La privacidad no parece compatible con el software y servicios actuales, según los últimos escándalos que han salido a la palestra, como los de Facebook u otras grandes tecnológicas que basan su negocio en la recopilación masiva de datos. Y lo peor de todo es que los dispositivos móviles han posibilitado que tengamos dichos servicios y dicho software siempre encima, o cerca. Tanto cuando sales a pasear, cuando vas a algún local, cuando vas a una manifestación, cuando viajas a algún lugar del mundo, e incluso cuando duermes lo tienes cerca en la mesita de noche. Por esto, se han convertido en la mejor herramienta para atentar contra la privacidad, ya sea de forma directa para obtener datos de los usuarios o vendiendo los datos a terceros para obtener dinero a cambio.
Ese modelo se apoya en convertirte en una fábrica de datos andante: aplicaciones que rastrean tu ubicación, tus hábitos de consumo, tus contactos, tu voz, tus fotos y hasta tu estado de salud. Todo se registra, se almacena durante años y se cruza con otras fuentes de información para predecir qué vas a querer comprar, a quién podrías votar o qué contenido te mantendrá más tiempo enganchado a la pantalla. No es una consecuencia inevitable de la tecnología, sino un modelo de negocio concreto que muchas apps han adoptado.
Frente a ese modelo ha surgido el concepto de privacidad por diseño: servicios que desde el principio se construyen para recolectar el mínimo de datos, funcionar lo máximo posible sin conexión, ser transparentes y, a menudo, basarse en software libre y de código abierto para que cualquiera pueda auditar cómo se comportan realmente. En Android existen muchas aplicaciones que siguen esta filosofía y que te permiten usar tu móvil en el día a día con un grado de exposición mucho menor.
Aplicaciones que respetan tu privacidad

Las aplicaciones cotidianas menos invasivas con tu privacidad son aquellas que reducen al máximo la recopilación de datos, usan cifrado fuerte y, cuando es posible, son de código abierto. Muchas de ellas no pertenecen a grandes corporaciones, sino a fundaciones, pequeños equipos o comunidades de desarrolladores centradas en la seguridad. A continuación verás una combinación entre las apps originales del artículo y otras alternativas modernas basadas en la filosofía de privacidad por diseño.
ProtonMail

Es una app creada por el CERN, un gran sustituto de GMAIL y cuya base está en Suiza, por lo que las leyes de privacidad de los usuarios son más robustas que en otros países. Además, el propio ProtonMail está diseñado para ser un email respetuoso con tu privacidad, con cifrado de extremo a extremo y servidores cifrados a los que ni siquiera la propia empresa puede acceder de forma sencilla.
Lo puedes usar de forma gratuita, aunque tiene modalidad de pago para conseguir funciones extra si las necesitas. Por ejemplo, pagando podrás personalizar el dominio para la dirección de correo, crear más alias de correo, disponer de mayor almacenamiento o integrar tu cuenta con otros servicios como Proton Drive o Proton Calendar. Para el día a día, su versión gratuita ya cubre el correo personal de la mayoría de usuarios que buscan más privacidad.
DuckDuckGo

Google es sin duda uno de los mejores buscadores que existe, eso está claro, no es discutible. Pero también es verdad que es de los más invasivos con tu privacidad, al igual que otros como Bing, Yandex, o Yahoo. Por este motivo, lo mejor es optar por un motor de búsqueda diseñado para mejorar la privacidad y anonimato cuando navegas, y ese es DuckDuckGo. Con esta app podrás buscar todo lo que necesites de una forma muy similar a como lo harías en Google, sin que se construya un perfil detallado sobre ti.
La aplicación de DuckDuckGo integra un navegador que bloquea rastreadores, obliga cuando es posible a usar HTTPS y permite borrar pestañas y datos de navegación con un solo toque. No personaliza los resultados con tu historial, lo que reduce la burbuja de filtros y hace que dos personas vean resultados más parecidos para la misma búsqueda.
