El Pixel 3 está recibiendo interesantes actualizaciones, hace poco empezó a recibir stickers en Realidad Aumentada de Los Vengadores, preparándose para la película que se estrena en breves Endgame, así que se ve que Google está muy al día. Pero este no es el tema que nos ocupa ahora y es que… ¡hay nueva actualización de la beta de Android Q!
Sí, el Pixel 3 ha recibido una nueva actualización de la beta de Android Q. A principios de este mes hablábamos de que la segunda beta de Android Q incluía una aplicación de temas del sistema, ahora hay nueva actualización con novedades que quizás os sorprendan y que encajan de lleno en la nueva estrategia de Google para las actualizaciones del sistema vía Play Store y los servicios del sistema de Google.
Actualización, sí, pero… ¿Desde la Play Store?
El usuario Rohanbathla007 compartía en la famosa página web Reddit que la última actualización de su Google Pixel 3 había sido recibida desde la propia Play Store, sin tener que acceder a la configuración, como si de la actualización de una aplicación cualquiera se tratara. Este comportamiento encaja con lo que Google denomina actualización del sistema de Google Play o servicios de Mainline.
El usuario reporta que recibió una notificación de actualización de la Play Store, la instaló de forma habitual y después de la actualización el teléfono se reinició para aplicarla. Este flujo es prácticamente idéntico al de una app normal, pero con la diferencia de que en segundo plano se estaba actualizando una parte crítica del sistema.
En la actualización no ha notado ningún cambio específico así que posiblemente solo se han aplicado parches para solucionar problemas con algunos errores o bugs, pero quizás esto sea la antesala para empezar a recibir las actualizaciones del sistema Android desde la Play Store de forma más amplia y frecuente.
Al ser este tipo de actualización es posible que al principio solo recibamos actualizaciones con parches, tanto de seguridad como de solución de errores, desde la Play Store. Estos paquetes suelen incluir mejoras de estabilidad, correcciones de fallos críticos o pequeños cambios internos que no se aprecian visualmente, pero que son clave para que el sistema beta funcione mejor en el día a día.
Es posible que en un futuro podamos ver incluso alguna de las actualizaciones grandes del sistema gestionadas en parte desde la Play Store, combinando la OTA tradicional con módulos actualizables. Esto permitiría que las mejoras llegasen más rápido y ayudaría a evitar la fragmentación que tanto lastra al sistema operativo, ya que ciertas capas del sistema se actualizarían igual en todos los dispositivos compatibles.
Qué son las actualizaciones del sistema de Google Play y los servicios del sistema
Para entender mejor lo que está pasando con esta beta de Android Q en el Pixel 3 hay que conocer el papel de los servicios del sistema de Google. Esta capa de APIs es la que habilita muchas de las funciones únicas de Google en Android y está disponible en todos los dispositivos que cuentan con certificación de Google Play.
A través de estos servicios, Google puede ofrecer a los desarrolladores una forma unificada de integrar funciones como mapas, notificaciones mejoradas, servicios de ubicación o autenticación en sus apps. Lo interesante es que muchos de estos componentes se pueden actualizar de forma independiente del firmware principal del fabricante, usando precisamente la Play Store como canal de distribución.
Dentro de este ecosistema se incluye también el programa beta de los servicios del sistema de Google, que ofrece acceso anticipado a nuevas versiones de estos módulos, incluidos los Servicios de Google Play y los componentes de Mainline. Para los desarrolladores, esto es especialmente útil porque les permite probar sus apps en sus propios dispositivos con cambios de sistema que todavía no han llegado al público general.
Hay que tener en cuenta que, igual que sucede con cualquier beta, estas versiones pueden ser menos estables que las ediciones definitivas. Algunas apps pueden fallar, funciones concretas pueden no ejecutarse correctamente o incluso puede producirse algún reinicio inesperado del dispositivo. Todo esto encaja muy bien con lo que se espera de una beta de Android Q que está recibiendo parches vía Play Store.
