con tecnología Dolby Atmos y soporte para jack de 3,5 mm. El conjunto se completa con altavoces estéreo, compatibilidad con perfiles Bluetooth A2DP y, según la región, radio FM. Es un teléfono orientado a disfrutar de vídeo y música con una experiencia inmersiva.
Rendimiento equilibrado
En lo que al rendimiento del móvil respecta, nos encontramos con tres componentes clave. Por un lado el procesador, que es un Qualcomm Snapdragon 625 (MSM8953) fabricado en 14 nm. Este es un procesador de gama media, pero superior a los de la serie 400. Ofrece ocho núcleos Cortex‑A53 a 2,0 GHz y una GPU Adreno 506 en torno a 650 MHz, un combo que prioriza eficiencia y mantiene un rendimiento sobrado para apps y juegos populares, con ajustes medios en títulos exigentes.
En conectividad, el Axon 7 Max cumple con lo esencial y algo más: LTE con altas velocidades (categoría equivalente a X9/LTE Cat.6 según bandas), Wi‑Fi b/g/n con Wi‑Fi Direct y Hotspot, Bluetooth 4.0, NFC, USB Tipo‑C 2.0 con OTG y un conjunto de navegación con GPS, A‑GPS, GLONASS y BeiDou. También integra un completo set de sensores (huella dactilar trasera, giroscopio, brújula, luz y proximidad).
La batería es otro de sus pilares: 4.100 mAh de polímero de iones de litio que, junto al SoC eficiente, permiten jornadas largas de uso mixto. Es compatible con carga rápida Qualcomm Quick Charge 3.0 mediante el cargador de serie (hasta 9V/2A a través del puerto USB‑C), reduciendo considerablemente los tiempos de carga y facilitando “top‑ups” útiles en pocos minutos.
ZTE Axon 7 Max
Entre los detalles que habría que añadir sobre este smartphone se incluye que cuenta con como sistema operativo, con la interfaz personalizada MiFavor UI 4.0, que aporta gestos, modos de ahorro y herramientas de personalización. Incorpora un lector de huella dactilar trasero de respuesta rápida, y un diseño en aleación de aluminio muy vistoso en color dorado.
En mano se siente sólido: sus dimensiones son 157 x 80,4 x 8,2 mm, con un peso de 196 g. Pese al tamaño de su panel, el chasis está bien aprovechado, y el pulido del metal ayuda a un agarre cómodo. La bandeja híbrida acepta dos Nano‑SIM (o una SIM y una microSD), y el apartado de redes cubre un amplio rango de bandas LTE y 3G, lo que facilita la compatibilidad en múltiples mercados.
Combinando una gran pantalla Full HD con función 3D, doble cámara de 13 MP, batería de 4.100 mAh con carga rápida, sonido Dolby Atmos y un hardware equilibrado, este modelo sobresale justo donde importa en el día a día. Si sumamos el lector de huellas, la expansión por microSD, el USB‑C con OTG y la conectividad completa con NFC y navegación global, queda claro que su propuesta de valor busca competir de tú a tú con dispositivos más caros sin disparar el precio.