Threema

Threema también tiene base en Suiza, y ha sido usado por el ejército suizo como app de mensajería instantánea privada o por algunos gobiernos. Es de código abierto y está pensada para respetar tu privacidad y ser lo más segura posible con su cifrado y sin rastreos. Eso te da mucha confianza para poder comunicarte sin estar pensando que alguien o alguna empresa puede estar cotilleando lo que haces.
Una de sus grandes ventajas es que no necesita número de teléfono para funcionar: se basa en un ID aleatorio, lo que facilita separar tu identidad real de tu perfil de mensajería. Además, minimiza la recopilación de metadatos, permite chats privados, listas de distribución y llamadas de voz cifradas, y ofrece funciones pensadas para entornos profesionales y organizaciones que buscan comunicaciones seguras.
Keepass

Por último, si buscas un gestor de contraseñas seguro, ese es KeePass, que no solo está entre los mejores, también es de código abierto, gratuito, multiplataforma, y no está vinculado a la nube como otros. Es decir, tus contraseñas se almacenarán en una base de datos cifrada, pero localmente, nada de enviarla a servidores remotos sin tu control.
En Android existen varias implementaciones como Keepass2Android, que permiten almacenar tus claves en el teléfono o en servicios de nube que tú elijas, añadiendo siempre una capa de cifrado local. De esta forma puedes usar contraseñas largas y únicas para cada servicio sin necesidad de recordarlas todas, reduciendo el riesgo de reutilizar claves débiles.
Más apps abiertas y respetuosas con tu privacidad
Además de estas herramientas básicas, existe todo un ecosistema de aplicaciones de código abierto para Android que son una alternativa viable para quienes desean mantener su información personal segura. Su diseño abierto permite que la comunidad revise el código en busca de posibles puertas traseras o prácticas abusivas, y muchas se distribuyen fuera de Google Play para no depender de los servicios de Google.
Tiendas de aplicaciones alternativas
Antes de hablar de más apps, conviene mencionar las tiendas alternativas desde las que puedes instalarlas con seguridad, evitando webs aleatorias de descargas:
- F-Droid: es la tienda de aplicaciones alternativa más popular, enfocada en ofrecer software libre y de código abierto. F-Droid permite un acceso seguro a una amplia variedad de apps que no se encuentran en Google Play, priorizando tanto la privacidad como la seguridad. Todo su catálogo se compila desde código fuente y se revisa para detectar trackers y componentes privativos.
- FossDroid: aunque menos conocida que F-Droid, esta tienda ofrece una amplia gama de aplicaciones de código abierto, promoviendo tanto las más populares como las emergentes. Su objetivo es hacer más visible el ecosistema FOSS para Android, organizando las apps por categorías de forma clara.
- Accrescent: una de las tiendas de apps alternativas más nuevas, centrada en la privacidad y seguridad del usuario. Valida criptográficamente los paquetes y reduce al mínimo la telemetría, ideal para quien quiere instalar pocas apps pero muy controladas.
- Obtainium: más que una tienda típica, es una utilidad que te ayuda a usar apps directamente desde sus fuentes originales (GitHub, GitLab, etc.) y mantenerlas actualizadas sin pasar por Play Store, reduciendo la dependencia de intermediarios.
Gestores de archivos privados
Los gestores de archivos preinstalados de los fabricantes pueden no tener las mejores funciones y, en algunos casos, incluir publicidad o rastreadores. Estas alternativas abiertas ofrecen una experiencia más limpia y segura:
- Amaze File Manager: un gestor ligero con diseño Material Design que permite operaciones básicas como copiar, pegar, mover, comprimir y descomprimir archivos. Ofrece soporte para root, navegación por pestañas y temas personalizables, todo ello sin recopilar información sobre tu uso.
- Material Files: proporciona una interfaz limpia y minimalista para la gestión de archivos, con soporte para redes NAS, extracción de archivos comprimidos y exploración avanzada del almacenamiento, siempre con un enfoque en no enviar datos a servidores externos.