Android Q beta, Project Treble y Project Mainline: el futuro de las actualizaciones
De momento no se sabe si este modelo se aplicará de forma habitual para todas las partes del sistema, pero muchos indicios apuntan a que Google quiere que sea así. La idea es que cada vez más componentes del sistema Android se distribuyan como si fueran módulos actualizables, reduciendo la dependencia de los fabricantes y de sus capas de personalización.
La verdad es que la idea que Google presentó de Project Treble podría ir por ese camino: la capa de personalización a cargo del fabricante y actualizar el núcleo de Android desde la Play Store o desde los servicios del sistema de Google. Sobre esto se apoya también lo que más tarde se conocería como Project Mainline, que impulsa las actualizaciones de seguridad mensuales y correcciones críticas a través de Google Play Store.
En el contexto de la beta de Android Q, esto significa que tu Pixel 3 puede recibir, por ejemplo, parches de seguridad, cambios en bibliotecas multimedia, actualizaciones en componentes de red o mejoras en la gestión de permisos directamente desde la tienda, sin esperar a una OTA clásica y sin que el fabricante tenga que intervenir.
Durante un ciclo de versiones beta de Android, como el de Android Q, los dispositivos inscritos en el programa reciben actualizaciones beta continuas mientras dure el ciclo de lanzamiento de la plataforma. Estas actualizaciones incluyen versiones preliminares, correcciones de errores, Quarterly Platform Releases (QPRs) y, más adelante, la migración hacia la siguiente gran versión de Android.
Un detalle importante es que, en esos ciclos, Google suele permitir que cuando una beta y una versión estable equivalen en número de compilación, el usuario pueda salir del programa beta sin pérdida de datos durante un plazo limitado, siempre que se instale la actualización estable correspondiente. Este tipo de flexibilidad encaja perfectamente con un sistema más modular basado en Play Store.
Ventajas y riesgos de probar betas y actualizaciones desde Play Store
Este movimiento hacia la Play Store no solo afecta al sistema, también a muchas aplicaciones de Google y de terceros que ofrecen programas beta o de acceso anticipado. Funciona de forma similar: puedes unirte, recibir versiones de prueba con novedades antes que nadie y enviar comentarios al desarrollador para mejorar el producto.
En el caso concreto del sistema, participar en la beta de Android Q y recibir parches a través de la Play Store tiene ventajas claras: mejoras de seguridad más rápidas, nuevas funciones antes que la mayoría y una experiencia más cercana a lo que Google quiere para Android. Pero también tiene riesgos, como posibles fallos en apps críticas o comportamientos extraños derivados de cambios en librerías clave.
Google es muy clara con esto: las versiones beta del sistema y de los servicios del sistema de Google puedan provocar que algunas aplicaciones se bloqueen o que determinadas funciones no se ejecuten correctamente. Incluso existe la posibilidad de que el dispositivo falle repetidamente, dejando algunos servicios temporalmente no disponibles si surge un problema grave en un módulo actualizado.
Por eso, aunque la actualización de la beta de Android Q desde la Play Store sea muy tentadora, lo ideal es no usar esta combinación de beta de sistema y servicios en tu teléfono principal si no estás dispuesto a convivir con errores o a tener que restaurar el dispositivo en algún momento.
En cualquier caso, si en algún momento decides abandonar el programa de versiones beta del sistema o de los servicios, siempre puedes darte de baja desde la web o desde los ajustes de Google en tu teléfono. Eso sí, en muchos escenarios se borrarán todos los datos del usuario del dispositivo al volver a una versión pública y estable, salvo en esas ventanas puntuales en las que Google permite la salida sin borrado cuando la versión estable coincide con la beta instalada.
De momento no se sabe si esto será aplicado o no de forma habitual, pero esperamos encarecidamente que así sea, para poder recibir actualizaciones todos los usuarios de Android a la vez, sin preocuparnos del fabricante que tengamos o de la capa de personalización, algo que los fans de Android hemos soñado desde hace años. Esta beta de Android Q para el Pixel 3, que ya está recibiendo parches a través de la Play Store, es una pista clara de ese camino hacia un Android más modular, seguro y fácil de mantener. ¿Tú qué opinas? ¿Veremos actualizaciones completas del sistema desde la Play Store en un futuro? ¿O seguirán con su método habitual? ¡Deja tu opinión en comentarios!