- Ghost Commander: un explorador de archivos de doble panel que facilita arrastrar y soltar entre ubicaciones. Soporta ZIP, FTP/SFTP/SMB, ideal si manejas servidores o NAS y quieres mantener control local de tus credenciales y rutas.
Teclados Android respetuosos con tus datos
La aplicación de teclado que uses puede acceder a todo lo que escribes: palabras clave, direcciones, mensajes y, en algunos casos, incluso contraseñas. Por eso es clave elegir teclados que sean transparentes y privados:
- AnySoftKeyboard: teclado muy personalizable con temas, soporte para múltiples idiomas, escritura por voz y texto predictivo. Incluye un modo incógnito que no recopila lo que escribes, y cuando sí guarda datos lo hace únicamente para mejorar las sugerencias de palabras de forma local.
- OpenBoard: completamente libre de dependencias de Google, de código abierto y centrado en la privacidad. Aunque su desarrollo ya no está tan activo, sigue siendo funcional y no se conecta a Internet para enviar estadísticas o análisis de uso.
- HeliBoard y Simple Keyboard: alternativas minimalistas que funcionan totalmente offline. No requieren permisos de red, lo que garantiza que ningún dato salga del dispositivo a través del teclado.
Galería de fotos privada
La galería de fotos es otro punto delicado, porque revela gran parte de tu vida personal. Una app respetuosa con la privacidad evitará subir tus fotos sin tu permiso y se centrará en gestionar el contenido local:
- Aves: con un diseño elegante y moderno, Aves analiza los metadatos de tus imágenes (ubicación, cámara, etiquetas) para facilitar su organización, pero mantiene un tratamiento local de los datos. Es compatible con panorámicas, vídeos en 360 grados y permite búsquedas por etiquetas sin depender de nubes externas.
- Fossify Gallery: fork de Simple Gallery, ofrece una interfaz sencilla con soporte para la mayoría de formatos de imagen y vídeo, sin anuncios ni rastreadores. Ideal si solo buscas una galería rápida que no sincronice nada fuera de tu dispositivo.
Lanzadores centrados en privacidad y ligereza
El lanzador (launcher) controla la pantalla de inicio, el cajón de apps y buena parte de la experiencia en Android. Algunos incluyen analítica y recomendaciones basadas en tu uso, mientras que otros optan por la mínima recopilación de datos:
- KissLauncher: un lanzador extremadamente pequeño que apenas ocupa unos cientos de KB. Su diseño es muy simple, basado en una barra de búsqueda y una lista de apps, perfecto para dispositivos antiguos o para quien busca reducir distracciones y consumo de batería.
- Lawnchair: ofrece una experiencia parecida a la de los Pixel, con muchas opciones de personalización de la pantalla de inicio, gestos, iconos y cuadrículas. Es de código abierto y no depende de servicios cerrados de Google para funcionar.
- Olauncher y PieLauncher: propuestas ultraminimalistas que muestran solo unas pocas apps en texto o en un menú circular. Reducen el número de elementos en pantalla y, al ser proyectos abiertos, la telemetría es prácticamente inexistente.
Almacenamiento en la nube privado
La nube es muy cómoda, pero también uno de los lugares donde más se centralizan tus archivos, documentos y fotos. Existen alternativas enfocadas en controlar tú mismo dónde están tus datos y quién puede acceder:
- NextCloud: una poderosa alternativa autoalojable que ofrece desde almacenamiento de archivos hasta sistemas de chat, videollamadas, calendario o notas. Al instalarla en tu propio servidor o en un proveedor de confianza, mantienes el control total sobre la infraestructura y los datos.
- Proton Drive: ampliación del ecosistema Proton, con almacenamiento cifrado de extremo a extremo. Ni Proton ni terceros pueden leer tus archivos sin tu clave, lo que lo convierte en una opción interesante para documentos sensibles.
- Peergos, Seafile o PrivateStorage: otros sistemas de almacenamiento y sincronización que permiten cifrado fuerte, opción de autohospedaje y, en algunos casos, incluso uso sin cuentas tradicionales, basándose en claves de seguridad.
Apps de entrenamiento y salud
Las apps deportivas son especialmente sensibles porque recogen ubicación, ritmos cardíacos, rutas y otros datos íntimos. Si no quieres que ese perfil termine en manos de aseguradoras o anunciantes, es mejor usar alternativas privadas:
- Fitotrack: recopila de forma privada tus datos de ejercicio, con mapas, estadísticas detalladas y múltiples deportes, pero manteniendo los datos en el dispositivo o en repositorios controlados por ti.
- OpenTracks: app enfocada en registrar actividades físicas con gráficos, listados, puntos de interés y exportación de tracks. Todo el procesamiento es local y puedes compartir solo lo que quieras, cuando quieras.
- Gadgetbridge: proyecto que sustituye las apps oficiales de muchas pulseras y relojes inteligentes para evitar que tus mediciones acaben en los servidores de los fabricantes. Permite almacenar los datos directamente en tu móvil sin sincronización en la nube por defecto.
Mapas y GPS sin rastreo masivo

Google Maps es el gran estándar, pero al usarlo dejas un rastro muy detallado de tus movimientos. Existen alternativas basadas en OpenStreetMap, el proyecto colaborativo de mapas libres:
- OSMAnd: cliente muy completo para usar OpenStreetMap sin ceder tus datos a grandes corporaciones. Permite navegación paso a paso, descarga de mapas para uso offline, capas de transporte público, rutas a pie, en bici o coche, y perfiles personalizados.
- Organic Maps: mapas y GPS centrados en la privacidad, sin trackers ni anuncios, optimizados para rutas de montaña, senderismo, bicicleta y viajes sin conexión. Perfecto si viajas mucho y no quieres depender del rastreo constante.
- Qwant Maps: propuesta basada también en OpenStreetMap, vinculada al buscador Qwant, que aplica la misma filosofía de no rastreo en búsquedas y mapas.
Las apps, las nuevas amenazas

No solo hay un problema de seguridad en algunos sistemas y apps vulnerables a malware, como puede ser el spyware, que actúa como un espía del usuario. También hay rastreadores o permisos en las apps que aceptamos para usarlas y que están recaudando datos 24/7 para enviarlos a la empresa que desarrolla la app o servicio o para que ésta la venda a un tercero. Además, los teléfonos móviles se han convertido en un gran problema al tenerlos siempre encima, por lo que el rastreo de lo que hacemos es total. Y lo peor de todo es que muchos de esos datos quedan guardados en servidores y no se borran hasta dentro de años, si es que se borran.
Esto es una amenaza si cae en malas manos, ya que entre los datos que se pueden obtener van desde ideologías políticas según los likes o comentarios de tus redes sociales, o tus seguidores, hasta tu orientación sexual con apps de citas, pasando por tus gustos y preferencias, datos médicos como tus pulsaciones, estado de salud, estado de nerviosismo, etc. Y todos estos datos no solo se están vendiendo para que otros los aprovechen, sino que se hacen con tu consentimiento, ya que aceptas esto cuando aceptas los acuerdos de licencias llenos de letra pequeña.
Las grandes empresas se valen de que si no aceptas no puedes usar el servicio y finalmente casi todos terminan aceptando sí o sí como una forma de chantajear a los usuarios. Además, muchas aplicaciones introducen funciones superfluas que necesitan más permisos de los estrictamente necesarios, como widgets, recomendaciones personalizadas o sincronización constante, que multiplican los datos que envías sin que realmente lo necesites.
Por ejemplo ¿qué ocurriría si tus preferencias sexuales cayeran en manos de algún gobierno donde ser homosexual es un delito o está penado incluso con la muerte? ¿Qué ocurriría si un gobierno con malas intenciones quisiera saber quién está a favor o en contra de ellos? Lo cierto es que los peligros son muy numerosos y de gran calado, pero hay algo que se puede hacer, y es controlar los permisos de las apps, elegir aquellas menos invasivas y, cuando sea posible, optar por servicios que apliquen la privacidad por diseño.
App y privacidad: ¿se puede usar una app sin que te roben los datos?

La respuesta a esta pregunta es algo complicada, pero sí que se pueden hacer cosas para, al menos, minimizar el impacto de usar apps. No se trata de buscar un anonimato absoluto, sino de construir un stack de privacidad simple que funcione para el día a día: navegar, enviar mensajes, comprar online, usar mapas o escuchar música sin regalar todos tus datos a cambio.
Para ello, deberías tener en cuenta los siguientes consejos básicos en tu dispositivo Android:
- Permisos: es importante que vayas a Ajustes > Aplicaciones > Permisos y desde allí administrar los permisos de las apps. Aquí actúa el sentido común. Por ejemplo, si una app es de linterna, solo debería tener acceso a la cámara para usar el flash de la misma. Sin embargo, si ves que pide permisos de ubicación, de acceso al micrófono, a tus archivos o a tu agenda de contactos, entonces deberías sospechar. Puedes desactivar los permisos que no veas lógicos para una app y dejar solo los imprescindibles. No obstante, la mejor opción sería descargar una app alternativa que haga lo mismo, pero que necesite los mínimos permisos posibles o ninguno. También puedes leer en la descripción de la app, en el apartado seguridad, en la Google Play, si la app usa algún dato del usuario o no.
- VPN: con una red privada virtual también puedes proteger tu privacidad y anonimato, ya que obtienes otra IP diferente a la tuya y todos los datos serán cifrados. Por tanto, incluso si terceros acceden a tus datos, no podrán hacer uso de ellos al no tener la clave para descifrarlos. Una VPN es una herramienta muy poderosa a la hora de preservar tus datos a buen recaudo o para el teletrabajo seguro. Es importante elegir servicios con política clara de no registros y con buen historial, evitando apps gratuitas de procedencia dudosa.
- Offline vs online: otra buena idea es trabajar siempre en offline o buscar apps que no necesiten conexión para trabajar. Esto también mejora la privacidad, ya que cuando no estés haciendo uso de las redes podrás desconectarlas y trabajar de forma segura sin sospechar que estás enviando datos a servidores remotos para su procesamiento. Un buen ejemplo son las apps de notas locales, teclados que no se conectan a Internet o reproductores multimedia que no requieren cuenta.
- Fuentes de instalación: aunque las apps de código abierto suelen distribuirse fuera de Google Play, es fundamental instalarlas solo desde repositorios confiables como F-Droid o las webs oficiales de cada proyecto. Descargar APKs desde sitios de dudosa reputación puede introducir malware que anule todas las demás medidas de seguridad.
- Cifrado del dispositivo: activar el cifrado completo de tu teléfono y una buena contraseña o PIN fuerte evita que, en caso de robo, puedan acceder fácilmente a tus datos locales. Complementa esto con herramientas antirrobo que permitan localizar o borrar el terminal a distancia.
Si aplicas los tres puntos iniciales a la vez, junto con unas buenas fuentes de instalación y el cifrado del terminal, el resultado será mucho mejor. Es decir, no son puntos que estén reñidos los unos con los otros. Ahora ya conoces cómo protegerte un poco mejor y cómo preservar tu privacidad o minimizar el impacto de estos servicios ocultos en las apps y los sistemas.
Adoptar este tipo de aplicaciones y hábitos no significa dejar de usar por completo las herramientas más populares, pero sí te permite reducir mucho la cantidad de información que compartes por inercia. Combinando apps respetuosas con la privacidad, permisos bien configurados y algo de sentido crítico al instalar nuevos servicios, tu móvil Android puede dejar de ser una fuente de datos inagotable y convertirse en una herramienta más equilibrada, donde tú decides qué compartes, con quién y para qué.